ZONA POLITEiA: Ucrania frente a las pretensiones imperiales de Rusia.

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He leído en la prensa nacional e internacional en estos días aciagos para el pueblo ucraniano y de temor e incertidumbre para la humanidad entera, muchos materiales y textos que dan cuenta del drama que vive como consecuencia de la invasión rusa a su territorio. Artículos esclarecedores de Timothy Garton Ash, de Yuval Noah Harari, entre muchos otros, arrojan luz sobre la historia trágica de Ucrania en diferentes momentos a lo largo de cientos de años, pero también sobre las luces y las gestas épicas de un pueblo heroico decidido a defender y conquistar su libertad al precio de sus propias vidas.

He leído también muchos otros textos en las redes socio-digitales. Muchos de ellos escritos con odio hacia Ucrania y los ucranianos, y que constituyen una enloquecida defensa de Rusia, a la cual no solo ven como agredida por las potencias imperialistas agrupadas en la Organización del Atlántico Norte, sino que sostienen que la “operación militar especial”, eufemismo con el que intentan disfrazar la descarada invasión militar, es un recurso defensivo frente a una expansión del “nacionalismo profascista” que, según ellos, se ha instalado en territorio ucraniano.

Diría que son los esfuerzos de las granjas de bots a los que son afectos los rusos, pero no. Me apena profundamente encontrar en ese esfuerzo digno de mejor causa, a algunos conocidos, entre ellos maestros historiadores formados en la vieja URSS en la peor tradición libresca del marxismo, y personas que realizaron estudios profesionales en aquel país y que hoy son fervientes defensores de la Rusia y sus pretensiones imperiales, sin más argumentos que el de hacer una larga lista de agresiones imperialistas, fundamentalmente de los Estados Unidos, contra muchos otros pueblos del mundo.

Digo “pretensiones imperiales”, y creo que ahí está una de las claves principales para entender lo que está ocurriendo ahora en aquella parte del mundo, ese espacio de la Europa del Este en la que se está definiendo el futuro no solo de esta región, sino del mundo entero. Leo un excelente artículo de Joel Ortega Juárez, publicado en la revista Siempre! Y que pronto reproduciremos en POLITEiA, que analiza con otra lente, distinta del maniqueísmo de ”buenos” y “malos”, el significado de la brutalidad, la sevicia con que los rusos están actuando contra el pueblo de Ucrania.

Dice Joel Ortega, que coincide con los planteamientos de una de las pocas expresiones que todavía quedan del trotskismo: “Los Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y las otras grandes potencias de la OTAN son imperialistas, al igual que Rusia. La confrontación de las grandes potencias sobre Ucrania es imperialista por todos lados.”  Y añade: “No se necesita ser ‘experto’ en Ucrania, Rusia y Europa del Este o de Asia Central para tener una posición ante la invasión rusa de Ucrania. Se requiere tener una postura contra las guerras, que son todas, por definición, producto del enfrentamiento entre oligarcas y contra sus respectivos pueblos. Ucrania, como todos los países vecinos de grandes potencias o de Imperios, ha sido víctima de las ambiciones expansionistas del imperio zarista y ahora de las del oligarca ruso Putin, formado en la KGB, policía política del estalinismo de la URSS. El ‘argumento’ de que Rusia se defiende ante la amenaza de la OTAN, es aceptar la división del mundo en bloques imperiales y considerar a sus vecinos como patios traseros de la potencia geográfica, con ese criterio México debe estar siempre alineado a los Estados Unidos y si fuese invadido sería justificado por esa ‘teoría”.

Frente al simplismo de buenos y malos, blanco y negro, que no reconoce matices ni zona de grises, y que termina por oscurecer cualquier análisis, Ortega Juárez plantea lo siguiente: “Ciertamente el ejército ucraniano no es ninguna garantía pacifista por su salvajismo mostrado en la represión de 2013-14. Por eso en el caso de la presente invasión será definitiva la resistencia popular. Reducir esa rebeldía a los grupos pro nazis es una grosería contra el pueblo ucraniano y contra los movimientos que han resistido a las oligarquías y sus estados en diversas épocas y países. La existencia de grupos pro nazis en Ucrania no justifica de ninguna manera la invasión de Putin. En Rusia hay muchos grupos semejantes como el llamado Partido Nacional Bolchevique; Putin mismo es jefe de un partido y una coalición muy derechista y anticomunista.”

