{"id":1928,"date":"2014-03-24T18:22:50","date_gmt":"2014-03-25T01:22:50","guid":{"rendered":"https:\/\/zck.kxq.mybluehost.me\/website_446d8869\/?p=1928"},"modified":"2025-05-01T05:19:14","modified_gmt":"2025-05-01T12:19:14","slug":"tiempos-dificiles-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sinaloatv.mx\/?p=1928","title":{"rendered":"TIEMPOS DIFICILES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">El disimulo y la simulaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><b>(Incursiones de Rocha en la literatura)<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">Melchor Inzunza<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">18 de marzo de 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">\u201c<i>El escultor que quita al m\u00e1rmol lo que est\u00e1 de m\u00e1s, el novelista le quita a la realidad lo que le sobra<\/i>\u201d. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cDestr\u00f3zalo Melchor con tu cr\u00edtica, ser\u00e1 muy \u00fatil para mi conocer tus despiadadas observaciones\u201d. Rub\u00e9n Rocha Moya (dedicatoria de libro Ca\u00f1a quemada, enero 2013). Sobres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos o tres veces trat\u00e9 de leer <i>El disimulo, as\u00ed naci\u00f3 el <\/i>narco (2013), de Rub\u00e9n Rocha Moya, pero fracas\u00e9 en cada intento desde las primeras p\u00e1ginas. Lo mismo me pas\u00f3 antes con <i>Ca\u00f1a quemada <\/i>(2012), primer roce del autor con la literatura, o m\u00e1s bien su primera incursi\u00f3n en ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue hasta poco despu\u00e9s de la captura de El Chapo cuando me empe\u00f1\u00e9 en no dejarme vencer y le\u00ed ambos libros, aunque casi a la mitad de <i>El disimulo\u2026<\/i>,<i> <\/i>dije me doy. No se deja leer tan f\u00e1cilmente; de hecho, tampoco casi todas las referidas al narcotr\u00e1fico, con pretensiones literarias: me han derrotado en los primeros rounds por la v\u00eda del cloroformo, aun las han tenido alg\u00fan \u00e9xito editorial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No s\u00e9 si porque tom\u00f3 en serio los elogios en serie que suelen hacer los presentadores de libros, obligados a la cortes\u00eda,\u00a0 como ocurri\u00f3 en la presentaci\u00f3n de <i>Ca\u00f1a quemada <\/i>(2012), o porque sinti\u00f3 de nuevo el tard\u00edo \u2018llamado\u2019 de la literatura, o porque se dej\u00f3 llevar por la irresistible moda oportunista de aprovechar al narco para alcanzar la celebridad literaria (chance y la captura de El Chapo le de un empujoncito), lo cierto es que emprendi\u00f3 a toda m\u00e1quina su segunda incursi\u00f3n en el arte narrativo, ahora con la novela\u00a0 <i>El disimulo<\/i>\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>Ca\u00f1a quemada<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De <i>Ca\u00f1a quemada <\/i>ninguno de los comentaristas refiri\u00f3 los valores literarios. Uno de ellos destac\u00f3\u00a0 que lo m\u00e1s meritorio del libro es que en \u00e9l <i>\u00a0<\/i>\u201cse puede encontrar a la gente del pueblo con sus an\u00e9cdotas, con su <i>particular forma de hablar<\/i>, con sus costumbres y tradiciones\u201d; otro felicit\u00f3 a Rocha por no dejar que desaparezcan las ra\u00edces de los pueblos y plasmar la cultura de la gente\u201d; otro m\u00e1s argument\u00f3 \u201cque a decir de los que saben de literatura, las mejores obras no lo son por que cuenten buenas historias o por su <i>lenguaje est\u00e9tico<\/i>, sino tambi\u00e9n porque en su escritura se recupera el espacio, lenguaje, su historia y la identidad de los pueblos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ninguno advirti\u00f3 valores literarios. El licenciado Medina apenas los sugiri\u00f3 (\u201clogra el prop\u00f3sito de todo escritor, contar bien\u201d), pero el \u00e9nfasis est\u00e1 en lo mismo que los dem\u00e1s. \u201c<i>Ca\u00f1a quemada<\/i> es cr\u00f3nica, es el reportaje, la recuperaci\u00f3n de los or\u00edgenes de los pueblos, donde el pasado busca permanecer a trav\u00e9s del lenguaje de los valores, de las costumbres\u2026\u201d Luego Medina la elogia de tal modo convincente, que ser\u00eda una l\u00e1stima no creerle. \u00d3rale. A lo mejor <i>Ca\u00f1a quemada<\/i> no es del todo insalvable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y el propio autor indic\u00f3 \u201cque la finalidad de haber escrito esta obra fue rescatar e inmortalizar la cultura de los pueblos, para que no se pierda, es un homenaje a la memoria de los pueblos, su cultura y tradiciones\u201d*.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De cualquier manera en las historias de <i>Ca\u00f1a Quemada<\/i> no hay creaci\u00f3n y menos recreaci\u00f3n del lenguaje del narrador, ni de los personajes narrados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No se sabe qui\u00e9n es qui\u00e9n, cuando el autor es a su vez otro personaje que habla casi igual, desde dentro y desde fuera de las tramas, pero que deshace el artificio cuando lo traicionan sus palabras, propias de la jerigonza incompresible de los pol\u00edticos y de los medios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El narrador se hace bolas con el lenguaje, no encuentra su voz, el tono, el estilo. Desde la segunda p\u00e1gina se delata\u00a0 \u201c(Rosario Toribio)\u2026 tambi\u00e9n se <i>abr\u00eda espacio <\/i>para cultivar el ma\u00edz\u201d (Quiso decir se daba tiempo). Pero luego se disfraza de lugare\u00f1o para no infundir sospechas imita el habla de \u201cla plebada del lugar\u201d, y no deja de repetir \u201cplebada\u201d y \u201cdiatiro\u201d y todos los modismos de sus personajes; enseguida de acuerda de que \u00e9l no es como ellos y vuelve al lenguaje \u2018culto\u2019: \u201c<i>boom <\/i>de la mota\u201d, y en el cuento que da t\u00edtulo al libro, el narrador\u00a0 nos dice que \u201cIpso facto, Tacho, con la menor demora, se presenta\u2026\u201d Pero el latinajo no significa\u00a0 \u2018de inmediato\u2019 o \u2018ahora mismo\u2019, sino\u00a0 \u201cpor el hecho mismo\u201d o \u201ca consecuencia de\u201d (Pero como quiso decir \u201cde inmediato\u201d, sobra lo de \u201cmenor demora\u201d, un pleonasmo.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Peccata minuta<b> <\/b>(para seguir con los latinajos). Pecados veniales a fin de cuentas de estos cuentos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>El disimulo<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, en <i>El disimulo<\/i> repite la receta y empeora los resultados. El narrador lo mismo dice \u201cincapacidad motora\u201d en vez de paral\u00edticos (s\u00f3lo le falt\u00f3 decir \u201cpersonas con capacidades diferentes\u201d), que \u201cdespavoridos\u201d, \u201cfen\u00f3meno del narcotr\u00e1fico\u201d y \u201ccorporaci\u00f3n policiaca\u201d, que \u201cjale\u201d y \u201cguato\u201d, \u201csupremac\u00eda num\u00e9rica \u201cy \u201cmutuo propio\u201d, que \u201cpleb\u00edo muy alzado\u201d y \u201choyito del tragadero\u201d, \u201cterapia ocupacional\u201d que \u201cplebada\u201d y \u201cme lleva a tiznada\u201d (le hace decir a un pudoroso narco), as\u00ed en cada p\u00e1gina. Vaya realismo chamagoso, quise \u00a0maravilloso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En vez de recrear el lenguaje de los narrados, el narrador de nuevo los imita y empobrece, con el pretexto de \u2018rescatar\u2019 el habla de los pueblos, de retratar o reflejar la realidad. Pero rescatar el habla, secuestrada supongo, preservar los valores tradicionales o reflejar la realidad, \u00bfqu\u00e9 tienen que ver los valores literarios?