Por: Alberto Camacho Sarabia.
La Serie Mundial que todos querían ver.
Cuando empezó la postemporada, uno como aficionado veía a los equipos que estaban en la lucha por el campeonato y empezaba a eliminar a aquellos conjuntos que no les agradaba para el Clásico de Otoño; a excepción mía, yo era al único que ponía a Los Ángeles en lugar de Chicago como representante de la Liga Nacional, pero al final, fueron los equipos del interés público los que llegaron a la serie definitiva, los dos conjuntos más urgidos de las Grandes Ligas.
Habíamos hablado de los Indios en la columna pasada y sus 68 años sin ganar un Clásico de Otoño; ahora, ya conocen a su rival, al equipo más “salado” del mundo deportivo, los Cachorros de Chicago, quienes, ahora sí, sin cabras malditas o personajes como Steve Barman, están instalados a un paso de levantar el trofeo más codiciado del béisbol, el deporte favorito de los Estados Unidos, ese que no han levantado desde hace 108 años, y que su último intento por ganarlo fue en 1945.
Seis juegos de complicados duelos de picheo, pero que en las últimas entradas resolvieron aprovechando la debilidad del bullpen Dodger fue el camino que tomó Chicago para llegar a la Serie Mundial, partidos donde los héroes salieron en varias ocasiones del dugout, y donde también los jugadores que estaban sumidos en un bajón de juego, aprovecharon la situación para llevar al equipo a la serie definitiva.
Los Dodgers vuelven a quedarse en el camino, el equipo de Los Ángeles simplemente no encuentra la manera de trascender y llegar a la Serie Mundial, cuando no son los Phillies de Filadelfia, son los Cardenales de San Luis, y en esta ocasión, fueron los Cachorros de Chicago.
Un equipo que a la hora buena no puede ayudar a su as de picheo, Clayton Kershaw, quien termina navegando solo y sucumbe ante sus rivales; de nueva cuenta, la directiva de los Dodgers tiene mucho que hacer, porque ya son varios fracasos en postemporada, tienen que ser más listos a la hora de buscar a sus refuerzos, tanto lanzadores como bateadores.
Volviendo con los finalistas, Cleveland ha tenido más días de reposo que su rival, toda la tribu está descansada de cara a la Serie Mundial, y por otro lado, Chicago, pese a que no ha descansado tanto, trae el ritmo de juego y están encendidos, por ende, puede que a los Indios les pese esto durante la serie ante los Cachorros.
Pronóstico reservado, pero en lo personal me inclinaría por los Indios, en todo deporte debe hacer un equipo eternamente “salado” que simplemente no puede ganar un campeonato, ejemplos tenemos varios: el Cruz Azul, el Benfica de Portugal, los Países Bajos en Copas del Mundo, Argentina en Copas América, los Knicks de Nueva York en la NBA, en fin, la identidad de los Cachorros radica en eso, en no ganar.
Pero bueno, veremos qué depara esta Serie Mundial, la cual se antoja para ser de antología, la serie que romperá el maleficio de un equipo eternamente perdedor.
Pendientes.
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Hablando de los Tomateros, el equipo guinda dejó ir su segunda serie como visitante del rol regular, esta vez sucumbieron ante Charros de Jalisco, quienes luego de tirar el primer duelo, se pusieron las pilas y apabullaron a los guindas en el segundo juego, y para el tercero, aprovecharon descuidos del picheo sinaloense para llevarse el partido.
La serie quedó marcada por la pelea que protagonizó Rico Noel con el lanzador jalisciense y Luis Iván Rodríguez durante el encuentro del viernes, quienes luego de aventarse manotazos, la cosa no pasó a mayores y todo quedó en un momento tenso.
Lo destacable de este fin de semana es que siempre sí le dieron permiso a César Tapia de jugar con Tomateros, aunque ese “permiso” más bien es un extenso rogatorio para el receptor de los Pericos de Puebla por parte de la directiva tomatera, quien, en palabras del propio jugador, se siente infravalorado en el club, y pues es cierto, digo, acaba de ser campeón bateador en el verano, y que en Culiacán lo consideren como el tercer o incluso cuarto receptor, es entendible su frustración.
Tapia tiene muchísimo poder con el madero y tiene aceptables habilidades como cátcher, no mejores que las de Alí Solís, pero el problema radica en que Solís no batea para nada, y a cómo anda la situación, mil veces preferible tener a un receptor que sí le pegue la bola y remolque carreras al plato.
Se habla de que Mauricio Lara, lanzador al que los Pericos tampoco le dieron permiso de venir, se reporte a partir de la segunda vuelta, esas sí serían buenas noticias, ya que el bullpen, y sobre todo, la rotación de picheo de Tomateros está un poco endeble.
De esta manera, Tomateros estará regresando a casa este martes, cuando reciba en serie de 3 juegos a los Naranjeros de Hermosillo, a ver cómo les va contra el líder de la liga.
Pendientes entonces.
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Con esto nos despedimos por hoy, le deseamos una muy buena semana y nos leemos el viernes.
Hasta la próxima.