28 aniversario de la muerte de Colosio

Ayer, 23 de marzo, se conmemoró el 28 aniversario del asesinato de Luis Donaldo Colosio, en ese momento candidato del PRI a la presidencia de la República. Días antes, el 6 de marzo, había pronunciado un histórico discurso en el monumento a la Revolución, que constituía un reconocimiento autocrítico de un sistema que no había logrado resolver en casi setenta años de ejercicio del poder, las profundas desigualdades y pobreza que laceraban la vida nacional.

A su muerte, y por ese discurso, surgieron no pocas teorías conspiranoicas: que había sido ordenada por Salinas de Gortari. Con una cultura de la desconfianza y la sospecha que invade desde hace mucho tiempo todos los espacios de nuestra vida pública, la tesis se instaló en el imaginario colectivo. Eduardo Valle habría de decir en tono jocoso sobre si fue uno o dos los participantes en el crimen: “fue la acción concertada de dos asesinos solitarios”.

Sea éste un recordatorio del crimen que cambió la historia del país.

ZONA POLITEiA: LA REVOCACIÓN DE MANDATO Y LA DISPUTA POR LA CALLE.

22 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

A propósito de la “revocación” de mandato, la arena pública ha estado ocupada prácticamente por los grupos y corrientes promotoras de la consulta popular programada para el 10 de abril. Los espectaculares que pueblan las principales ciudades del país llamando a dar el respaldo al presidente López Obrador para que siga al frente del gobierno, el discurso reiterado en defensa de los logros de la llamada cuarta transformación, la presencia sistemática de diputados y senadores en medios convencionales y en redes, así como las declaraciones institucionales de senadores y diputados federales replicadas en las entidades federativas, dan cuenta del enorme esfuerzo realizado en las últimas semanas para garantizar el éxito de este ejercicio de democracia participativa. La intervención misma del titular del ejecutivo federal en una de las “mañaneras” de la semana pasada, llamando a todo mundo a participar en este ejercicio, incluso votando en contra de su permanencia en el cargo, pareció más un gesto desesperado que advierte lo lejos que se está de alcanzar el mínimo requerido para que la decisión popular tenga carácter vinculatorio, y la imperiosa necesidad del régimen de que el resultado contribuya a fortalecer su legitimidad.

Frente a esta ocupación permanente del espacio público por parte de las fuerzas pro-gubernamentales, que pese a lo que se diga permite mantener en tensión y movilización a distintos agrupamientos que constituyen su base social de apoyo, la oposición sigue brillando por su ausencia. La tríada de partidos que forman la coalición Va por México, no aciertan a encontrar la cuadratura al círculo, y su práctica política no pasa de la declaración inocua e intrascendente que da cuenta de su inutilidad práctica. A ello sí que les había caído como anillo al dedo la disposición legal de que la consulta, al tener como protagonista a los ciudadanos, excluía el accionar de los partidos. Así, estos partidos, al excluirse de la confrontación, la discusión y el debate, dejaron la tarea opositora en manos de quienes desde los medios tradicionales y las propias redes ejercen la crítica, convirtiéndose también así en el blanco de los ataques endurecidos de las tendencias más antipluralistas y autoritarias de la vida pública nacional.

Estos tres partidos, que también pese a todo siguen representando con holgura al menos un tercio del electorado del país, han abdicado de su responsabilidad de ofrecer una alternativa o convocar a la movilización social. Ha dejado esta tarea en manos de diferentes agrupaciones de la ahora tan vilipendiada sociedad civil, que han convocado para el próximo 3 de abril a una movilización en la capital mexicana y en muchas otras ciudades de la república, para expresar su protesta y denunciar la consulta de revocación de mandato como una farsa en la que la ciudadanía no debe participar. La convocatoria está suscrita por Sociedad Civil México, Chalecos México A.C, Ciudadanos con Causa México, UNE México, Gárgola Agency, Soy México, Todos con México, Campamento México, Futuro 21, Cerrando Filas, Uniendo Caminos, Resistencia x México, Candidatos Libertarios Ciudadanos, SUMA Sociedad Civil Unida, Frente Unido en Redes Anticomunistas (FUERA) y Luis Berman. Es posible que a estas organizaciones de unan en los próximos días, muchas otras expresiones independientes y autónomas que expresan el sentir de una parte importante de la sociedad mexicana.

