ZONA POLITEiA: El Tribunal Electoral ¿una decisión que no gustará al poder?

09 de diciembre de 2021

César Velázquez Robles

Pues resulta que siempre no, mi pronóstico resultó fallido, como bien dice mi distinguida lectora Geraldine Sapiens: el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación dio palo a la demanda de Fuerza por México para que se le restituyera el registro como partido político nacional que perdió en las elecciones federales del pasado junio, al no alcanzar, como la establece la ley, el tres por ciento de la votación total válida. Quedó, ciertamente, muy cerca de lograrlo, pero –dura lex, sed lex— le faltó medio punto porcentual, algo así como unos 250 mil votos. Todo indicaba, por el sentido positivo del texto del ministro ponente, que Fuerza por México quedaría con sus derechos a salvo, pero el resultado de la votación fue irrecusable: seis votos en contra y tan solo uno a favor.

Escribí ayer: No se necesita ser un genio para saber por dónde irán los tiros. El dictamen del magistrado es favorable al partido de Haces Barba. Todos los “argumentos” esgrimidos por FxM los ha hecho suyos el magistrado; Haces Barba es militante de morena; morena requiere más aliados con registro. Habrá protestas. Habrá reclamos. Hay ya exigencias de que se respete el dictamen del INE, pues restituirle el registro a esa formación se considera una falta absoluta de respeto a la más elemental legalidad en la materia.

Es seguro que al poder no le gustará la decisión del Tribunal. Pero más allá del resultado y la decisión, se hizo valer la autonomía y la independencia de un órgano que ha sido fuertemente criticado, del mismo modo que, creo, se habría hecho valer esa autonomía y esa independencia en el caso de que la resolución de los magistrados hubiese sido la contraria. Quiero con ello decir que el juicio a priori que formulé, fue totalmente errado. Creo que la nuestra, con todas sus deficiencias, sigue siendo uno de nuestros patrimonios más valiosos, y que en términos de órganos constitucionales, tenemos instituciones que funcionan realmente como contrapesos que fortalecen un modelo de control recíproco del poder. Dicho de otra manera: los demócratas estamos obligados a defender esas instancias independientemente de que sus decisiones gusten o no gusten. En caso contrario, seríamos como esos “demócratas” de ocasión que defienden la democracia cuando ganan, y la critican cuando pierden. Ojalá que esta decisión forme parte de ese necesario proceso de aprendizaje que requiere la vida institucional, y que frente a los intentos de demolición que hoy se viven en el país, se imponga el imperio de las libertades y la vigencia plena del Estado de derecho.

La revocación de mandato va dando tumbos

Y hablando de pronósticos: al iniciarse la recolección de firmas para solicitar la consulta pública sobre la revocación de mandato, señalé que sería muy difícil cumplir con la meta de reunir 2.75 millones de firmas, esto es, el tres por ciento del listado nominal de electores, para demandar el proceso. Morena, apunté en su momento, no tiene la estructura, medios ni condiciones para reunirlas, pero será para ese movimiento una excelente oportunidad de poner en tensión todos los resortes de su vida interna, prepararse para las movilizaciones futuras y consolidar ese espíritu de cuerpo tan necesario en la disputa por el poder político. Todo indica, a unos cuantos días de que concluya el periodo de recolección de firmas, que no se alcanzará el objetivo, y que tampoco se ha advertido en estos días ese espíritu combativo y esa movilización de la militancia para atraer la atención ciudadana. Como dijo Fox: se ve más gente en la fila de las tortillas, para hacer notar la escasa afluencia de ciudadanos a los centros de recolección de firmas tramposamente convocados a una ratificación de mandato para López Obrador.

He aquí los datos disponibles al 5 de diciembre: el INE ha registrado 942 mil 385 firmas, de las cuales ha validado 726 mil 973, esto es, tan solo el 26 por ciento de las firmas que se requieren para convocar la consulta. Estamos a escasos 15 días de que se venza el plazo para la colecta de los 2.75 millones, y se ve prácticamente imposible que se alcance la meta. Será, en todos los sentidos, un auténtico fracaso para los promoventes. Simplemente, no hay ambiente ni condiciones para la consulta de marras. No está en el interés de los ciudadanos revocar ni ratificar el mandato del presidente. Si usted está interesado en conocer a fondo cómo va el proceso en las distintas entidades federativas, le recomiendo que vea los datos en este link: https://www.forbes.com.mx/politica-se-agota-tiempo-para-morena-lleva-26-de-firmas-validadas-para-revocacion/