PALCO PREMIER

= Obligatorio, un triunfo; pero no el propósito.

= Culiacán debe calificar a la etapa de semifinales

= Nuevas caras en el roster del equipo guinda

Jorge Luis Telles Salazar

 

Digamos que el saldo de un triunfo y una derrota, en el arranque de las series de repesca (de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico) es un claro reflejo de la equidad de fuerzas entre Tomateros de Culiacán y Naranjeros de Hermosillo; sin embargo, quedó la impresión generalizada en el sentido de que los guindas pudieron obtener algo más que eso a juzgar por las recurrentes oportunidades que se les presentaron durante los últimos tres innings del duelo del martes próximo pasado, ante un nuevo lleno en el parque de pelota.

Para Naranjeros, ni dudarlo, el resultado es excelente, sobre la base de que ahora hay tres partidos garantizados y que los tres tendrán lugar en el estadio Sonora: jueves, viernes y sábado. Para Culiacán, bueno a secas. Ahora la obligación de los Tomateros es ganar por lo menos un juego en Hermosillo y asegurar el regreso a casa, para el domingo venidero. Debemos puntualizar que ya no habrá descanso, hasta la etapa de semifinales, por cosa de las fechas. El equipo campeón debe estar listo el 29 de enero, a más tardar, para abrir aquí la Serie del Caribe, el primer día de febrero próximo.

Y bueno, sacar una victoria es, cierto, una obligación; pero no el propósito. El objetivo de Tomateros debe ser el triunfo en todos y cada uno de los encuentros que se avecinan y dejar de pensar en la opción del mejor perdedor porque esto ninguno de los seis teams en contienda lo tiene garantizado.

Habitualmente, Hermosillo y Culiacán suelen protagonizar grandes agarrones y más en “play offs”, toda vez de que se trata de los equipos con mayor número de campeonatos (16 y 10, respectivamente) y los más competitivos del circuito. Ahí están las estadísticas, que no dejan mentir. Tan solo en la actual campaña, Tomateros fue primero en la etapa inicial, con dos juegos de ventaja sobre Naranjeros, que fue segundo. Ambos bajaron notablemente su ritmo en el lapso complementario y finalizaron empatados en la quinta posición, con números idénticos.

Insistimos, entonces: se trata, evidentemente, de dos planteles muy nivelados departamento a departamento, lo que convierte en harto difícil emitir un pronóstico al respecto. Para la mayoría de los críticos se trata de la serie más pareja y de la que surgirá el mejor perdedor, lo que quiere decir que ambos avanzarían a la etapa de semifinales, donde pudieran evolucionar al grado de grandes favoritos, por su amplia experiencia en “play offs”.

Y de acuerdo, cualquier cosa puede ocurrir; pero Culiacán tiene el talento suficiente como para salir adelante, sin apegarse a la condición del comodín o “suertudo”. Los Naranjeros se fueron vivos en ese segundo choque, lo que confirma nuestra tesis acerca de que sería un error fijarse como meta una victoria allá en el estadio Sonora. La cosa con los guindas da para más.

¿No?

= CULIACAN Y NAVOJOA, CON EL MEJOR AVERAGE =

Y bien.

El “run average”, que es una ecuación entre el número de carreras anotadas y las recibidas, es el criterio para decidir al cuarto equipo en semifinales; pero esto solo en caso de que dos o hasta los tres equipos perdedores prolonguen al máximo su serie de eliminatoria. Los tres que ganen cuatro, estarán del otro lado.

Actualmente, Cañeros de los Mochis se perfila como lógico aspirante a la calificación. Tiene dos triunfos sin derrota y 160 de average.

Culiacán y Navojoa cuentan con 1-1 y 111. 11 en la fórmula citada.

Y Hermosillo y Mexicali, también con 1-1, se ubican en 90 de average.

Mazatlán, al fondo, suma dos derrotas sin victoria y su porcentaje en carreras anotadas y permitidas es de 62. 50.

Esto último, no quiere decir que los Venados ya están liquidados, ni cosa por el estilo. La serie se reanudará este jueves en el “Teodoro Mariscal”, donde los rojos son prácticamente invencibles y con eso del mejor perdedor resulta que nadie está muerto, hasta que fallece.

