DT de las Águilas UAS se gradúa

G. Gastélum

Culiacán. – El entrenador del equipo Águilas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Gabriel López, se graduó de la carrera profesional como director técnico ante la Federación Mexicana de fútbol (FMF)- institución que le liberó el título que lo acredita como D. T. para incursionar en el fútbol.

El ex jugador y portero de Dorados quien jugó también para Chivas, es el entrenador de los emplumados en la rama de la 3ra División profesional donde dirigía el torneo 2019-2020 y mantenía a la UAS en posiciones de calificación, pero por la pandemia, ese certamen se suspendió y la Casa Rosalina declinó por seguridad en la salud de todos, no participar en la edición 2020-21 (en curso).

Entrevistado en exclusiva por este medio, López, explicó de su sentir por ser ya nombrado de manera oficial DT por parte de la FMF en la misma generación de ex jugadores como: Óscar “Conejo” Pérez, Andrés Chitiva, entre otros famosos del balompié.

“Me siento muy contento por el título que me acaba de hacer llegar la Federación Mexicana de fútbol como entrenador profesional, fueron dos años de preparación, dos años de mucho aprendizaje el cual lo voy a poner en práctica con el equipo de 3ra división de la Universidad”.

López – añadió que espera seguir preparandose por qué esto no acaba aquí y debe crecer día a día como estratega, además agradeció a quienes apoyan su carrera.

“Estoy agradecido por el apoyo que siempre tuve de familiares y amigos para optener este título y por la oportunidad que se me dio de ser entrenador de la UAS”.

Ahora, el equipo de la UAS está en una especie de revaloración, esto dicho por el mismo Rector, Juan Eulogio Guerra Liera quien en sus años de rectorado ha respaldado el deporte de la Universidad y el fútbol no ha sido la excepción que desde 2011 regresó el club Águilas al profesionalismo cuando Víctor Corrales Burgueño era el Rector, posterior se había mantenido este proyecto hasta que la pandemia cambió todo el panorama.

El próximo torneo inicia en septiembre, aproximadamente que corresponde al ceratamen 2021-22, sin embargo no se sabe con ciencia cierta del retorno de la UAS.

El equipo ha tenido tres entrenadores desde 2011, primero con Marco Rodríguez, ex jugador profesional de Morelia, Atlas y otros equipos, después Jorge Guajardo, de la misma Casa Rosalina y hecho en la universidad y finalmente Gabriel López, los tres han tenido que ver entre sí, trabajando juntos por lo que la filosofía del club emplumados ha sido siempre alta y de un plantel altamente competitivo.

Sueño de una tarde “culichi” de Verano

Víctor J. Pérez Montes

“Con tus ardientes caricias y tus besos brujos me hiciste soñar”

Antonio Aguilar

Caminaba solito por la Obregón, aquello definitivamente debió haber sido en Domingo por la noche, el calor era insoportable, al más puro estilo veraniego culichi, húmedo y con ganas de meterte en un congelador, por más que volteaba y trataba de buscar alguna alma piadosa para que me invitara a entrar a su casa o negocio y refrescarme, seguía caminando entre las calles Colon, cruzando el Madero y la Francisco Villa,  y nomás no se veía movimiento de nada.

No se escuchaban los autos, es mas no había automóviles, el Centro estaba desolado. A la altura de la Obregón entre el Madero y la Francisco Villa, de pronto, como salida  de una película del Santo y Blue Demon, salió una despampanante y monumental mujer como si fuera la reencarnación, -pero bien reencarnada- de la Tere Velázquez en “las Mujeres vampiro contra el Santo”.

Aquella monumental mujer de ojos de color verde y curvilíneas mortales, con unas piernas que ni las conejitas del Hugh Haffner, parecía que deseaba acechar de manera certera y mortal al único mortal indefenso en toda la Obregón, o sea Yo. Con mirada vampiresca, pero a la vez, con una carita de baby face, que transformaba a quien le mirara, en una especie de víctima hipnotizada por sus satánicos y malévolos encantos quedé atónito, inmóvil, que por más que trataba de correr con todas mis fuerzas y aunque no me lo crean, no podía huir.