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>El disimulo <\/i>no le deja bueno hueso alguno a la literatura. Y eso que en una de las tantas presentaciones, el autor considera su trabajo como producto de la inquietud por describir, <i>de forma literaria<\/i>\u201d la<i> <\/i>omisi\u00f3n de las autoridades. Y que \u201ca pesar de que es una novela clara\u201d (clara oscuridad, dir\u00eda yo, valga el ox\u00edmoron), es muy esc\u00e9ptico en el tema del combate al narcotr\u00e1fico\u201d (El Debate, 13 de enero de 2014)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El narcotr\u00e1fico ha producido algunos buenos corridos y, casi sin excepciones, mala literatura. Al margen del \u00e9xito o fracaso editorial. La literatura absorbida por el narco est\u00e1 m\u00e1s interesada en describir el fen\u00f3meno del narcotr\u00e1fico que en las cualidades literarias de sus narraciones. No es en este g\u00e9nero donde est\u00e1n los mejores textos sobre el narco, sino en otros: la cr\u00f3nica, el reportaje, el ensayo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es necesario ser cr\u00edtico literario (estoy lejos de serlo) para opinar sobre la moda que se ha abatido sobre la literatura. Basta que el lector encuentre placer de la lectura y aprecie el \u2018oro que relumbra en los versos\u2019, el goce del lenguaje, el vuelo de su ritmo, el juego con el tiempo, la libre fantas\u00eda, el deslumbre de la imaginaci\u00f3n, la risa del humor (simple, no simpl\u00f3n), las emociones que encienden el coraz\u00f3n, \u2018aparatito lleno de recursos\u2019 (Rossi), para distinguir de vez en cuando la buena literatura que la que no lo es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y no es la de Rocha. Digan lo que digan los que le dan coba. Ya sea por quedar bien o por simple amistad.**<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las presentaciones y los presentadores de libros, asesores literarios, los cargos p\u00fablicos, los contactos editoriales, los patrocinios, la publicidad, las influencias pol\u00edticas, los florentinos castro ni los aguilares padilla, no hacen una buena novela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El ensayo acaso se le da, la novela no. La posibilidad de un ensayo devino en la imposibilidad de una novela. Le sugiero que vuelva al ensayo que no le reh\u00faye, y deje en paz a la novela, que huye de \u00e9l como el diablo del agua bendita. <i>El disimulo<\/i> es una simulaci\u00f3n. Finge ser lo que no es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hay creaci\u00f3n art\u00edstica en una prosa desarticulada, en un lenguaje incoherente, ca\u00f3tico. Un enredijo, por decir lo menos. Y la novela es el arte de la prosa, como dice Milan Kundera (uno de los autores que RRM admira al igual que tres o cuatro m\u00e1s que ha le\u00eddo sin aprender mucho de ellos por lo visto)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La literatura absorbida por el narco est\u00e1 m\u00e1s interesada en las implicaciones sociales y culturales que en las cualidades literarias, en la tem\u00e1tica que en la t\u00e9cnica, en los corridos y canciones de <i>La rancherita<\/i> que en la forma, en la m\u00fasica de la tambora que en la m\u00fasica de las palabras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la narrativa<i> literaria<\/i> (la precisi\u00f3n no sobra, porque ahora los comentaristas y analistas no paran de parlotear sobre la \u2018narrativa\u2019 de Pe\u00f1a Nieto), lo que importa no es lo que se cuenta sino c\u00f3mo se cuenta. Ll\u00e1mese realista, surrealista, rom\u00e1ntica, costumbrista, fant\u00e1stica, etc.