La Importancia de la Lactancia Materna

La importancia de la lactancia materna

Por Héctor Melesio Cuén Ojeda

Desde hace casi cuatro décadas el tema de la lactancia materna empezó a ser abordado por organismos internacionales de las Naciones Unidas, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
En 1979, ambos organismos emitieron la resolución WHA33.32, la cual contiene una declaración y una serie de recomendaciones sobre la alimentación del lactante y del niño pequeño, y en ella también adoptaron el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
Poco después, según la resolución WHA44.33, dichos organismos acogieron con agrado la Declaración de Innocenti sobre la protección, el fomento y el apoyo de la lactancia natural, la cual es base para las políticas y actividades internacionales de salud.
En ese marco, resulta pertinente destacar que la leche materna es el primer alimento natural de los niños, la cual proporciona toda la energía y los nutrientes que necesitan durante sus primeros meses de vida. Y según expertos en la materia, continúa aportándoles a los infantes al menos la mitad de sus necesidades nutricionales durante la segunda mitad del primer año y hasta un tercio durante el segundo año de vida.
Asimismo, existen diversas pruebas científicas sobre las ventajas sanitarias de la lactancia, las cuales llegan hasta la edad adulta materna, y a la vez se han formulado vastas recomendaciones sobre la misma, ya que se ha demostrado que reduce la mortalidad infantil ante enfermedades comunes de la infancia, como la diarrea o la neumonía, y además favorece un pronto restablecimiento de la salud.
Por lo anterior, hoy en día se recomienda la lactancia materna exclusivamente durante los primeros seis meses de vida del bebé, debido a que, entre otras cosas, promueve el desarrollo sensorial y cognitivo y lo protege de enfermedades infecciosas y crónicas.
Sin embargo, no es tan sencillo llevar el proceso a la práctica, ya que un alto porcentaje de mamás tienen que continuar trabajando después de los 45 días posteriores al nacimiento de su bebé, por lo que les resulta difícil completar los seis meses recomendados.
Por lo anterior, se necesita reformar las leyes que rigen las relaciones laborales, o bien, que las empresas privadas y las instituciones públicas adopten genuinas políticas humanitarias para solventar ese tipo de problemas, con lo cual ayudarían en gran medida al desarrollo de los infantes y a tener en el futuro una sociedad
más sana y vigorosa.
Se trata de una necesidad urgente de resolver, ya que en México el promedio de la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé es sólo del 14%, lo que coloca a nuestro país en el último lugar de Latinoamérica, junto con República Dominicana.
A pesar de que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 también consideró la lactancia materna como una excelente estrategia para mejorar la salud y prevenir la mortalidad infantil, en nuestro país esta actividad ha descendido de dramáticamente, al pasar en el medio urbano de un 22% en el 2006 al 15% en el 2012, mientras que en el medio rural es aún más grave, pues la lactancia materna se redujo casi a la mitad, ya que pasó del 37% al 19%.
En este contexto, es prioritario impulsar la cultura de la lactancia materna acorde con lo establecido por la Declaración de Innocenti sobre la protección, promoción y apoyo de dicha actividad.
Por eso, el 4 de abril de 2017 el Grupo Parlamentario del PAS, coordinado por el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño en la LXII Legislatura, presentó una Iniciativa con proyecto de Decreto por medio de la cual propone expedir la Ley para la Promoción y Apoyo a la Lactancia Materna del Estado de Sinaloa con el propósito de proteger, apoyar y promover la lactancia materna y las prácticas óptimas de alimentación de lactantes y niños pequeños.
A la luz del interés superior de la niñez, esta iniciativa sobre todo trata de establecer las condiciones para garantizar la salud, el crecimiento y el desarrollo integral de este importante sector de la población. Es, pues, una prioridad que ha de otorgarse especialmente a los derechos de los lactantes y, al mismo tiempo, a favor de todas las familias sinaloenses.

Que tengan una excelente semana. 

La Constitución de 1922 y su Trascendencia

La Constitución de 1922 y su trascendencia

Héctor Melesio Cuén Ojeda

El 22 de junio de 1922 se promulgó la octava Constitución en la historia de nuestra entidad, misma que reformó la Constitución de 1917, lo cual fue motivo de que el H. Congreso del Estado llevara a cabo una sesión solemne para conmemorar el 95 Aniversario de la Constitución Política del Estado de Sinaloa.

Según los estudiosos constitucionalistas José García Becerra y Luis Algorri Franco, la evolución histórica del constitucionalismo sinaloense se adelantó en algunos aspectos a las constituciones nacionales durante el siglo XIX; dicho de otra forma, Sinaloa se ha caracterizado por contar con constituciones de avanzada.

Prueba de ello es que en la Constitución de 1825 ya se consagraba un gran catálogo de derechos fundamentales y una amplia regulación del municipio; la de 1831, por su parte, se caracterizó por prohibir la adquisición de las «manos muertas» en el estado (o sea, los bienes y las tierras pertenecientes a Dios). De igual modo, la de 1861 instauró la elección popular directa del gobernador, los diputados al Congreso y los integrantes de los ayuntamientos; la de 1870, abolió la pena de muerte; la de 1894, consideró la existencia y la regulación constitucional de la institución del Ministerio Público; la de 1917, elevó a rango constitucional la defensoría de oficio y la recusación popular para el nombramiento de autoridades.