Sin embargo, advierto con preocupación que a través de las redes sociales se está convocando también para la misma fecha y en el mismo lugar de la Ciudad de México, el Ángel de la Independencia, a una “gran marcha pacífica nacional” en apoyo al presidente López Obrador, y que se replicará “en las principales ciudades de la república”, “para demostrarle a todo México y a todo el mundo que él no está solo en su lucha contra la corrupción y el rescate de nuestra patria y soberanía, de manos de la mafia del poder”. El recurso del lenguaje beligerante, que da sentido a su convocatoria, al referirse a los adversarios –más bien: sus enemigos–, es el signo de identidad de la convocatoria: “saqueadores, traidores a la patria”, que “están tratando de denostar y descalificar” la gestión presidencial para lograr la revocación de mandato.

Dos concentraciones para la misma fecha y en el mismo lugar, prácticamente a la misma hora, con convocatorias a concentraciones en distintas ciudades del país, con la presencia en las calles de agrupaciones y ciudadanos con propuestas encontradas. Algo no va bien. Podría estar en marcha una provocación. Habría que tener mucho cuidado para evitar que derive en actos que luego todos lamentemos.

¿Cuál será el destino de la planta de fertilizantes?

Se acerca la que puede ser fecha definitiva para decidir la suerte de la planta de fertilizantes que está en construcción en el municipio de Ahome, al norte del estado.  El próximo 6 de abril, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunciará sobre el destino de la principal inversión extranjera de hoy y de los próximos años para Sinaloa. Se trata de una inversión superior a los cinco mil millones de dólares en un horizonte temporal de un lustro, que daría un formidable impulso a un polo de desarrollo regional con un vasto efecto multiplicador: diversas inversiones con efecto acumulativo, generación de empleos altamente calificados, mejores remuneraciones salariales, diversificación de la estructura productiva, impulso a infraestructuras básicas que mejoren la calidad de vida de la población. En suma: un cambio en el estilo de desarrollo que puede propiciar una más alta tasa de crecimiento económico, contribuyendo a romper con el mediocre ritmo de alrededor del dos por ciento anual, que ha sido su rasgo distintivo en las últimas tres décadas.

Sobre la construcción de la planta se han pronunciado diversas voces. Se hizo ya una consulta, bastante desparpajada por cierto, con una considerable mayoría favorable a la continuación de los trabajos. El presidente López Obrador se ha pronunciado también a favor de la planta, y lo mismo ha hecho el gobernador del estado, Rubén Rocha Moya. La apuesta es relevante porque es una apuesta de futuro. Sinaloa se estanca por varios años más, consolidándose como un territorio estancado o perdedor, o pone proa hacia un territorio ganador, con un sector moderno, capaz de estimular un modelo de desarrollo agroindustrial que aproveche nuestras capacidades competitivas para consolidar a la entidad como líder nacional en la producción de alimentos.

Sobre este asunto seguiremos comentando en próximas entregas.

ZONA POLITEiA: LOS RIESGOS DE LA “REVO-RATIFICACIÓN” DE MANDATO.

17 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

La “revo-ratificación” de mandato ha generado una dinámica de confrontación y polarización cuyo único resultado será la degradación de nuestra convivencia democrática. Recurrir a un lenguaje zahiriente, que lastima, de manera particular al árbitro electoral, al que se acusa de no promover la democracia, violentar la legalidad e impedir la libre expresión de los actores políticos, no puede entenderse sino como parte de una escalada que tiene por objeto erosionar la legalidad de la instancia encargada de regular la competencia por el poder político. Y en este propósito, no se repara en nada. Ayer nada menos se anunció el inicio de los preparativos para el juicio político al consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, y el consejero Ciro Murayama, bajo las más absurdas acusaciones, y quienes no han hecho sino aplicar las disposiciones contenidas en la Ley de Revocación de Mandato, aprobada justamente por no pocos de quienes ahora acusan de antidemocráticas las restricciones que impiden a los partidos y al gobierno hacer propaganda política en un tema que en rigor concierne solo a la ciudadanía.