-, lo importante en el cuento o en la novela es la forma. De hecho, como dir\u00eda Borges, todas las artes aspiran a la condici\u00f3n de la m\u00fasica, que es pura forma, \u201cla forma misteriosa del tiempo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mejor a\u00fan, \u201cen literatura la forma es fondo\u201d, como lo expres\u00f3 hace un a\u00f1o el novelista Javier Cercas. \u201cO sea,\u00a0 una buena historia bien contada es una buena historia y una buena historia mal contada es una mala historia. <em>Madame Bovary<\/em> contada por un necio es una imbecilidad, pero por Flaubert es una obra maestra. Es todo cuesti\u00f3n de forma, estructura, t\u00e9cnica, tono y ritmo.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo eso que desde\u00f1an los escritores de \u201clo narco\u201d. Rocha llega a la extravagancia de incluir \u00a1en una novela! la entrevista que me hizo y public\u00f3 hace 13 a\u00f1os en <i>Noroeste, <\/i>y adem\u00e1s me convierte en uno de sus personajes. Sin mi autorizaci\u00f3n desde luego. Es decir, hace uso y abuso de mi nombre y de mis opiniones. Si se tratara de un ensayo, pasa. Pero en una pretendida novela\u2026 bueno, eso ya linda con la estolidez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer? Ni Lenin lo sabr\u00eda. Por lo pronto s\u00f3lo me queda esperar que el arduo lector (hip\u00e1lage, se entiende: el lector no es arduo sino lo que lee) llegue tan fatigado a la p\u00e1gina 82, que de ah\u00ed no pase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A los que en las presentaciones alaban obras con criterios extraliterarios, ai\u2019 los quiero ver hablando ahora de los m\u00e9ritos narrativos de <i>El disimulo<\/i>. Seguramente encontrar\u00e1n muchos valores, salvo el valor literario.<i> <\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si se propone seguir incursionando en la narrativa, ser\u00eda bueno que Rocha no pasara por alto las observaciones de Rafael Lemus (\u00e9l s\u00ed un cr\u00edtico literario) sobre la narcoliteratura mexicana (le adjunto algunos p\u00e1rrafos resumidos), pero ser\u00eda mejor que echara su novela al tonel de las danaides.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>O, en par\u00e1frasis de Garc\u00eda M\u00e1rquez, disipar, como Fermina Daza, todas las dudas y hacer sin remordimientos lo que la raz\u00f3n indica como lo m\u00e1s decente: pasar una esponja sin l\u00e1grimas por encima de su novela, borrarla por completo, y en el espacio que ella ocupa en su memoria dejar que florezca una bella pradera de amapolas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Pero qu\u00e9 joder con las tradiciones. Al parecer, a\u00fan es vigente la cr\u00edtica de Jorge Cuesta en los a\u00f1os treinta del siglo pasado: \u201cEs a la tradici\u00f3n a la que se\u00f1alan como desamparada y despose\u00edda, como inv\u00e1lida. Quien est\u00e1 m\u00e1s ignorado por la tradici\u00f3n, m\u00e1s abandonado por ella, luego supone que la tradici\u00f3n depende de algo como la concurrencia de fieles a su templo; luego predica a los hombres que cumplan con el penoso deber de auxiliarla, de retenerla\u2026 La tradici\u00f3n es tradici\u00f3n porque no muere, porque vive sin que la conserve nadie&#8230; No les interesa el hombre, sino el mexicano; ni la naturaleza, sino M\u00e9xico; ni la historia, sino su an\u00e9cdota local. <i>Por lo que a m\u00ed toca, ning\u00fan Abreu G\u00f3mez lograr\u00e1 que cumpla el deber patri\u00f3tico de embrutecerme con las obras representativas de la literatura mexicana. Que duerman a quien no pierde nada con ella; yo pierdo La cartuja de Parma y mucho m\u00e1s<\/i>\u201d. (<i>Literatura y nacionalismo<\/i>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>**No hace mucho, en el programa de <i>Sentido contrario<\/i>, que dirige Marcelino Perell\u00f3 en Radio UNAM, dedicado a Liberato Ter\u00e1n, le\u00ed un correo que \u00e9ste me envi\u00f3 hace cuatro a\u00f1os: \u201c\u2026y disfruto del arte de la amistad que siempre ha cultivado el licenciado Medina\u201d. En efecto \u2013a\u00f1ad\u00ed\u2013, \u201cpara Medina la amistad es incluso m\u00e1s importante que la literatura; por eso ha presentado libros de Rub\u00e9n Rocha, por insoportables que sean\u201d.