Por: Alberto Camacho Sarabia
De gatos negros.
Ciertamente, la temporada 2017 de las Grandes Ligas no ha sido del todo buena para la legión de peloteros mexicanos, quienes han tenido que lidiar con lesiones, y, sobre todo, con un bajón en su nivel competitivo que los ha llevado a ser relegados a un segundo o tercer plano en los equipos donde militan.
Para no hacer tan larga la explicación, hablaremos de los principales referentes del béisbol mexicano en la “Gran Carpa”, esos que siempre dan la nota en los principales medios de comunicación en nuestro país, y que, en el presente año, han dado más notas negativas que positivas.
Allá vamos.
Primeramente tenemos a los lanzadores, quienes en otrora fueran parte del selecto grupo de pítchers top en las Grandes Ligas, hoy están por la calle de la amargura, y hablamos de peloteros que incluso tienen su anillo de Serie Mundial, hablamos de los casos de: Marco Estrada, Yovani Gallardo y Jaime García.
En el caso de Estrada, el abridor de los Azulejos de Toronto no la ha pasado nada bien esta temporada luego de haber brillado en la lomita durante todo el 2016; cuatro juegos ganados a cambio de 5 descalabros es la foja del sonorense y con un altísimo porcentaje de carreras limpias admitidas (4.95), Marco está firmando unas de sus peores campañas.
Siguiendo la misma línea, Yovani Gallardo olvidó por completo sus tiempos con los Cerveceros de Milwaukee, cuando era un abridor dominante y que cerca estuvo de la Serie Mundial, hoy por hoy, el michoacano se encuentra relegado en un equipo que está a 12.5 juegos de distancia del líder de división y con un récord sumamente pobre de tres victorias por siete derrotas, y un porcentaje de carreras admitidas de 6.30.
Jaime García también se encuentra muy lejos de ese lanzador inicialista que llevó a los Cardenales de San Luis a conquistar su último campeonato de Serie Mundial en el 2011; el tamaulipeco recaló en los Bravos de Atlanta con la esperanza de recuperar su nivel óptimo, sin embargo, fiel a su carrera, su frágil brazo derecho no le ha permitido explotar esas capacidades que lo hicieron llegar a la cima, dos juegos ganados contra cinco perdidos y un promedio de carreras admitidas de 3.95 lo tiene batallando en Atlanta, pero bueno, el equipo, con otra campaña sumamente mediocre, tampoco le echa la mano al mexicano.
Otro con temporada de gatos negros es Miguel Ángel González y sus Medias Blancas de Chicago, “El Mariachi” tiene cuatro ganados y ocho perdidos y 5.15 de efectividad, sumamente alto y con récord negativo, el cual, para colmo de males, lo engalana una lesión que lo tiene en la lista de incapacitados.
Casos como Joakim Soria, Jorge de la Rosa, Luis Cessa, Óliver Pérez y Sergio Romo, son jugadores que no han visto mucha acción en la presente campaña, pero, dentro de lo que cabe, cuando han sido requeridos, han cumplido con lo que sus respectivos mánagers les han encomendado: colgar el cero.
Y finalmente, tenemos a Roberto Osuna, el lanzador de los Azulejos de Toronto cuenta con 19 rescates en la presente campaña pese a su titubeante comienzo, finalmente recuperó la memoria y está convertido en uno de los mejores cerradores de la Gran Carpa; es el Sinaloense el que está sacando la casta hoy en día.
Pasando a casos extraordinarios, tal parece que Adrián González tiene las horas contadas en Los Ángeles; el mexicano, quien para colmo de males se encuentra lesionado de la espalda baja, está viendo como su posición, tanto en el campo como en el line-up, se la ha quitado un joven de 21 años llamado Cody Bellinger, quien le está dando una nueva imagen al béisbol de los Dodgers.
Sin muchos billetazos y pese a tener la nómina más alta del béisbol organizado, los azules han formado una base joven de peloteros sumamente talentosos en casi todas las posiciones; junto a Bellinger, los casos de Cory Seager, Joc Pederson y el lanzador Alex Wood están dándole esperanza a unos Dodgers que tienen añales sin ganar una Serie Mundial.
Y precisamente por este caso, que tampoco Julio Urías ha sido requerido por el manejador Dave Roberts, aparentemente la rotación de picheo se encuentra completa y sumamente sólida, por lo que el “culichi” se encuentra en la congeladora a la espera de otra oportunidad; aunque esto también resulta positivo, porque de esta manera puede seguir perfeccionando su técnica en la sucursal de ligas menores.
Una temporada sumamente difícil, pero vamos, la segunda mitad siempre trae consigo cambios drásticos, y no dudamos que para el talento nacional, las cosas cambien para bien.
Ánimo.
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Ya para irnos, Juan Carlos Osorio siguió con su ideología de cambiar hasta el aguador para el duelo contra Nueva Zelanda, y el resultado fue un apretado marcador de 2-1… Contra Nueva Zelanda.
Es todo lo que se puede decir.
=0=
Ahora sí, le deseamos un buen fin de semana.
Hasta la próxima.