En la raya

PRI: LA GUERRA

O se compone o…

Por José Luis López duarte

Tristes, muy tristes vacaciones por el dolor de perder amigos como Juan Manuel Figueroa Fuentes y José Arturo Tolosa Campos, así como el sufrimiento de amigos que perdieron algún ser querido como Don Juan Luis Torres Vegas quien perdió a su hija. Para todas estas familias, un fuerte abrazo y deseos de pronta resignación.

De regreso a esta palestra que tan amablemente nos brindan, abrimos con la inmediatez que representa la Asamblea Nacional del PRI el próximo 12 de agosto, donde sus decisiones marcarán pautas políticas que definirán el carácter y desenvolvimiento que adquirirá la guerra que atizan desde hace ya cuatro años los grandes grupos de poder económico afectados por las reformas estructurales y que encabezan Carlos Slim, TELEVISA, FEMSA, BIMBO, PEPSICO y muchos otros que desean más que nadie el fracaso del gobierno y la debacle política del grupo que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto.

La batalla ha tenido múltiples episodios que han provocado hasta ahora la caída de tres gigantes: Carlos Slim, quien perdió más de 30 mil millones de dólares con la reforma de telecomunicaciones y pasó de ser el hombre más rico del mundo al sexto y su fortuna se redujo de casi 90 mil millones a 60 mil millones; TELEVISA, el mayor monopolio de la televisión nacional perdió la mitad del teleauditorio y el valor de su producto al extremo de despedir dos mil trabajadores en enero del 2017; y el tercero, la maestra Elba Esther Gordillo y su mafia sindical con la reforma educativa yendo a parar a la cárcel y provocando que el PANAL se le retirara al PRI y ahora busque disque alianzas democráticas.

Esta guerra también ha tenido un enorme costo y desgaste para la presidencia de la república, específicamente del presidente Peña Nieto, al que le han dedicado millones de spots y comentarios negativos de los medios de comunicación al extremo de reducirlo en la opinión pública y dejarlo como uno de los presidentes con peor prestigio.

Esta guerra que se desató en el campo económico ya se extendió a otros ámbitos e incluso en las próximas semanas va a alcanzar a todos los actores políticos que poco a poco se incorporen en alguna batalla al extremo de que todos en pocos meses estarán envueltos, pero lo cierto es que estas fuerzas serán fundamentales en las definiciones de todos los partidos.

Los grupos económicos anti Peña Nieto tienen tres pistas en su ofensiva política: pugnar porque el candidato del PRI sea afín a ellos; definir al candidato del PAN; o apoyar a MORENA y AMLO.

Por eso la XXII Asamblea Nacional del PRI de la próxima semana será crucial donde se enfrentarán y ya veremos quién sale más fortalecido. Si el PRI se unifica y perfila al candidato presidencial del peñanietismo acuerpando a todo el priismo en el país o si se abre la confrontación y la fractura.

Hasta el momento, la Asamblea Nacional apuesta hacia un reacuerpamiento del peñanietismo y su consolidación como grupo de poder en el gobierno, sin embargo el PRI (incluido el peñanietismo) no tiene bases sólidas precisamente porque nunca han discutido las reformas estructurales con su militancia y por eso muchos de sus dirigentes, y más de sus bases, no saben lo que significan estas reformas para el país ni para el gobierno de Peña Nieto, cuestión que es caldo de cultivo para que la discordia al interior del PRI crezca, precisamente porque no entienden en la guerra que están esos grupos de poder y el presidente Peña.

El mayor riesgo vas a ser ese y sería fácil provocar la desestabilización y la división cuando otro tema emerja y va a impactar toda la economía del país, me refiero al TLC que también el 16 de agosto inicia el periodo de renegociación ¿Entenderán los priistas el contexto en que se desenvuelven? Ya veremos.