ZONA POLITEiA 10 de junio de 2022

César Velázquez Robles

*Monreal llama a la oposición a “pelear limpio”

*10 de junio: Jueves de Corpus

La coalición Va por México, constituida por los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática, acordaron ayer lo que denominaron una “moratoria constitucional”, que consiste lisa y llanamente en no aprobar ninguna reforma a la Carta Magna impulsada desde el gobierno de la República y respaldada por el bloque de Morena y los partidos del Trabajo y Verde. Es una decisión legítima, asumida en el marco de su autonomía e independencia, y es una respuesta a una política excluyente, que no considera a sus adversarios interlocutores válidos para alcanzar acuerdos y compromisos que fortalezcan la institucionalidad democrática.

¿Es válida la moratoria constitucional? Si, por supuesto. Es un mecanismo de defensa y de supervivencia en un contexto en el que el régimen recurre a todo tipo de acciones para limitar el peso e influencia de las oposiciones e impedir su consolidación como fuerza competitiva y real alternativa de poder. Es un derecho de las oposiciones, porque precisamente ello, oponerse, es lo que les confiere identidad y su condición de alternativa. Ya sabemos que la tarea de la oposición es oponerse, y puede oponerse a todo planteamiento o política que provenga del poder, lo cual es legítimo aunque ello la haga estéril, y también puede apoyar en todo o casi todo, lo cual la vuelve inútil.

Encontrar ese equilibrio entre oponerse y apoyar es la clave de una política coherente y útil para la democracia, y ello es posible a través del diálogo que permite a fuerzas distintas acercar posiciones. Cuando el ambiente se polariza, cuando de la oposición se pretende hacer escarnio, cuando se convierte en burla del poder, es natural una reacción como la que las oposiciones acordaron ayer 9 de junio.

El dirigente de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, no ve prudencia en esta actitud de las oposiciones. Por el contrario, ve riesgo de que se paralicen reformas y cambios legislativos, lo que “perjudicaría el funcionamiento institucional del país”. Monreal, una de las pocas voces sensatas en los más altos círculos del poder político, ha hecho ayer mismo un llamado a la conciliación, a alcanzar compromisos que fortalezcan la institucionalidad democrática. Lo dijo en estos términos: “Pongámonos de acuerdo; vayamos por consenso y por acuerdo, a lograr actualizar el marco normativo que es indispensable para nuestro país. No se puede paralizar a un poder de la Unión, no es correcto, y por eso hago un llamado prudente, con honestidad, a que esto no se presente y no interrumpa el trabajo legislativo”.

Sin embargo, la política impulsada desde el poder ha operado en sentido contrario en nuestro país. Lejos del consenso, de acercar posiciones, de discutir y procesar acuerdos y compromisos que contribuyan a afianzar el orden democrático, se ha satanizado el disenso. Los prejuicios – que son eso: pre-juicios–, los insultos, las admoniciones, los reclamos, las descalificaciones, colonizan todos los espacios de la arena pública. Debe entenderse, entonces, como natural, la reacción de las oposiciones.

Además, ya se sabe: las oposiciones no apoyarán ninguna reforma electoral que implique cambios en el orden constitucional, y sobre todo, porque no hay ninguna voluntad política y explícita desde el poder para alcanzar acuerdos en un campo que define las reglas del juego en la competencia por el poder político. No está de más repetir lo que ya se ha dicho una y otra vez: puede haber disenso en todo, pero debe haber un consenso fundamental, el que se refiere a la definición de las reglas del juego.

¿Quiere el gobierno definir por consenso las reglas del juego? Hasta ahora no parece caminar en esa dirección.

10 de junio: Jueves de Corpus. El 10 de junio de 1971 –¡hace 51 años!, una manifestación estudiantil que buscaba recuperar la calle después de la brutal represión de 1968, que se saldó con la muerte de una cantidad indeterminada de estudiantes en la plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, marchaba por la calles de San Cosme, cuando fue asaltada por una agrupación paramilitar conocida en ese tiempo como “los halcones”. Ahí perdieron la vida otra cantidad no determinada de estudiantes que reclamaban la libertad de los presos políticos que poblaban las mazmorras del tristemente famoso palacio de Lecumberri, y que exigían también libertades políticas a un régimen profundamente represivo que negaba el ejercicio de los más elementales derechos ciudadanos en una sociedad democrática.

