DOS A LA SEMANA

¿EL VERDADERO SENTIDO DE LOS DOS NUEVOS HOSPITALES?

Jorge Aragón Campos

            No recuerdo en qué parte de la ciudad, o en cuál medio de comunicación, vi un anuncio del cuarto informe de gobierno estatal donde se afirma “Culiacán cuenta con un nuevo parque temático”.

El nuevo parque temático, es una obra iniciada durante el trienio anterior en el terreno que ocupaba el taller de la extinta COCOSIN, justo frente a la Universidad de Occidente, por la calle Arjona. Les especifico muy bien la ubicación porque ningún sinaloense ha visitado aún dicho parque, tal vez porque no ha sido concluido, tal vez porque los recursos presupuestados fueron insuficientes, tal vez porque no ha sido posible meterle más dinero, tal vez…

Por cierto, el nuevo parque temático es una obra que está siendo realizada por la misma compañía a la que se le concederá la construcción de los dos nuevos hospitales más caros del planeta, que estarán ubicados (para orgullo de todos los sinaloenses) en nuestro estado.

La idea que quiero transmitir es muy simple: el presupuesto del nuevo parque temático fue mal hecho, y por ende la realización de la obra, sin embargo la autoridad estatal en lugar de informarnos sobre lo que a todas luces es ya un despilfarro de dinero público, ha optado por declarar el proyecto como algo ya concluido y en operación y, de una vez, busca comprometer para beneficio de la misma compañía, parte importante de las participaciones federales con el pretexto de construir los dos onerosos hospitales.

Los rumores sobre esta nueva locura, sostienen en primer término lo que el propio sentido común dicta, es decir que se trata de un desmesurado despojo de recursos públicos, con lo cual se busca hacer un guardadito para inyectarlo a la hora de comprar votos en la elección del 2016.

Debo decir que dicha interpretación no la comparto por parecerme a todas luces injusta; si tomamos como referencia lo que han sido estos cuatro años de gobierno que ha cumplido ya la administración estatal, si nos remitimos al desempeño que han tenido los hombres que la constituyen, no podemos menos que afirmar que tal acusación es a todas luces falsa: de ninguna manera usaran esos recursos para dedicarlos a tal fin.

Eso sí nomás no.

DOS A LA SEMANA

TE JODES PORQUE TE JODES

Jorge Aragón Campos

 

Son demasiados los rezagos que padece México, pero peor aún es la nula disposición para avanzar entre los que, se supone, están precisamente para eso.

Nuestra clase política no quiere ni oír hablar de nada que signifique cambio y avance, son reaccionarios en el sentido clásico del término, sin dejar de mencionar que aparte se pasan de corruptos.

No es de extrañar por lo tanto los defectos y las taras que padece nuestra democracia, de hecho para nadie es un secreto que del año dos mil para acá hemos retrocedido en lo referente a ese renglón.

La transición por la vía del voto fue un hecho sorpresivo para muchos, pues en aquel momento era impensable que Los Pinos fuera ocupado por un miembro de la oposición, sin embargo así ocurrió y fue la demostración de que como sociedad contábamos con la suficiente madurez para procesar cambios de gran calado, lamentablemente aquello fue debut, presentación y despedida.

El siguiente paso era, sin duda, acabar con los plazos fatales en los cargos de elección popular, es decir, la posibilidad de mandar a su casa antes de concluir el periodo para el que fue electo a un alcalde, a un gobernador o inclusive a un presidente. No sólo necesitamos recuperar lo desandado, necesitamos avanzar y romper esa camisa de fuerza que es la virtual imposibilidad de revocarle el mandato a quien ya fue electo para el cargo. No tenemos las herramientas para procesar crisis institucionales graves como la que estamos viviendo, pero sobre todo necesitamos ponerle un hasta aquí a esa caterva de políticos demagogos y embusteros, que en cuanto alcanzan el cargo se transforman exactamente en lo contrario de lo que aseguraban ser, con la certeza de que los ciudadanos no tenemos otra opción que jodernos mientras no se complete la caída de todas las hojas del calendario.

No deja de ser trascendente que un partido local como el PAS, esté enarbolando la Iniciativa Ciudadana que propone instaurar en México la Revocación de Mandato y la Segunda Vuelta Electoral. Lo están haciendo bien y en serio, de hecho el 24 de este mes los miembros del Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense, acudieron al Senado de la República a dar seguimiento al Proceso Legislativo sobre dicha iniciativa, pues no se nos olvide que este partido ha ido cumpliendo con todos y cada uno de los requisitos necesarios para llevar el tema a la tribuna más alta de la nación.

¿Qué fin va a tener esto? Sinceramente no lo sé, pero si la iniciativa procede significará una verdadera revolución trasformadora; de lo que sí estoy seguro, y esto es bueno para Sinaloa, es que tenemos un partido político local que está cumpliendo con su responsabilidad social y política, algo en verdad extraordinario en un país donde, desde años atrás, los partidos políticos se han convertido en una auténtica vergüenza nacional.

DOS A LA SEMANA

¿OTRA REVOLUCIÓN?

Jorge Aragón Campos

            Pasan los días y, con cada uno, va quedando cada vez más claro que el gobierno federal ni entiende, ni puede, ni quiere resolver la crisis que enfrenta.

Me sorprende la falta de reflejos de Peña Nieto, así como su incapacidad para leer la situación, aunque no debiera extrañarme pues hace ya un año que cambió con brusquedad su narrativa.

Habiendo dado una lección de ajedrez político, con la nominación de Eruviel Ávila para el estado de México, el presidente ya no nos ha vuelto a sorprender con otra muestra de desprendimiento pragmático, de hecho se ha dedicado a hacer exactamente lo contrario.

De que sus dos gallos en el gobierno siempre han sido Chong y Videgaray no se discute, pero el año pasado, más o menos por estas fechas, cometió un error de párvulos: destapó su juego… a favor de Videgaray.

Cuando el secretario de Hacienda se emperró en sus proyecciones de crecimiento, en contra de todos los organismos financieros mexicanos e internacionales, fue obvio que el tipo ya era un lastre para el gobierno, con mayor razón cuando no tuvo los pantalones para dar la cara, y mandó a un subsecretario a tragar camote con la aceptación del error flagrante en los cálculos oficiales. Al menos yo, esa mañana, mientras veía la conferencia de prensa, di por hecho que en la tarde removían a Videgaray. Me equivoqué de cabo a rabo, pues lo que siguió fue el espaldarazo presidencial, lo cual fue interpretado como debía ser: el delfín es éste.

A más de uno debió molestarle.

¿Se acuerdan ustedes cuál fue el factor desencadenante para la debacle salinista? Fue la nominación de Colosio en el otoño de 1993. “Salinas optó por el hijo que nunca tuvo, en lugar del hermano que nunca tuvo”, solíamos decir, refiriéndonos a Colosio y a Manuel Camacho respectivamente. A partir del destape ya no hubo dudas sobre el intento de impulsar un maximato, y menos de tres meses después ya teníamos el levantamiento zapatista. El resto ni para que se los cuento, ustedes deben recordarlo muy bien.

¿Qué hay una conspiración para tumbar al gobierno? No lo dudo ni tantito. ¿Quiénes son los conspiradores? Miembros de la clase política y empresarial, que se ven excluidos en el reparto de los últimos despojos de nuestra ya magra riqueza, tal y como ocurrió hace veinte años.

¿Qué no es así como inician todas las revoluciones? Es decir, con pleitos entre las élites.