En la raya

PRI: EL RELEVO
¿Podrá?
Por José Luis López Duarte

El PRI de Sinaloa ha convocado al cambio en su dirigencia y a muchos les ha sonado intrascendente, incluso a muchos de sus miembros, que no creen que algo pueda cambiar y en todos existen múltiples razones, y sin embargo, como decía el viejo Galileo, se mueve, y su movimiento puede ser tan trascendente como independencia adquiera del poder.

Hoy todos los partidos, unos más que otros, sufren de esa relación y los lastima tanto que tan cerca sea, al extremo de algunos asfixiándolos, inmovilizándolos y tan siquiera dejarlos pensar.

El PRI sufre más porque es el partido mayor de todos, el de mayor historia, el de mayor poder y aquí en Sinaloa se reproduce más esa situación porque no ha perdido el poder ejecutivo y los contrapesos ni piensan en el cogobierno, como es el caso de MORENA que se mueve como los partidos minoritarios y fuera tan solo oposición.

Por eso es muy razonable el que propios y extraños piensen que no puede cambiar, porque esa relación con el poder, ahora que sufre el gobernador Quirino Ordaz los riesgos con MORENA, ese miedo resultará como el que sufre en el agua y se paraliza, resultando que el gobernador puede ser el principal lastre, que si no se lo sacude el PRI, los dos se pueden ahogar.

La tarea de cambiar la inercia y lógica del fracaso por la que transita el PRI, con tanto personaje y político experimentado, solo es posible lograrlo si rompen con la relación de comparsas del gobernador en lo que a este se le ocurra hacer.

Indiscutiblemente que todos los que aspiran a dirigir el PRI poseen talentos, pero el único que los puede distinguir es quien se atreva a enfrentar al gobernador, o mejor dicho, hacer lo que piensa y no lo que le diga Quirino Ordaz, porque con ello adquirirá otra naturaleza y el PRI tendría el rostro de ser libre y no aquel siempre sumiso al poder.

Si eso ocurriera, el líder que se atreva, será cualitativamente distinto y crecerá en su figura y trascendencia social, tanto que obligaría al resto de los partidos a cambios similares y crearía un bloque de políticos libres y más leales a la sociedad.

Se habla de Aarón Rivas Loaiza, Antonio Castañeda, Jesús Valdez, Marcos Osuna y otros más, que lo primero que debieran anunciar son los cambios que piensan promover en el PRI, y principalmente definir cuál será su relación con el poder ¿Podrá alguno de sus dirigentes proponerse tal cuestión? Yo creo que posee las cualidades de cada uno, pero hasta ahora ninguno lo ha expuesto y creo que les hace falta, más aún si pretenden recuperarse socialmente y no solo reconstruirse burocráticamente.

Hoy los científicos sociales definen que los partidos políticos ya no son paradigmáticos y en gran medida son pragmáticos, cuestión que en mi opinión es una falsa ecuación porque al final la política siempre será paradigmática y pragmática y que los signos de los partidos se distinguen en los énfasis y equilibrios de uno y otro.

Y lo que ahora está claro es que ya no existe el partido de Estado y el que quiera gobernar debe ser libre, autónomo, independiente y socialmente necesario. Si el PRI puede ser algo en ese sentido, podrá cambiar, si no, no.

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