Bajo esta circunstancia, reconforta pensar, de algún modo, que Tomateros de Culiacán está en la llamada zona de calificación, bajo este modelo, condición que podría variar con el desarrollo de la serie contra los Naranjeros de Hermosillo. Precisemos que la mentalidad tiene que ser ganadora cien por ciento porque, en un descuido, ni eso alcanzaría para visar pasaporte a la ronda de semifinales.

¿O sí?

= HECTOR DANIEL, EN EL QUINTO =

Ahora que.

Con cuatro días completos de descanso, el zurdo de las ligas pequeñas de Culiacán, Héctor Manuel Rodríguez estará listo para lanzar en el quinto partido, luego de su formidable actuación del lunes por la noche, aquí en esta ciudad.

Para el tercero, el del jueves, el manager de Tomateros, Che Reyes, anuncia al norteamericano Patrick Mc Coy.

Y para el cuarto, el viernes, al también culichi Salvador Valdez.

Así lo establece la rotación.

En la eventualidad de un sexto cotejo, aquí en Culiacán, el domingo,  Edgard González subiría a la lomita de pitcheo, con los cuatro días de asueto completitos que reclama todo serpentinero inicialista.

Un séptimo partido plantea un problema: Mc Coy no tendría esos cuatro días y habría que buscar, entonces, una opción para el juego definitorio.

¿Quién?

Quizás David Goforth, en quien se pensó desde el principio de este dilema; sin embargo, por lo que observamos en el choque del martes, sus mejores cualidades parecen ser de preparador o abridor.

Che Reyes tiene la palabra.

= LAS NUEVAS CARAS =

Y para cerrar tema:

Con tres nuevas caras, Tomateros de Culiacán se presentó a su primer compromiso de “play off”, como resultado de una serie de movimientos, apenas sobre el último plazo previsto por la directiva de la Liga Mexicana del Pacífico.

Una de ellas es el dominicano Víctor Marte. Sustituyó a Nathan Reed.

Otro, el norteamericano David Goforth. Tomó el sitio de Trevor Bell.

Y el tercero es José Manuel “Manny” Rodríguez, tomado como refuerzo en el draft entre los equipos calificados, realizado la mañana del jueves 29, en las propias oficinas del circuito invernal, allá en Hermosillo.

Victor Marte y David Goforth proceden de las ligas de República Dominicana y Venezuela, allá en la zona del Caribe.

Estaban en activo. Vienen en forma, por ende.

De su rendimiento, hablaremos después.

Patrick Mc Coy, por otro lado, ya tenía algunas semanas con el equipo, al igual que Ray Lolis, quienes se integraron durante la segunda semana de diciembre.

Y quienes han sobrevivido a lo largo de toda la campaña son el pitcher de relevo Derrick Loop y el cubano Ronnier Mustellier. Los números hablan: Loop es el mejor relevo (cerrador) y Mustellier finalizó el rol regular dentro de los primeros cinco bateadores del circuito.

Solo que sea por eso, señores mìos.

Y hasta aquí por hoy. Hay que estar pendientes de lo que acontecerá estos días en Hermosillo y asistir al nuevo parque de pelota el domingo venidero, según las circunstancias.

Entonces, nos fuimos ya.

Dios los bendiga.

La Salida de Javy Guerra, el problema medular

= La salida de Javy Guerra, el problema medular

= Oliver, Eitel y Loop, en la parte final de los juegos

= Hoy, Culiacán iniciaría en casa los “play offs”

La utilización de Juán Ramón Noriega, Derrik Loop y Javy Guerra, durante la séptima, octava y novena entrada de la mayoría de los partidos llegaron a convertirse en una fórmula infalible para Lino Rivera, el manager de Tomateros de Culiacán. Esos tres brazos, en ese orden, fueron elemento clave en una buena parte de las victorias obtenidas por los guindas, a lo largo de la primera vuelta de la actual campaña de la Liga Mexicana del Pacífico.

Y los números respaldan la afirmación a plenitud: Noriega, con 2-0 y 0. 87 de efectividad; Loop, con 2-1 y 0. 84 y Guerra, con 1-0 y 0. 69 en carreras limpias admitidas, hasta esta parte de la presente temporada del circuito invernal.

Que su pitcher abridor lanzara seis buenas entradas, era todo lo que el timonel boricua necesitaba. Vendría la tercia citada a hacerse cargo de la situación.

