ZONA POLITEiA 13 de junio de 2022

César Velázquez Robles

*impertérritos ante una demostración de fuerza

*PRI: ¿se incendiará el rancho?

*POLITEiA de junio ya está en circulación

Impertérritos ante una demostración de fuerza. Atrapados como estamos por seguir la dinámica de los acontecimientos políticos locales, poca atención prestamos a hechos que se producen en otras latitudes del país. Me refiero especialmente al desfile que protagonizó un grupo armado que se movilizaba por una carretera comarcal a la altura de Tecoanapa, en el estado de Guerrero. El asunto no tendría en apariencia mayor trascendencia, a no ser que el paso vehicular, a plena luz del día, fue observado por otro convoy, aunque éste integrado por miembros del Ejército mexicano. El vídeo, que circula profusamente en redes sociales, es muy revelador: la delincuencia organizada puede moverse con entera libertad, amedrentar, amenazar, desplazarse ante la mirada ausente de quienes tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad física, jurídica y patrimonial de cada uno de los mexicanos. Y en este caso no estamos ante un grupo armado pequeño, insignificante, que fácilmente pueda ser controlado por la acción rápida y eficiente de la justicia. No, para nada. Es un grupo considerable, que se calcula en alrededor de 300 personas, casi un batallón y, que según testigos, portaban fusiles de alto poder, vestían uniformes militares y portaban chalecos antibalas.

Esta escena, que se puede ver en las redes sociales, nos remite a otra no muy lejana, la ocurrida el pasado 10 de mayo, cuando grupos delincuenciales desplazándose en camionetas, persiguen o hacen huir a elementos del ejército que patrullaban en la población de Nueva Italia, del municipio de Mújica, en Michoacán. En los segundos de persecución que muestra el video, pueden escucharse los gritos de júbilo de los sicarios, las imprecaciones, retando a los militares a que dispararan, los insultos dirigidos a los soldados que huyen a toda velocidad. Dos días después, el 12 de mayo, el presidente López Obrador dijo que la actitud de los soldados fue responsable. Lo expresó así: “cuidamos a los elementos de las fuerzas armadas pero también cuidamos a los integrantes de las bandas, son seres humanos. Esta es una política distinta”.

En uno y otro caso, es natural que de la población se apodere un sentimiento de indefensión. Si las corporaciones policiacas municipales y estatales, si las fuerzas armadas se muestran impotentes para defender y garantizar la seguridad de los habitantes porque hay fuerzas ilegales o extralegales que le disputan el monopolio legítimo de la violencia, pues nos acercamos al estado de naturaleza, que Thomas Hobbes define con la expresión latina “bellum ómnium contra omnes” (guerra de todos contra todos).

Estas situaciones humillantes y degradantes para las fuerzas armadas, las justificaciones de las autoridades, la política de “abrazos, no balazos”, la expansión territorial de los grupos delincuenciales, dan paso de manera natural a las más diversas especulaciones sobre una presunta relación del poder con el narcotráfico. No ahondaré sobre este tema. Tan solo citaré a Raul Trejo Delarbre, quien en el diario La Razón escribió lo siguiente: “En un contexto de tantas mentiras y datos falsos como el que padecemos hoy en día, los linderos entre la verdad y la especulación se vuelven resbaladizos. Cada vez más, en la opinión publicada y desde la oposición política se asegura que el presidente López Obrador y su partido tienen acuerdos con carteles del narcotráfico. La negligencia del gobierno para combatir a los delincuentes facilita esas especulaciones, pero no debiera ser suficiente para admitirlas. La negligencia del gobierno frente a los delincuentes es muy alarmante. Si se debe a algo más que incapacidad, engreimiento y torpeza de López Obrador, esas causas tienen que ser investigadas y documentadas con toda seriedad y responsabilidad. Ni a la opinión publicada, ni a las oposiciones, les sirve de nada propalar versiones que no están respaldadas en hechos, por verosímiles que les parezcan”.

