PUENTE NEGRO

¿BASTAN ARMAS Y POLICÍAS CONTRA EL CRIMEN?

¡La planificación urbana también es eficaz!  

Por Guillermo BAÑUELOS

Para muchos, las únicas herramientas eficaces para combatir la inseguridad son las armas y los policías, la persecución y la rudeza. Nada más falso.

Ante ello, algunos expertos proponen ahora utilizar también la planificación urbana para atacar la marginalidad social, reducir la delincuencia y prevenir el crimen.

Los gobernantes de las ciudades más conflictivas podrían atender recomendaciones de este tipo cuando, año tras año, miles de millones de pesos se destinan a la compra de decenas de patrullas, capacitación, tecnología, armas y a los salarios de miles de policías, sin lograr pacificar las urbes, ni atrapar o desterrar a los malandrines.

En casos, no logran ni disminuir los indicadores rojos, y pareciera que las corporaciones combaten a ciegas a un monstruo que parece invencible. Evidentemente, en esta estrategia hace falta algo.

ONU-Hábitat publicó ayer el artículo Cómo reducir el crimen a través del diseño urbano, elaborado con base en información del libro ´Planeamiento Urbano para Autoridades Locales’.

El texto ofrece una manera novedosa –o diferente- de ver el fenómeno de la criminalidad que azota a muchas ciudades de Sinaloa y México.

Propone que las intervenciones a nivel de calle en los asentamientos informales son iniciativas importantes en la prevención de la inseguridad.

La planificación puede identificar causas del crimen, establecer la presencia local de lo público y generar confianza entre grupos e instituciones marginadas como estrategia clave contra los delitos.

Aunque la delincuencia es un fenómeno complejo, aseguran, las intervenciones de planificación urbana pueden abrir espacio para las actividades económicas formales e informales, impulsar la recuperación y el mantenimiento de espacios públicos, y hacer que servicios y nuevas oportunidades estén disponibles para los residentes marginados.

Sostienen que las actividades delictivas suelen ser más agudas donde hay insuficiente alumbrado público, terrenos baldíos o edificios abandonados. Esto parece indiscutible.

También es más grave en calles o caminos no pavimentados que no permiten el acceso de patrullas u otros vehículos, o en donde pocas personas pueden observar lo que ocurre en su entorno (calles abandonadas, zonas con altos muros ciegos y grandes espacios abiertos).

Es evidente que el aislamiento de las personas produce resultados socioeconómicos negativos, lo que puede generar disturbios y delincuencia y que las áreas con gran número de desempleados y subempleados no pueden dar sustento a los negocios ni a la comunidad, generándose la necesidad de  combinar espacios residenciales, laborales y comerciales dentro del vecindario.

La mezcla de usos del suelo, entre otros beneficios, reduce el riesgo de posible violencia en el transporte público y asegura una mayor vigilancia.

Por ello, los expertos exhortan a permitir actividades comerciales durante todo el día: tiendas que operan hasta altas horas de la noche o cafeterías abiertas las 24 horas, por ejemplo, que atraen movimiento peatonal y vigilancia pasiva.

El espacio público en buen estado, defienden, desarrolla un sentido de identidad y de pertenencia en las comunidades. Ser parte, o identificarse con la comunidad puede ser eficaz para erradicar el delito, y existe además relación directa entre el mantenimiento del espacio público y la percepción de delincuencia.

Pero los efectos de la delincuencia no se reducen a los delitos del fuero común conocidos, ni aún a los de alto impacto –asesinatos, secuestros u otros-.

Para entender, los autores apelan a la sensación de tierra de nadie (que puede causar deterioro y elevar el costo del mantenimiento de los espacios públicos, lo que favorece el vandalismo, por un lado, exacerba los sentimientos de inseguridad y ahuyenta las inversiones).

Citan también a la teoría de la Ventana Rota, empleada en criminología para referir el contagio de las conductas ‘inmorales’ o ‘incívicas’, y la teoría referida sostiene que los entornos urbanos en malas condiciones pueden provocar aumento de la criminalidad, pues en estos sitios el mensaje es claro: “aquí no hay nadie que cuide de esto”.

