LA A.S.E Y LOS DIPUTADOS
- Le urge autonomía
Por José Luis López Duarte
La Auditoría Superior del Estado nace el 2009 después de casi 20 años de lucha intensa del PAN y el PRD porque la Contaduría Mayor de Hacienda, la tintorería que tenía el PRI en el Congreso, desaparecería y le diera paso a un órgano real de fiscalización, y como todo cuando el PRI quiere dar un paso, dejó a la ASE con “candados” amarrada al Congreso del Estado y por consecuencia a las decisiones de la mayoría priista.
El desarrollo de la ASE como órgano de fiscalización autónomo soporte del poder legislativo ha sido a cuentagotas, tortuoso y para acabarla de amolar con traspiés tras traspiés, como lo fue primero el lamentable accidente de nuestro estimado Marco Antonio Fox Cruz, donde perdió la vida, la inexplicable renuncia de Antonio Vega Gaxiola y la elección bajo sospecha de Emma Guadalupe Félix Rivera.
Marco Antonio Fox batalló mucho con el reticente coordinador del PRI en el 2009, Javier Luna Beltrán, al grado de sufrir durante meses para crear su propia estructura, contratar el personal e incluso seleccionar los despachos externos que auxiliarían a la ASE.
Desde entonces pretendían imponerle casi todo, le quisieron definir el presupuesto, sin los criterios y propuestas de la ASE, y hasta administrárselo, así como decirle dónde profundizar en los trabajos de las auditorías y dónde no. Fue duro el tránsito inicial del desempeño de este organismo en pro de su autonomía y fueron sus frutos los que la proyectaron, tantos que no “dejaban títeres con cabeza” y a todos los funcionarios los pusieron inquietos.
La ASE provocó una irrupción de información como también una reorganización total de los sistemas contables y de administración en ayuntamientos, paraestatales, paramunicipales, organismos autónomos y todas las entidades auditables, cambios que sanearon muchas cosas empezando por combatir el viejo vicio de robar presupuestos sin construir o comprobar con una caja de zapatos llena de vales, a veces en papel de empaque, por decirlo de alguna manera.
La regularización y normalización de un sistema administrativo se hizo presente en la vida pública de Sinaloa, la ASE representó un cambio tan trascendente que hoy las administraciones públicas son otra cosa muy distinta y los funcionarios ya no actúan ni con la irresponsabilidad ni con la impunidad que antes prevalecía, hoy existen casi cien demandas penales en la vieja procuraduría del Estado.
¿Los diputados qué hicieron ante el trabajo de la ASE en estos años? Todas las fracciones, principalmente el PRI, pretendieron y algunos lo lograron, meter mano, pero hicieron lo mismo que hacían veinte años atrás: Pretender ocultar irregularidades y hasta ilícitos, usando siempre la negociación política como ocurrió con muchas cuentas públicas con obvias irregularidades que ameritaban demandas penales y protegieron a toda costa.
El problema fundamental que padece el Congreso del Estado y los diputados en particular cada quien, es que no se asume como la representación popular que significa su investidura. Los diputados no van al Congreso del Estado a representar a nadie en particular, sino a velar por los intereses de toda la sociedad, y eso el primer día se les olvida.
Los diputados llegan por la vía de algún partido porque así es el sistema electoral, pero ungidos como diputados ninguno pertenece a ningún partido sino a todo el pueblo. No están para cuidar y definir el interés de nadie, sino de todos.
La ASE es un instrumento técnico que necesita autonomía y mayores facultades para ejercer acciones contra irregularidades, por lo que no debe estar sujeta al interés político de nadie y la ASE debe ser absolutamente transparente, que lo que hagan, todas las cuentas públicas, salgan como salgan se deben publicar, no para los diputados sino para toda la sociedad. Es cuánto.