Mayos de Navojoa y Tomateros

= Cambio de rival en el juego inaugural: Mayos de Navojoa

= Tomateros abrirá aquí, el miércoles 11 de octubre

= Ciudad de Los Mochis, la sede del Juego de Estrellas

Jorge Luis Telles Salazar

 

El miércoles 11 de octubre iniciará Tomateros de Culiacán su participación en la temporada número  59 de la Liga Mexicana del Pacífico, ante un rival inusual: Mayos de Navojoa. Un día antes, el martes 10, el arranque oficial en la ciudad de Mexicali, donde Aguilas, el actual monarca, recibirá a Cañeros de los Mochis, justo el equipo que le disputó la corona en la gran final de enero próximo pasado.

Así lo plasma el rol de juegos para la próxima edición del circuito invernal, que está prácticamente aprobado, tras la junta de magnates del miércoles anterior en el puerto de Mazatlán. Y como es fácil apreciar, hubo modificación de criterios, al menos en lo que a los encuentros inaugurales corresponde.

Que el columnista recuerde, nunca antes Mayos de Navojoa había estado en Culiacán para abrir hostilidades. Muchos años vimos aquí a los Venados de Mazatlán y en los dos últimos calendarios a los Charros de Jalisco. Las reglas cambian, por supuesto.

Navojoa no es precisamente un equipo taquillero, ni tan siquiera en su propio parque; pero, bueno, en tratándose de un juego inaugural el lleno en el estadio local es cosa garantizada.

Además hay que recordar que durante la temporada pasada, los Mayos fueron el mejor equipo del calendario regular en juegos ganados y perdidos y se convirtieron en un team atractivo y poderoso. Lo menos que de la tribu puede esperarse es que mantengan ese nivel competitivo y que lleven gente a los estadios, incluso al suyo propio.

En fin.

Los otros dos duelos inaugurales – además del Cañeros-Aguilas, el 10, en Mexicali – serán: Charros de Jalisco en Mazatlán y Yaquis de Ciudad Obregón en Hermosillo. Un día después habrá permuta de sedes y para el viernes 13 del mes de las brujas están programadas las primeras series de tres partidos.

De otros detalles alusivos a este calendario de juegos de la 59 temporada de la LMP, ya platicaremos más adelante.

Pendientes.

= EN LOS MOCHIS, EL JUEGO DE ESTRELLAS =

Por cierto.

En esa reunión del miércoles en el puerto de Mazatlán, los presidentes de los ocho clubes del circuito invernal tomaron el acuerdo de conceder a la ciudad de Los Mochis la sede del Juego de Estrellas y fijaron la fecha correspondiente: el 20 de noviembre, en la transición de la primera a la segunda vuelta del calendario regular.

Hasta hoy se desconocen al detalle los planes de la franquicia propiedad de los Vega Inzunza; pero en algo deberán pensar para hacer de esto un evento atractivo, más allá de un simple partido de pelota entre los mejores jugadores de la Mexicana del Pacífico.

La temporada pasada, el “all starts” tuvo lugar en el nuevo estadio de Ciudad Obregón. Bueno el evento; pero sin llegar al éxito presupuestado.

Mochis lo puede hacer, con todo y su parque, de los más viejitos de la Liga.

De hecho, esto del Juego de Estrellas se mantendrá vigente a fin de darle movilidad a aquellos estadios y aquellas plazas que por sus características no pueden ser sedes de Series del Caribe, como Hermosillo, Mexicali, Culiacán y Mazatlán, rol al que probablemente se agregará Guadalajara en su oportunidad.

Y bueno pues, nuestros mejores deseos para la ciudad de Los Mochis, los joaquines y para la noble afición del Norte de Sinaloa.

Allá nos veremos. Justo el día de la Revolución Mexicana. Al pie del Cerro de la Memoria.

= TODO LISTO PARA EL DRAFT =

Bien.

También en la junta de Mazatlán se llevó a cabo el sorteo para el draft de peloteros nacionales y extranjeros, a desarrollarse el 06 de julio en la ciudad de Hermosillo, Sonora. El club Cañeros de los Mochis fue el gran ganador: elegirá en primer turno, tanto en la relación de jugadores mexicanos como en la de importados, sujetos a disponibilidad. El de la peor suerte fue Yaquis de Obregón: sacó el último turno en ambos eventos.

A Tomateros de Culiacán no le fue tan bien como en ocasiones anteriores: será sexto en la elección para nacionales y quinto en la de extranjeros.

Para su mejor información, el orden será el siguiente:

Nacionales: 1.- Cañeros de Los Mochis; 2.- Charros de Jalisco; 3.- Mayos de Navojoa, 4.- Aguilas de Mexicali; 5.- Venados de Mazatlán, 6.- Tomateros de Culiacán; 7.- Naranjeros de Hermosillo y 8.- Yaquis de Obregón.

