El Ingrato Futbol

Por: Alberto Camacho Sarabia.

El ingrato fútbol.

El fútbol es caprichoso, es cruel e ingrato la mayoría de las veces, te puede dar muchas cosas, pero lamentablemente no puede dártelo todo; podrás ser el mejor futbolista del planeta, arrasar a nivel individual y a nivel de clubes, pero tendrás que cargar la cruz de no poder lograr nada a nivel selección, y eso es precisamente lo que le sucede a Lionel Andrés Messi, el extraterrestre del fútbol mundial.

Lo acontecido el domingo pasado en Nueva York ejemplifica el párrafo anterior, una vez más, Lionel Messi se queda en la orilla con Argentina, el fútbol le sigue negando un título a nivel selecciones, y fue de nueva cuenta ante Chile, y en tanda de penaltis, donde el rosarino vio caer a su selección por tercera final consecutiva, y esta vez como uno de los villanos, al fallar su penal ante Claudio Bravo.

La imagen de Messi llorando y comiéndose la camiseta luego de volar su tiro son suficiente argumento para decir que “La Pulga” es todo, menos un “pecho frío” como lo catalogan en Argentina, sino lo contrario, el futbolista del Barcelona ama con todo su corazón a sus colores, a su patria, a su nación.

El fútbol es un ingrato con Messi, le ha dado la capacidad de ser el mejor futbolista del planeta, le ha otorgado compañeros increíbles y con un nivel similar al suyo en el FC Barcelona, pero con Argentina es otra historia; absolutamente nadie está a su nivel, ni siquiera se le acercan en cuanto a compromiso y talento.

Gonzalo Higuaín, Sergio “Kun” Agüero, Marcos Rojo, Gabriel Mercado y Lucas Biglia, ellos sí son los “pechos fríos”, estos jugadores son los que en una final se desaparecen y le dejan toda la tarea a Lionel Andrés, se esconden y quieren que su máxima luminaria haga todo, digo, Messi es poderoso, pero no es invencible, y con compatriotas así, poco se puede hacer en un partido de máxima exigencia.

En el calor de la derrota, el astro argentino dijo que “ya está, no puedo hacer más con la selección, lo he intentado cuatro veces y no pude”; es decir, se retira de la “albiceleste”, los gigantes también se cansan de fracasar una y otra vez, pero no por eso deben dejar a la deriva a su país; sin Messi, ¿de qué es capaz Argentina?, de nada, absolutamente nada.

Han sido cuatro finales las que ha perdido el rosarino: Copa América 2007, Mundial del 2014, Copa América 2015 y ahora la Copa América Centenario; en ninguna final Lionel Messi se había hecho notar como lo hizo ante Chile el domingo pasado, pero de nuevo, sus compañeros demostraron ser unos rivales más para el mejor futbolista del mundo en su búsqueda del título.

Es complicado ser el mejor jugador de fútbol hoy en día, nada que ver con los considerados astros de antaño como: Ronaldinho, Ronaldo Nazario, Romário, Edson Arantes “Pelé” o el drogadicto de Diego Armando Maradona; ellos tuvieron la fortuna de jugar con tipos con un nivel similar al suyo y a nivel selecciones despuntaron sin problemas.

Ejemplo: Pelé tuvo a su lado a figuras como Garrincha, Carlos Alberto, Tostão y Rivellino por mencionar algunos casos, todos ellos son campeones mundiales y brillaron junto al propio Pelé.

Diego Armando Maradona jugó junto a Jorge Valdano, Claudio Borghi, Daniel Passarella, Jorge Burruchaga e incluso Óscar Ruggeri, igual, jugadores que ayudaron al “Pelusa” a brillar como nunca en el máximo torneo de fútbol al tener un nivel de juego similar.

Finalmente, Ronaldo, Romário y Ronaldinho, ambos jugaron juntos y consiguieron varios títulos para Brasil como: el Mundial de 2002, la Copa América de 1999 y la Copa Confederaciones del 2005, todo eso gracias a que junto a ellos caminaban futbolistas como Rivaldo, Roberto Carlos, Cafú, Lúcio, Claudio Taffarel, etcétera, etcétera, etcétera.

Como podemos ver, Messi está solo en este mundo de selecciones nacionales, lamentablemente le tocó cargar la cruz de toda una nación él solo y eso le está cobrando factura, la presión que tiene encima no es muy ligera que digamos, y ya tiene con ella 10 años.

No te vayas Messi, el Mundial de 2018 no será lo mismo sin ti en el campo, y un campeón nunca deja de intentar.

Pendientes.
=0=

Con esto nos despedimos por hoy.

Hasta la próxima.