ZONA POLITEiA: Parlamento europeo: una resolución sin precedentes.

11 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

México se ha convertido en el peor país para el ejercicio del periodismo, el oficio más bello del mundo, según lo definió Gabriel García Márquez. Puede ser, pero también el más peligroso, lo cual puede constatarse por el rosario de muertes que se acumula en los últimos años, y que tan solo en este 2022 se acerca a la decena, en una orgía de sangre que habla de cómo la transgresión de la ley, la violación sistemática del Estado de derecho, tiene ante sí un amplio territorio de impunidad, ese territorio en el que las instituciones estatales han abdicado a sus responsabilidades, dejándolo en manos de grupos ilegales, alegales y extralegales.

Este fenómeno preocupa en muchas otras partes del mundo. Ha motivado declaraciones de altos funcionarios del gobierno estadounidense que advierte cómo, cerca de su frontera, se producen asesinatos que violentan un derecho básico de la ciudadanía a estar informada, y lastiman la libertad de expresión al tratar de acotar y condicionar la libre circulación de los bienes y servicios informativos propios de la sociedad abierta. Paradójicamente, en México, país donde se producen esos crímenes contra los informadores, los funcionarios gubernamentales guardan prudente silencio, mientras el presidente trivializa sobre un asunto que en verdad es grave porque lastima una convivencia civilizada, además de que la emprende contra una parte del gremio, con la que se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con lo que dice, pero que tiene en democracia el legítimo derecho a la crítica.

Pero el tema de la violencia contra periodistas en México también ha llamado la atención en Europa. Esta semana, el Parlamento europeo aprobó una resolución que condena las agresiones y asesinatos de reporteros e informadores, con 607 votos a favor, dos votos en contra y 73 abstenciones, apuntando que es la región más peligrosa y letal para periodistas fuera de una zona oficial de guerra. La resolución apunta lo siguiente: “el presidente López Obrador no ha actuado ante tan dramática situación, sino que ha atacado reiteradamente a la prensa en sus conferencias públicas y ha señalado directamente por su nombre a algún periodista cuya cobertura desaprueba por ser crítica para su gobierno y a la falta de transparencia de la presidencia en medio de acusaciones de corrupción”. Por lo anterior, el Parlamento, en el que concurren los diputados de todos los países que forman parte de la Unión Europea y que representan a una población superior a los 450 millones de habitantes,  expresan su preocupación “por el aumento de la violencia vinculada al crimen organizado, el deterioro de los derechos y libertades fundamentales y el Estado de derecho en México”, al tiempo que denuncia “la creciente colusión entre los círculos oficiales y los cárteles criminales del narcotráfico, que está en el origen de la rápida generalización de la violencia criminal y la intimidación hacia periodistas y otros profesionales”.

Se trata de una resolución sin precedentes. México es uno de los países más apreciados entre los países de la Unión Europea, y fue de los primeros que suscribió un acuerdo de libre comercio con el claro y decidido apoyo de los españoles, por allá a fines de los años 90 del siglo pasado. Ahora dicho acuerdo está en camino de ser refrendado, por lo que es probable que esta declaración pudiese introducir algún ruido aunque ciertamente sin poner en peligro su aprobación, menos ahora que la famosa “pausa” en las relaciones con España, principal valedor de México en la UE, ha quedado atrás como una desafortunada ocurrencia.

¿Habrá Liga MX en Culiacán?

El martes 08 de marzo, en la mesa de análisis de Punto Crítico Sinaloa Digi TV, en conversación con Carlos Calderón Viedas, dije que la tragedia del mundo futbolístico vivida en Querétaro el sábado 05 de marzo, abría la posibilidad de que el futbol de máximo nivel retornara a Culiacán. Lamenté, sin embargo, que fuese un espectáculo salvaje, la violencia y la barbarie desatada en las gradas y en la cancha de la Corregidora, la razón de ese retorno.

Sobre el tema se pronunció ayer jueves 10 de marzo el gobernador Rubén Rocha Moya, quien palabra más palabras menos, dijo que sin saber mucho del tema, consideraba importante la posibilidad de que la ciudad capital contara con un equipo de primera división, por su indudable capacidad de atracción de nuevas inversiones, mejoramiento de su competitividad y más adecuado posicionamiento. En sus palabras: “Pues si nos hacen propuesta yo no tomaría iniciativa para esa cosa porque yo no sé de eso, pero si nos hacen propuesta, claro, me gusta el tema del deporte y si queremos ser ciudades convertidas en destinos turísticos, pues vale mucho tener deporte espectáculo y si nos gusta, pues le ponemos ganas”.