Importados: 1.- Cañeros de los Mochis; 2.- Charros de Jalisco; 3.- Mayos de Navojoa; 4.- Naranjeros de Hermosillo; 5.- Tomateros de Culiacán; 6.- Venados de Mazatlán; 7.- Aguilas de Mexicali y 8.- Yaquis de Obregón.

Naturalmente que siempre será bueno escoger en primer sitio puesto que esto permite las mejores elecciones en teoría; pero esto es relativo. Se protege a determinado jugador; pero nunca existe la garantía completa de que ese pelotero – estelar, novato o del clásico “medio pelo” – reporte en su oportunidad.

En su momento se conocerán las listas de los jugadores disponibles. Esto es, aquellos que no tienen compromiso con franquicia alguna. Sea ya porque son muy novatos o porque están ya por cumplir su ciclo en la fuerte pelota de invierno.

Pendientes pues de los sucesos de Hermosillo, en julio próximo.

= EL COLOFON =

Y por hoy hasta aquí.

Recordarle al aficionado, interesado en adquirir una o más butacas para la próxima temporada, que la promoción del 25 por ciento de descuento fenece justamente este domingo 30 de abril y que habrá personal para su atención en las oficinas del estadio. El mismo recordatorio para quienes ya tienen su espacio: el plazo finaliza este domingo.

Y por lo demás, el mejor fin de semana para todos con nuestros deseos de siempre: que Dios los bendiga. Ahora y siempre.

Nos fuimos ya.

PALCO PREMIER

= La presentación oficial de Benjamín Gil

= “Espero durar muchos años”, le salió del alma

= Junta de la LMP el miércoles, en Mazatlán

 

Con el ferviente deseo – como que le salió desde el fondo de su alma – de permanecer muchos años en la organización, Benjamín Gil se puso, nuevamente, la casaca de los Tomateros de Culiacán. Será el manager del equipo de casa para la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, que arrancará el 10 de octubre venidero.

Gil no necesita, por supuesto, carta de presentación; pero, de cualquier modo había que cumplir con la formalidad. Todos le conocen. Incluso los noveles periodistas.

Y así sucedió.

Tal y como Juan Manuel Ley lo hizo en enero de 2014, ahora tal responsabilidad le tocó a Héctor Ley López, con la presencia de la directiva en pleno: Marcos y Diego Ley López; Jaime Blancarte Pimentel y Héctor Ley Pineda. También ahí, en la mesa de presídium, Mario Valdez, gerente deportivo de la organización.

Benjamín regresa a Tomateros sin resentimiento alguno, por su salida en la conclusión de la campaña 2015-2016, justo al año de la obtención del décimo título, palmarés logrado con él al frente del equipo. Entiende, en realidad, que al no haber logrado ni tan siquiera la calificación a los “pley offs” – en el primer año de operación del nuevo parque de pelota -, dejar el equipo en otras manos no era solo un acuerdo sano, sino necesario.

Los resultados, en realidad, no eran, ni por asomo, los presupuestados, así que su situación era sencillamente indefendible. De hecho, ante los ojos de los críticos, Gil fue aguantado mucho más allá de lo admisible: durante toda la temporada, cuando, por mucho menos que eso, han caído muchos managers; algunos de ellos verdaderos señorones del beisbol.

Cuando se fue, sin embargo, supo que volvería algún día.

Y esto se dio, ahora que sí, en menor tiempo del esperado: fue el elegido por la directiva de entre no menos de cinco cartas que estaban sobre el tendido. Algunas de ellas de alto reconocimiento a nivel internacional.

Bengie estaba nervioso y emocionado a la hora de la presentación. Era tal su sentimiento, que le costaba hilvanar palabras ante las preguntas de los cronistas deportivos.

Cuando se puso la casaca, sin embargo, dejó escapar su emoción con una frase celebrada por los directivos y los periodistas ahí presentes que tienen el mismo código de todos: cero aplausos al momento de ejercer su labor. Gil se cerró su camisola y expresó: “espero que sea por muchos años…”

Ya veremos.

= CHAMBA DE MANAGER, DE ALTA VOLATILIDAD =

Bien.

En realidad, el trabajo de un manager de beisbol es de muy alta volatilidad. Más aquí, en la Liga Mexicana del Pacífico, cuando terminada la tercera semana de competencias ya se habla del final de la primera vuelta y de la cosecha de los puntos correspondientes.

Aquí los dueños de clubes son sumamente exigentes con sus managers. De hecho muy pocos toleran un par de semanas de malos resultados (digamos como perder 9 de 12 juegos) y van sobre la cabeza del manager. Hay que entenderlos: en una temporada tan corta, como la del circuito invernal, los sentimientos quedan en un segundo plano.