Y habitualmente con buenos resultados.

Ahí están esos ocho puntos de la primera mitad que no dejan mentir, producto de un cierre simple y sencillamente impresionante.

Sin embargo, Javy Guerra se fue y el panorama se descompuso. No se requiere ser un gran conocedor de este asunto para deducir que la carencia de un cerrador de la categoría del Javy ha sido la causa de esta mala segunda vuelta de Culiacán, misma que todavía puede salvarse, a pesar de lo que ya pronostican los agoreros del desastre.

Con un taponero del  nivel de Guerra, ese 2-10 de los Tomateros en este lapso complementario, bien podría ser un 6-6 y si usted quiere hasta un poco mejor. Un mínimo de cinco partidos se han perdido, precisamente, en las entradas finales.

El problema, entonces, está identificado. Ya se busca la solución y esta debe comenzar a dar frutos en el curso de las próximas semanas.

Digamos que Loop se ubicará en definitiva en el papel de cerrador y realizará así el trabajo para el cual fue originalmente contratado. Derek Eitel, ya en la lista de activos, quedará como preparador, mientras que Oliver Pérez y Juan Ramón Noriega se alternarán entre la sexta y la séptima entrada, según las condiciones del juego. Oliver, por cierto, ha tenido dos salidas ya y en las dos ha mostrado su etiqueta de Big Leaguer. Será de gran utilidad, sin duda.

Ahora bien.

En estos momentos, Culiacán hace frente a otro gran contratiempo; pero, del mismo modo, ya se hace lo necesario para salir adelante.

Se trata de la salida del japonés Ryota Igarashi, quien lanzó su último partido de la presente campaña la tarde del domingo próximo pasado en Ciudad Obregón. El nipón, para variar, tuvo otra actuación formidable, más no se coronó con la victoria. Igarashi se va del equipo a la conclusión de su contrato y deja marca de tres triunfos y par de descalabros, con un 1. 93 en carreras limpias admitidas.

Es un hecho que el lugar del oriental lo tomará el norteamericano Trevor Bell, ya en condiciones de pasar a formar parte de la rotación de abridores de Tomateros, junto a Edgar González, Héctor Daniel Rodríguez y Salvador Valdez. Un quinto sería el joven Edgard Arredondo, ante la muy posible baja del greñudo Aaron Thompson, por discreto rendimiento.

Esto es solo parte de algunos de los movimientos en puerta, todos relacionados con el pitcheo, departamento que es el débil de Culiacán en la actualidad. Los otros, sin embargo, también se cuidan al extremo. No hay porque dar concesiones.

Y bueno, en el bateo los Tomateros también han experimentado una baja en este lapso complementario; pero digamos que están dentro de los parámetros normales: Joey Meneses, por ejemplo, tiene .322; Ismael Salas, .320; Rennier Mustellier, .306; Maxwell León, .343; Oscar Robles, .304; Ramiro Peña, .286; Jorge Vázquez, .278; Sebastián Elizalde, .275 y Daniel Carbonel, .261.

Todos ellos dentro de su nivel. La ofensiva, en realidad, no ha sido el problema de Culiacán en esta segunda mitad.

Ahí están, entonces, las medidas tomadas por la directiva del club Tomateros, mismas que deberán dar resultado inmediato. Un equipo, como Culiacán, no puede cambiar tanto de una vuelta a la otra. Y si así sucedió, bueno pues a corregir el problema.

Pendientes.

= VIENEN LOS NARANJEROS =

Y Bueno.

Tras jugar en patio ajeno la friolera de nueve de los doce partidos correspondientes a este lapso inicial de campaña, Tomateros regresa al estadio de la Nación Guinda para el triple desafío ante Naranjeros de Hermosillo: martes 6, miércoles 7 y jueves 8 de este pachanguero mes de diciembre.

Difícil serie para Culiacán. Y así serán todas, de aquí al 30 del presente mes. Esto será, en las próximas semanas, una competencia encarnizada.

Hermosillo ha sido el plantel más consistente de la actual temporada. Hizo siete puntos en el giro inicial y ahora se ubica en el segundo puesto de la tabla, empatado con Aguilas de Mexicali y Venados de Mazatlán. Teórica y prácticamente, los Naranjeros también están calificados para los “play offs”.