Si el gobernador Rocha Moya entra en la puja por traer el equipo de Querétaro a Sinaloa, no estará solo. Otro gobernador que ya anunció su intención de hacer lo mismo es el de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, que quiere tener equipo para que juegue en el Agustín “Coruco” Díaz en la selva cañera, Zacatepec.

Como quiera, el caso es que esta posibilidad me hizo recordar que hace ya algunos años, quizá uno después del triste descenso de los Dorados, se abrió la posibilidad, en ese momento muy real, de tener de nuevo casi de inmediato, futbol de primera división. Los miembros de la Coordinación de Asesores del gobernador, encabezados por Rubén Rocha Moya, estábamos en reunión de trabajo con Jesús Aguilar Padilla en la antigua casa de gobierno. Se anuncia a Eustaquio de Nicolás, en ese entonces creo dueño del club, que empezaba a vivir sus horas bajas, y conversa con Aguilar sobre el eventual traspaso del club a Culiacán. Luego el empresario se retira y Aguilar anuncia. Vamos a tener de nuevo futbol de la máxima categoría. Esta misma mañana se va a cerrar la transacción. El Querétaro jugará en Culiacán.

Salimos de la casa de gobierno con esa idea. Sin embargo, en el transcurso de esa mañana el asuntó se desinfló. Hasta la fecha. Hoy, poco más de una década transcurrida, el asunto vuelve a estar en la conversación pública. Ojalá que ahora si cuaje. Veremos…

POLITEiA ya estará en circulación a partir de hoy viernes 11 de marzo

Desde este viernes 11 de marzo, POLITEiA estará en circulación. Como siempre, desde hace 78  números, lo celebraremos con gran alegría. El de las revistas es –más bien, era—un mundo muy salvaje y competido. La reducción del mercado como consecuencia de la pandemia, la inflación de costos que ha vuelto prohibitivo el acceso a recursos para las ediciones de papel, entre otros factores, ha hecho que se migre de la Galaxia Gutenberg a la Galaxia Zuckerberg. Sin embargo, el olor a tinta es adictivo. Y ahí estará este nuevo número de la revista del pensamiento político para constatarlo.

ZONA POLITEiA: El Estado de derecho y la captura de la Fiscalía.

10 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

El penoso affaire que protagoniza el fiscal general de la república, Alejandro Gertz Manero, es el corolario de un proceso desaseado del poder que desde su inicio tuvo el propósito de capturar una institución que se pretendía autónoma para ejercer una real función de contrapeso y límite a todo ejercicio arbitrario de ese mismo poder. Su captura implicó desde su origen la inviabilidad de una nueva ética en el ejercicio de la función pública, su entrega al gobierno federal y su instrumentalización para ponerla al servicio de intereses facciosos y para emprender venganzas personales.

Se ha llegado a un grado tal de descomposición moral en su funcionamiento que la sola permanencia de su titular violenta el Estado de derecho en nuestro país, y confirma lo que han dicho y redicho prácticamente todas las investigaciones y estudios sobre la legalidad en México. Las luchas de millones de mexicanos durante décadas para romper con el viejo régimen autoritario y levantar sobre sus ruinas un auténtico imperio de la legalidad, exhiben un lastimoso fracaso, y deben obligar a los fuerzas y grupos democráticos a reiniciar la reconstrucción de ese entramado institucional.

Desde fines de 2018, cuando se aprobó la conversión de la antigua y siniestra procuraduría en Fiscalía, y se concibió ésta como un modelo de independencia y de lucha contra la corrupción y la impunidad, colectivos como Una fiscalía que sirva advirtieron las resistencias del nuevo poder político para deshacer los viejos métodos de control de la figura recién creada. Había sin embargo la esperanza de que el cambio cualitativo a que se aspiraba en su funcionamiento, en su filosofía y en su espíritu, se habría de materializar para bien de la procuración de justicia en nuestro país.

Desafortunadamente, no ocurrió así. La Ley de la FGR reproduce el viejo modelo de opacidad; la participación ciudadana en su discusión y aprobación brilla por su ausencia, y concentra como en el pasado, un poder desmedido y sin control, como se advierte en los casos que hoy se airean ante la estupefacción y el asombro de una opinión pública que pensaba ya había visto todo en materia de autoritarismo.