Creo, sin embargo, que justamente en este punto está el núcleo del conflicto que hoy se produce entre el INE, el gobierno de López Obrador y la mayoría morenista en el Congreso. Ciertamente, la figura de revocación de mandato es una potestad, un derecho de los ciudadanos –de las distintas formas de participación ciudadana, es la única que no permite más expresiones que las de los electores— pero advierto que este derecho se ha confiscado a los ciudadanos y ha pasado a ser instrumentalizado por el gobierno y el partido gobernante, que se han convertido en este tiempo en los más entusiastas promotores de la consulta. Al producirse este fenómeno, se desnaturaliza y distorsiona el propósito de esta figura de participación y pasa, así, casi de manera automática, a convertirse en su contrario: de revocación, que es su sentido lógico y natural en democracia, pasa a ratificación, que es una degradación de la democracia y el camino a modalidades autoritarias de conducción de la vida política.

Creo que, pese a toda la parafernalia que se ha desatado desde el gobierno y su partido, no hay ambiente para la participación masiva en la consulta. El esfuerzo realizado en este tiempo ha sido gigantesco pero me temo que, llegada la fecha, el 10 de abril, los mexicanos vamos a estar frente a un acontecimiento anticlimático. He dicho desde hace un buen tiempo que la tasa de participación será muy baja, alrededor del 10 por ciento del listado nominal de electores, esto es, poco más de nueve millones de participantes, una cuarta parte de los necesarios para que la decisión sea obligatoria para el gobernante. Desde el poder, creo, se sabe y se entiende, y de ahí todo el esfuerzo que se está haciendo para llevar ciudadanos a las urnas, lo que hace recordar las elecciones de Estado del viejo régimen priista.

El discurso del presidente abona a esta hipótesis. Ayer, en su discurso mañanero, hizo un vehemente llamado a participar en la consulta en los siguientes términos: “Y tengo que decir que no solo hay que participar todos, hasta los que voten en contra de nosotros, todos, que de manera libre de acuerdo a nuestra conciencia, con nuestro criterio, decidamos de forma pacífica , que todos participemos el día 10 de abril, todos, y esto lo hago porque están callados los del INE en  una actitud contraria a la Constitución y totalmente antidemocrática”. Otro motivo de choque y confrontación, es la decisión del INE de instalar una cantidad menor de casillas a lo establecido en la ley, lo que por supuesto no pudo haber sido una decisión unilateral del INE, sino que fue respaldada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, como consecuencia de la insuficiencia de recursos, ya que fue desoída la petición del árbitro electoral al gobierno federal y a la cámara de diputados para dar respaldo presupuestal a la consulta.

De todos estos puntos de confrontación y muchos otros, emana un discurso beligerante que se ha instalado en la vida pública. Ese lenguaje descalificador y excluyente, polarizador y confrontacionista a todos afecta y lastima. Degrada nuestra convivencia. Rompen toda posibilidad de diálogo, dificultan encontrar un plano común de entendimiento. “Quieren –dijo en referencia al INE—una democracia a modo, esa es la democracia, cuando ellos puedan imponerse para seguir robando, esa es la democracia. Si no pueden imponerse y no pueden seguir robando, no hay democracia”.

Vienen días muy difíciles para la democracia mexicana. Estamos a escasas tres semanas de la consulta, y es previsible que los ataques, las acusaciones aumenten varios decibeles. Insisto en que ese ambiente no es previsible una participación muy elevada. Las preocupaciones de la inmensa mayoría de los ciudadanos, hombres y mujeres sencillos, de a pie, apuntan en otra dirección. Vamos a ver.

Si usted lee esta nota antes de las 17 horas, lo invito a que vea y escuche el programa mesa de análisis de Punto Crítico Sinaloa Digi TV, en el que abordaremos el tema “Revocación de mandato: todos los escenarios posibles”. Participaremos todos los integrantes del equipo: Carlos Calderón Viedas, Arturo López Flores, Edgar Francisco Hernández Cervantes y su servidor, César Velázquez Robles. Será una conversación muy interesante, sobre todo, muy plural.

Aprovechando el viaje, estos mismos participantes en la mesa de análisis, con excepción del que esto escribe, ocupan las planas principales del número 79 de POLITEiA correspondiente a marzo, que ya está en circulación. La puede usted adquirir en el puesto de revistas de Cayetano González, en la esquina de Rubí y Buelna, en la ciudad de Culiacán, y en las oficinas de Punto Crítico Sinaloa, ubicadas en el edificio Palacio, por la avenida Lázaro Cárdenas 750 Interior A-6, con nuestra amiga Aracely Rubio.