Los Primeros Pasos Rumbo a la Próxima Temporada

 

= Primeros pasos, rumbo a la próxima temporada

= La pregunta: ¿regresará Gil como manager de Culiacán?

= Yaquis y Mayos, caminan a la calificación

Jorge Luis Telles Salazar

 

Superado el trago amargo que representó la prematura eliminación de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, la directiva de Tomateros de Culiacán ha comenzado a trabajar en serio en el armado de un equipo con la calidad y la capacidad suficiente como para aspirar, con toda firmeza, a ser el campeón de la edición 58 del poderoso circuito invernal.

Y bueno, de hecho esta es siempre la meta, no solo de la franquicia guinda sino de todos los equipos de la LMP; sin embargo, ahora existe una motivación adicional, por todos conocida:

Culiacán será la sede de la Serie del Caribe en febrero de 2017 y nada mejor que sean los propios Tomateros nuestros representantes en el torneo que aglutina a los equipos campeones de las ligas afiliadas a dicha confederación, a la que se ha sumado la república de Cuba en las dos últimas competiciones.

En efecto, con un saldo de 40 derrotas y solo 28 victorias – uno de los peores records de su historia -, Tomateros le quedó mucho a deber a sus fanáticos, que noche a noche llenaron el llamado nuevo estadio de la Nación guinda, en espera de una reacción que nunca llegó. Tiene que admitirse que conocer el nuevo inmueble fue, sin duda, un gran atractivo durante toda la campaña; pero lo del nuevo parque no lo fue todo: la fanaticada quedó profundamente desencantada de la actuación del plantel. Y bueno, con mucha razón, por supuesto.

Precisamente es a partir de esta estadística tan pobre, que la directiva del club de casa ha iniciado el bosquejo de lo que será el equipo para la temporada de la Serie del Caribe. Menester es, entonces, aceptar deficiencias, carencias y debilidades, antes de ponderar las fortalezas que fueron tan pocas que prácticamente pasaron inadvertidas.

Y mire usted: es tan poco lo rescatable que se contempla, incluso, una renovación sustancial de la base mexicana y en la contratación de peloteros extranjeros del beisbol de los Estados Unidos – y no precisamente de las Ligas Independientes – que vengan a subsanar las deficiencias del plantel. Jugadores responsables y comprometidos, dispuestos  a poner lo mejor de sí y no condicionar su estadía en Culiacán a tal o cual circunstancia.

Así las cosas, resulta de toda obviedad que es el renglón de pitcheo, en el que la directiva del club debe concentrar su atención. Digamos que se requerirá, de entrada, de dos pitchers abridores y un cerrador de gran calidad. El papel de preparador bien podría quedar en uno de los lanzadores nacionales que deberán adquirir mucha madurez de aquí a octubre próximo.

Esto, lo de tres lanzadores – uno de ellos: Anthony Vázquez – es para dejar espacio a un auténtico cañonero, contratado especialmente para conectar cuadrangulares toda vez que fueron tan pocos los batazos de cuatro esquinas que se atizaron esta última temporada, que ya casi se nos olvida su color. Un genuino aporreador, para cubrir la primera base o desempeñar el papel de bateador designado, según el caso.

Bajo esta circunstancia, las dos plazas restantes para importados deberían ser ocupadas por jardineros, a sabiendas de que es una de las principales debilidades de Tomateros, que solo tienen un pelotero nacional de calidad para una de esas posiciones: Maxwell León. Esta clase de jugadores deben ser muy buenos a la defensiva; pero mejor, mucho mejor, a la hora de bateo. Son los que configuran la parte medular de todo line up.

Hablar de nombres en este momento es prácticamente imposible. Creo que ni tan siquiera Rico Noel sería una buena opción, a juzgar por las condiciones en las que iniciará Tomateros la próxima temporada. Noel, cierto, es un pelotero espectacular; pero solo será un auténtico estelar cuando se invente la regla del robo de la primera colchoneta. Embasarse es su gran problema, por supuesto.

Para su infield, Tomateros tiene buen material para la campaña venidera, con Ramiro Peña, Joey Meneses, Ismael Salas, el veteranazo Oscar Robles – ya dentro del club de los mil hits – y el siempre útil Sergio Omar Gastelum. Y si convencen a Luis Alfonso Cruz, mucho que mejor todavía. En la receptoría, Omar Alí Solís conservará su etiqueta de intocable, con Arturo Rodríguez, detrás de él.