La Constitución vigente de 1922 incluyó la iniciativa popular de propuestas legislativas ante el Congreso por cualquier ciudadano o grupo legalmente organizado en el estado. Esta ha tenido 170 modificaciones, siendo la última la del 12 de junio de 2017, reforma que por cierto se ubica en el ámbito político-electoral, pues establece las candidaturas comunes, los requisitos para contender como candidatos a diputados locales y también legisló sobre las normas a cumplir por cualquier diputado local, presidente municipal o regidor que desea ser reelecto para el puesto correspondiente al que fue electo.

El pasado jueves tuve la oportunidad de asistir al Congreso y escuché con mucha atención a todos los oradores que expresaron sus reflexiones sobre la Constitución de 1922. La diputada Irma Leticia Tirado Sandoval, presidenta de la Junta de Coordinación Política, recordó a los constitucionalistas de la XXIX Legislatura y la trascendencia de su legado histórico; mencionó en su momento a cada uno de los diputados de aquella legislatura y en verdad sentí una gran satisfacción que entre ellos estuvo Diputado Constituyente Melesio Cuén, abuelo de un servidor.

El hecho de que la XXIX Legislatura haya adquirido el estatus de actuar como Constituyente no fue obra de la casualidad; por el contrario, fue a través de un plebiscito en donde participaron los ciudadanos mediante el Decreto núm. 83 del 20 de octubre de 1921. Este es uno de tantos ejemplos que registra la historia de cuando los sinaloenses nos atrevemos a llevar a la práctica acciones que consoliden y fortalezcan el sistema democrático.

La Constitución original consta de 159 artículos y siete transitorios organizados en siete títulos: Título I. Disposiciones preliminares, Título II. De los sinaloenses, de los ciudadanos sinaloenses y las elecciones, Título III. De las formas de gobierno y división territorial, Título IV. De la división del poder público, Título V. Del régimen municipal, Título VI. De la responsabilidad de los funcionarios públicos y Título VII. Disposiciones diversas y de la inmovilidad y reforma constitucional.

Dicho documento reconoce como ciudadanos a los nacidos en el estado y a los residentes con dos años consecutivos en el estado. Las elecciones son directas y a mayoría de sufragios, adopta la forma republicana, representativa y popular de gobierno, y tiene como base su división territorial y organización política y administrativa al municipio libre.

El poder se divide en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El Congreso estaba integrado por no menos de 15 diputados, electos cada cuatro años y se renovaba por mitad cada dos años; cada distrito electoral estaba conformado por cada 24 000 habitantes o fracción que excediera de 7000 habitantes. Después se reformó y quedó en tres años para los diputados, aún vigente.

Por primera vez le dio facultades al Supremo Tribunal de Justicia y a los ayuntamientos para presentar iniciativas en cualquier materia, así como a los ciudadanos, cuyas reformas posteriores incluyen a los grupos legalmente organizados en el estado.

Es muy importante destacar el rubro de la educación pública, ya que establece “Una obligación del Estado a fomentarla e impartir la primaria en su doble forma de elemental y superior, con carácter de gratuita, uniformes, laicas y obligatorias”, y dispuso que la enseñanza preparatoria y normal se imparta gratuitamente en los establecimientos del estado.

En materia de responsabilidad de funcionarios públicos, cualquiera que sea su categoría sería responsable en el tiempo de su encargo, por los delitos y faltas u omisiones en que incurrieren al ejercer sus funciones; se concede acción popular para denunciar los delitos y faltas oficiales y muy importantes, y el sentenciado por delito o falta oficial no podrá ser indultado.

Por ello, José García Becerra y Luis Algorri Franco tienen muchos fundamentos para asegurar que las constituciones de Sinaloa han marcado pauta y se han caracterizado por ser de vanguardia.

Ahora nuestra tarea es con el legado de nuestros antecesores y no permitir que la actual Constitución Política del Estado de Sinaloa se rezague ante las necesidades de reformas políticas, sociales, educativas, entre otras.

Esa tarea requiere de voluntad política para que nuestra Constitución contemple la segunda vuelta electoral, la revocación de mandato, la reducción de financiamiento a partidos políticos; todas esas reformas electorales vendrán a conformar, sin lugar a dudas, un ciudadano más libre.

Gracias y que pasen una excelente semana.

Microscopio Social

Sistema Anticorrupción
por Héctor Melesio Cuén Ojeda

En el país, uno de los problemas que hoy se discuten con más ahínco es la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción, al cual en los estados se le denominará como Sistema Estatal. El plazo para finiquitar esta legislación es el 18 de julio del presente año.


Este miércoles 24 tuve la oportunidad de participar por segundo año consecutivo  en la Ciudad de México en el Segundo Foro Empresarial Anticorrupción, organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) y por su presidente Gustavo Hoyos Walther.