Aquel ser maligno, efectuaba sobre mí una fuerza del mundo imaginario, pero muy efectivo, que sus poderes descomunales me impedían el poder salir huyendo de tan desesperante situación. De repente, la vampiresa estaba enfrente de un servidor, a escasos 20 o 30 centímetros, cara a cara – y es ahí cuando me di cuenta que no eran verdes sus ojos, sino que eran color ámbar-, su vestimenta pude darme cuenta que era una especie de vestido corto –muy corto- de encaje negro, creo que le llaman Baby Doll, pero en esos momentos de terror, pensaba petrificado: ¡Esta bruja malévola –mas no mala porque estaba bien buena- me va a comer!

Este ser de maldad, era algo así como la Long cool woman in a black dress de los Hollies o pensando más nacionalmente, era fría como el viento, peligrosa como el mar nos confirmaría el Luis Miguel, y que en el primer descuido me sujetó con sus manos de bruja de caricatura de Walt Disney, recuerdo muy bien sus manos, tenía una uñas largas de color rojo, con sus bien formadas y estéticas manos –¡eso si!, sedosas pero fuertes como garras de halcón que atrapa a sus presas.

Con tal fuerza descomunal, me forzó a jalones y estirones, a un lugar oscuro, recuerdo muy bien el lugar, era un recoveco entre el domo del Parque Revolución y la escultura de la coloquialmente llamada la Locha, y aquello parecía uno de esos rituales a la Diosa de la Fertilidad y el Amor, pero que en este caso no había una Afrodita o Venus, estaba la Locha, con su imponente figura que incitaba al sacrificio de un pobre incauto e inocente a los pies de tal Diosa de la sensualidad.

De manera salvaje y arrebatada, me empezó a quitar la ropa, la camisa quedó hecha una chira –diría mi madre-,  y como buena vampiresa que era, se me dejó ir a la yugular –literalmente- me quiso morder el cuello y con sutileza y sensualidad descomunal, también me empezó a besar el cuello, entre beso y mordida, sentí como la vida me iba en un instante, sin embargo, tomé fuerzas de mi flaqueza –física, psicológica, emocional y sexual- y que la separo de manera firme y le dije:

-¡Apártate de mí, en el nombre de Jesusito Malverde y su sacrosanto cuerno de chivo, mujer voluptuosa llena de maldad demoniaca y esclava de la lujuria descomunal!

En eso, y con más ganas me tomó del cinturón con tal fuerza y movimientos bruscos que me quitó el pantalón; me sorprendí a tal grado que por algún momento me dejó pensando: ¿cómo me había desabrochado el cinturón y como había salido volando el pantalón?.

Otra vez, retomando mis afanes puritanos, la volví apartar de mí y haciendo la señal de la cruz con mis dos índices y vociferando improperios le decía con odio de curita de pueblo:

-¡Vieja cochina, sucia, impura, disoluta, criatura del mal, eslava del placer y las malas artes de la lujuria! ¡Que la santísima ánima de la Basura encuentre el perdón de tus asquerosos pecados! Pero esta bruja malévola parecía que entre más me resistía a sus perturbadores encantos, más se encendía su furor contra mí! Y con voz baja y al oído, con un tono sensual, carnal y diabólico me dijo:

            -Son nuestras las estrellas de la noche, asi que ¡vámonos al mundo los dos!

Por un momento pensé, ¡hasta Leona dormida como la Lupe Dalessio me salió esta bruja!, y entre labios me repetía las palabras ¡Quiero!, ¡Quiero!, y yo le respondí: Pero, ¿Qué quieres bruja del demonio? Y por más que quería zafarme de entre sus garras, nomás no se podía.