En el pitcheo, a reserva de lo que veamos en la nueva edición del circuito de verano, Héctor Daniel Rodríguez conservará su calidad de pitcher abridor, máxime que fue el único que se salvó de la “quema”. Elementos como Marco Camarena, Salvador Valdez, Felipe González, Jorge Reyes y Jesús Castillo Ripalda, son ya material de negociación.

Y ya incluso, comenzaron los escarceos con el resto de las organizaciones de la Mexicana del Pacífico.

Actualmente, cierto, la atención está concentrada en lo que sucede en los juegos de la postemporada y esto no da pábulo, de momento, a operación alguna. Una vez concluida la actual edición del circuito invernal, sin embargo, las noticias se vendrán en cascada.

Ya lo verá usted.

= ¿Y EL MANAGER? =

Deliberadamente dejamos para el final el tema del manager porque todo mundo se pregunta, en estos momentos:

= ¿Regresará Benjamín Gil como timonel de la nave guinda?

A juicio del columnista, la respuesta sería negativa; pero compete a la directiva tomar la decisión, una vez realizado el análisis correspondiente.

Curioso lo de Benjamín Gil: en un año cayó de la gloria al más profundo de los inviernos.

Apenas en enero de 2015 saboreó la gloria de ser campeón apenas en su primer año como manager y exactamente once meses después, en diciembre del mismo año, estaba del otro lado de la mesa: eliminado.

Benjamín Gil fue protagonista estelar de los grandes momentos de Tomateros de Culiacán, particularmente en los campeonatos de 1997, 1998, 2002 y 2004 y no está en duda su entrega, profesionalismo y amor por los colores guindas. Regresó a la cúspide en 2015 y descendió al ostracismo en este mismo año.

Evidentemente es un tipo que sabe de beisbol; pero él mismo ha reconocido que tomó decisiones equivocadas en el curso de la campaña. Errores que trajeron derrotas como consecuencia y fracasos que se tradujeron en la eliminación.

Dificilmente regresará como manager, al menos para la nueva temporada; pero la decisión final, subrayamos, está en manos de la directiva que encabeza don Juan Manuel Ley López.

Pendientes.

= POR UN BOLETO A SEMIFINALES =

Este viernes, 08 de enero, se reanuda la ronda de repesca de la actual edición de la LMP y cuatro equipos van por tres boletos a la etapa de semifinales.

Uno de ellos, ya lo consiguió: Aguilas de Mexicali.

Otro, está fuera: Charros de Jalisco.

Yaquis de Obregón regresa a su casa con ventaja en la serie sobre Cañeros de los Mochis y eso lo coloca en papel de favorito. Venados de Mazatlán también retorna a su parque, pero abajo en la serie ante los Mayos de Navojoa.

De estos cuatro, dos avanzarán por la vía directa; es decir: a través de un cuarto triunfo. El cuarto semifinalista será aquel que reporte ser el mejor perdedor.

Y uno más estará eliminado.

Si Cañeros y Venados pierden este viernes, calificará Mazatlán por su mejor “run average”. Y es que Mochis sufrió una derrota por paliza que es lo que lo tiene en la lona. Pudiera ser, sin embargo, que ambas series se vayan al máximo y entonces sí esto se pondrá por demás interesante.

Ya le comentaremos.

PALCO PREMIER

= Con solo 3 puntos y medio, Culiacán cuesta arriba

= Alcanzar un sitio entre los primeros tres, la meta siguiente

= Equipo redondeado. Deberá carburar lo antes posible

 

Jorge Luis Telles Salazar

 

¿En esta segunda vuelta cuáles serán los rivales directos de Tomateros de Culiacán en su lucha por calificar a los “pley offs” de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico?

Bueno, por un lado y quizás como aspecto prioritario: los Naranjeros de Hermosillo, único equipo que finalizó debajo de los guindas y al que siempre habrá que tenerlo ahí, abajo, para considerarlo un enemigo menos. Como si le ahorcáramos una mula grande, si esto fuese un juego de dominó.

Y después del club de la capital del vecino estado de Sonora: Charros de Jalisco, Yaquis de Ciudad Obregón y Mayos de Navojoa. A uno de estos hay que desplazar para tener boleto reservado a las beisboleras “fiestas de enero”.