Es una lástima que frente a esos casos cuya exhibición son de pena ajena, el presidente López Obrador haya preferido eludir entrar al asunto de fondo, y manifestar su apoyo a un fiscal que para muy amplios sectores de la opinión pública, es una figura impresentable. Causa también pena que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no se pronuncie aún sobre las expresiones del Fiscal en el sentido de que se tienen capturados a algunos de los ministros para votar en favor de una resolución que le es favorable, en uno de los pleitos personales en los que ha apelado al poder de las instituciones para ganarlo.

Nuestro Estado de derecho es el que padece. Su instrumentalización lastima la convivencia y arroja muchas dudas sobre la capacidad de las instituciones para resolver y regular los conflictos en un ambiente de civilidad y de respeto.

Este viernes estará en circulación la revista POLITEiA

Sin falsa modestia, la revista POLITEiA es la mejor revista del pensamiento político que se edita en Sinaloa y creo que en varias millas a la redonda. Las figuras intelectuales más relevante del estado, académicos e investigadores, así como personalidades en el campo e la administración pública, han hecho de sus páginas un foro de reflexión crítica sobre los problemas de nuestro tiempo y nuestro espacio, al tiempo que proponen nuevas estrategias de modernización económica, política y social. Este aporte es lo que da relevancia a un proyecto editorial que poco a poco gana presencia en el ámbito nacional e internacional, y quienes hacemos la revista nos sentimos muy alentados por el respaldo que encontramos en compañeros y amigos que valoran este esfuerzo editorial.

Además de los ensayos de Carlos Calderón, César Valenzuela, José Maradiaga-Ceceña y Edgar Hernández Cervantes, en este número 79 correspondiente al mes de marzo, incluimos dos ensayos más sobre la búsqueda de un nuevo camino para Sinaloa, firmados por Arturo López Flores y Sergio Rosales Inzunza.

López Flores plantea que “La cuestión de la integración al mundo productivo, debe estar en el centro de la agenda de la Cuarta Transformación de Sinaloa. Reconozcamos que el término aparece muy raramente en la prensa local. La integración ciudadana fue la máquina más maravillosa del mundo democrático. Convertirse en sinaloense, no significó dejar de ser uno mismo, al contrario de lo que escuchamos hoy. Fue para asegurarse de que la mejor parte de uno mismo se adhiera a una voluntad común.” Por su parte, Sergio Rosales Inzunza afirma: “Y de qué Sinaloa se puede transformar, se puede. Enfaticé el mercado y el entorno. Para dar idea de todo lo que a través de él se puede lograr. Por ejemplo, el valor mundial del mercado agroalimentario supera el 1.2 billones de dólares, y dentro de su estructura, la demanda para los que Sinaloa tiene vocación oscila en 360 mil millones de dólares. Pero nuestro problema es que carecemos del know how para aspirar a ello, y ante su ausencia, el entorno agobia a pescadores, ejidatarios, comuneros, ganaderos, microempresarios, artista, emprendedores y un largo, pero muy largo etcétera.”

Discutir, analizar, contrastar, escuchar la diversidad de voces como las que aquí se recogen puede ofrecernos una nueva perspectiva para Sinaloa. POLITEiA quiere hacer su aporte en esta perspectiva.

ZONA POLITEiA: El fracaso de la política de “abrazos, no balazos”.

09 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

Este lunes se dio a conocer el ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo. Lo primero a destacar es que las ocho primeras del listado son mexicanas. Empieza uno a revisar el listado y pareciera que en el mundo no hay sino solo ciudades de nuestro país. Zamora, Ciudad Obregón, Zacatecas, Tijuana, Celaya, Ciudad Juárez, Ensenada y Uruapan. Más allá aparece Colima (14), Acapulco (16), Cuernavaca (18), Irapuato (21), León (22), Chihuahua (30), Morelia (34), Cancún (40) y Culiacán (43).  Nada como para sentir motivos de orgullo: 17 ciudades mexicanas entre las más violentas del mundo. La investigación, realizada por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, apunta que estos datos dan cuenta de que México, por tercer año consecutivo, es el epicentro de la violencia mundial urbana, lo cual, apunta, “no es una casualidad, sino el resultado de la política de ‘abrazos, no balazos’, practicada por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, política que consiste en dejar a los grupos criminales en casi absoluta libertad de asesinar, desaparecer personas, extorsionar y robar.”

