Calaveras 2019

Pues qué pasó aquí

qué tren los atropelló,

se preguntó la huesuda

cuando a México llegó

Las finanzas a la baja

la violencia está a la alza,

aterrada vio la muerte

que el sólo prometer no alcanza

Quizá por ello dijo sonriendo

a mí hoy me toca el honor,

de llevarme hasta su tumba

al tal López Obrador.

Y si acaso se entercara

fingiendo yo no sé nada,

pues ya teniendo otros datos

me lo llevo a La Chingada.

También a la cuarta transformación

porque fue una cosa lúgubre,

se nos murió en Culiacán

un jueves  triste de octubre

 aqu´la lección fue dura

pues  el riesgo fue gigante,

respondiendo los chapitos

de manera desafiante.

También se murió Quirino

que nunca fue gobernante,

aunque todas las encuestas

lo ubicaran adelante.

Su gabinete sufrió

por tanto ajustes y cambio,

y de nada le sirvió

el andar jugando al sabio.

En Sinaloa fue triste

ver fallecer a Morena,

les indigestó el poder

que se les dio en forma plena.

Sus alcaldes no aprendieron

que el buen gobierno da brillo

y muy luego los afectó

el síndrome del ladrillo,

Lo de Chappman en Ahome

y Benítez en el puerto,

dejó muy claro el mensaje

de que fue un gobierno tuerto.

Qué decir de Culiacán

que vivió de la fregada,

soportando groserías

del alcalde Chuy Estrada.

Por los rumbos del Congreso

la cosa estuvo chimuela,

pues no aprendió a coordinar

la diputada Graciela.

 Nos salieron muy flojitos

los señores diputados,

y si tienen alguna duda

pues revisen sus resultados

 Algo triste también pasó

pues fue enorme el desatino,

que los diputados federales

extraviaran el camino

Con Rocha e Imelda Castro

fue igual el desaguisado,

pues se olvidaron del  pueblo

que habían representado.

Cuando llegó a los partidos

la muerte sólo expresó,

al ver tanta soledad

pues qué carajos pasó

Buscando a los de Morena

la muerte dijo ladina,

tienen mucho presupuesto

y  no rentan ni oficina.

Ya por los rumbos del PRI

no oyó el clásico griterío,

aunque tampoco se sorprendió

de ver todo aquello vacío.

Con los de Acción Nacional

y su división interna,

no aprendieron la lección

aquí la lucha es eterna.

Por rumbos de el PRD

sólo alcanzó a ver  a ocho,

quizá con esos le alcance

pa’ seguir llenando un vocho.

Y al seguir su recorrido

no fue distinto en el PAS,

era día de quincena

todos estaban en la UAS

 Con la prensa la calaca

fue muy dura y muy grosera.

pues al ver los periodistas

hasta escondió la chequera.

Toditos van al panteón

aunque  alguno no lo quiera,

ese es su triste final

prensa fifí y chayotera.

Desde luego aquí hay encargo

sospecharán la manera,

ya que eso así lo exigió

en su última mañanera.

Heriberto Millán Godínez

HERIBERTO MILLÁN GODÍNEZ

LAS COSAS QUE PASAN

Por Jorge Walterio MEDINA

medinawalterio@outlook.com

jorgewalteriomed@gmail.com

Siempre le encontré mucha similitud con el periodista Antonio Pineda Gutiérrez,que fue su maestro de periodismo Sumamente triste la noticia de su muerte

Murió Heriberto Millán Godínez, el famoso “negro” de nuestros afectos. Su muerte sobrevino por una vieja afección cardiaca a la que había vencido en varias ocasiones.

Lo conocí en la Universidad Autónoma de Sinaloa a finales de la década de los setenta, cuando Heriberto dirigía el organismo que agrupaba a los estudiantes de la escuela de Odontología de la UAS.

Había llegado a Sinaloa procedente de su natal estado de Hidalgo y en Culiacán encontró el lugar para concretar sus sueños.

Culminó sus estudios de odontología pero fue en el periodismo donde Heriberto Millán encontró su pasión de vida.

A principios de los ochenta y durante muchos años, compartí con él la redacción del viejo Diario de Sinaloa y después nos reencontramos en las páginas de El Sol de Sinaloa.

Había abrazado el periodismo al lado de otros amigos como Leonel Solís, Jorge Luis Telles, Juan Manuel Pineda, Eleazar Camarillo y muchos otros más, con quienes formó parte de la escuela de periodismo que para ellos dirigió Antonio Pineda Gutiérrez.

