Todos Pagan I

Jorge Eduardo Aragón Campos                       jaragonc@gmail.com



Al menos a mí, nuestra reciente crisis con Estados Unidos me sirvió para sacar en claro que a este gobierno, si bien le va, a duras penas le alcanzará para resolver algunos de los problemas que el mismo está provocando, de los de antes –es decir de los nuestros- mejor ni hablar.

La actual legislatura Federal inició funciones el primero de septiembre, es decir que ya cuenta con nueve meses recorridos, mientras que la estatal acumula ocho y los alcaldes siete, siendo el presidente quien menos tiempo tiene acumulado en su haber con sólo seis meses cumplidos, lo que no deja de ser la doceava parte de su sexenio; para muchas, muchísimas cosas, dejo de ser válida la justificación “es muy poco tiempo” y de hecho para el primero de septiembre, fecha oficial de los informes, se extinguirá ese recurso.

Los actuales diputados federales concluirán funciones el 31 de agosto del 2021, es decir ya casi se echan la tercera parte de su periodo, así que es buen momento para iniciar con los balances, los cuales cada quien los hará según sea el objeto de su interés, yo nada más subrayo que esta legislatura se caracteriza por el hecho de ser la primera desde las elecciones de 1997 (LVII Legislatura), en contar con una clara mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, así como en la de senadores y aparte la presidencia de la república, y de propina cualquier cantidad de alcaldías y congresos estatales, es decir que MORENA está gozando de condiciones benignas que ninguna fuerza política había tenido en los últimos veinte años.

Por si ustedes no lo recuerdan, apenas a inicios de la semana pasada los dos grandes temas que ocupaban la agenda nacional, eran Lozoya y las elecciones del domingo 2 de junio ¿qué pasó con eso? ¿Dónde quedaron los numerosos análisis sobre los resultados? ¿Por fin cayó en la cárcel Lozoya? ¿Por qué? Y aprovechando que estamos en ese terreno ¿en qué paró lo de España? ¿Los faltantes de medicamentos? ¿Le sigo? Los problemas más ruidosos que ha enfrentado este gobierno, han sido inventos suyos y eso en el mejor de los casos: no sólo nos están dictando su agenda, nos están imponiendo hasta el modo de andar.

Según ellos.

Sostengo que nuestra clase política ya está instalada de nuevo en el universo de las falsas percepciones, es ese mismo que condujo a la desconfianza en las instituciones, al desprecio de nuestro sistema de partidos, al desbordamiento de la corrupción… pero no al rechazo de la democracia como forma de solución a esos y otros problemas, así que… sí… de nuevo se están equivocando todos: los pueblos no tienen los gobiernos que se merecen, al menos no éste, que desde 1985 sigue dando muestras fehacientes de su superioridad sobre quienes han ejercido el poder desde entonces.

Esta entrega se trata, pues, sobre abordar el tema de la elección del dos de junio para iniciar las proyecciones hacia el 2021, en particular Sinaloa y sus excepcionales condiciones que vuelve a presentar, como ya lo hizo en el 2016 y que llevó a una serie de errores que todavía hoy siguen pagando la mayoría de los protagonistas. Pero como el espacio se acabó, aquí nos vemos en la próxima.

Libros Contra Computadoras (primera)

LIBROS CONTRA COMPUTADORAS (PRIMERA)

Jorge Eduardo Aragón Campos                      jaragonc@gmail.com

El mes de abril pasado, tuvimos en el mundo de habla hispana la conmemoración del día del libro, que esta vez en Sinaloa coincidió con diversos eventos relacionados con bibliotecas, los cuales se prolongaron hasta bien entrado mayo.

Me parece fue en el año dos mil, se hizo una encuesta mundial (una especie de 100 mexicanos dijeron pero a lo bestia, además de objetivo muy distinto) para determinar cuál era hasta ese momento el invento más importante de toda la historia de la humanidad, saliendo seleccionada por abrumadora mayoría la imprenta. No es un hecho menor, pues de la imprenta se derivan la lectura, el libro, la enciclopedia, la biblioteca, así como profundas implicaciones en absolutamente todos los órdenes de nuestras vidas.

Sin embargo, soy de la opinión que ante la rapidez de los cambios provocados por la tecnología, respondemos con un revoltillo de conceptos donde se nos perdió de vista lo importante: para qué queremos la lectura, para qué queremos los libros, para qué queremos las bibliotecas. Sagan decía que el libro era un medio para comunicarnos a través del tiempo: a través de ellos podíamos “escuchar las voces de quienes nos precedieron”, asimismo nuestros sucesores podrán hacerlo con nosotros. La visión de éste brillante científico y divulgador era unánime durante su época: el libro es un medio de comunicación. No sé si ustedes se han fijado, pero las nuevas tecnologías han dejado el campo de los medios de comunicación, peor que la franja de tierra de nadie durante la primera guerra mundial y conste que son de los damnificados más recientes, porque mucho antes las tronadas fueron…las imprentas.