En la primera vuelta, Naranjeros tuvo su tropiezo principal justamente frente a los guindas. Culiacán le ganó las dos series y eso representó la diferencia en cuanto a su ubicación en el standing.

Hermosillo ya saldó parte de esa deuda. Limpió a los Tomateros en el arranque de la segunda mitad y aquí este un nuevo enfrentamiento entre los dos grandes del circuito invernal.

Pendientes.

= TOMATEROS INICIARIA EN CASA =

Por cierto.

Para aquellos aficionados a quienes ya les llegó la angustia ante la ubicación de Tomateros de Culiacán en la tabla de posiciones, permítame decirles algo: los guindas no solo tienen boleto para la postemporada sino que ¡hasta iniciarían en casa! si el 31 de diciembre el standing amaneciese justamente como lo vemos hoy.

En efecto, si tal fuera el caso, los equipos con mejor puntuación serían: Hermosillo, con 14; Navojoa, con 12 y Culiacán, con 11. Aguilas de Mexicali y Yaquis de Obregón estarían del otro lado y el sexto surgiría de entre los Cañeros de los Mochis y los Venados de Mazatlán.

Ya lo hemos dicho; pero hay que repetirlo para evitar confusiones: nada ni nadie le quita a los guindas su boleto a los “play offs”.

Incluso, repetimos, hasta para abrir en su parque la primera serie eliminatoria; sin embargo, mucho bien le haría a los guindas fijarse el objetivo de brincar a media tabla, por el momento, para buscar otro cierre similar al de la primera mitad. No hay porque angustiarse tanto pues. Lejos de eso hay que acudir al parque a apoyar, sin reservas, al equipo de casa.

Digo.

= LA ACCION =

Otras series para los primeros días de la semana:

Cañeros de Los Mochis en el “Manuel (Ciclón) Echeverría” de Navojoa; Yaquis de Obregón en casa de Venados de Mazatlán y Charros de Jalisco en Mexicali.

Y con esto, nos vamos ya, con nuestros deseos de siempre:

Que Dios los bendiga.

PALCO PREMIER

= Nada quita a Culiacán la clasificación al “pley off”.

= Relajamiento peligroso, sin embargo.

= Al juego de Estrellas, ocho Tomateros

Jorge Luis Telles Salazar

 

Rectifica el columnista: ninguna combinación, de las muchas posibles, evitará la clasificación de Tomateros de Culiacán a los “pley offs” de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico. Si: ninguna. Suceda lo que acontezca durante la segunda mitad de la campaña, los guindas tienen ya boleto certificado para lo que los cronistas especializados también suelen llamar “las fiestas de enero”.

La aclaración viene al caso toda vez que en nuestro último trabajo citamos combinaciones remotas de resultados poco factibles; pero en realidad no es así. No existe escenario alguno que deje fuera a Culiacán de los juegos de postemporada.

Vamos: ni tan siquiera volteando la tabla al revés. O sea que Venados de Mazatlán finalizará la segunda vuelta en el primer sitio del standing; Charros de Jalisco, en el segundo; Mayos de navojoa, en tercero; Aguilas de Mexicali, en el cuarto; Yaquis de Obregón, en el quinto; Cañeros de los Mochis, en el sexto; Naranjeros de Hermosillo, en el séptimo y Tomateros de Culiacán, en el octavo.

Pues no. Ni así.

La explicación está en el reparto de puntos y en el acuerdo de Liga de otorgar medias unidades a los equipos ocupantes del séptimo y el quinto lugar. En el primer caso: 3. 5; en el segundo: 4. 5. Es, justamente, la situación actual de Charros de Jalisco y Yaquis de Obregón, respectivamente. Casualmente un standig exactamente a la inversa, respecto a la primera vuelta, dejaría fuera a dos clubes de media tabla: Aguilas de Mexicali y Yaquis de Obregón, con 9. 5 guarismos cada uno.

Quizás esa no fue la intención de la directiva del circuito, cuando acordó, hace ya varios años, este singular reparto de puntos, para determinar qué equipos califican a los “pley offs”; pero, a querer o no, benefició al ganador de la primera vuelta, al otorgarle, en automático, la clasificación a los “pley offs”.