PRI: ¿se incendiará el rancho? Este fin de semana circuló una carta firmada por una decena de ex dirigentes nacionales del Partido Revolucionario Institucional, dirigida al actual presidente del comité ejecutivo nacional, Alejandro Moreno. Es una excitativa a una dirigencia que ante las derrotas electorales recientes que dan cuenta de un partido que se ha ido vaciando de votantes y militantes, y ante los escándalos desatados a raíz de la intervención de llamadas telefónicas del dirigente partidista, éste parece decidido a emprender una permanente fuga hacia adelante. El dirigente nacional del priismo todo lo justifica: ante las derrotas, todo está bien: el partido gana, se defiende, mantiene la unidad, fortalece su presencia en la alianza opositora, bla, bla, bla… No hay el más mínimo resquicio para la autocrítica. Con “Alito” bien que cabe aquella definición que en su momento hizo Trotsky de Stalin: “el gran organizador de derrotas”.

¿Pero, qué dicen, qué reclaman los ex dirigentes del priismo nacional? Es un texto breve, muy mesurado en su contenido, que llama a discutir, a revisar las políticas y estrategias que hasta hoy ha seguido el PRI, y detener esa caída al parecer imparable y que pone en riesgo su existencia. En las palabras de los firmantes: No es la primera vez que atravesamos situaciones complejas.Hoy, nuestro Partido… transita por un momento especialmente delicado, de cuya evolución y solución dependerá su futuro”. En otro párrafo apuntan: “Es momento de sumar, de debatir y, sobre todo, de reflexionar, por lo que en virtud de los últimos acontecimientos que atañen a nuestro instituto político y que sin exagerar pueden ser determinantes para su futuro,  como militantes comprometidos y preocupados por la fortaleza y vigencia de nuestro Partido, le solicitamos que a la brevedad podamos tener una reunión para abordar estos temas”.

Así, breve pero muy conciso fue el planteamiento de los ex dirigentes del priismo nacional. Igual fue la respuesta: el presidente les dijo que si, que cómo no, que será un honor tener la oportunidad de compartir puntos de vista y tal y tal… Los invito a todos a una encerrona el martes a las 10 horas en la sede del CEN del PRI, ahí por Violeta e Insurgentes. Vamos a ver de qué cueros salen más correas. Estaremos pendientes.

POLITEiA 81 ya está en circulación. La revista POLITEiA número 81 correspondiente al mes de junio, si, junio, ya está en circulación. Paso a paso el equipo que pide los textos, los revisa y corrige y que está pendiente de las distintas fases del proceso, va regularizando su publicación. Queremos que la revista salga con puntualidad, al inicio de cada mes, porque lo asumimos con un compromiso con nuestros lectores y patrocinadores. Es, como siempre, un número excelente que incluye varios textos sobre asuntos de interés de la vida pública: sobre el Plan Estatal de Desarrollo 2022-2027, la propuesta y crítica de la reforma electoral recientemente propuesta por el presidente López Obrador, comentarios sobre el recientemente publicado libro de Cuauhtémoc Cárdenas, “Por una democracia progresista. Discutir el presente para un futuro mejor”, y un interesante análisis sobre las recientes elecciones presidenciales en Francia.

ZONA POLITEiA 10 de junio de 2022

César Velázquez Robles

*Monreal llama a la oposición a “pelear limpio”

*10 de junio: Jueves de Corpus

La coalición Va por México, constituida por los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática, acordaron ayer lo que denominaron una “moratoria constitucional”, que consiste lisa y llanamente en no aprobar ninguna reforma a la Carta Magna impulsada desde el gobierno de la República y respaldada por el bloque de Morena y los partidos del Trabajo y Verde. Es una decisión legítima, asumida en el marco de su autonomía e independencia, y es una respuesta a una política excluyente, que no considera a sus adversarios interlocutores válidos para alcanzar acuerdos y compromisos que fortalezcan la institucionalidad democrática.