En esos angustiosos momentos, ella lanzó un aullido y como por arte de magia aparecieron otras tres  igualitas de malvadas –sobra decir que ellas tenían los mismos atributos físicos-, dos vampiresas me agarraron de los brazos y las otras dos con ojos de lujuria desenfrenada empezaron a quererme acariciar, aquello era horrible, espantoso, era verdaderamente un infierno, y de pronto, una de ellas con voz ronca  y con acento entre inglés y tonalidades de ruso, gritó con sorpresa y espanto lo siguiente:

            -The ring, he doesn´t wear the ring! , -es decir, para mi fortuna, no llevaba el anillo para ser sacrificado-

Aprovechando ese instante de shock sorpresivo, y de manera ágil y con sorprendente habilidad de Kung Fu Panda, rodé unos metros enfrente de ellas y recuperando la fuerza antes mermada por tanto esfuerzo estéril en contra de las secuaces locas y sedientas de pasión carnal, me paré y en posición de combate, saqué mis dos pistolas lanzallamas, al  más puro estilo del Santo y de los hermanos Almada, -por cierto, aún no tengo claro de dónde rayos las saqué, pero supongo que eran unos de esos bellos encantos de este sueño- y que les disparo a estas criaturas de la maldad.

Los gritos de dolor y aullidos de dolor no se dejaron esperar, mis sentimientos eran una mezla de alivio, pero a la vez de dolor, pero creo que más que eso, era compasión por esas pobres mujeres que seguramente solo eran víctimas de la noche y del pecado. Al instante, el olor a carne asada empezó a subir, y me recordó las ricas carnes asadas del “Cuilas” por allá, en mis inocentes años de secundaria, y de pronto, una voz que repetía mi nombre: “Casiano, Casiano”, y decía entre mí: ¡A jijos!, las voluptuosas hablan desde las cenizas.

¡Pues no!, para mi gran sorpresa, era el crudo despertar de esta aventura heroica, que poco a poco recuperaba la memoria, o mejor dicho, el regreso a la realidad. Era mi mujer que me gritaba con su melódica voz –inversamente proporcional a la de las vampiresas de mi aventura, que por cierto, me hizo recordar una vieja melodía setentera, que hablaba de una señora con cuerpo de ballena y boquita de hipopótamo y que veía como loca, pues ni más ni menos -:

            -¡Casiano, Casiano!, ¿Estás sordo o qué?, ¿no ves que se te está quemando la carne y que el perro te la está robando? Bueno, ¡estás atrasado!, ¡nomás andas en la baba!, pues ¿en qué andabas pensando?

Claro está, que cuando llegó el momento de responder a su tan profunda incógnita, me vi obligado a mentirle y no relatarle toda mi  sexi-aventura y con tono de pena y con voz bajita y melosa le dije:

            -¡No mija!, lo que pasa es que mi compadre Chanito se quedó sin chamba, y lo quiero ayudar, eso me trae distraído.

Sin más ni más, tuve que mentirle a mi mujercita y encochinar mis labios, al disfrazar a la mentira con ropajes de bondad y empatía por el menesteroso, y no mostrar la desnuda y horrible verdad de mis pecaminosos pensamientos, para así evitar una de las tan cotidianas regañadas de perro bailarín por parte de mi bodoquito corazón.

En fin, ustedes muy seguramente me estarán juzgando de que soy un mentiroso –como buen sinaloense, según don Antonio Nakayama- o un marido infiel –como la Silvia Pinal en su programa de los Casos de la Vida real- , pero ¿A poco no les dio envidia este sueño de una tarde culichi de Verano? Y al que no: ¡Que miedo le tienen a la liona de su mujer!

¿Comentarios? No te quedes con las ganas… mi correo vyctor_pm@hotmail.com

En lo cotidiano

Culiacán y su culto a la Belleza. Breve reflexión de la cultura urbano-delictivo culiacanense.

…méteme a certamen de reina Belleza, no puedes pedir tanto con tan poco en la cabeza…
“Canción de “las muñecas de la Mafia”

