entrega especial

OTRA VEZ ATACAN A HÉCTOR MELESIO CUEN

OPOSITORES AL FIDEICOMISO JUBILATORIO

Richard Lizárraga Peiro

 

Son los enemigos de siempre. Los de la universidad: ahora tergiversando un audio, de la realidad que depara a los jubilados  y a la Universidad Autónoma de Sinaloa, con la interpretación torcida de algunos “comunicadores” del contenido de esa grabación, esos que se oponen todo en la UAS intentan hacer aparecer al ex rector Héctor Melesio Cuén Ojeda como enemigo de los jubilados.

Y existe una verdad histórica: si Cuén Ojeda fuera el enemigo la jubilación dinámica ya hubiera desaparecido y los ex trabajadores no contaran con el beneficio de la doble jubilación.

Se mueve muy aprisa entonces una corriente de jubilados, los menos, que no quieren aportar al fideicomiso para sostener la jubilación dinámica y pretenden que su conspiración se generalice para que la UAS cargue con el pago de una pensión-jubilación vitalicia, le llaman ellos-, que le cueste nada más a la universidad.

Los jubilados de la UAS, para entender el tema, gozan de una doble pensión: una otorgada por la universidad, que es el salario completo, y otra la que corresponde pagar al Instituto Mexicano del Seguro Social.

La que cubre la UAS colapsa ya sus finanzas. Pero eso no parece importarle a un grupito de jubilados que se niegan a aportar a un instrumento que mantiene el pago de ese doble beneficio a los ex trabajadores: el fideicomiso para la jubilación dinámica.

Ese grupúsculo, apoyado ya por “comunicadores”, unos independientes  y otros ex trabajadores de la UAS, jubilados, metidos al gremio de la comunicación, y que gozan de la doble jubilación, intentan hacer aparecer a Cuén Ojeda como gozoso o contento porque los ex empleados universitarios “se vayan muriendo”,  cortando el hilo del contenido del audio.

En un excelente trabajo periodístico publicado en Radio UAS por Tierra, órgano impreso de la radiodifusora de la universidad, se detalla el trabajo desarrollado por los últimos tres ex rectores para conservar la jubilación dinámica.

Con la cabeza “Solidaridad de autoridades, trabajadores y jubilados. $ MIL 200 MILLONES PAGA LA UAS. Cuén, Burgueño y Guerra Liera por la defensa de ex trabajadores”, se da una explicación detallada de los pasos que se han seguido para sostener el doble beneficio para los uaseños jubilados.

El trabajo periodístico de Radio UAS por Tierra no tiene pierde. Hay detalles que hay que destacar 1.-: La pensión  universitaria data del periodo rectoral de Eduardo Franco, quien llegó a la rectoría de la UAS el 8 de junio de 1977 (….)En aquel entonces, tiempos de agitación, funcionarios de la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, rechazaron la doble jubilación por ser sostenida, íntegramente, con el presupuesto de la UAS (….)los jubilados no sobrepasaban la cifra de 500.

2.- Al asumir la rectoría (2005-2009), Héctor Melesio Cuén Ojeda enfrenta, de inmediato, el reclamo de la Secretaría de Educación Pública y Cultura y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El reporte de ambas dependencias pintaba el futuro incierto de la UAS.

3.- La SHyCP y la SEP se negaban a entregar el presupuesto a la universidad porque carecía de un sistema contable-administrativo confiable. Las autoridades hacendarias exigían la cancelación de la jubilación dinámica.

4.-  Después del diálogo, la SEP y la SHyCP ofrecieron dos opciones para la entrega del presupuesto universitario: la desaparición de la doble pensión para que los jubilados se quedaran únicamente con la prestación del IMSS, o crear la figura del fideicomiso para, con aportaciones adicionales del gobierno federal, las autoridades universitarias y los trabajadores continuar con el pago de la sobreprestación.

De inmediato Héctor Melesio Cuén se solidarizó con los jubilados y la UAS: optó por la creación del fideicomiso para  garantizar el pago de la jubilación dinámica.

5.- La SEP y la SHyCP comunicaron a Héctor Melesio Cuén, en calidad de nuevo rector, que las nuevas reglas del juego para las universidades del país era elevar la calidad de la planta de maestros y los métodos de enseñanza-aprendizaje de los alumnos; evaluar y certificar académicamente todos los planteles para poder tener acceso a los recursos federales.

6.- Héctor Melesio Cuén pidió a las autoridades que le practicaran auditorías y le realizaran balances periódicos para evaluar, desde la óptica de las autoridades federales, el rescate y avance de la UAS.