<\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><b>-.-<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b>Observaciones de Lemus<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cr\u00edtico literario<i> <\/i>Rafael Lemus ensaya una lectura panor\u00e1mica de la figura de &#8220;lo narco&#8221; en nuestras letra<i>s.<\/i> (Balas de salva: Notas sobre el narco y la narrativa mexicana, \u00a0<i>Letras Libres<\/i> No. 81, septiembre 2005).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Destaco, resumidos, los siguientes p\u00e1rrafos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*<b><i>\u00bfC\u00f3mo narrar la realidad? La literatura mexicana rara vez <\/i><\/b>responde. Crece en el autismo, indolente, a espaldas de esa pregunta. Es abrumadoramente realista, y su realismo abrumadoramente inconsciente. Existe lo real y se lo retrata con entusiasmo primitivo. Se procede como si realidad y literatura fueran una misma cosa.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*Macedonio Fern\u00e1ndez lo descubri\u00f3 para todos: realidad y literatura son cosas distintas, opuestas\u2026 la realidad es un problema, no un asidero.<b> Debe ser inventada, no retratada. <\/b><\/p>\n<p><b><br \/>\n<\/b>*Se escribe, se hacen novelas, se es del norte\u2026 Desde all\u00e1 se escribe una literatura que alude irreparablemente al narco. Es imposible huir: <b>el narcotr\u00e1fico lo avasalla todo y toda escritura sobre el norte es sobre el narcotr\u00e1fico. <\/b>Algunos autores omiten su presencia y retratan su ausencia: el desierto de Daniel Sada, el circo de David Toscana, la metaliteratura de Cristina Rivera Garza. Otros miran de frente al narco y apuntan: Federico Campbell, Gabriel Trujillo Mu\u00f1oz, \u00c9lmer Mendoza, Luis Humberto Crosthwaite, Juan Jos\u00e9 Rodr\u00edguez, Eduardo Antonio Parra, Luis Felipe G. Lomel\u00ed&#8230; El Barrio. Toda mesa de novedades est\u00e1 sitiada por el narco, alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1 tomada por su literatura.<\/p>\n<p><b><br \/>\n<\/b>*<b>Una narrativa sobre el narco, una estrategia ordinaria: costumbrismo minucioso, lenguaje coloquial, tramas populistas. El costumbrismo es, suele ser, elemental. A veces excluye, casi completamente, la invenci\u00f3n, como si la imaginaci\u00f3n no pudiera agregar nada a la realidad. La prosa es, intenta ser, voz, rumor de las calles. <\/b>Hijos bastardos de Rulfo, sabemos que nada hay m\u00e1s artificioso que <i>registrar <\/i>literariamente el habla popular. Todos se empe\u00f1an en esa tarea, algunos entregados a un fin dudoso: recrear una prosa id\u00e9ntica al lenguaje coloquial, aun si \u00e9sta no es literariamente pertinente.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*<b>Las tramas son, suelen ser, convencionales. Una idea parece sedarlas: ya es demasiado perturbador el contexto, demasiado brutal la violencia, para aparte crear tramas delirantes. Se extraen las historias de donde es usual: la picaresca y el melodrama\u2026 <\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*<b>Ejemplo de este realismo rampl\u00f3n <\/b>es la obra de \u00c9lmer Mendoza. Son tres sus novelas<b> (<i>Un asesino solitario<\/i>, <i>El amante de Janis Joplin<\/i> y <i>Efecto Tequila<\/i>) <\/b>y todas aluden al asunto del narcotr\u00e1fico. Aluden a \u00e9l tradicionalmente: a trav\u00e9s de un costumbrismo candoroso. La intenci\u00f3n es s\u00f3lo una: <i>retratarlo todo, la pol\u00edtica y la violencia<\/i>, los espect\u00e1culos y los deportes, el norte y el otro lado.