Por Víctor J. Pérez Montes
Como queriendo hacer una introducción…

¡Culiacán, la tierra de las mujeres bonitas! Con esta soberbia, pero verdadera afirmación, -tomado de un slogan radiofónico-, inicio esta breve, pero muy entrañable reflexión, sobre, lo que nos ha hecho famosos a los culiacanenses -me incluyo en ello, aun cuando nací en el sur del estado, pero por asares del destino, radico en esta ciudad-, 1) el Narco y sus originales formas de expresión cultural, 2) nuestra peculiar forma de hablar – por no decir gritar- y por último, no podía faltar a la hermosura de nuestras mujeres, cuya belleza, parafraseando a José Alfredo Jiménez ante las rosas las pueden comparar .
Centraré unas brevísimas reflexiones sobre el fenómeno del Culto a la Belleza en nuestra ciudad capital del estado sinaloense, las formas de fomento, los significados simbólicos, los valores – o antivalores, dependerá de ustedes como lo juzguen-, y por último, los factores de tipo educativo, económico y cultural que hacen de este fenómeno, algo tan asombroso como particular para su análisis.
Cabe mencionar que no somos los únicos. La ciudad de Medellín en Colombia, también presenta tal fenómeno, cuyas características de tipo socio-económicas y cultural de su población, arroja semejanzas asombrosas en cuanto al estudio del fenómeno cultural a tratar.
¡Pero basta de tanto dime que te diré! Sin mayor preámbulo, les invito a divertirse de este breve, pero muy entrañable micro análisis de la vida cotidiana de un sector de la población culiacanense, que repito nos ha dado fama y por qué no decirlo, un cierto prestigio en los diferentes y muy variados estereotipos que existen en nuestro país. Sin más ni más… ¡comenzamos!
La Economía de la Belleza…
Solo es cuestión de darnos un city tour, por las más icónicas calles de la colonia del Centro –comercial- de la ciudad de Culiacán, y se podrán dar cuenta de la cantidad de accesorios tan variados y de diferentes gustos, para realzar la belleza natural de las damas culiacanenses.
Maquillaje –del más accesible hasta el más exclusivo, la micro lencería –que no deja mucho al juego de la imaginación y sí al juego de lo visual-, los establecimientos de ropa con un diseño que hace resaltar de manera prominente la anatomía curvilínea de las bellas jóvenes y no tan jóvenes culichis, y no podía faltar los diversos establecimientos que distribuyen todo género de productos de belleza, para el cuidado y literalmente poner o extender cabello, sombras, uñas, pestañas, depilaciones, tintes, fajas estéticas, etc.
¡Hay que lucir lo bueno que uno tiene! Diría una joven que entra a uno de los establecimientos, y para mi fortuna, permitió que le preguntara por qué tanto afán de cuidar su imagen o manera de arreglarse, ella me respondió con un tono entre valentonada y coquetonamente:
¡Mire compá! ¡Las viejas, somos muy cabronas! Y aquí en Culiacán, ¡la que no corre, vuela!, así que está cabrón que le tumben a una el mandado y te quiten al vato. Por eso, de aquí nos vamos para la cliniquita y nos echamos una manita de gato y nos damos una restiradita y un botoxito y listo! Que se cuaje el compa con esta hembra.
¡Y que hembra!, esta muchacha se subió a su Audi (del año por cierto) y abrió camino por toda la Hidalgo, rumbo al mercadito de la Juárez. Las llamadas clínicas de belleza, Depilación y Spas de relajación y masajes, forman parte de esos centros de adoración o “santuarios de la Belleza” en nuestra ciudad. No digo que no existan en otras ciudades, claro que existen, pero en nuestra ciudad, son como las iglesias católicas en Guadalajara o en Morelia, hay una en cada esquina o en la versión culiacanense de las llamadas Plazas comerciales de esquina.
Otro de esos “santuarios de la belleza” son las clínicas o consultorios médicos o cirugía plástica, estos médicos que en pocos años han amasado fuertes cantidades de dinero gracias –literalmente- a las nalgas, senos, cinturas, caras, brazos, narices, orejas, estómagos, caderas, vaginas o vulvas, y ahí ¡le paro! de todas estas “pacientes” que en el afán de lograr el ideal de la posmodernidad de la “eterna belleza y juventud” terminan con una anatomía visualmente diferente o lejos de ser naturalmente estética.
