Columna de trascendidos recogidos en los mentideros locales, entre taxistas, en paradas de camiones, con los boleros de Catedral, las vende dólares del mercadito y el barman del Guayabo. Nada está confirmado, tómese con las reservas del caso.
Está bien que el voto duro sea muy noble y fiel, pero tampoco hay que abusar, es el comentario generalizado de quienes ven las campañas y la circunstancia actual del PAN. A López Brito lo sacaron con la boca chueca en su foto: han de decir que con lo simpático que es aguanta eso y más. Como en la fabula de la liebre y la tortuga, los candidatos del azul están acostados en la hamaca, y la abandonan nada más para pelear entre ellos: las demandas contra Castaños siguen en pie, y los diferentes bandos se juntan con el único fin de enseñarse los dientes entre ellos. Mientras, los del PANAL, más concretamente el ciclón Cuén, está obteniendo un reconocimiento mayoritario, al menos en el sentido de que su campaña es la única que lo parece y sí se ve.
Panistas históricos nos recomiendan no engañarnos: los pleitos internos en el PAN siguen agravándose, el divisionismo actual alcanza niveles nunca antes vistos. Es cierto, dejaron de ventilarse en los medios, pero las rupturas pueden reflejarse en la votación. Y encima, el factor Clouthier tendrá en Sinaloa su mayor influencia. Así nos la pasaron. Ya veremos si truenas pistolita.
Por cierto, qué resultado habrá arrojado la última encuesta de El Debate, que para protegerse le pusieron al exrector un top of mind elevadísimo. Eso de que el ítem no tiene relación con la intención de voto, por lo alto que salió, valdría como argumento sólo si a su vez se reflejara como aceptación o rechazo, pero no hay correspondencia. Al menos eso nos dijo alguien que sí sabe de encuestas.
Se nos olvidaba: entre el cuenismo presumen y anticipan que aún no hemos visto nada, juran y perjuran que viene todavía un apretón más fuerte, sobre todo a nivel de tierra pero, que caray, también en la propaganda, particularmente en redes sociales. Ya ve usted que para eso los uaseños se pintan solos: las tienen acaparadas. No hacen otra cosa.
Y el PANAL sigue siendo noticia: Fernando González ya se está reuniendo con el círculo rojo sinaloense para darse a conocer. Quienes han platicado con él, coinciden en señalar su sorpresa pues les ha parecido una revelación, al grado de que lo elevan a la categoría de candidato con el mayor background. Es más, el sábado 21 de abril hubo una reunión sobre cultura en el San Marcos, y este medio estuvo presente y levanto imagen para un reportaje. Sí, es cierto: el tipo es una sorpresa. Dicho en el buen sentido. Esperen el reportaje.
Ante la vertical conducta del Secretario Estatal de Educación, que fue despojado de su carro por asaltantes, y que sin amilanarse dijo que él no lleva protección ni la llevará porque no la necesita, se oyó un escandaloso ¡Aprendan algo! Es el grito que la burocracia estatal sinaloense le lanza a ese nutrido grupo de funcionarios de medio pelo, que tienen acaparada a la policía estatal para que sirvan como su protección personal (guaruras, pues). Los burócratas han sido los primeros en padecer a la horda mochiteca, que se ha caracterizado por su trato prepotente y por su ineptitud para el trabajo público, al grado que, como nunca, personal sindicalizado está aprovechando cuanta oportunidad se presenta para aprovechar permisos para no asistir al trabajo (aunque sea sin goce de sueldo), en aras de descansar de los malos tratos. De ese tamaño.