Quirino ¿Y la Gobernabilidad?

Para el amigo Jesús Aguilar Padilla, un abrazo solidario ante la muerte de su madre, Doña Consuelo.

Cerró el Congreso del Estado este 31 de julio el último periodo ordinario de la actual legislatura con propuestas y resoluciones que tal parece reflejan la desesperación de un gobernador cuando debiera prevalecer la mesura, más aún cuando los partidos rivales a su gobierno a partir de octubre próximo son abrumadora mayoría y estos convocan en sentido contrario a la mesura, la concordia y al diálogo que casi nunca han tenido con sus opositores.

Si, ahora es minoría el PRI, por primera vez en el Congreso del Estado y en consecuencia el gobernador, por lo menos desde 1917, por lo que la conducta política, particularmente del PRI y del propio gobernador, también deben cambiar de acuerdo al mandato popular de las elecciones del pasado 1° de julio.

El gobernador Quirino Ordaz Coppel es el primer responsable de asumir esta nueva realidad política y actuar en consecuencia, por la sencilla razón de que es la autoridad la primera responsable de mantener los mejores términos de la gobernabilidad política.

Ya ha tenido este gobierno desatinos brutales en el manejo de la institucionalidad democrática cuando se atrevió a promover las reformas constitucionales en febrero de 2017 que modificaban la representación proporcional de los regidores y diputados en los municipios y el estado cuando era obvio que no era un problema de pesos y centavos, sino de pesos y contrapesos políticos como era la reforma constitucional 60 y 40 establecida en nuestra Carta Magna, desde 1995 y a nivel nacional de 1988.

Tan sencillo que era entonces ahorrar dinero, optimizar el gasto reduciendo prebendas sobre sueldos y salarios insultantes, particularmente de los mismos diputados y regidores. Fue tan torpe dicha reforma que hoy en esta elección se refleja la distorsión que pretendieron favorecerse y resultó MORENA la que capitalizó al proporcionarle sobrerrepresentación.

Por eso, las reformas constitucionales que ya tienen los dictámenes listos para ser aprobadas en el Congreso del Estado sobre la autonomía de la Auditoría Superior del Estado (ASE) y la modificación de los roles de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, así como la aprobación que se atrevieron a hacer del presupuesto del Congreso para el año que viene, representan excesos del ejecutivo estatal que no abonan a la armonía política y la concordia de la que debiera hacerse cargo el gobernador.

Si el primero de octubre tomarán posesión los nuevos diputados y la nueva correlación de fuerzas políticas en el Congreso, en los municipios (1° de noviembre) y estos cambios repercutirán en el gobierno estatal en todo su funcionamiento, operación, objetivos y métodos, que obligarán además que a partir del 1° de diciembre que tome posesión el gobierno federal, por lo menos aconseja a cualquier políticos, ya no se diga gobernador, a tener prudencia, cautela y tacto.

Si se trata de una provocación pues es un consejo y una decisión del gobernador poco inteligente, porque las fuerzas no le favorecen ni en los municipios, ni en el estado y mucho menos a nivel federal y  a lo que está convocando desde ahora es a un pleito en el que tiene todas las de perder.

El primer paso ya lo dieron con la aprobación del presupuesto de la cámara ¿Querrán seguir con las reformas constitucionales? No es lo más recomendable.

Cuén: La Denuncia

CUEN: LA DENUNCIA
Valiente
Por José Luis López Duarte

Lo que es un secreto a voces y que nadie ha querido ni denunciar, ni tocar, mucho menos combatir, es la intromisión del crimen organizado en el proceso electoral y su persistencia impune y rampante como ha ocurrido en los municipios de Rosario, Escuinapa, Guasave y Sinaloa, a la que sólo los partidos que conforman “Por México al Frente”,  “Por Sinaloa al Frente” y su candidato al senado, Héctor Melesio Cuén, se han atrevido a denunciar, decir algo y reclamar al gobierno de Quirino Ordaz y al gobierno federal su pasividad y hasta ausencia.

Desde que el Dr. Jesús López presentó su renuncia como candidato días antes de iniciar la campaña a la presidencia municipal de Guasave, todos, absolutamente todos supimos que los problemas de las rodillas del doctor eran las amenazas y presiones que ejercieron sobre él para que dejara el espacio libre para que pudiera, sin dificultad, ser reelecta Diana Armenta del PRI.

Sólo fue Audómar Ahumada Quintero, presidente del PRD, quien se atrevió a denunciar que existían esas amenazas e intromisiones de fuerzas criminales en el proceso electoral, denuncia que solo tuvo algunos ecos demandando a la autoridad que se investigue.

Y ahora Héctor Melesio Cuén, el candidato del frente al senado, quien ha advertido de que la elección se convierta como en el 2016 en una oleada de terror para provocar el miedo, la abstención y el triunfo del PRI como ocurrió el 2016, que entronizó a Quirino Ordaz en el gobierno del Estado, cuando ahora el candidato al senado era candidato a gobernador.