En otras palabras, la afirmación, reducción y en no pocas ocasiones, la ampliación de la anatomía femenina en nuestra ciudad no es una moda, es una práctica cultural que ha hecho de nuestra entidad, no solo a nivel regional, ni nacional, sino internacionalmente reconocida por la cantidad de cirugías correctivas o aumentativas que se practican. Es decir, somos unos Culichi´s beuty producers, ¡eso si! In english, por quello de la Globalization, para que no se nos vea el Ranch style.
El cuerpo y cara: boletos a otro mundo…
La expectativa para una mejor vida, es uno de los ideales que la mayoría de la gente tiene. Las formas son distintas, en realidad no hay una fórmula única para llegar a ella. Pero desde que se descubrió la fórmula B+P=^QL, ¡perdón!, explico la presente fórmula, con sus respectivas incógnitas: B= una muchacha bonita, P= Pobreza (tanto material como simbólicamente) , es decir, sí le sumas a una muchacha bonita, las características de pobreza –integralmente- esto trae como resultado la búsqueda del aumento (^) de Q (calidad ) de L (vida). Sin importar el precio, lo importante es salir de pobre.
Salir de pobre es la meta. No importa sí hay que ser el objeto de los deseos lujuriosos de un individuo que puede ser el gato del gato del gato del patrón, es decir, esta clase de pensamiento que comparte muchas de este tipo de mujeres –y muy jóvenes la mayoría de ellas- es definido por otra muchacha que entrevisté –sin que ella lo supiera y a la que llamaré Carmen para efectos del presente ensayo- de manera clara y contundente con los siguientes extractos de la siguiente entrevista:
-Yo: ¿Por qué no se relaciona con jóvenes que estudien o que trabajen en otras cuestiones que no sea la mañosada ?
-Carmen: ¡mire profe!, estoy bien buena, como para terminar con un pinche doctorcito que trabaje en la similares, o un licenciadillo que a veces tiene dinero y a vece no, o con algún profesional empleadito, que anda en camiones o a lo mucho en un Uber, mi papá es contador, y ¡nomás no la arma!, siempre hay carencias en la casa, mi mamá tiene que andar vendiendo Jafra o Tupperware, o pendejaditas de esas y pues, como que eso no va conmigo…prefiero agarrar un hombre que me de lo que merezco, una casota y un pinche carrazo, eso de vivir en las colonias sin pavimentar y que se inundan está cabrón… no le hace que el compa se dedique a la mañosada…
-Yo: entonces, ¿No te importa que tu esposo fuera narcotraficante?
-Carmen: Como le dije, vivir siempre deseando lo que no puedes comprar, está cabrón. Además, a la gente que chingados le importa sí mi marido es narco, a la pinche gente nomas le gusta hablar y meterse en lo que no les importa, no te dan de tragar, pues menos se deben de meter, pues que verg…
-Yo: Quiere decir que piensas que la frase “antes muerta que sencilla”, ¿Es fundamental para lograr tus metas en la vida?
-Carmen: Pues que le diré, la escuela no es lo mío, ser empleada, como que no me veo chambiando en una Ley o boutique de ropa en el Centro, o vendiendo cosméticos como mi amá. Entonces tengo que invertirle al Gym y a la sala de estética, ponerme bien trucha y mantener encantado a un güey que vea que tiene como sacarme de pobre, la neta no le veo de otra.
Afortunadamente, no todas las jóvenes culiacanenses piensan de la misma manera; bueno, quiero pensar eso, pero, lo que si es una realidad es que un cuerpo y cara bonita, son vistas por este tipo de muchachas, como una posibilidad real para acceder a otro mundo, tan lejano, pero a la vez, tan cercano como la posesión de su propio cuerpo. El boleto de salida.
Cerebro VS Nalgas, chichis y cintura… ¿Quién ganará?
Pero, continuando con la información arrojada de la entrevista – que fue muy interesante por cierto- con nuestra amiga Carmen, ella seguía plasmando muchas de sus intereses y valores –o antivalores como ustedes le quieran llamar- sobre algo que en ocasiones olvidamos en estos días de seguir fomentando a nuestra Juventud sinaloense: Un proyecto de vida real.