¿Es válida la moratoria constitucional? Si, por supuesto. Es un mecanismo de defensa y de supervivencia en un contexto en el que el régimen recurre a todo tipo de acciones para limitar el peso e influencia de las oposiciones e impedir su consolidación como fuerza competitiva y real alternativa de poder. Es un derecho de las oposiciones, porque precisamente ello, oponerse, es lo que les confiere identidad y su condición de alternativa. Ya sabemos que la tarea de la oposición es oponerse, y puede oponerse a todo planteamiento o política que provenga del poder, lo cual es legítimo aunque ello la haga estéril, y también puede apoyar en todo o casi todo, lo cual la vuelve inútil.

Encontrar ese equilibrio entre oponerse y apoyar es la clave de una política coherente y útil para la democracia, y ello es posible a través del diálogo que permite a fuerzas distintas acercar posiciones. Cuando el ambiente se polariza, cuando de la oposición se pretende hacer escarnio, cuando se convierte en burla del poder, es natural una reacción como la que las oposiciones acordaron ayer 9 de junio.

El dirigente de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, no ve prudencia en esta actitud de las oposiciones. Por el contrario, ve riesgo de que se paralicen reformas y cambios legislativos, lo que “perjudicaría el funcionamiento institucional del país”. Monreal, una de las pocas voces sensatas en los más altos círculos del poder político, ha hecho ayer mismo un llamado a la conciliación, a alcanzar compromisos que fortalezcan la institucionalidad democrática. Lo dijo en estos términos: “Pongámonos de acuerdo; vayamos por consenso y por acuerdo, a lograr actualizar el marco normativo que es indispensable para nuestro país. No se puede paralizar a un poder de la Unión, no es correcto, y por eso hago un llamado prudente, con honestidad, a que esto no se presente y no interrumpa el trabajo legislativo”.

Sin embargo, la política impulsada desde el poder ha operado en sentido contrario en nuestro país. Lejos del consenso, de acercar posiciones, de discutir y procesar acuerdos y compromisos que contribuyan a afianzar el orden democrático, se ha satanizado el disenso. Los prejuicios – que son eso: pre-juicios–, los insultos, las admoniciones, los reclamos, las descalificaciones, colonizan todos los espacios de la arena pública. Debe entenderse, entonces, como natural, la reacción de las oposiciones.

Además, ya se sabe: las oposiciones no apoyarán ninguna reforma electoral que implique cambios en el orden constitucional, y sobre todo, porque no hay ninguna voluntad política y explícita desde el poder para alcanzar acuerdos en un campo que define las reglas del juego en la competencia por el poder político. No está de más repetir lo que ya se ha dicho una y otra vez: puede haber disenso en todo, pero debe haber un consenso fundamental, el que se refiere a la definición de las reglas del juego.

¿Quiere el gobierno definir por consenso las reglas del juego? Hasta ahora no parece caminar en esa dirección.

10 de junio: Jueves de Corpus. El 10 de junio de 1971 –¡hace 51 años!, una manifestación estudiantil que buscaba recuperar la calle después de la brutal represión de 1968, que se saldó con la muerte de una cantidad indeterminada de estudiantes en la plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, marchaba por la calles de San Cosme, cuando fue asaltada por una agrupación paramilitar conocida en ese tiempo como “los halcones”. Ahí perdieron la vida otra cantidad no determinada de estudiantes que reclamaban la libertad de los presos políticos que poblaban las mazmorras del tristemente famoso palacio de Lecumberri, y que exigían también libertades políticas a un régimen profundamente represivo que negaba el ejercicio de los más elementales derechos ciudadanos en una sociedad democrática.