En realidad Gutenberg fue el Henry Ford de su época, los libros impresos existían desde mucho antes y no porque se hicieran a mano, los chinos ya los producían por miles mediante placas de madera tallada, la genialidad del inventor alemán estuvo en la concepción de los tipos móviles, lo cual disparo exponencialmente la producción pues permitió seguir produciendo miles de ejemplares pero ahora de miles de títulos. Gracias a las imprentas (un sistema de producción) los libros (un medio de comunicación) se convirtieron en los depositarios del conocimiento humano.

El concepto actual de biblioteca, como un acopio catalogado y ordenado de obras, es mucho más viejo que el del libro y el de la imprenta, pues hace 2600 años, la biblioteca de tablillas de arcilla del rey Asurbanipal ostentaba más de 20 mil escritos sobre ciencia, religión, gramática, sin olvidar el Poema de Gilgamesh; la enorme distancia que nos separa del último rey de Asiria, proporciona la perspectiva suficiente para encontrar en la escritura el leitmotiv de toda una parafernalia que se homogeniza gracias a ella: es para usarla en nuestro beneficio qué queremos la lectura, los libros, las bibliotecas…

Y así en puntos suspensivos la dejamos. Le seguimos en la próxima entrega.

DOS A LA SEMANA

¿HABRÁ PURGA EN MORENA?

Jorge Eduardo Aragón Campos                              jaragonc@gmail.com

Insisto en que el mayor error de la 4T es su estrategia de comunicación. Al contrario de los últimos cinco años, donde el distintivo de su mensaje fue la unicidad y direccionalidad sobre ideas muy claras y concretas, contrapunteadas a la desastrosa gestión de Peña Nieto, hoy están enfocados hacia… ellos mismos.

La marcha “fifí” del cinco de mayo fue un asunto menor, sin duda, pero recibió oxígeno de unos contrarios que reaccionaron como elefante histérico frente al ratón, convirtiendo lo que unánimemente era un despropósito inicial (renuncia López), a un torpedo cuyas averías obligaron a ejercer control de daños del propio presidente, quien esta vez -digo yo- se vio falto de reflejos con una respuesta que convalidó la absurda exigencia: si quieren que me vaya, el referéndum para la revocación será en el 2021. Para haber estado tan desairada la respuesta del público hacia la convocatoria, no es un logro menor que el propio presidente le diera el estatuto de  ejercicio previo al referéndum.

La 4T se ha entregado con fruición a construir una nueva narrativa, cuyo eje ya no son primero los pobres, sino un culto a la personalidad tan excesivo que ya rompió fronteras que aquí en México con todo y todo considerábamos fijas, como la de pretender añadirle al poder político atributos divinos, lo cual “es peor que un pecado, es un error”. Uno de los mayores logros de MORENA, fue conectar con un gran número de mexicanos que se habían resistido a dar su apoyo a López Obrador: logró estar en el lugar y en el momento correctos para ofrecer redención ante la crisis de conciencia nacional, producto de reincidir con el PRI ante la decepción total en que derivó el PAN “después de su brega de eternidades”. Me imagino que en algún lugar de su closet, ustedes ya saben quién ha de tener una hebilla de oro que dice “Gracias, Enrique”.

Entre las encuestas sobre la popularidad presidencial y el paseillo de la 4T por la cristalería nacional, nadie señala el enorme desgaste que ya sufre MORENA, desproveído de ideario y personajes mínimamente presentables: aún no llegan las elecciones de este año y ya es la misma clase de agencias de colocaciones que todavía están ahí enfrente. Para mayores señas, aconsejo remitirse al domicilio que señala como “lugar de nacimiento” la respectiva acta del PRIMOR. El otro elemento inquietante es la brutalidad de su canibalismo tribal, exacerbado por el estímulo divisionista propio del acceso al poder y que, viendo el ritmo que lleva, muy pronto acabará por destruir ese proyecto al que ya no me atrevo a llamar de izquierda.

Sí, sí, muy apocalíptico de mi parte y por supuesto puedo estar rotundamente equivocado, pero el propio triunfo electoral del año pasado constató que las guerras no las ganan los que combaten mejor, las ganan los que cometen menos errores y MORENA ya acumula demasiados; de hecho, hace siete meses, en octubre anterior, publiqué en este mismo periódico (Proyecto 3) “El Principio de Pedro”, en obediencia a lo evidentes que resultaban ya estos mismos problemas, así como las consecuencias que podría acarrear; con ese referente, mi valoración es que de mal, esto se fue a peor.