Aguilas de Mexicali, Cañeros de los Mochis y Venados de Mazatlán están en otra dimensión, con boleto asegurado para la postemporada. Mexicali, en efecto, terminó como líder en esta primera vuelta, con 8 puntos; Mochis, con 7 y Mazatlán con 6. A los aguiluchos y a los verdes ya nadie les quita ese derecho. Y en el caso de los Venados, el standing tendría que dar un giro sensacional y bueno, a lo mejor ni así. Los rojos ya tienen 9 puntos seguros, para el cómputo de la noche del 29 de diciembre, en las oficinas del circuito invernal.

Charros, Yaquis y Mayos son los que pueden caerse y Culiacán aprovechar estas combinaciones para colarse, finalmente, a la pelea por el título de la temporada número 57 de la Liga Mexicana del Pacífico.

Para ello, por supuesto, será estrictamente necesaria la realización de una gran segunda vuelta; pero buena de veras, no medias tintas. Una etapa complementaria en la que Tomateros logre un mínimo de 6 unidades – para sumar 9 y medio – y todavía quedar supeditado a algunas combinaciones favorables, que tienen que ver, por ejemplo, que uno o dos de estos equipos catalogados como rivales directos no tengan la ocurrencia de treparse a la parte alta de la tabla de posiciones. Todo contará en esta segunda mitad.

Y para alcanzar esta meta, resulta más que obvio que Culiacán tendrá que mejorar mucho en su accionar, con respecto a los pobrísimos resultados obtenidos en este giro inicial, en el cual solo pudo obtener 13 victorias en un total de 35 partidos para finalizar muy lejos de los primeros lugares. No es el peor registro en la historia de los guindas; pero si uno de los más pobres, que quede claro.

Lo más malo de todo es que ello ha ocurrido en estas fechas en las que la ahora llamada nación guinda pudo ver cristalizado su sueño en el sentido no solo de tener un parque de pelota moderno, grande y funcional, sino el mejor de todos aquellos países de habla hispana en los que se juega beisbol. Bien dicen que no hay felicidad completa y lo que ha ocurrido, al menos en lo que va de la campaña actual es un ejemplo claro y contundente de tan vieja sentencia.

Y algo triste es que no poca gente ha hecho viaje especial a Culiacán solo para conocer el nuevo estadio. Y es gente que ha quedado maravillada y sorprendida, ante el señorío del inmueble,  lamentablemente con la desilusión de ver navegar al equipo en las encrespadas aguas del fondo de la tabla.

Esto, sin embargo, aún no termina.

Todavía queda la etapa complementaria por delante y esto no está perdido del todo. Habrá una nueva oportunidad para los guindas; pero, recalcamos, tendrán que mejorar y mucho si quieren mantener vivas las esperanzas de sus seguidores.

Pendientes pues.

= MAZATLAN, EL PRIMER RIVAL =

Y bien.

Venados de Mazatlán es el primer rival de la segunda vuelta, con juegos este viernes, sábado y domingo, a la hora de costumbre.

Vendrá, luego, una salida a Navojoa y luego dos series consecutivas en casa.

Esas dos series, precisamente, pueden ser factor clave en el desempeño de Tomateros y ampliar la posibilidad de colocarse en los primeros sitios de la tabla. Noviembre 27, 28 y 29, recibirán aquí a los Naranjeros de Hermosillo y diciembre 01, 02 y 03, a los Yaquis de Obregón. Ambos, parte del bloque de los enemigos íntimos de Culiacán en el giro complementario.

En este nuevo arranque, Cañeros de los Mochis y sus 7 puntos, visitarán a los Yaquis de Obregón; Aguilas de Mexicali, campeones de la primera vuelta, a los Charros de Jalisco y los Mayos de Navojoa a los Naranjeros de Hermosillo.

A diferencia de las cuatro ocasiones en que Tomateros jugó en lunes, ahora no lo hará en ninguna fecha. Y solo en una tendrán dos series en gira: también en Ciudad Obregón y Hermosillo, justamente entre el 18 y el 26 de diciembre. Será la parte más difícil de esta vuelta complementaria a lo largo de la cual, subrayamos, habrá que poner toda la carne en el asador.

Y es que no hay de otra.

¿O sí?

= PLANTEL REFORZADO EN TODOS SUS DEPARTAMENTOS =

Ahora que.

Para comenzar a ganar e hilar victorias, Benjamín Gil, el manager, ya no tendrá más pretextos.

Este Culiacán del giro complementario es muy parecido al que ganó el campeonato en enero pasado y si mucho me apura hasta un poco mejor.