En esto, Tomateros tiene su propia historia. Hay cuando menos tres casos de managers despedidos, tras haber ganado la primera vuelta y de mantener resultados solo aceptables en la segunda.

Así que mucho es lo que tendrá que hacer Benjamín Gil, si es que quiere conservarse muchos años como manager del equipo guinda.

Por lo pronto, ganar el campeonato de la siguiente temporada.

Es el propósito para el que se trabajará de manera irrenunciable: la nueva directiva de Tomateros quiere su primer título como tal, lo que sería el décimo primero en la historia de la franquicia.

De momento, Benjamín Gil sabe que cuenta, en el papel, con uno de los mejores rosters de la Liga, en cuya configuración se entreteje la cantera de novatos regionales con peloteros estelares de otras latitudes. Una relación en la que figuran beisbolistas consagrados, que se combinan con un pie de veteranos, ya en sus últimos aires en la fuerte pelota del circuito invernal.

Ese roster ahí está, en efecto; pero sujeto a modificaciones.

Algunos de ellos, sin duda, ya no entrarán en los planes del club y otros están en la clásica condición de negociables, en el ánimo de cubrir las debilidades del equipo, mismas que, aunque ya identificadas, requieren de un diagnostico definitivo.

En esa tarea entrará también Benjamín Gil, de la mano de Mario Valdez, Jaime Blancarte y todo el cuerpo técnico de la franquicia.

De esto imposible adelantar algo porque no lo hay y porque se hieren susceptibilidades. Quedémonos con la explicación de Héctor Ley. “Todos estamos igual; esto nos falta y de esto otro nos sobra. Es ahí cuando entran las negociaciones con los otros clubes.

Pendientes pues.

= EN MAZATLAN, JUNTA DE LA LMP =

Por otro lado.

La directiva de la Liga Mexicana del Pacifico se reunirá este miércoles con los presidentes del circuito en el puerto de Mazatlán. La clásica junta mensual de cara a una nueva temporada que parece todavía lejos; pero que en realidad está más cerca día con día. A poquito más de cinco meses ya.

A estas alturas, los magnates de la LMP ya sesionaron en dos ocasiones y ya agotaron los puntos de rigor, tales como los informes financieros, los deportivos y los resultados en general de la campaña pasada, incluida la Serie del Caribe Culiacán 2017.

Ya están en puerta los proyectos concretos.

Uno de ellos, quizás el más importante, lo es la aprobación preliminar del proyecto de rol de juegos, con fecha tentativa de arranque para el 10 de octubre. Ahora a Tomateros le corresponde iniciar en casa, posiblemente contra los Charros de Jalisco.

Los señores directivos confirmarán el sistema de competencias; el número de peloteros extranjeros y también la cifra de refuerzos para la postemporada.

De hecho, ratificaciones exclusivas. Ya hace mucho tiempo que estos temas no se tocan, ni con el pétalo de una rosa, toda vez que son garantía para la operatividad y también para la rentabilidad del circuito invernal.

Habrá que estar pendientes, de cualquier modo.

Y con este comentario, nos despedimos de usted, amigo lector, con nuestros deseos de siempre: que Dios los bendiga.

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PALCO PREMIER

= Un enemigo jurado del toque de bola: Ramón Rivas Llamas

= “Regalas un out; le facilitas el problema a un pitcher en apuros”

= La filosofía beisbolera de Antonio Pineda Gutiérrez “Toñico”

Jorge Luis Telles Salazar

 

Enemigo jurado y declarado del toque de bola – en medio de una polémica intensificada la víspera del arranque de la actual temporada de las Ligas Mayores – el doctor Ramón Rivas Llamas, un auténtico experto en beisbol, nos hace llegar nuevas consideraciones, muy personales, en torno a esta ahora polémica jugada, misma que, a pesar de todo, se mantendrá estrechamente ligada al juego de la pelota.

En una misiva reciente, a través del correo electrónico, expone sus particulares puntos de vista al respecto:

= Es una jugada – dice – para un manager que no tiene recursos, ni imaginación, para otra cosa.

= Regalas un out a un pitcher que ha iniciado con una base por bolas. Le facilitas el problema.

= Además, son muy pocos los que saben, de verdad, tocar la bola.

= Diferente es tocar para embasarte por infieldhit. Aquí si estoy de acuerdo.

= Se ha abusado de esta retrógrada, deprimente e impulsiva jugada, al mandarla, incluso, desde las primeras entradas.

= He visto sacrificar a un bateador de porcentaje o a un aporreador disque para jugar con el “librito” (¿en donde está? ¿Quién lo escribió? ¿en qué librería lo venden?) cuando lo que se debe buscar es un rally grande.