–          “Consideren un edificio con una ventana rota. Si la ventana no se repara, los vándalos tenderán a romper unas cuantas más. Finalmente, quizás hasta irrumpan en el edificio; y,  si está abandonado, es posible que lo ocupen ellos y que prendan fuego dentro. O consideren una acera o una banqueta: se acumula algo de basura; pronto, más basura se va acumulando; con el tiempo, la gente acaba dejando bolsas de basura de restaurantes de comida rápida o hasta asaltando coches” (tomado del libro Arreglando Ventanas Rotasde  George L. Kelling y Catherine Coles).

El crimen, entonces, desalienta la inversión, espanta al turismo y genera la emigración de personas capacitadas.

Sin duda, los factores de la delincuencia impactan negativamente en la economía. Producen efectos en la psicología de los ciudadanos, atentan contra el espíritu emprendedor y reducen los valores de la propiedad.

PUENTE NEGRO

Una tormenta amenaza a Anaya
Por Guillermo Bañuelos

Con facilidad, Ricardo Anaya pasó por encima de otros panistas y se hizo de la candidatura. Con el apoyo del PAN, PRD y MC, disputa al PRI el segundo sitio en la preferencia del electorado, pero…

Pero la carrera no es fácil, y menos cuando frente a él aparecen nubarrones de una tormenta que parece perfecta.

El affaire en torno a Anaya produce estridencia, al grado de hablarse en diversos medios hasta de su reemplazo como candidato.

Para colmo, un hombre más salinista que el propio Salinas, Diego Fernández de Ceballos, sentenció que a Anaya sólo podrán despojarlo de la candidatura matándolo, como sucedió lo hicieron con Luis Donaldo Colosio.

Al escándalo que publican las redes y los medios tradicionales sobre el candidato,  a quien sus adversarios acusan de lavado de dinero, se suma la propia PGR, que confirmó que  existe una carpeta de investigación en su contra.

¿Qué hizo Anaya para ser el blanco de esta andanada de golpes políticos severos?

Fue acusado de ser parte de un esquema financiero que utilizó para lavar dinero.

Según la información, en 2014, siendo diputado federal, compró un terreno en 10 millones de pesos a su amigo Manuel Barreiro, el cual fue vendido dos años después en 54 millones.

En aquel tiempo, Anaya asentó en su declaración 3 de 3 que ganaba 90 mil pesos mensuales, sin ofrecer una explicación sobre cómo reunió 10 millones para hacer tal adquisición.

Anaya ha dicho que hipotecó su casa, mas no ha mostrado documentación bancaria que acredite tal operación.

Tales deficiencias en su autodefensa robustecen las acusaciones de sus enemigos en el sentido de que aprovechó su liderazgo en el PAN para construir una estructura financiera ilícita, tal como lo han ventilado personas que fueron empleados de Barreiro y de Anaya.

Estos ex colaboradores han contado que el candidato y Barreiro hicieron una triangulación financiera y aprovecharon paraísos fiscales para ocultar el dinero ilícito con que operaban a través de empresas calificadas por el SAT como fantasmas, entre ellas ‘Manhattan Mastyer Plan , creada con un capital social de 10 mil pesos, que a los 5 días de creada obtuvo un crédito por 54 millones de para comprar la nave industrial propiedad de Anaya.

De ser cierta la información que circula, Anaya está inmerso en una bronca mayor, de la cual sólo podrá librarse mediante una defensa sólida.  No bastará con responder que existe un complot del sistema en su contra.

Pero la propia PGR y el SAT, para comprobar el supuesto lavado de dinero, deberán integrar una carpeta de investigación impecable, que no deje duda alguna sobre estas acusaciones.

Hay quienes asemejan la situación de Anaya con una tormenta no esperada, que arrecia  con la inminente aparición-por si fuera poco-  de Margarita Zavala en las boletas por la vía independiente como la candidata esperada por un segmento importante del panismo, que seguramente dará sus votos a la esposa de Felipe Calderón Hinojosa.

