La Importancia de una Orquesta
Ana María Ferral Garfias
El ámbito cultural es y será siempre la base de la educación en cualquier país del mundo. La formación y educación escolar es diferente en México de otras culturas, pues enseñan lo más básico del arte en todos sus géneros. Se recibe una mínima preparación cultural que apenas deja “apreciar” ya de adultos, casi cualquier aspecto artístico que se exhiba. Valga o no la pena.
Estudiar y dedicarse a ser artista es casi una condena a vivir paupérrimamente. Así se piensa y lo viven quienes tienen por oficio ser artistas en México. La mayoría de los músicos, bailarines, pintores, etc. están enfrascados en como conseguir el “hueso” (término del músico por un trabajo extra) siempre. Para muchos de ellos es un “empleo” más.
En otros países y continentes, el arte y la cultura son valorados de diferente forma. Al artista se le respeta y se le admira.
Para las obras sinfónicas, se creó una orquesta. En ella podemos apreciar todos los instrumentos posibles.
Una orquesta aporta en una sociedad: Trabajo, conocimiento, sensibilidad, gusto, educación y aprendizaje.
Se considera un privilegio que las tantas o tan pocas entidades del mundo, según sea el parámetro global para realizar esta medición, puedan apreciar el tener una orquesta, porque como bien dice el maestro, director de orquesta Arturo Diemecke: “La salud cultural de una ciudad, se mide con la presencia de una orquesta”. Y es cierto!! Cada ciudad que goza de éste privilegio tiene la opción de enriquecerse de muchas maneras. Principalmente en conocimiento y espíritu.
Uno puede estar cerca de los músicos, percibir cada detalle; aciertos y errores que suceden en un concierto en vivo. Es muy enriquecedor poder escuchar y observar a una orquesta tocando. Y dependiendo la obra, varía el número de personas que participan. Hay obras que requieren tener más de 90 músicos. Otras obras requieren de menos por ser más pequeñas, pero no menos importantes. Las obras de cámara, con 15 músicos como mínimo es de los grupos más reducidos. Los conciertos de un solista de piano, violín, chello, fagot, o el instrumento solista que sea, es un deleite para quienes conocen y disfrutan la música, al igual que escuchar una sinfonía o bien una obra coral con orquesta.
Es toda una tradición que los músicos de una orquesta, en sus conciertos, generalmente se presentan de gala, es decir en smoking o frac, las mujeres de vestido, haciendo de este culto un ritual todavía más elegante como suele ser en todo lo clásico.
Ahora bien, la función de un director de orquesta es fundamental para la agrupación, ya que sin su presencia la orquesta no podría interpretar ninguna obra.
Ellos son quienes reúnen todos los elementos y conocimiento para poder ser interpretada. Dan el Tempo (tiempo), matizan las notas a su gusto, pero siempre apegados a la partitura de la obra, piden a los músicos más o menos fortes o pianos y para un buen resultado, es fundamental que los músicos vean siempre al director.
Para gozar de excelentes resultados y ser un buen director de orquesta, hay que estar estudiando constantemente y actualizarse; tienen que estar vigentes con las obras que presentan, comprometidos con el resultado que deben brindar a la audiencia. Los buenos directores estudian generalmente la partitura de una obra que van a interpretar con meses o años de anticipación. Ellos, después del estudio comprenden como debe ser dirigida una obra. No siempre están de acuerdo los músicos con el director, ese es un eterno problema en muchas orquestas, pero deben respetar y asumir que la última palabra la tiene el director como máxima figura de una orquesta.
De toda la gama de orquestas que existen en el mundo, de las más importantes por su nivel, su permanencia desde 1882 y su historia, está la Berliner Philarmoniker (Filarmónica de Berlín) como máxima institución orquestal. Hoy en día, es muy difícil tener acceso a un concierto de esta orquesta, ya sea en su sala de conciertos en Berlín o en cualquier lugar del mundo a donde vayan de gira.
Otras grandes orquestas son la holandesa Royal Concertgebouw Orchestra, fundada desde 1888; Vienna Philharmonic Orchestra que existe desde 1842;
en 1548 se fundó la Dresden Staatskapelle (Orquesta estatal sajona de Dresde);
también muy importante la London Symphony Orchestra desde 1904; la Bavarian Radio Symphony de Munich fundada en 1949; en Tokyo, Japón, está la Saito Kinen Symphony Orchestra desde 1984, considerada de las mejores del mundo; en Estados Unidos están varias: Chicago Symphony Orchestra desde 1891; en 1918 fue fundada la Cleveland Orchestra; un año después se funda otra gran orquesta, Los Angeles Philarmonic fundada en 1919; de las más importantes por ser la orquesta más antigua del continente americano, fundada en 1881, está la Boston Symphony Orchestra; en 1842 se funda New York Philamonic; la famosa Metropolitan Opera Orchestra en 1880, que toca casi todas las noches en el Metropolitan Opera House. La lista es larga.
Todas estas orquestas tienen un nombre forjado con el máximo respeto en instituciones orquestales. Donde han desfilado desde compositores como Wagner, Mahler, Tchaikovsky, hasta los directores más reconocidos como Wilhelm Furtwängler, Herbert Von Karajan, Evgeny Mravisnky, Leonard Bernstain, Sir Geroge Solti, Collin Davis o Claudio Abbado entre muchos otros.
En nuestro país, México, también tenemos orquestas con importante trayectoria, como La Orquesta Sinfónica Nacional fundada por Carlos Chávez en 1928; le sigue la Orquesta Sinfónica de Xalapa, fundada en 1929; la Ofunam en 1936; La Filarmónica de la Ciudad de México fundada en 1978, entre muchas otras muy importantes también en todo el país.
Teniendo un claro contexto de que las orquestas en el mundo son toda una institución de prestigio e historia, en Sinaloa somos afortunados por tener una agrupación de éste calibre, la Orquesta Sinaloa de las Artes (OSSLA), relativamente joven en comparación a todas las mencionadas anteriormente.
Fundada por el Director Gordon Campbell en 2001, es una excelente orquesta formada con músicos internacionales en su mayoría; la orquesta tiene un nivel de lo mejor que tenemos en este país, está a la altura de interpretar cualquier programa.
Pero… hay dos temas importantes que resaltar: 1) En Culiacán no existe un público conocedor, un público educado ni preparado para asistir ni apreciar que tenemos una orquesta Sinfónica, da igual si tocan a Juan Gabriel que a Mozart. Y aún así, estaría mas lleno el concierto con música de Juan Gabriel; 2) La orquesta se encuentra desperdiciada y limitada en su programación, me refiero a que una buena parte de sus conciertos son para interpretar música popular, colocándose en una postura muy cómoda, es ya una cadena viciada.
Como no hay un público conocedor, la orquesta ofrece lo más popular a diferencia de ofrecer un repertorio clásico, se ubican en la comodidad y también en la ley del mínimo esfuerzo, se programa lo más práctico y fácil, no ofrecen obras de mayor relevancia, compromiso y trabajo.
Es un tema tan importante que en Culiacán pudieran existir instituciones formativas y educativas, para crear públicos conocedores y educados para apreciar y valorar la materia artística que se ofrece en todos sus aspectos. El arte después de todo es un bálsamo para el alma en estos tiempos de tanta violencia en el país.
Como cita Platón: Con la buena educación es el hombre una criatura mansa y divina; pero sin ella es el más atroz de los animales…