<\/p>\n<div>\n<table cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td align=\"left\" valign=\"top\"><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<p><b>\u2026\u00a0<\/b>*Dije \u00c9lmer Mendoza pero podr\u00eda haber dicho otros nombres. En cualquier literatura \u00e9l ser\u00eda un autor; en la nuestra es un s\u00edntoma. Su realismo es el de muchos, el m\u00e1s representativo. Es in\u00fatil citar a los autores que comulgan con su costumbrismo: no es \u00e9ste tanto un estilo como un vaho, una man\u00eda, de nuestra narrativa\u2026\u00a0 Un realismo estrecho.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*<b>&#8230; La narrativa sobre el narco es relativamente nueva, a\u00fan no alcanza su cima. Una apuesta: no habr\u00e1 cima\u2026 Ocurrir\u00e1 con ella lo que con la novela de la guerrilla escrita hace treinta a\u00f1os: se apagar\u00e1 sin haberse encendido. El narco mudar\u00e1 y esta narrativa yacer\u00e1 anquilosada. O peor a\u00fan: el narco triunfar\u00e1, arrasar\u00e1 con todo, y entonces ya toda literatura ser\u00e1 sobre el narco. No seremos felices pero habr\u00e1 recompensas: un subg\u00e9nero colapsar\u00e1 animosamente.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*<b>\u2026 Llevar el realismo hasta el extremo: no copiar una realidad, volverse ella. S\u00f3lo se capturar\u00e1 al narcotr\u00e1fico si se remeda formalmente su violencia. Una prosa brutal, destazada, incoherente. <\/b>Una estructura delirante, tan tajada como la existencia. Una narrativa homicida, con vocaci\u00f3n de suicidio. El narco \u2014ruido, absurdo, nada\u2014 no es novelable; para recrearlo, se necesitan antinovelas. Un detalle: casi ninguno de los autores norte\u00f1os cuenta con recursos para la tarea.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*<b>Se nos ha dicho que la narrativa del norte marcha a la vanguardia de nuestras letras. Lo cierto es que, en su mayor\u00eda, est\u00e1 sumida donde el resto: en un costumbrismo d\u00f3cil, en la abulia formal. <\/b>Ni \u00c9lmer Mendoza ni Eduardo Antonio Parra, ni Gabriel Trujillo ni Juan Jos\u00e9 Rodr\u00edguez, ni Federico Campbell ni Rafa Saavedra escribir\u00e1n esa narconovela. La literatura mexicana debe aprender de los sicarios: violencia y sacrificio.<\/p>\n<p>*<b>Hay una realidad y se la copia. Hay pobreza y se la denuncia. Hay narcotr\u00e1fico y se lo retrata.\u00a0\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b><br \/>\n<\/b>*<b>\u2026 La narrativa sobre el narco no escapa a la tentaci\u00f3n sacralizadora. Dibuja al norte con demasiada tinta. Desea, aunque no lo pronuncie, construir una epopeya, una \u00e9pica de la frontera. La tarea: demostrar que el norte es distinto al centro, que la frontera posee una identidad \u00fanica, definida aunque vertiginosa. El anhelo: probar que all\u00e1 arriba es donde ocurre el pa\u00eds. Qu\u00e9 mejor que el narco para convencernos de ello. Es un negocio y m\u00e1s que eso: una cultura. El norte es la narcocultura, entre otras cosas, sobre todas las cosas. Mitifiquemos, por lo tanto, al narcotr\u00e1fico. <\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*<b>Dotemos a la realidad de un aura que no tiene. Que la violencia aparezca exacta, embellecida. Que los corridos marquen el ritmo de nuestra prosa. Que las botas, los cuernos de chivo y los ajustes de cuentas a medianoche compongan nuestra