De hecho, Tomateros tendrá ya a su cuadro titular. Y listo para la gran remontada.

O sea: Román Alí Solís, en la receptoría; Jorge Vázquez, en primera base; Ramiro Peña, en segunda; Oscar Robles, en tercera e Ismael Salas, en el campo corto. Habría que ver, con atención, como mueve Benjamín Gil a Jaime Pedroza, que tiene una gran capacidad ofensiva, así como a Sergio Omar Gastelum, que responde cada vez que sus servicios son requeridos. Y todavía súmele a Jorge Cantú, en lista de reservas.

En los jardines, Nick Buss, Rico Noel y Joey Meneses, con su gran racha de partidos con un hit por lo menos. También ahí, inactivo por lo pronto, Ray Lolis, a pesar de que casi toda la primera vuelta estuvo dentro de los diez mejores bateadores de la Liga.

Y en el departamento de pitcheo, el nicaragüense Juan Carlos Ramirez se perfila como el cerrador por excelencia, con Jonathan Arias como preparador. Todo parece indicar que en el centroamericano tendrá Gil la pieza que le faltaba a este rompecabezas. Ramirez lució en gran plan en su presentación frente a los Aguilas de Mexicali, con rectas que arañaron las 100 millas de velocidad.

En la rotación de abridores, el norteamericano Josh Lowey, Héctor Daniel Rodríguez, Salvador Valdez y Marco Camarena, con Andrés Iván López, a quien le van a dar unos días más para su recuperación total.

En suma: ahora si deben tomar forma los Tomateros de Culiacán.

Así tiene que ser. De hecho.

De lo contrario, adiós “pley offs” y ya parece que lo escuchamos por todos lados: “¡lastima de estadio!”.

Y hasta aquí por hoy.

Nos fuimos ya, con el deseo de siempre: que Dios los bendiga.

PALCO PREMIER

= Insólito: Tomateros y Naranjeros ¡por dejar el sótano!

= Vienen seis juegos fuera del nuevo estadio de Culiacán

= Gana en ofensiva el line up del equipo guinda

Jorge Luis Telles Salazar

 

Inusual que una serie entre Tomateros de Culiacán y Naranjeros de Hermosillo, como la que arranca la noche del viernes 30 en el estadio Sonora, de la capital del estado vecino hacia el Norte, se desarrolle en las condiciones de sobra conocidas: con estos dos equipos en franca pelea por dejar el último sitio del standing, tres semanas después del comienzo de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.

Culiacán y Hermosillo, no son solo las dos franquicias más ganadoras de títulos a lo largo de 57 años de historia del circuito invernal (con 10 y 16, respectivamente) sino que estamos hablando de dos clubes siempre protagonistas, invariablemente competitivos y habitualmente en la contienda por los primeros lugares de la tabla.

Se trata, curiosamente, de los dos últimos campeones: Culiacán, en 2015 y Hermosillo en 2014 y ganadores dos veces de la clásica Serie del Caribe. En fin: no hay razón para abundar más. Usted, amigo aficionado, conoce a la perfección la trayectoria de Tomateros y Naranjeros.

En la campaña actual, sin embargo, las cosas no andan nada bien, ni para Culiacán, ni para Hermosillo y ahí está su ubicación en el escalafón para no ir muy lejos. Tomateros y Naranjeros están hundidos en el frío sótano y lo que es peor: ya muy lejos del primer lugar, que comparten los Aguilas de Mexicali y los Cañeros de Los Mochis. Los emplumados, sinceramente, porque traen un mega-super-equipazo y los segundos, honestamente, porque los detalles que salpican el beisbol hán estado de su lado, en esta todavía joven temporada de la liga invernal.

Acabemos pronto: tan difícil está la situación para los equipos de las capitales de Sinaloa y Sonora, respectivamente, que a estas alturas ya no pueden aspirar a la máxima puntuación – en teoría sí; pero en los hechos prácticamente imposible -; sin embargo, si pueden mejorar mucho todavía y saltar hasta un quinto o un cuarto lugar, inclusive, que les proporcionaría amplias posibilidades de calificar a la postemporada, cuyo inicio está programada justamente para el primer día del año entrante.

Para esto, sin embargo, estrictamente indispensable es comenzar a ganar juegos con frecuencia mayor; romper la línea de los .500 lo más rápido posible y escalar, gradualmente, peldaños en la tabla de posiciones. En las condiciones actuales se requiere, hay que aceptarlo, de un ritmo notable en cuanto a victorias, puesto que es ya mucho el terreno que se perdió luego de tres semanas de acción.