En el 2016 se apedrearon casi cien camiones urbanos en Culiacán y se decía que algunos hasta fueron balaceados, como si hubiera fuerza política capaz de eso, los camioneros fueran un grupo que no sabe defenderse y el gobierno no pudiera agarrar a tanto vándalo que azotó aquella tarde noche del jueves 2 de junio del 2016.

Nada para creer y muy bien pensar en un gigantesco circo para producir temor, como ocurrió el día 5 de junio, el día de la elección que provocaron en cientos de casillas escándalos y amenazas que perturbaron a los electores y provocaran que se abstuvieran de emitir su voto. No fue casual que Culiacán resultara el municipio con mayor abstencionismo.

Solo así podrían imponer a un candidato priista como Quirino Ordaz, que también se les impuso a los precandidatos del PRI que sin chistar se hicieron a un lado ante aquel arribista que había llegado abrazado por el presidente Peña Nieto a su nominación interna del PRI.

Los hechos de Rosario, Escuinapa, Guasave y Sinaloa, solo son una muestra de lo que late al seno del proceso electoral y eso puede resultar en muchas complicaciones los próximos días cuando al calor de la presión que ejerza el posible fracaso de unos les convierta en auténticos delincuentes electorales.

Resulta muy ilustrativo ver prácticamente a todos los candidatos de MORENA, empezando por su fórmula al senado, Rubén Rocha e Imelda Castro, callados, siempre callados, como si no existiera ni el gobierno del PRI, ni los grandes problemas de Sinaloa, ahora callan ante estas agresiones y amenazas que pareciera les comiera la lengua los ratones. Habrase visto.

Elecciones Sinaloa

Elecciones: Sinaloa
Las tendencias
Por: José Luis López Duarte

“nunca cantes victoria antes de tiempo,

por que como se suma, se resta.”

Desde que inició el proceso electoral se ha visto a López Obrador como el candidato de las mayores preferencias electorales y así ha mantenido las expectativas según diversas encuestadoras, unas con más otras con menos, y lo que han configurado la idea de un escenario de triunfo seguro, cuando la realidad es que se ha creado un suerte de burbuja  inflacionaria electoralmente hablando a veces maquillada a veces no, sobre la figura de López Obrador, en la idea de posicionar en el imaginario social la certeza de su triunfo y lo imposible de la derrota.

Sin embargo, desde que se ciudadanizaron los órganos electorales en el año de 1986 hasta nuestros días, siempre había existido una opinión más  o menos oficial de las tendencias electorales medidos por casas certificadas por esta autoridad, cuestión que ahora ha estado ausente, tanto que han surgido múltiples empresas como si fuera temporada de patos.

La no certeza de legitimidad y legalidad de ese cumulo de “sondeos de opinión” que circulan como si las regalaran, son una evidencia de que algo está mal, de que no están funcionando los mecanismos legales del proceso electoral.

El otro factor, es que por primera vez se darán elecciones concurrentes, es decir la elección federal y la elección local en 30 estados del país, son un fenómeno inédito sin referentes de esta magnitud y por lo tanto sin experiencia de los comportamientos del electorado y los mismos grupos políticos locales y nacionales.

Por eso resulta muy difícil acepta la premisa que habrá un comportamiento mecánico de los electores la hora de emitir su voto en dos procesos distintos con actores e intereses tan diversos y encontrados en muchos casos, que le configuran al elector una ecuación política no muy fácil.

De donde se infiere que las encuestas tampoco son fáciles, que las metodologías seguramente  cambiaron, que los métodos de apreciación ya no son lo mismos y que por lo tanto ningún resultado, de esos “estudios de opinión” tienen altos niveles de veracidad, precisamente porque la realidad política no es plana ni simple y tiene muchas aristas en sus diversos planos que se cruzan.

Por eso no son creíbles los diagnósticos de que López Obrador, por ejemplo, va a “arrasar” en Sinaloa como apuntan sus panegiristas, cuando todos sabemos que van a votar entre un millón cien mil y un millón doscientos mil sinaloenses, donde la coalición del PRI tiene un voto duro del 20% con posibilidades de crecer al 30%, el frente tiene un voto duro del 25% con posibilidades de crecer hasta el 35%, por lo que le queda a morena un margen del 35%  restémosle a esto lo que logre el independiente, con eso no da para ganar y menos para arrasar.

Esta es una elección absolutamente atípica y existen dos factores que serán decisivos: la capacidad de movilización y la identidad entre la campaña federal y la estatal.

La elección en Sinaloa se ira a tercios en todos los niveles y desde el  inicio de la contienda ha sido la coalición “por Sinaloa al frente” la que ha mostrado más diversidad, intensidad y capacidades, incluso regenerativas cuando fue torpedeada con boicots de candidatos y alianzas, que en algunos casos les resulto contraproducente.

Hoy por hoy  los “cuartos de guerra” como les llaman, a los círculos de decisión de las campañas, todos vaticinan un triunfo seguro pero competido, pero será  la inteligencia del electorado la que  defraudara a quienes creyeron que podían convertirlos en “tontos útiles”.