7.- En el proceso de recuperación-salvamento de la universidad Cuén Ojeda topó con obstáculos serios: grupos de izquierda saqueaban las finanzas la tesorería en complicidad con autoridades de las Juntas de Conciliación y Arbitraje; “profesores” se negaban a dar clases porque representaban la fuerza de la “izquierda”. De la “revolución comunista”.

8.- Dirigentes del PRD, con carnes asadas, vino y cerveza mantenían el control de los alumnos; los usaban para sus fines políticos-administrativos. Algunas escuelas estaban convertidas en gigantescas cantinas.

9.- Entró pues de lleno la reforma de la UAS y la cribadora. Héctor Melesio Cuén obtuvo el respaldo de los sindicatos –académico y administrativo- para crear el fideicomiso. No hubo oposición a la vista. Un segmento de ex militantes del Partido Comunistas, enquistados en el PRD, eso sí, planeaba desde ese entonces “tronar” el fideicomiso, único instrumento a la mano para salvar de la quiebra a la universidad por el pago de la sobreprestación.

10.- En la ruta del rescate de la UAS, en solidaridad con los jubilados, trabajó también el rector siguiente, Antonio Corrales Burgueño. El actual, Juan Eulogio Guerra Liera, también apoyando a los jubilados, imprime su sello personal de modernización y excelencia académica a la institución, pero un segmento de ex trabajadores, los menos, 380, de un total de 4 mil 960, conspiran, agitan, contra el fideicomiso, negándose a aportarle recursos.

 

11.- La crisis financiera de la UAS y los recortes presupuestales en puerta, programados por el gobierno federal en el rubro de la educación superior, hacen inviable ya sostener el pago de 4 mil 960 jubilados con el presupuesto universitario. La única salida para garantizar el pago de la jubilación dinámica es el fideicomiso, que al cierre del 30 de noviembre contaba con un monto de mil 824 millones 617 mil pesos como saldo. La cantidad ha ido bajando por la falta de aportaciones de esos 380 ex trabajadores.

12.- La mitad de los recursos en caja del fideicomiso los ha aportado la administración universitaria y la otra mitad los funcionarios de la administración, trabajadores académicos, administrativos activos y también los jubilados. El gobierno federal no ha canalizado recursos para el fideicomiso.

El pago de jubilaciones y pensiones le representa a la institución una erogación de mil 200 millones de pesos al año, cantidad que aumenta mes tras mes al crecer el número de trabajadores que se retiran del área administrativa o académica.

13.- El fideicomiso garantiza el pago de la “jubilación dinámica” por 30 o 40 años: si desaparece, los ex empleados jubilados únicamente  tendrían la pensión del IMSS ya que sería prácticamente imposible para la UAS seguir tomando recursos del ramo de la educación, la ciencia y la cultura para cubrir la sobreprestación.

Sin embargo ahora, los enemigos de siempre de la UAS, intentan hacer aparecer a Héctor Melesio Cuén Ojeda, que salvó la jubilación dinámica, negociando con  autoridades de la SEP-México, creando el fideicomiso, como enemigo de los ex empleados.

Todo sea por no aportar un mínimo porcentaje del pago de la pensión-jubilación universitaria.  El ruido mediático tiene un objetivo: “tronar” el fideicomiso, atar de manos a Cuén Ojeda, y obligar a la UAS a que continúe pagando con recursos destinados a la educación, ciencia, cultura, arte e investigación  esa jubilación dinámica.

Así, pues, el destino de más de 4 mil 960 ex trabajadores pende del complot de 380 jubilados no solidarios que ajora emprenden otra campaña de linchamiento contra Héctor Melesio Cuén Ojeda.

Esos 380 jubilados ganaron un juicio a responsables del fideicomiso-UAS para no seguir aportando sus cuotas para la jubilación dinámica, lo ganaron en los tribunales, a los maliciosamente no han llevado el alegato de la anticonstitucionalidad e inconstitucionalidad del uso de recursos del presupuesto de educación para pagar una doble jubilación.

Nadie cree que la sociedad sinaloense este muy conforme con que la UAS aplique su presupuesto para pagar jubilaciones o pensiones a sus ex trabajadores, cuando estos ya gozan de la pensión del IMSS.

El pecado de Cuén Ojeda es salvar esa doble prestación, esa jubilación dinámica, creando un fideicomiso para evitar que el pago de la jubilación dinámica colapse económicamente a la universidad…y le van a seguir “pegando”. Lo van a seguir difamando para no aportar ni un centavo al fideicomiso