Tal precepto aplica igual para Tomateros y Naranjeros. La situación de ambos es similar y esto nos coloca ante una realidad ineludible: que el equipo que se quede con la serie, habrá dado un buen paso hacia la recuperación. Aquel que la pierda, a su vez, quedará colocado en una posición lamentable. Crítica dirían otros, no precisamente los más optimistas.

Todo esto, como siempre, salvo su mejor opinión, amigo lector.

= SEIS JUEGOS FUERA DE CASA =

Y bien.

Si para los Tomateros de Culiacán la situación ya es de por sí complicada, esto todavía crece más si le decimos a usted que lo que viene para los próximos días son seis juegos consecutivos fuera del majestuoso estadio local.

En efecto, tres en Hermosillo: viernes, sábado y domingo y tres en Ciudad Obregón: lunes (la fecha retro), martes y miércoles.

Tomateros regresará a casa hasta la semana entrante. Para ser más claros, el viernes 06, ya de noviembre, cuando recibirán la visita de los Venados de Mazatlán y ya en plena recta final de la primera mitad.

Y si vemos las cosas desde otros puntos de vista, también podría llegarse a la deducción de que, más allá de que, de sus próximos nueve partidos, seis serán en gira, se presenta una buena oportunidad para Culiacán porque se trata de rivales ubicados en la segunda división de la tabla y contra los que habría que sacar la mayor utilidad posible. Además, son enemigos directos en la lucha por una mejor puntuación y así las cosas en todo esto que se avecina, existirá la posibilidad de una aproximación clara a los .500 de porcentaje en ganados y perdidos.

Bajo tal circunstancia, habrá que seguir con atención los próximos resultados. Serán determinantes en las esperanzas de los Tomateros de lograr una buena cosecha de puntos en la conclusión de la primera mitad. Digamos que de cuatro y medio o cinco, por lo menos, que serían altamente valiosos en la situación actual.

¿No?

= MEJORIA OFENSIVA EN EL LINE UP =

En la misma sincronía.

Como resultado de los últimos movimientos al interior del club, ya se le ve una cara muy respetable al line-up de los Tomateros de Culiacán. Al menos mucho muy diferente al que Benjamín Gil utilizó en la serie pasada contra los Venados de Mazatlán, para decirlo con todas sus letras.

Para el primero de la serie contra Hermosillo, Tomateros saltará al campo de juego con Omar Alí Solís, en la receptoría; Joey Meneses, en la primera base; Luis Borges, en la segunda; Oscar Robles, en la tercera; Jaime Pedroza en el campo corto y Jorge Cantú, como bateador designado. Y en los jardines: Nick Buss, por el derecho; Rico Noel, por el central y Ryan Lolis, por el izquierdo.

Una alineación así, la verdad, no se ve nada mal.

Además, en el pitcheo también comienzan a acomodarse las cosas, luego de muchos intentos y de buscarle por todos lados: Jonathan Arias será el preparador y Ryan Buchter, el cerrador, en tanto que la rotación de abridores girará con Salvador Valdez, Andrés Iván Meza, Héctor Daniel Rodríguez y Marco Antonio Camarena, a la espera de la incorporación de Arnold León, ya con etiqueta de serpentinero de Grandes Ligas.

Todo esto, mientras se integran, en su momento, elementos como Ramiro Peña, Ismael Salas, Luis Alfonso Cruz, Jorge Vázquez y Dennis Reyes, al margen de otros movimientos que suenan por ahí.

En efecto, la directiva guinda no se ha dormido en sus laureles. Ha hecho lo necesario y los buenos resultados vendrán en cualquier momento.

Ya lo verá usted.

= EL RESTO Y EL COLOFON =

¿El resto de la acción?

Aguilas de Mexicali, el puntero en la competencia, se meterá al estadio “Teodoro Mariscal” para hacerle frente a unos Venados de Mazatlán, que tampoco las traen todas consigo, con evidente saldo rojo en lo que va de la campaña.

Cañeros de los Mochis, colíderes del torneo, visitarán a los Charros en el estadio Panamericano de Guadalajara. Van bien los Charros, con un equipo muy completo en todas sus líneas.

Y los Yaquis de Obregón, a su vez, estarán en Navojoa. Duelo clásico, a media tabla.

La cosa comienza a tomar calor.

Y nosotros ya nos vamos.

Dios los bendiga.