Esas movilizaciones estudiantiles formaron parte del empuje de una sociedad que despertaba del letargo autoritario y reclamaba espacio para el ejercicio de las libertades. La resistencia del viejo régimen a abrirse a la democracia –eran todavía los años dorados del sistema (semi)autoritario–, significó enormes sacrificios para una generación de jóvenes que con su lucha y entrega generosa a la causa libertaria, pavimentaron el camino hacia un sistema más abierto, de libertades democráticas. Quienes formaron parte de esta generación hicieron una importante contribución al cambio social en nuestro país. Recordar en esta fecha aquellos acontecimientos trágicos y dolorosos es un ejercicio de recuperación de memoria histórica. Por eso  he querido en esta fecha recordarlos. Las libertades que hoy tenemos, el pluralismo del que todavía disfrutamos, la tolerancia que hoy establecemos en nuestras relaciones, son el producto de aquellas luchas que costaron sangre, represión, dolor y muerte. Defender esos valores, que son los que dan identidad a la movilización de las fuerzas progresistas y democráticas en México y en el mundo entero debe ser un compromiso de todos, para seguir disfrutando de esas libertades que son y deben seguir siendo un patrimonio colectivo.

POLITEiA 81 ya está en circulación. La revista POLITEiA número 81 correspondiente al mes de junio, si, junio, ya está en circulación. Paso a paso el equipo que pide los textos, los revisa y corrige y que está pendiente de las distintas fases del proceso, va regularizando su publicación. Queremos que la revista salga con puntualidad, al inicio de cada mes, porque lo asumimos con un compromiso con nuestros lectores y patrocinadores. Es, como siempre, un número excelente que incluye varios textos sobre asuntos de interés de la vida pública: sobre el Plan Estatal de Desarrollo 2022-2027, la propuesta y crítica de la reforma electoral recientemente propuesta por el presidente López Obrador, comentarios sobre el recientemente publicado libro de Cuauhtémoc Cárdenas, “Por una democracia progresista. Discutir el presente para un futuro mejor”, y un interesante análisis sobre las recientes elecciones presidenciales en Francia.

La revista está a la venta en el puesto de revistas de Cayetano González, en Buelna y Rubí, en el centro de la ciudad, y si usted desea apoyar este proyecto editorial, puede adquirir cuatro ejemplares o más con el autor de esta columna. Todo es cuestión de que le envíe un “guasap”.ZP

ZONA POLITEiA 09 de junio de 2022

César Velázquez Robles

*Las oposiciones y Movimiento Ciudadano

*La resolución del TEPJF sobre la revocación de mandato

Pese a su muy pobre desempeño y rendimiento electoral el pasado 5 de junio, Movimiento Ciudadano ha ocupado esta semana una centralidad en la vida política nacional. Las oposiciones agrupadas en Va por México han reiterado su compromiso de construir una unidad amplia en la perspectiva del 24 buscando la incorporación del partido de Dante Delgado, y éste, a su vez, se deja querer, hace severos enjuiciamientos sobre su incapacidad para construir una alternativa al bloque gobernante, critica su pérdida de peso político y poca competitividad, y presume que la articulación de la oposición será alrededor de su propio partido. Lejos de asumir una actitud crítica con relación a sus propios logros, muy magros, lejos de las expectativas que levantó el año pasado con su triunfo en Nuevo León y la demostración de poderío en Campeche, en donde estuvo a punto de ganar la gubernatura, hace cuentas alegres para el futuro e, incluso, anuncia sus posibilidades reales de alzarse con la victoria en la próxima elección presidencial.

