Morena y el 2018

MORENA Y EL 2018

ADÓNDE VAN EL PAN Y EL PRD

Por Jorge Walterio MEDINA

medinawalterio@outlook.com

 

Cuál será el destino del pretendido frente nacional  electoral donde confluirían el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática que, más que buscar derrotar al PRI, parecieran encaminados a realizar el trabajo sucio que impida  la victoria de MORENA y de su abanderado Andrés Manuel López Obrador.

Panistas y perredistas no hicieron alianza entre ellos en la reciente elección del Estado de México, pero, a sabiendas de que no lograrían la victoria, a quererlo o no, tampoco hicieron aportación alguna para que MORENA, que si tuvo gran posibilidad de triunfo, derrotara al PRI en la entidad más importante del país.

¿Mezquindad, compromisos con el PRI, vaya usted a saber, pero no es la primera vez que panistas y perredistas no están del todo deslindados de los intereses del PRI hoy gobernador por el grupo Atlacomulco.

Recordemos que en el 2016 la probable alianza entre el PAN y el Partido Sinaloense le hubiera infringido una clara derrota el PRI en nuestra entidad, sin embargo la dirigencia nacional panista hizo todo lo posible para evitarla.

Cómo no sospechar de componendas entre panistas y perredistas con el PRI, si fueron juntos con el partido de Enrique Peña Nieto, en la aprobación de las llamadas reformas estructurales, que hoy afectan claramente a los mexicanos y que, hay que recalcarlo, le cobrarán fuerte factura a la partidocracia.

Indudable que el PRI acaparó hace días la atención de la opinión pública con la celebración de su asamblea nacional.

Digamos que más allá de quitar los candados que prohibían una candidatura ciudadana  a la Presidencia de México, no hubo nada extraordinario en los acuerdos de los priístas.

Se equivocaron quienes presagiaron barruntos de división al interior del partido de Peña Nieto, pero en contraparte tampoco se logró ni la unidad ni el entusiasmo que los encamine a la victoria en el 2018.

Precisemos de paso  que aunque la mayoría de las encuestas y sondeos rumbo al relevo presidencial del 2018 favorecen claramente a MORENA y a Andrés Manuel López Obrador, el PRI no está derrotado todavía.

Si a Andrés Manuel le enseñaron algo sus derrotas en el 2006 y 2012, habrá entendido la importancia de saber administraron la ventaja en las preferencias electorales, y fundamentalmente, no creerse ni sentirse presidente, antes de ganar la elección.

Ciertamente el PRI está hoy en el tercer lugar de las preferencias electorales, pero sigue siendo el mandón a la hora de contar los votos en los comicios. Que las elecciones en el Edomex y en Coahuila nos sirvan de ejemplo, porque ahí los organismos electorales estuvieron, tristemente, acatando las instrucciones del Presidente Enrique Peña Nieto.

Seguramente intentarán hacerlo de nuevo en el 2018.

Concluyamos con que todavía hay mucho que ver en los caminos del 2018.

Así están las cosas…

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CON EL 2018 CERCA

LOS CAMINOS DEL PRI

Por Jorge Walterio MEDINA

medinawalterio@outlook.com

 

La asamblea nacional del PRI está acaparando la atención de la opinión pública nacional, cuando el tricolor enfrenta, en su tarea de mantenerse en la Presidencia de México, uno de sus más difíciles retos.

Digamos que la aprobación de las reformas estructurales originó primero una drástica caída de la imagen del Presidente Enrique Peña Nieto y hoy están afectando al PRI todo.

Peña Nieto llegó al momento de su propia sucesión, convertido en un enorme estorbo para su partido.

El costo político por las reformas, hay que decirlo, afectará en mayor y menor medida a la partidocracia toda.

La aceptación popular que tiene ahora el PRI apenas le alcanza para ubicarse en el tercer lugar de las preferencias electorales y los resultados de  la mayoría de las encuestas rumbo al 2018 así lo confirman.

Al decir de la mayoría de los analistas políticos, la asamblea nacional del PRI se centra en el objetivo de quitar todo tipo de “candados” a las candidaturas ciudadanas, lo que metería al juego de la sucesión a José Antonio Meade, a José Narro y hasta al titular de la SEP Aurelio Nuño.