Y esa, justamente, es la situación, hoy día, de Tomateros de Culiacán. Ya están dentro, al menos de la primera etapa de la postemporada, con sus 8 puntos. Y con 4 más – equivalentes al sexto sitio – asegurarían iniciar en casa la postemporada. Una buena ventaja, sin duda.

¿Qué os parece?

= RELAJAMIENTO, GRAVE ERROR =

Ahora bien.

Lo anteriormente expuesto no tiene porque justificar, en modo alguno, el relajamiento en el que, repentinamente, ha caído el equipo guinda, tras conquistar los ocho puntos correspondientes a la posición número uno de la primera mitad.

Ese relajamiento – que se agudizó con la salida del roster de ese extraordinario pitcher cerrador que es Javi Guerra – fue evidente durante la reciente serie contra Naranjeros de Hermosillo, primera que, por medio de la barrida, sufren los guindas en la actual campaña del circuito invernal.

Situaciones así, tras una brillante actuación y ya con el objetivo preliminar cumplido, suelen ser hasta normales y posiblemente hasta estén fuera de control de managers y jugadores; pero no dejan de ser peligrosos, para los propósitos supremos de la franquicia.

Confiamos en que sea algo temporal y que las cosas vuelvan a la normalidad, a partir de esta misma serie, contra los Mayos de Navojoa, en el estadio Tomateros.

Esperamos y confiamos.

Ojalá.

Y es que, volvemos a un tema recurrente: no es lo mismo calificar apenitas, de panzazo, a hacerlo de manera sobrada. Figurar dentro de los tres con una mayor puntuación – sumados los dígitos de ambas vueltas – garantiza arrancar en casa la postemporada y en la medida que avancen los “pley offs” más importantes serán esos puntitos. En el beisbol – como en todos los deportes – la localía siempre es un factor interesante, aunque no del todo determinante, más en esa clase de partidos. Y ahí están las estadísticas, que no dejan mentir.

Es por eso que se dice, una y otra vez, que en un rol de juegos tan corto, como lo es el de la Mexicana del Pacífico, no hay, en ninguna circunstancia, un partido menos importante que el otro. Al final, a la hora de las sumas, todos cuentan una enormidad.

Y para cerrar este asunto, le recordamos algo, amigo lector: en la eventualidad de una serie final, se abre en casa del equipo con mejores números en ganados y perdidos durante el rol oficial. Aquí ya desaparece la ventaja de los puntos. Arranca en su parque, aquel mejor ubicado en un standing general. Tan sencillo como eso.

Así las cosas, el relajamiento se entiende y hasta se comprende; pero no deja de ser, en su momento, una situación riesgosa en los planes del equipo involucrado.

¿No?

= SIETE TOMATEROS AL JUEGO DE ESTRELLAS =

Y bien.

El domingo entrante, como usted seguramente lo sabe, se desarrollará el Juego de Estrellas de la Liga Mexicana del Pacífico, en el que se enfrentará una selección de los equipos del Norte, contra una del Sur. Es decir: el bloque Aguilas de Mexicali, Naranjeros de Hermosillo, Yaquis de Obregón, Mayos de Navojoa frente a Cañeros de los Mochis, Tomateros de Culiacán, Venados de Mazatlán y Charros de Jalisco.

Las selecciones, con base en las votaciones de aficionados de las ocho plazas, ya están debidamente configuradas y en el caso de Tomateros son ocho sus representantes en el también llamado “All Starts”.

¿Sus nombres?

El manager, Lino Rivera.

Los pitchers, Héctor Daniel Rodríguez y Derrick Loop.

Los jugadores de cuadro, Joey Meneses, José Chávez y Bryan La Hair.

Y los jardineros, Ronnier Mustelier y Sebastián Elizalde.

Una buena aportación de Culiacán a la selección del Sur, la más cuantiosa de todos los clubes del circuito invernal.

Por algo será.

= FIN DE SEMANA =

Por cierto.

Previo al juego de Estrellas, en el nuevo estadio de Ciudad Obregón, las series del fin de semana: jueves, viernes y sábado.

Mayos de Navojoa en Culiacán.

Naranjeros de Hermosillo en Los Mochis.

Aguilas de Mexicali en Ciudad Obregón.

Y Venados de Mazatlán en Guadalajara.

La despedida, con esta información y con nuestros deseos de siempre: que Dios los bendiga.