Es obvio que en el PRD y el MC hay incomodidad y preocupación por el caso.

Su candidato  ha sido ‘tocado’, aunque es temprano para calcular el impacto del escándalo en las votaciones.

La PGR  investiga a Anaya desde octubre del año pasado por su posible participación en triangulaciones para aparentar compraventa de inmuebles, en las que también está involucrado el empresario Manuel Barreiro.

La investigación inmiscuye a una empresa propiedad de la familia de Anaya,  llamada Junisierra, así como a dos testigos protegidos cuyas declaraciones forman parte primordial de las investigaciones.

Margarita. Zavala, en un twit, comentó: “No deja de sorprender que Ricardo Anaya, un hombre de 39 años y que solamente se ha dedicado al servicio público, tenga que explicar el origen de 54 millones de pesos. Por eso el desprecio ciudadano a la clase política”.

¿De qué habla? De que lo sabe, lo sabe.

PUENTE NEGRO

¿Buenas noticias en seguridad?
No bajar la guardia
Por Guillermo Bañuelos

 

Al bajar al color amarillo del Semáforo Delictivo después de 18 meses de permanecer en el ‘rojo’ (un nivel alto de incidencia delictiva), Sinaloa emite una buena señal, como lo aprecia el gobernador Quirino Ordaz Coppel. Sin duda. Pero…

Pero en la víspera de la celebración del Tianguis Turístico en Mazatlán, un evento que atraerá reflectores de todo el mundo, habrá que ver el dato con mesura y no descuidar ningún flanco.

Las autoridades saben cuáles acciones han permitido mejorar seguridad y deberán perfeccionarlas.  También cuáles han fracasado y no deberán persistir en ellas.

No cantar victoria apuradamente, parece la clave.  Como antecedente de esta advertencia, citemos la experiencia de la administración anterior (un gobierno mala suerte, como lo calificaba el propio Mario López Valdez), quien se distinguió por hacer cuentas alegres en todas las materias.

El ex gobernador era proclive a simular que todo estaba bien y mostraba ligereza para anunciar éxitos que eran echados abajo por la propia realidad. Si un día declaraba que un operativo de su gobierno había aplacado las cosas en Mazatlán, ¡bolas!, al día siguiente sucedían hechos de alto impacto similares o peores a los de ayer.

Sinaloa es un territorio complicado en donde de un momento a otro suceden hechos que nos sacuden, sin que esto nos haga decir que todo está perdido.

Digamos entonces que pasar del ‘rojo’ al ‘amarillo’ sólo significa que las cosas han mejorado.  Parece claro que el propio Quirino Ordaz está consciente de esto.  Si bien dice que la mejoría de Sinaloa en los indicadores del Semáforo es  ‘una buena señal’, también admite que esto representa un reto permanente y que la autoridad no podrá triunfar unilateralmente.

Su gobierno sólo podrá mejorar las condiciones de seguridad con inversiones que fortalezcan a los cuerpos policiacos, con el apoyo de las fuerzas armadas, del gobierno federal  y de la sociedad.

A nuestro juicio, el apoyo social es vital, indispensable.  ¿Pero la sociedad apoya a su gobierno en esta tarea?  Digamos que cada vez más ciudadanos participan y se organizan para ser parte de la solución a un problema añejo y enorme que nos afecta a todos.

Antes de ahora, digamos, vimos algunos intentos de participación ciudadana que lamentablemente no prosperaron.  En algunos momentos, si acaso, la participación social llegó hasta la toma de unas fotos para ilustrar el anuncio de una nueva coordinación del gobierno con la sociedad  “para combatir a los enemigos de la sociedad…” y bla, bla, bla.

¿QUÉ SUCEDE EN CULIACÁN? ¿Y LOS CIUDADANOS?

Para fortuna nuestra,  las cosas han cambiado. De un tiempo a la fecha se han multiplicado los ciudadanos interesados y comprometidos en involucrarse activamente con el tema de la paz.