Los tiempos políticos se abrevian y a estas alturas, a escaso un año de la “apertura” de hostilidades rumbo a la contienda electoral, la tarea de las oposiciones es titánica. Sus posibilidades reales de competir están en función de su capacidad de construir una alternativa unitaria. Sin unidad de toda la oposición, su destino es el fracaso. La tríada PAN-PRI-PRD, en realidad, en los hechos, una díada, no tiene la estamina necesaria para disputar el poder con éxito, y requiere necesariamente del aporte que puede darle Movimiento Ciudadano, sin que ello constituya garantía de triunfo, sino tan solo de alta competitividad. Pero las motivaciones de Dante Delgado son otras, y es muy previsible, como ha reiterado en los últimos meses, que hará su propia experiencia solitaria en la lucha por el poder político.

Esta semana, una figura política que ha sido cercana a Dante en el pasado, Ricardo Monreal, pronosticó que Movimiento Ciudadano, en la perspectiva del 24, terminará integrándose al polo opositor: “Se equivocan quienes creen que ya está muy aniquilada; la oposición sigue estando viva y no debe confiarse Morena en que no se vaya a reagrupar, incluso yo soy de los que sostiene que al final Movimiento Ciudadano se agrupará con los tres en una estrategia hacia el 24.”  Ayer mismo, en conferencia de prensa,  Dante insistió: “Lo que la sociedad está esperando es un proyecto de país que permita atemperar los problemas que existen en México en diferentes campos… Nosotros creemos que la nueva oposición se tiene que construir a más tardar en siete meses y estamos seguros de que se va a hacer por encima de los partidos… la opción es Movimiento Ciudadano y habremos de ganar la presidencia de la República.”

La resolución del TEPJF sobre la revocación de mandato. El tema de la revocación de mandato, que contribuyó a polarizar la vida política nacional, sigue dando de qué hablar. Ayer, 8 de junio, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, resolvió que gobernadores de 18 entidades de la República violaron la ley al promover y suscribir un desplegado en apoyo a la revocación de mandato, en momentos en que estaba prohibida la difusión de propaganda. De acuerdo con la resolución del Tribunal, hubo difusión de propaganda gubernamental, uso indebido de recursos públicos, promoción personalizada y transgresión al principio de imparcialidad. Pero el tema, de acuerdo con la resolución, no para ahí: se debe dar vista a los congresos locales a fin de que estos determinen la situación jurídica de los firmantes del desplegado de marras.

De acuerdo con la magistrada del TEPJF, Mónica Soto, “debe confirmarse la responsabilidad atribuida a las personas responsables del desplegado por las personas titulares del Poder ejecutivo de diversas entidades federativas en apoyo al presidente de la República con motivo de la revocación de mandato porque ha sido criterio reiterado de este tribunal que está cesada la difusión de propaganda gubernamental en periodo prohibido”.

Así están las cosas. ¿Qué decidirán los congresos locales? Veremos.

El penoso conflicto político en Culiacán, no es sino cruda expresión del fracaso de la política. Entre las muchas cosas que hay que lamentar, destacaría la incapacidad de los actores políticos para encontrar un mecanismo civilizado de resolución de controversias, de las dificultades para recurrir al diálogo y encontrar un plano común de entendimiento para limar las aristas más filosas de una relación agria y rocosa. Me parece que el alcalde ha hecho todo lo posible por tensar al límite la cuerda, y ha sido su lenguaje endurecido, beligerante, con insultos y calificativos que no pueden ni deben ser tolerables en democracia, lo que ha llevado las cosas a este punto sin retorno.

El conflicto ha llegado a un punto tal que se ha convertido en un juego de suma negativa, esto es, un juego en el que pierden todos: pierden los poderes, pierde la democracia, perdemos los ciudadanos, que asistimos impávidos a un choque absurdo, y que deja en evidencia la incapacidad de las instituciones para gestionar el conflicto. Recordemos que democracia no significa la ausencia de conflicto, sino la capacidad para regularlo y encauzarlo de manera civilizada. Pues justamente eso es lo que ha faltado.

De acuerdo con la dinámica de los acontecimientos, es probable que lleguemos a un momento tal en que Culiacán tenga tres presidentes municipales: el defenestrado Estrada Ferreiro, la alcaldesa provisional Chayito Valdez y el eventual alcalde que pudiera designar el Congreso local. ¡Eso sí que sería histórico!