Desde luego que es José Antonio Meade es el que está en el centro del análisis político periodístico.

Funcionario indistintamente de gobiernos federales panistas y priístas, Meade está siendo considerado como cabeza de un proyecto político común del PRI y del PAN, para contener las enormes posibilidades de triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

La hipótesis parece muy descabellada para muchos, incluido este columnista.

Sin embargo ahí está en el análisis de los medios, a la manera de una estrategia desesperada para evitar que la Presidencia de México quede en manos, por primera vez, de un personaje que sería verdaderamente opositor al modelo político neoliberal alentado igualmente por el PRI y  el PAN.

Digamos que la sucesión de Enrique Peña Nietro entró a una de sus facetas más interesantes, con la realización de la Asamblea Nacional del PRI, el evento que sentará las bases para que el  Presidente de México designe a su candidato a relevarlo.

Hablamos de un partido que ya perdió la Presidencia de la República en el 2000 y en el 2006, llevando como candidatos respectivamente a Francisco Labastida y a Roberto Madrazo, y  que hoy pareciera estar encaminado a una nueva derrota.

Y cuando estamos a unas horas de que el PRI determine la forma en que va  a designar a su candidato presidencial, pensemos que  su decisión  influirá en mucho en el quehacer de la oposición en los caminos del 2018.

Así están las cosas…

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RUMBO AL 2018

LAS COSAS QUE PASAN

Por Jorge Walterio MEDINA

medinawalterio@outlook.com

 

Indudable que la decisión del congreso local de aprobar las cuentas  públicas del último año del gobierno de Mario López Valdez, dejó por los suelos la imagen de nuestros legisladores.

Quién pierde con esta decisión del Congreso del Estado nos preguntaba en su programa radiofónico el periodista Javier Ramírez y en la respuesta concluimos desde luego en que es la sociedad sinaloense la gran perdedora en esto que para muchos constituyó una verdadera infamia.

Reiteramos que pierden también nuestros diputados, sobre todo los que aprobaron las cuentas, porque desilusionaron, y mucho, a sus representados.

Para algunos la decisión de nuestros legisladores  no sorprendió  porque argumentan que la aprobación de las cuentas fue algo pactado desde el momento en que el grupo político de López Valdez operó el proceso electoral del 2016, en benefició del actual gobernador Quirino Ordaz Cóppel.

Digamos que ya aprobadas las cuentas, en Sinaloa empezó fuerte la especulación política entre quienes aspiran a los cargos de elección que estarán disputándose en julio del 2018.

La figura del trébol que representa las aspiraciones de Gerardo Vargas Landeros para buscar el Senado de la República, ya es vista con mucha frecuencia en la entidad.

¿Qué mensaje  manda la reunión que encabezó en la Ciudad de México el priísta Manlio Fabio Beltrones, donde estuvieron cientos de correligionarios suyos de todo el país?

Muy sonrientes entre ellos, por cierto, los sinaloenses Heriberto Galindo, Jesús Valdez y Sergio Torres.

Pensemos que los tres tienen también aspiraciones políticas.

Heriberto Galindo y Sergio Torres estarían buscando la oportunidad en el PRI para contender por un escaño en el Senado de la República, mientras que Jesús Valdés Palazuelos, incluso ya lo dijo públicamente, irá por la reelección en la alcaldía de la capital sinaloense.

Desde luego que Jesús  Valdés no le haría el feo a un escaño en la cámara alta del Congreso de la Unión.

Hablamos hoy solamente del PRI porque es en este instituto político donde se está viendo mayor movilidad rumbo al 2018.

Agreguemos que entre las féminas priístas que aspiran al Senado de la República, se ubica Gloria Himelda Félix, actual diputada federal que podría convertirse en presidente de la próxima mesa directiva de la cámara baja del Congreso de la Unión, cargo que ya ocuparon los sinaloenses Gabriel Leyva Velázquez y Pablo Moreno Cota.

Junta a ella la actual titular de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno estatal, Rosa Elena Millán Bueno, quien encuentra en su propia currícula el principal soporte de sus aspiraciones.

Muchos los nombres que no mencionamos hoy, pero esto apenas comienza.

Así están las cosas…