ZONA URBANA

La 5th ave de Culiacán.

Arq. Jesús Fdo. Aragón Campos

¿Qué tiene de particular la principal avenida de Nueva York?, “Quedará como una calle de Nueva York”. Dijo inspirado nuestro presidente municipal Sergio Torres Félix durante el banderazo para la renovación de la infraestructura de la avenida Álvaro Obregón. La quinta avenida (principal avenida de Manhattan) muchos opinan que es una desilusión, es más, el mismo Nueva York les parece una desilusión, y es que hablar de las calles del medio y bajo manhattan es hablar de calles viejas, la primera condición es que su infraestructura subterránea se configura de tal manera, que la accesibilidad humana para su mantenimiento no requiere destruir su carpeta asfáltica cada determinado tiempo, en un recorrido testimonial se observó que el pavimento simplemente se encuentra agrietado y por supuesto “reparado”, andamios de edificios también en reparación, banquetas con concreto sencillo, para ser puntual, lo que ofrece esta ciudad desde su infraestructura es sobriedad, ¿Por qué razón?; esta ciudad si no es una ciudad tan antigua como las europeas, si tiene la suficiente edad como para demostrar que su obra material construida tiene significados, claro hablamos de la identidad, esta ciudad puerto, que durante las diferentes épocas de su formación y crecimiento fue la puerta de américa a todo el universo europeo, hay que Recordar que aquí fue el abrigo de tantos disidentes que huían de las tiranías y la cerrazón a tantas mentes vanguardistas, además de razas de toda índole en busca de una mejor vida, cuando vemos sus calles, vemos el orgullo de todos sus habitantes, Todo un contexto que rodea a ciudadanos orgullosos de las ciudades densas operadas por la vitalidad social y cultural que caracteriza a las ciudades de la costa este de los Estados Unidos, así como de la misma forma ellos lograron que Manhattan sea la gran ciudad del siglo XX.

Paralelamente, la obra de par vial de la Avenida Obregón, queda con bellísimas Amapas que florecerán y transformarán el paisaje de colores, bellas texturas y hasta guías para invidentes en banquetas, También pintar de color blanco postería en esta latitud es una decisión sensata de diseño, concreto de primera que más bien ya lo quisiera la quinta avenida. Todo parecería estar en su lugar, la Obregón maneja cierta vitalidad social, comparado con otras ciudades incluyendo algunas del país vecino, pero nunca como las de la Quinta Avenida, El gran problema culichi será la apuesta al vehículo, siempre de paso y sin ningún destino, si el modelo es el centro de manhattan, este tiene restringido el ingreso vehicular con un sobrecosto en el emplacamiento con acceso a esta zona, no hay Ciclovías porque no las necesita, todo el centro tiene vialidades con velocidades amigables con la bicicleta y el peatón, por si fuera poco en las aceras de la Obregón abundan lotes baldíos o fincas abandonadas, denota una equivocada política para incentivar el uso de suelo,

Es más, las densidades quedan a deber, ya que vemos un centro urbano de un solo nivel y su vitalidad social depende solo del turismo que se confecciona entre las paradas de camiones urbanos, ¿Qué sucederá cuando las paradas de camión se dispersen en el par vial y desconcentren de las actuales paradas? ¿Se vitalizarán otras áreas y se deprimirán las que tienen vitalidad actualmente? Mejor aún ¿qué se hará para fortalecer el comercio que se encuentra herido actualmente? Préstamos y subsidios no servirán de nada si no se les garantiza venta de la cual pueda darles la independencia subsidiaria y equilibrio sostenible, se debe promover nuevas empresas emergentes que no tengan oportunidad de especular ni acumular capital por lo cual tengan que de derramar o subcontratar, esto se obtiene de propulsar actividades secundarias y terciarias pues por el contrario las primarias en su solidez e independencia económica son indiferentes con el espacio y con el contexto que las circunda, la macroeconomía es irremplazable, pero su excesivo éxito expulsa más éxito, es un componente moderado dentro de la regeneración urbana, no se beneficia a grandes empresarios con estadios, el verdadero desafío consta de cómo garantizar consumidores en el espacio con capacidad de compra, Pues el centro carece de su principal célula que son las viviendas y sus habitantes cautivos, la importación de personas al centro consume la mayoría de la energía de la ciudad y por ende la economía, ahí es donde nos lleva una verdadera ventaja la Quinta Avenida, no solo hablamos de recubrimientos de una calle, sino de toda una sinergia estado-ciudadanía, de no engaño e inversión inteligente, diremos planeada para evitar derroches y ocurrencias que desvirtúan los verdaderos objetivos. Hay muchas opiniones en sentido de que ya no tiene sentido seguirle llamando Obregón a nuestro eje principal Pero por si alguien tenía la idea de llamarla de otro nombre, descartemos el de la Quinta Avenida, pues nuestra calle principal carece de significado de todo lo que una democracia de a deverás tiene fincado en sus ejes principales, y pues mejor le seguimos llamando Avenida Álvaro Obregón.