= Yo no mandaría un toque de bola en una situación apretada, en búsqueda de una sola carrera. Mejor el bateo y corrido, por ejemplo.

= Nunca he visto que cansen a un pitcher con intentos de toque de bola. Eso solo los tontos lo creen.

= Vengo observando que el toque de bola ha ido desapareciendo del arsenal de ataque, desde los años noventas y si observas: lo ordenan más los managers de equipos débiles, con buen pitcheo, para lograr una carrerita y que el pitcher se exprima el brazo para defenderla.

Finalmente:

= En una cuenta que yo llevé por cinco años, el toque de bola para anotar una carrera en la Liga Mexicana del Pacifico, solo se logró en un 20 por ciento, a diferencia del 30 que tu mencionas en tu último artículo.

Y hasta aquí las expresiones de mi queridísimo amigo Ramón Rivas Llamas.

Concuerdo con algunas de ellas; pero no con todas. A mí, en lo personal, si me gusta el toque de bola; pero a partir de la séptima entrada y siempre y cuando se tenga, en el bullpen, a preparador y cerrador con alto grado de confiabilidad. La jugada me parece inevitable, cuando tienes corredores en primera y segunda bases, sin out; en casa, con partido empatado y ya en la recta final.

El maestro Toñico Pineda, cuyas filosofías sobre este jueguito se las llevó a la tumba en 1999, solía sentenciar que estas jugadas – como el “squeeze play” – son siempre para buscar ganar, no para igualar y además en condición de local. “Porque si te falla – explicaba – lo peor que te puede pasar es seguir empatado y tienes, además, una nueva oportunidad”.

Al doctor Ramón Rivas Llamas se le olvidó citar algo: que muchos managers han hecho de esta jugada un estilo propio, por una razón. Le temen al posible doble play; pero más miedo les da la lacerante crítica de los aficionados. Es un motivo para tenerla siempre a la mano.

En fin.

= NUEVOS CRITERIOS SOBRE EL TOQUE =

Y bueno.

Sus puntos de vista los refuerza Rivas Llamas con un artículo de Zachary D. Rymer, publicado en el portal “Radiografía Beisbolera”, en una de cuyas partes, establece:

“A través de los años, muchas personas han atacado el toque de bola, sin embargo, los juegos de la MLB aún son testigos de este tipo de jugada. De hecho, las estadísticas recogidas en “Fan Graphs” muestran que el porcentaje de hits conseguidos por toques de pelota han incrementado en los últimos años y que los managers aun mantienen el lance dentro de sus libritos”.

“Así que no estamos hablando de que el toque haya muerto. No ha desaparecido, como el Tiranosaurio Rex o la bola rápida de CC Sabathia”.

“Pero no lo duden: aunque exista un lugar y un momento apropiado para llevar a cabo el toque de bola, esta continúa siendo una jugada anticuada que se utiliza, en algunos casos, más de lo que debería ser”.

“Si, reconozco, hay instantes y condiciones propicias para ello”.

“Los managers seguirán dándole vigencia al toque como manera para adelantar corredores hasta que aprendan a batear o sean sustituidos por el bateador designado. No es la peor cosa del mundo que el equipo local juegue para una carrera, máxime si esta es la de la ventaja. Incluso un “squeeze play” es bueno de vez en cuando”.

“Sin embargo, me quedo con mi tesis en el sentido de que el toque está fuera de lugar en el beisbol moderno. Los bateadores de hoy no lo necesitan para acreditarse hits como antes y tanto las estadísticas como la preparación de los lanzadores nos confirman que los toques de bola no son una buena idea”.

“Posiblemente la guerra contra el toque de bola llegue a su fin con el paso del tiempo; pero nunca antes de que el beisbol se ponga al día”.

Así de facil.

En mucho, lo escrito por el señor Rymmer concuerda con la filosofía beisbolera del maestro Toñico, cuyas enseñanzas las succionamos como un bebé pegado al pecho de su señora madre. Coinciden plenamente.

Y de hecho hay que decirlo: son posiciones más flexibles que las de mi amigo Rivas Llamas.

¿No?

= EL COLOFON =

Y hasta aquí por hoy.

Palco Premier es una columna especializada que usted encuentra en nuestro portal www.jorgeluistelles.com; en la página oficial del club de beisbol local www.tomateros.com; en la síntesis informativa del doctor Héctor Muñoz y en algunos sitios afines, dirigidos por personajes ligados al columnista.

Aquí, en www.jorgeluistelles.com, otras columnas deportivas como la de Fernando Ballesteros, Alberto Camacho Sarabia y Antonio Velázquez Zárate.

Ampliamente recomendables.

Así las cosas, nos despedimos con nuestros deseos de siempre: que Dios los bendiga.