= Con solo 3 puntos y medio, Culiacán cuesta arriba
= Alcanzar un sitio entre los primeros tres, la meta siguiente
= Equipo redondeado. Deberá carburar lo antes posible
Jorge Luis Telles Salazar
¿En esta segunda vuelta cuáles serán los rivales directos de Tomateros de Culiacán en su lucha por calificar a los “pley offs” de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico?
Bueno, por un lado y quizás como aspecto prioritario: los Naranjeros de Hermosillo, único equipo que finalizó debajo de los guindas y al que siempre habrá que tenerlo ahí, abajo, para considerarlo un enemigo menos. Como si le ahorcáramos una mula grande, si esto fuese un juego de dominó.
Y después del club de la capital del vecino estado de Sonora: Charros de Jalisco, Yaquis de Ciudad Obregón y Mayos de Navojoa. A uno de estos hay que desplazar para tener boleto reservado a las beisboleras “fiestas de enero”.
Aguilas de Mexicali, Cañeros de los Mochis y Venados de Mazatlán están en otra dimensión, con boleto asegurado para la postemporada. Mexicali, en efecto, terminó como líder en esta primera vuelta, con 8 puntos; Mochis, con 7 y Mazatlán con 6. A los aguiluchos y a los verdes ya nadie les quita ese derecho. Y en el caso de los Venados, el standing tendría que dar un giro sensacional y bueno, a lo mejor ni así. Los rojos ya tienen 9 puntos seguros, para el cómputo de la noche del 29 de diciembre, en las oficinas del circuito invernal.
Charros, Yaquis y Mayos son los que pueden caerse y Culiacán aprovechar estas combinaciones para colarse, finalmente, a la pelea por el título de la temporada número 57 de la Liga Mexicana del Pacífico.
Para ello, por supuesto, será estrictamente necesaria la realización de una gran segunda vuelta; pero buena de veras, no medias tintas. Una etapa complementaria en la que Tomateros logre un mínimo de 6 unidades – para sumar 9 y medio – y todavía quedar supeditado a algunas combinaciones favorables, que tienen que ver, por ejemplo, que uno o dos de estos equipos catalogados como rivales directos no tengan la ocurrencia de treparse a la parte alta de la tabla de posiciones. Todo contará en esta segunda mitad.
Y para alcanzar esta meta, resulta más que obvio que Culiacán tendrá que mejorar mucho en su accionar, con respecto a los pobrísimos resultados obtenidos en este giro inicial, en el cual solo pudo obtener 13 victorias en un total de 35 partidos para finalizar muy lejos de los primeros lugares. No es el peor registro en la historia de los guindas; pero si uno de los más pobres, que quede claro.
Lo más malo de todo es que ello ha ocurrido en estas fechas en las que la ahora llamada nación guinda pudo ver cristalizado su sueño en el sentido no solo de tener un parque de pelota moderno, grande y funcional, sino el mejor de todos aquellos países de habla hispana en los que se juega beisbol. Bien dicen que no hay felicidad completa y lo que ha ocurrido, al menos en lo que va de la campaña actual es un ejemplo claro y contundente de tan vieja sentencia.
Y algo triste es que no poca gente ha hecho viaje especial a Culiacán solo para conocer el nuevo estadio. Y es gente que ha quedado maravillada y sorprendida, ante el señorío del inmueble, lamentablemente con la desilusión de ver navegar al equipo en las encrespadas aguas del fondo de la tabla.
Esto, sin embargo, aún no termina.
Todavía queda la etapa complementaria por delante y esto no está perdido del todo. Habrá una nueva oportunidad para los guindas; pero, recalcamos, tendrán que mejorar y mucho si quieren mantener vivas las esperanzas de sus seguidores.
Pendientes pues.
= MAZATLAN, EL PRIMER RIVAL =
Y bien.
Venados de Mazatlán es el primer rival de la segunda vuelta, con juegos este viernes, sábado y domingo, a la hora de costumbre.
Vendrá, luego, una salida a Navojoa y luego dos series consecutivas en casa.
Esas dos series, precisamente, pueden ser factor clave en el desempeño de Tomateros y ampliar la posibilidad de colocarse en los primeros sitios de la tabla. Noviembre 27, 28 y 29, recibirán aquí a los Naranjeros de Hermosillo y diciembre 01, 02 y 03, a los Yaquis de Obregón. Ambos, parte del bloque de los enemigos íntimos de Culiacán en el giro complementario.
En este nuevo arranque, Cañeros de los Mochis y sus 7 puntos, visitarán a los Yaquis de Obregón; Aguilas de Mexicali, campeones de la primera vuelta, a los Charros de Jalisco y los Mayos de Navojoa a los Naranjeros de Hermosillo.
A diferencia de las cuatro ocasiones en que Tomateros jugó en lunes, ahora no lo hará en ninguna fecha. Y solo en una tendrán dos series en gira: también en Ciudad Obregón y Hermosillo, justamente entre el 18 y el 26 de diciembre. Será la parte más difícil de esta vuelta complementaria a lo largo de la cual, subrayamos, habrá que poner toda la carne en el asador.
Y es que no hay de otra.
¿O sí?
= PLANTEL REFORZADO EN TODOS SUS DEPARTAMENTOS =
Ahora que.
Para comenzar a ganar e hilar victorias, Benjamín Gil, el manager, ya no tendrá más pretextos.
Este Culiacán del giro complementario es muy parecido al que ganó el campeonato en enero pasado y si mucho me apura hasta un poco mejor.
De hecho, Tomateros tendrá ya a su cuadro titular. Y listo para la gran remontada.
O sea: Román Alí Solís, en la receptoría; Jorge Vázquez, en primera base; Ramiro Peña, en segunda; Oscar Robles, en tercera e Ismael Salas, en el campo corto. Habría que ver, con atención, como mueve Benjamín Gil a Jaime Pedroza, que tiene una gran capacidad ofensiva, así como a Sergio Omar Gastelum, que responde cada vez que sus servicios son requeridos. Y todavía súmele a Jorge Cantú, en lista de reservas.
En los jardines, Nick Buss, Rico Noel y Joey Meneses, con su gran racha de partidos con un hit por lo menos. También ahí, inactivo por lo pronto, Ray Lolis, a pesar de que casi toda la primera vuelta estuvo dentro de los diez mejores bateadores de la Liga.
Y en el departamento de pitcheo, el nicaragüense Juan Carlos Ramirez se perfila como el cerrador por excelencia, con Jonathan Arias como preparador. Todo parece indicar que en el centroamericano tendrá Gil la pieza que le faltaba a este rompecabezas. Ramirez lució en gran plan en su presentación frente a los Aguilas de Mexicali, con rectas que arañaron las 100 millas de velocidad.
En la rotación de abridores, el norteamericano Josh Lowey, Héctor Daniel Rodríguez, Salvador Valdez y Marco Camarena, con Andrés Iván López, a quien le van a dar unos días más para su recuperación total.
En suma: ahora si deben tomar forma los Tomateros de Culiacán.
Así tiene que ser. De hecho.
De lo contrario, adiós “pley offs” y ya parece que lo escuchamos por todos lados: “¡lastima de estadio!”.
Y hasta aquí por hoy.
Nos fuimos ya, con el deseo de siempre: que Dios los bendiga.