Esas movilizaciones estudiantiles formaron parte del empuje de una sociedad que despertaba del letargo autoritario y reclamaba espacio para el ejercicio de las libertades. La resistencia del viejo régimen a abrirse a la democracia –eran todavía los años dorados del sistema (semi)autoritario–, significó enormes sacrificios para una generación de jóvenes que con su lucha y entrega generosa a la causa libertaria, pavimentaron el camino hacia un sistema más abierto, de libertades democráticas. Quienes formaron parte de esta generación hicieron una importante contribución al cambio social en nuestro país. Recordar en esta fecha aquellos acontecimientos trágicos y dolorosos es un ejercicio de recuperación de memoria histórica. Por eso  he querido en esta fecha recordarlos. Las libertades que hoy tenemos, el pluralismo del que todavía disfrutamos, la tolerancia que hoy establecemos en nuestras relaciones, son el producto de aquellas luchas que costaron sangre, represión, dolor y muerte. Defender esos valores, que son los que dan identidad a la movilización de las fuerzas progresistas y democráticas en México y en el mundo entero debe ser un compromiso de todos, para seguir disfrutando de esas libertades que son y deben seguir siendo un patrimonio colectivo.

POLITEiA 81 ya está en circulación. La revista POLITEiA número 81 correspondiente al mes de junio, si, junio, ya está en circulación. Paso a paso el equipo que pide los textos, los revisa y corrige y que está pendiente de las distintas fases del proceso, va regularizando su publicación. Queremos que la revista salga con puntualidad, al inicio de cada mes, porque lo asumimos con un compromiso con nuestros lectores y patrocinadores. Es, como siempre, un número excelente que incluye varios textos sobre asuntos de interés de la vida pública: sobre el Plan Estatal de Desarrollo 2022-2027, la propuesta y crítica de la reforma electoral recientemente propuesta por el presidente López Obrador, comentarios sobre el recientemente publicado libro de Cuauhtémoc Cárdenas, “Por una democracia progresista. Discutir el presente para un futuro mejor”, y un interesante análisis sobre las recientes elecciones presidenciales en Francia.

La revista está a la venta en el puesto de revistas de Cayetano González, en Buelna y Rubí, en el centro de la ciudad, y si usted desea apoyar este proyecto editorial, puede adquirir cuatro ejemplares o más con el autor de esta columna. Todo es cuestión de que le envíe un “guasap”.ZP

ZONA POLITEiA 09 de junio de 2022

César Velázquez Robles

*Las oposiciones y Movimiento Ciudadano

*La resolución del TEPJF sobre la revocación de mandato

Pese a su muy pobre desempeño y rendimiento electoral el pasado 5 de junio, Movimiento Ciudadano ha ocupado esta semana una centralidad en la vida política nacional. Las oposiciones agrupadas en Va por México han reiterado su compromiso de construir una unidad amplia en la perspectiva del 24 buscando la incorporación del partido de Dante Delgado, y éste, a su vez, se deja querer, hace severos enjuiciamientos sobre su incapacidad para construir una alternativa al bloque gobernante, critica su pérdida de peso político y poca competitividad, y presume que la articulación de la oposición será alrededor de su propio partido. Lejos de asumir una actitud crítica con relación a sus propios logros, muy magros, lejos de las expectativas que levantó el año pasado con su triunfo en Nuevo León y la demostración de poderío en Campeche, en donde estuvo a punto de ganar la gubernatura, hace cuentas alegres para el futuro e, incluso, anuncia sus posibilidades reales de alzarse con la victoria en la próxima elección presidencial.

Los tiempos políticos se abrevian y a estas alturas, a escaso un año de la “apertura” de hostilidades rumbo a la contienda electoral, la tarea de las oposiciones es titánica. Sus posibilidades reales de competir están en función de su capacidad de construir una alternativa unitaria. Sin unidad de toda la oposición, su destino es el fracaso. La tríada PAN-PRI-PRD, en realidad, en los hechos, una díada, no tiene la estamina necesaria para disputar el poder con éxito, y requiere necesariamente del aporte que puede darle Movimiento Ciudadano, sin que ello constituya garantía de triunfo, sino tan solo de alta competitividad. Pero las motivaciones de Dante Delgado son otras, y es muy previsible, como ha reiterado en los últimos meses, que hará su propia experiencia solitaria en la lucha por el poder político.