Inolvidables las tormentosas reuniones que sostuvimos con sus compadres Guillermo Aguilar, Agustín  D. Valdez, con Ernesto Alonso “Chino” Aguirre, Trinidad Altamirano y muchos otros, donde el dominó y las ambarinas enmarcaron gloriosas jornadas.

Heriberto ya está con ellos.

Inició en el periodismo deportivo, que fue la escuela de muchos colegas, y terminó como analista político en radio y en la prensa escrita, a través de su columna “Reencuentro”.

La vida lo apartó un breve tiempo del periodismo y lo llevó a administrar un bar en la vieja colonia Almada de Culiacán. Hasta ahí llegamos por él mi compadre Humberto Millán y yo, y a las semanas Heriberto ya formaba parte de  aquel proyecto periodístico que fue el semanario A Discusión.

En amplia trayectoria recorrió muchos medios de comunicación y oficinas de prensa, Lo recordamos en la Liga de Comunidades Agrarias, en el CDE del PRI, en la CNOP, en el Congreso del Estado, entre otros.

Hace apenas una semana lo encontramos en el Congreso del Estado y estuvo buen rato platicando con Miguel Alberto Ortiz Mata y conmigo.

Con optimismo nos aseguró encontrarse bien de salud y a punto de empezar a cobrar su pensión en el IMSS.

Ya no lo volví a ver.

La tarde noche de este martes mis amigos de Radio UAS me hablaron para darme la triste noticia de su muerte.

Entre a las redes y ya era viral la solidaridad gremial ante su partida.

Días de suma tristeza.

Descansa en paz mi Ne.

Hasta luego amigo.

Mi abrazo y solidaridad para su familia y amigos.

Así están las cosas…

Calaveras 2018

CALAVERAS 2018

Por: Jorge Walterio Medina

jorgewalteriomed@gmail.com

medinawalterio@outlook.com

 

 

Se nos murió Andrés Manuel

no pudo iniciar gobierno,

el nunca llegó al Palacio

hoy descansa en el averno

 

La muerte sonriendo dijo

que para todo hay maña,

y es que el peje no entendió

que terminó la campaña

 

Se nos murió Andrés Manuel

no pudo arreglar entuertos,

de un coraje lo mató

un polémico aeropuerto

 

Y con un guiño coqueto

la muerte en una oración,

preguntó a los mexicanos

cuál cuarta transformación

 

Desde luego que no hubo encuesta

para tomar tal decisión.

la muerte mató al Peje

que hoy descansa en el panteón.

 

Con Enrique Peña Nieto

la muerte se puso muina,

destrozaste a un país

dejando dolor y ruina

 

Tu mundo de corrupción

y de amigos baquetones,

por el bien de la nación

hoy ya están en los panteones

 

Al llegar a Sinaloa

la muerte buscó a Quirino,

que fue bueno en los negocios

pero gobernó sin tino

 

Vámonos ya gobernador

le expresaba la huesuda,

que todo te salió muy mal

y de eso no hay ninguna duda

 

Lo halló junto al Paco Vega

director de Protección,

a los dos los fulminó

en la gran inundación

 

La muerte le reprochó

te faltaron pantalones,

para castigar con fuerza

el fraude de los colchones

 

En su camino la muerte

llegó sembrando temor,

preguntó por Rocha Moya

y enterró hasta al senador.

 

Con Rocha la muerte dijo

adiós fobias y proyectos,

lo de la UAS y el gobierno

son asuntos ya bien muertos

 

Cuando llegó hasta el Congreso.

la muerte sintió hasta pena.

cuando vio en su mayoría

diputados de Morena

 

Ya en la plena capital

y al ver a Jesús Estrada,

la muerte nos reprochó

ésta sí que fue regada

 

Pues en qué estaban pensando

nos reclamó en Culiacán,

cuando eligieron alcalde

a este hijo de satán.

 

Cuando pasó por el PRI

la muerte vio sorprendida,

que ni un alma estaba ahí

ya estaba todo sin vida

 

En el PAN fue parecido

la derecha se fue al averno,

a todos se los llevó

derechito hasta el infierno

 

Por rumbos del PRD

tampoco quedaba nada,

a todos los fulminó

con una fuerte mirada.

 

En el PAS no fue distinto

a Cuen lo mato primero,

me encargaron en la UAS

que lo hiciera con esmero

 

Después pasó por la UAS

casa de la educación,

donde no hubo tal avance

y todo fue simulación

 

A Guerra Liera el rector

lo halló viajando en avión,

el hombre volaba mucho

hoy descansa en un panteón.

 

Cuando vio a los periodistas

analistas y reporteros.

la muerte sólo les dijo

se mueren por chayoteros

 

Y al pasar por Radio UAS

divisó a Los Columnistas,

a los tres los fulminó

y así completó su lista.