iconograf\u00eda\u2026. <\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*<b>Nada puede critic\u00e1rsele a este objetivo. Que cada quien sacralice lo que le plazca. La pregunta es: \u00bfsacraliza esta narrativa? Muy pobremente, al rev\u00e9s de los narcocorridos. Distribuci\u00f3n es destino: como toda literatura, la norte\u00f1a se fatiga en un auditorio muy restringido. Peor a\u00fan: equivoca su p\u00fablico. Es populista y se vende a las clases medias. Es del norte pero se edita, preferentemente, en la capital y se lee en las ap\u00e1ticas ciudades del centro\u2026 A ese p\u00fablico se dirigen los autores del norte y, por lo mismo, rara vez evitan el didactismo. Casi toda obra sobre el narco es did\u00e1ctica. <\/b>Lo son las novelas de \u00c9lmer Mendoza, los ensayos regionalistas de Heriberto Y\u00e9pez, la especulaci\u00f3n policiaca de Juan Jos\u00e9 Rodr\u00edguez. Es tan obvio como esto: el norte se define a partir del centro. Es norte porque entre \u00e9l y el sur hay un punto medio. Mientras m\u00e1s se insista en la particularidad de la regi\u00f3n, m\u00e1s se escribe para el centro. <b>No extra\u00f1a que los mejores escritores norte\u00f1os vean en su ubicaci\u00f3n apenas un accidente: Daniel Sada, David Toscana, Cristina Rivera Garza, Patricia Laurent Kullick.<\/b><\/p>\n<p><b><br \/>\n<\/b>\u00a0*<b>Una de cal: las novelas sobre el narco, felizmente, no denuncian. Los autores no proceden a manera de jueces sino de oyentes. Escuchan y registran. Escuchan y mitifican. Escuchan y r\u00eden. Puede decirse cualquier cosa de esta narrativa salvo que sea solemne. Casi cualquiera de estos autores posee humor y talento para la caricatura. Cualquiera, salvo Parra, m\u00e1s cercano al arrabal, al melodrama. Seamos sinceros: ninguno de estos autores denuncia porque ninguno desea el fin de la narcocultura. De ella se nutren sus novelas, de ella depende su imaginario. <\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>*<b>No dije por ejemplo, como se\u00f1ala <i>Eduardo Antonio Parra<\/i>, que la literatura del Norte fracase por ser realista. Toda literatura, insisto, lo es. Dije, y prometo no citarme: buena parte de la literatura del Norte fracasa por su tipo de realismo&#8230;un realismo que, bajo el pretexto de escuchar el mundo, desatiende los llamados de la forma. \u00bfQue no toda la literatura del norte es as\u00ed? Nunca suger\u00ed lo contrario. Festej\u00e9 las excepciones, subray\u00e9: hay, hubo, deber\u00eda haber, otros realismos. (Letras libres, N\u00famero 83, Noviembre 2005)<\/b><\/p>\n<p><b><\/p>\n<p><\/b><\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El disimulo y la simulaci\u00f3n (Incursiones de Rocha en la literatura) Melchor Inzunza 18 de marzo de 2014 \u201cEl escultor que quita al m\u00e1rmol lo que est\u00e1 de m\u00e1s, el novelista le quita a la realidad lo que le sobra\u201d. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. \u201cDestr\u00f3zalo Melchor con tu cr\u00edtica, ser\u00e1 muy \u00fatil para mi conocer tus &#8230; <a title=\"TIEMPOS DIFICILES\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sinaloatv.mx\/?p=1928\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre TIEMPOS DIFICILES\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[162,173],"tags":[],"class_list":["post-1928","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnas","category-tiemoos-dificiles"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pRnqJ-v6","jetpack-related-posts":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1928","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1928"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1928\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sinaloatv.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}