El narcotráfico y sus diferentes expresiones tanto económica como culturales han ido construyendo en el imaginario colectivo de la Sociedad sinaloense, y en especial en las mentes más vulnerables como lo son los adolescentes y jóvenes, una falsa ilusión de proyecto de vida –ya fuera económico, social, político y cultural-, cuyos protagonistas y víctimas a la vez, son deslumbrados con ese chorro de luz, que les ciega y no les permite ver –de forma real- sus propios campos de oportunidad . En consecuencia, el capital humano que debería fortalecer la estructura económica, política y social de nuestra sociedad sinaloense, es nula o la mayoría de las veces muy débil.
El proyecto de vida, en especial el académico, se ve y se expresa como un simple tiempo muerto, un tiempo que pasará sin mayor complicación, haga o no haga un esfuerzo mayor, retomado las palabras de nuestra amiga Carmen: vengo a la escuela, porque mis papás me dan unos 300 pesitos para gastar, y así no me quedo en casa para ayudar con el quehacer ni cuidar a mis hermanos, de todas formas, me van a pasar los profes, haga o no haga los trabajos de la clase, porque me voy al extra, y ahi me ponen un 6 y ¡listo!, se acabó el pedo.
Otro factor, que no sólo es exclusivo de este tipo de jóvenes, sino de toda la generación actual, es el uso indiscriminado de la tecnología, el uso de los dispositivos móviles –celulares, tablets, ipods, etc- que brindan un “sobre estimulación” a los cerebros de quienes hacen uso de ellos, convirtiéndose en una adicción incontrolable, ya fuera tanto por niños, jovenes y adultos. La adicción a la tecnología es fuerte.
En una de las preguntas que le hice a nuestra amiga Carmen, fue:
-Yo: ¿Por qué no inicias el hábito de la lectura cotidiana?, puedes buscar algún libro que te guste, no sé, alguna novela romántica, algún libro de acción…
-Carmen: ¡No profe!, la neta es que me da mucha hueva, y es que sí leo, luego no me da tiempo pal´ Feis –Facebook- y pues, como ya le dije, el estudio no se me da, es más pienso que solo las feas estudian o leen, ¡a ver!, ¿Dígame quien del salón lee o se ve que lean?, pues fulanita y manganita, las mataditas del salón ¡las pura feas! No le digo pues, como están bien culerillas las pinches plebes, pues no tienen otra salida que ser buenas para el estudio, ¡Yo no!, yo tengo otras opciones…
Concluyendo, pero nunca terminando…
La Cultura de la apariencia y la vanidad en nuestra ciudad, fenómeno arraigado en nuestra vida cotidiana, actúa como una gigantesca sombra cosmética, que cubre los grandes sentimientos de inferioridad y de ignorancia tanto de tipo educativa como cultural en este sector de la sociedad culiacanense – previamente descrito-.
El excesivo uso de maquillaje, el vestir ropa llamativa y con tintes provocativos en la escultural anatomía de las féminas culiacanenses, son solo muestras de un afán cotidiano de lucha por no aparentar las deficiencias y espacios vacíos de tipo educativo, académico, de valores, pero sobre todo, la ausencia de un proyecto de vida, que pueda aportar a la mejora continua de la sociedad sinaloense en conjunto.
Difícil y ardua labor tenemos los padres de familias, maestros, y autoridades educativas y gubernamentales en el día a día, para influir, motivar y sobre todo guiar a nuestros jóvenes, en la toma de decisiones acertadas que impactarán de manera significativa en su futuro inmediato.
La cultura del Esfuerzo, expresada en valores como la Disciplina, el Orden, el Respeto, la Justicia y la Honradez son hoy en día demandas que la sociedad sinaloense necesita con urgencia; cabe mencionar, que dicha cultura del Esfuerzo, no es ajena a nuestra sociedad sinaloense, en especial a la culiacanense. Diariamente, miles de culiacanenses –hombres y sobre todo mujeres- practican de manera plena y con gusto dicha cultura, sin embargo, el llamado cambio generacional, no la está haciendo con la seriedad que merece.
Que desde nuestros hogares, ya no reproduzcamos más estos sentimientos de inferioridad e ignorancia, que tomemos cada quien nuestro papel de manera seria y plena en la parte del proceso educativo y formacional que nos corresponde, para que nuestros próximos sinaloenses vivan la cultura sana de lo que es y no la enferma de lo que se aparenta.