Debo decir que los temas analizados fueron muy oportunos de acuerdo con el momento que vive el país. Específicamente, el costo de la corrupción fue el tema que abordaron los titulares de la Secretaría de la Función Pública, la Auditoría Superior de la Federación, los gobernadores de los estados de Baja California Sur, de Hidalgo y de Querétaro. De igual forma se habló sobre los retos del Sistema Nacional Anticorrupción en la perspectiva del Comité Coordinador, donde hubo importantes participaciones de los titulares de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, del presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, del presidente de la Comisión Anticorrupción del Senado, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y de los representantes de organizaciones no gubernamentales.

El objetivo del evento fue reflexionar sobre los retos del Sistema Anticorrupción que existen a nivel nacional para su funcionamiento y su coordinación con las entidades para garantizar la participación de la sociedad en dicho Sistema.

En la reunión se aportó mucha información  interesante que confirma lo que en repetidas ocasiones he comentado: la corrupción y la impunidad son dos de los grandes problemas que mantiene al país en la crisis económica, política y social en la que vivimos desde hace años. Gustavo de Hoyos, por ejemplo, afirmó que “Entre 8 y 10 % del PIB podría estar siendo extraído por la corrupción que se da en los distintos órdenes de gobierno.” Y advirtió, “Tenemos un gran reto si consideramos que el crecimiento de la economía está llegando a 2%.  Estamos hablando prácticamente de cuatro años de crecimiento económico”.

Otro dato importante lo proporcionó un estudio  del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) donde se afirma que “En general, la cifra del monto promedio anual del ingreso que los hogares destinan a pagar actos de corrupción es del 14 % […], y 33 % de estos perciben solo un salario mínimo. Es decir, la corrupción representa un impuesto regresivo considerable para los más pobres”. Estos son datos aterradores para un país donde se quiere combatir el grave problema de la corrupción.

Por otro lado, fue motivante corroborar la coincidencia que hay entre la COPARMEX Nacional y el Capítulo Sinaloa con seis colegas diputados integrantes de la 62 Legislatura del H. Congreso del Estado de Sinaloa, grupo parlamentario que coordina el diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño. Por lo expresado en el Foro y el conocimiento que tengo de las iniciativas de ley presentadas por Corrales Burgueño y sus compañeros diputados, fue posible observar varias propuestas similares que se tienen para presentar el Sistema Anticorrupción en Sinaloa, por ejemplo, la necesidad de que las leyes en proceso de aprobación establezcan las bases necesarias para que se implementen también en los 18 municipios de la entidad, contemplando acciones y medidas estratégicas que combatan la corrupción en estos niveles de gobierno.

Este tipo de propuestas son comunes, pero sobre todo son compartidas por el presidente de la COPARMEX Sinaloa, el ingeniero Luis Enrique Pun Hung y todo el Consejo empresarial. La implementación del Sistema Anticorrupción tiene mucho trabajo por delante, recuérdese que es necesario elaborar y presentar ante el Congreso de la Unión y los congresos locales iniciativas de leyes secundarias, como la Ley General de Responsabilidades Administrativas (Ley 3 de 3), la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, la Ley de la Fiscalía General de la República, el Código Penal Federal y la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.

También es satisfactorio que el grupo de diputados anteriormente mencionado  haya presentado ante la 62 Legislatura del Estado de Sinaloa las iniciativas: Iniciativas de Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política del estado de Sinaloa para regular el Sistema Estatal Anticorrupción; la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa; la Iniciativa de Decreto por el que se Expide la Ley del Sistema Anticorrupción del Estado de Sinaloa, lo cual es un avance importante que coadyuva para que el Congreso legisle las leyes necesarias antes del 18 de julio.

He revisado la iniciativa general denominada Sistema Estatal Anticorrupción y uno de los temas que considero de gran trascendencia es el referido a la participación ciudadana, aspecto que consideran de vital importancia la COPARMEX y varios grupos sociales que se han manifestado al respecto.  Por ejemplo, se establece que el Comité de Participación Ciudadana “Tiene como propósito coadyuvar, en términos de la presente Ley, al cumplimiento de los objetivos del Comité Coordinador, así como ser la instancia de vinculación con las organizaciones sociales y académicas relacionadas con las materias de combate a la corrupción, responsabilidades administrativas, de transparencia y de fiscalización.

Asimismo, se plantea que este comité esté integrado por cinco ciudadanos de probidad y prestigio que hayan destacado por su contribución a la transparencia, a la rendición de cuentas, a la fiscalización o al combate a la corrupción, los cuales serán nombrados por otra comisión de siete ciudadanos sinaloenses elegidos por el Congreso del Estado para que emita una convocatoria pública dirigida a toda la sociedad sinaloense.

Por último, expreso lo siguiente: si quienes tenemos hoy la oportunidad, definimos un verdadero sistema de anticorrupción, se podrá revertir el estado de descomposición social en el país. De no asumir la responsabilidad de combatir este problema, no solamente permitiremos que siga prevaleciendo, también la sociedad nos lo reclamará y señalará públicamente.

Gracias y que pasen un excelente fin de semana.