Ayer, durante la presentación de los resultados del Semáforo Delictivo de enero, en el Panel ‘Dignificación Policial’ organizado por el organismo ciudadano Construyendo Paz, Javier Llausás Magaña describió los esfuerzos que hacen ciudadanos de otras ciudades con problemas de delincuencia similares a Culiacán.

En el caso del estado de Chihuahua, Llausás mencionó que la constitución del Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (FICOSEC) es un paso acertado. El fideicomiso dispone de 160 millones de pesos al año provenientes del Impuesto Sobre la Nómina, destinados a la realización de diversos proyectos que buscan fortalecer las instituciones de prevención, seguridad y justicia mediante la participación social.

El FICOSEC diseñó y ejecuta, entre otras acciones, el CEDIPOL (instalaciones de primer nivel para la recreación de policías y sus familias), el OBSERVATORIO CIUDADANO en seis ciudades (genera indicadores, orienta la toma de decisiones, evalúa resultados y da seguimiento en periódicos y medios electrónicos a los homicidios dolosos), la LÍNEA CIUDADANA 2232 (receptora de denuncias o llamadas de auxilio en casos de abusos de autoridad, extorsión, violación doméstica y abuso infantil), la UNIDAD DE PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA (operadora de los subprogramas ‘Modelo de Relaciones Familiares’, ‘Yo soy rediseño social’, ‘ Juárez Mágico’, entre otros, y ofrece atención psicoterapéutica a hombres que han generado violencia), el plan REINSERCIÓN SOCIAL (subprogramas ‘Pandillas’, ‘Mujeres redes para la vida y la armonía’) y la UNIDAD DE FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL, a través de la cual ejecuta la ‘Campaña de Cristal’, ‘Re-certificación Juárez’, ‘Apoyo a Fiscalía Juárez’, ‘Equipamiento de Salas Juárez’ y ‘Certificación Cuauhtémoc’.

En Morelia, Michoacán, la estrategia se sustenta en la creación de la Policía de Proximidad con el enfoque de recibir denuncias y ayudar a mejorar la convivencia ciudadana , así como en la institución ‘Jueces Cívicos’, dedicada a atender a víctimas y encontrar soluciones mediante la mediación en conflictos.

La estrategia empleada en la capital michoacana, que parece simple, presenta resultados importantes: mientras en 2015 se registraron ahí 171 mil delitos, en 2016 la cifra disminuyó a 126 mil; mientras en 2015 Morelia registraba el 20% del total de homicidios de Michoacán, al año siguiente el porcentaje bajó al 10%. También se ha incrementado considerablemente el número de denuncias ciudadanas y la percepción social respecto de los cuerpos policiacos locales mejoró al pasar del lugar 28 al 12.

¿Qué hacemos los ciudadanos en Culiacán?

Tan sólo este mes, la organización Construyendo la Paz inició el ‘Diplomado de Educación para la Paz’, desarrolló el taller ‘Periodismo en la Paz’, participó en la ‘Primera Cumbre de Seguridad Ciudadana’, arrancó la campaña ‘Ser Policía’, creó el  túnel del Museo de la Memoria y Tolerancia, y anunció que Sinaloa pasó del rojo al amarillo en el Semáforo Delictivo.

¿Qué sigue en el futuro próximo? Entusiasmado, Javier Llausás anunció que el 14 de abril se celebrará en Culiacán el primer ‘Concierto de Paz’, desarrollará el ‘Diplomado para la Comunicación y Periodismo de Paz’, presentarán el ´Reporte semanal de Homicidios´, emprenderán las campañas  ‘Contra el Homicidio’, de ‘No Agresión’ y de ‘Denuncia’; además abrió el sitio ‘Construyendo Paz’ en Facebook e iniciará el ‘Estudio para localizar personas y jóvenes en riesgo’.

La información anterior denota un esfuerzo ciudadano articulado y, lo mejor, creciente.

Digamos que estos ciudadanos merecen aplausos, muchos aplausos. Pero, más que eso, el ejemplo de estos grupos merece que dejemos la modorra y el temor y otros más levantemos la mano y nos sumemos a su esfuerzo.

Le entramos.