Esta semana, una figura política que ha sido cercana a Dante en el pasado, Ricardo Monreal, pronosticó que Movimiento Ciudadano, en la perspectiva del 24, terminará integrándose al polo opositor: “Se equivocan quienes creen que ya está muy aniquilada; la oposición sigue estando viva y no debe confiarse Morena en que no se vaya a reagrupar, incluso yo soy de los que sostiene que al final Movimiento Ciudadano se agrupará con los tres en una estrategia hacia el 24.”  Ayer mismo, en conferencia de prensa,  Dante insistió: “Lo que la sociedad está esperando es un proyecto de país que permita atemperar los problemas que existen en México en diferentes campos… Nosotros creemos que la nueva oposición se tiene que construir a más tardar en siete meses y estamos seguros de que se va a hacer por encima de los partidos… la opción es Movimiento Ciudadano y habremos de ganar la presidencia de la República.”

La resolución del TEPJF sobre la revocación de mandato. El tema de la revocación de mandato, que contribuyó a polarizar la vida política nacional, sigue dando de qué hablar. Ayer, 8 de junio, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, resolvió que gobernadores de 18 entidades de la República violaron la ley al promover y suscribir un desplegado en apoyo a la revocación de mandato, en momentos en que estaba prohibida la difusión de propaganda. De acuerdo con la resolución del Tribunal, hubo difusión de propaganda gubernamental, uso indebido de recursos públicos, promoción personalizada y transgresión al principio de imparcialidad. Pero el tema, de acuerdo con la resolución, no para ahí: se debe dar vista a los congresos locales a fin de que estos determinen la situación jurídica de los firmantes del desplegado de marras.

De acuerdo con la magistrada del TEPJF, Mónica Soto, “debe confirmarse la responsabilidad atribuida a las personas responsables del desplegado por las personas titulares del Poder ejecutivo de diversas entidades federativas en apoyo al presidente de la República con motivo de la revocación de mandato porque ha sido criterio reiterado de este tribunal que está cesada la difusión de propaganda gubernamental en periodo prohibido”.

Así están las cosas. ¿Qué decidirán los congresos locales? Veremos.

El penoso conflicto político en Culiacán, no es sino cruda expresión del fracaso de la política. Entre las muchas cosas que hay que lamentar, destacaría la incapacidad de los actores políticos para encontrar un mecanismo civilizado de resolución de controversias, de las dificultades para recurrir al diálogo y encontrar un plano común de entendimiento para limar las aristas más filosas de una relación agria y rocosa. Me parece que el alcalde ha hecho todo lo posible por tensar al límite la cuerda, y ha sido su lenguaje endurecido, beligerante, con insultos y calificativos que no pueden ni deben ser tolerables en democracia, lo que ha llevado las cosas a este punto sin retorno.

El conflicto ha llegado a un punto tal que se ha convertido en un juego de suma negativa, esto es, un juego en el que pierden todos: pierden los poderes, pierde la democracia, perdemos los ciudadanos, que asistimos impávidos a un choque absurdo, y que deja en evidencia la incapacidad de las instituciones para gestionar el conflicto. Recordemos que democracia no significa la ausencia de conflicto, sino la capacidad para regularlo y encauzarlo de manera civilizada. Pues justamente eso es lo que ha faltado.

De acuerdo con la dinámica de los acontecimientos, es probable que lleguemos a un momento tal en que Culiacán tenga tres presidentes municipales: el defenestrado Estrada Ferreiro, la alcaldesa provisional Chayito Valdez y el eventual alcalde que pudiera designar el Congreso local. ¡Eso sí que sería histórico!