Diría que habría que matizar esta expresión. Ciertamente, esta política de “laissez faire, laissez passer”, ha propiciado un escalamiento sin precedente de la violencia. Los grupos delincuenciales y su densa red de relaciones han ido avanzando y capturando zonas donde el Leviatán estatal imponía su hegemonía, como se advierte, por ejemplo, con los grupos de autodefensa y las cada vez más poderosas corporaciones y grupos armados relacionados con el narcotráfico. Pero este pernicioso fenómeno no es privativo de este periodo de la vida pública de México, y sus primeras y más evidentes manifestaciones surgen en el momento en que el Estado, que se supone tiene el monopolio de la violencia legítima, cede esa atribución a grupos ilegales, extralegales o alegales que imponen su dominación a través del recurso de la violencia armada que no acepta ni reconoce ningún orden legal y recurre a la violación sistemática del Estado de derecho. Pero volvamos al tema y destaquemos un hecho:

Culiacán, que ha sido por años epicentro de la violencia criminal, y asiento de las más poderosas bandas que han puesto en un predicamento a las instituciones estatales y federales de seguridad, ha dejado de estar entre las primeras ciudades más violentas del mundo, aunque ello no debe ser óbice para reconocer que la cultura de la violencia se encuentra firmemente asentada en nuestra vida colectiva. De acuerdo con las investigaciones realizadas por el Centro citado, y recogidas por el portal adiscusion.com.mx, la capital del estado sinaloense pasó del lugar 12 en 2017, al lugar 16 en 2018, luego al 21 en 2019, al 25 en 2020 y descendió hasta el 43 en 2021, una caída de 18 lugares respecto del año anterior.

Un buen dato sin duda, que habla bien de los esfuerzos institucionales para garantizar la seguridad física y jurídica de una población que también se hartó de vivir en un ambiente de zozobra e inquietud. Habla también positivamente de una sociedad civil, que sin ser muy amplia e influyente, ha hecho un aporte importante a través de los consejos de seguridad ciudadana.

Para los sinaloenses se trata de datos alentadores. Salir de esta lista de las 50 ciudades más violentas del mundo, será un logro importante. Eso significa que no todo está perdido.

POLITEiA: Sinaloa en busca del camino perdido

Muy probablemente este viernes ya esté en circulación el número 79 de POLITEiA, revista del pensamiento político. Es de reconocerse el gran esfuerzo que ha hecho nuestro editor Nicolás Vidales Soto para tener a tiempo la publicación y cumplir con nuestros lectores. Ebn la sección “Sinaloa en busca del camino perdido”, incluimos cuatro colaboraciones de destacados académicos e intelectuales, dos de ellos que han combinado su quehacer como docentes universitarios con sus tareas de funcionarios de alto nivel en la administración pública, César Valenzuela Espinoza y José Santos Maradiaga.

Valenzuela Espinoza apunta en su ensayo “Retos y fortalezas del gobierno de Rubén Rocha Moya, apunta:

“… dicha consulta (para la elaboración del PED) sin duda será muy útil a lo largo del 2022, solo que esta oportunidad podría no aprovecharse, en la medida que el PED siga la retórica de casi treinta años, al resumir el grueso de las demandas presentadas en la consulta, como programas o proyectos a desarrollar en los seis años de gobierno, sin considerar las condiciones que permitan un verdadero cambio estructural, ni las posibilidades económicas del erario estatal y municipales, así como las posibilidades de realizar asociaciones público- privadas (APP), debido a la dificultad de lograr una importante asignación de recursos de parte del Ejecutivo Federal, por la rigidez del Presupuesto de Egresos de la Federación, cuyo gasto programable está orientado a las obras emblemáticas del presente gobierno, así como a sus programas sociales.”

Por su parte, Maradiaga Ceceña postula que: “Este entorno debe de ser considerado en la perspectiva T-MEC y actuar para aprovechar la oportunidad de atraer inversiones mediante la inserción de Sinaloa en las cadenas de valor. Reducir el clima de incertidumbre, tal como se ha avanzado en la planta de fertilizantes en Topolobampo, aprovechar la disponibilidad de gas natural para la planta productiva concertada con la CFE, construir y mejorar la infraestructura carretera y portuaria para enlazar con las economías del norte de México y sur de Estados Unidos.    

Debemos reconocer que el gobierno estatal ha abierto un compás esperanzador, a partir de una narrativa fundada en altas expectativas, su plan de gobierno no puede soslayar la construcción de ese ecosistema favorable al crecimiento económico que ayude efectivamente a resolver el problema de la pobreza y atenuar la desigualdad.”

Datos, elementos e hipótesis para un debate de calidad. En efecto, en busca del camino perdido.