PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

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Como muchas otras veces, hoy se habla de la posibilidad de tener un Nuevo estadio de beisbol en nuestra ciudad, a partir de la remodelación de aquel con el que contamos en la actualidad: el “Angel Flores”.

El tema se ha puesto en la mesa, de nueva cuenta, a partir de la concesión del inmueble al club Tomateros de Culiacán, trámite que incluyó la presentación del proyecto creado por el arquitecto Francisco Javier Gil Leyva Morales y que nos muestra una obra con alto sentido modernista. De hecho, de hacerse realidad, sería uno de los mejores de todos aquellos países de habla latina en los que se practica el beisbol a nivel profesional.

La cristalización del proyecto implica ahora una inversión del orden de los 300 millones de pesos, cantidad que, por supuesto, se incrementará con el paso del tiempo, en lo que se toma la decisión.

Hacerlo, hay que decirlo, no será nada fácil, aunque, de entrada, se advierten altas dosis de optimismo entre los interesados.

En principio se plantea una aportación de 100 millones de pesos por parte del gobierno federal y de otros cien por parte del estatal. El monto restante lo cubriría  el ayuntamiento local, el concesionario y otras empresas privadas de la ciudad, aún no identificadas.

Hay quienes hablan de una remodelación integral. Se trata, de hecho, de la construcción de uno nuevo, justo donde se ubica hoy el estadio “Angel Flores”.

Previo a esto se han analizado varias alternativas, desde luego; entre ellas, la de edificar un nuevo coso beisbolero, en otros sitios de la ciudad. Uno de ellos, en el Plan de Desarrollo Urbano Tres Ríos; el otro, en la zona del campo El Diez.

Ambas alternativas han quedado descartadas de manera definitiva por razones diversas. La del Tres Ríos, por el alto valor de los terrenos, cuya plusvalía se ha disparado a niveles inimaginables; la del campo El Diez, porque esa zona adquirió ya una vocación industrial que se desarrolla ahora precisamente con estas características.

Y hay, de hecho, otros lugares; pero, en la actualidad, lo más viable es hacer un nuevo estadio justo donde está hoy el viejo coso: en la colonia Almada de esta ciudad.

Así parece, al menos.

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Y bueno.

El tema, en realidad, no es nada nuevo para Culiacán.

De hecho, año con año, con los preparativos para una nueva temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, se especula alrededor de tal posibilidad, situación que cobra fuerza en función del gusto del gobernador en turno por este deporte.

Mario López Valdez es gente de beisbol, incluso presidente del club Cañeros de los Mochis, durante muchos años. Y no es exagerado afirmar que esa posición fue la que le dio plataforma sólida a MaLoVa – además de otras cosas – para invadir el ámbito político y llegar a la gubernatura de Sinaloa.

Su antecesor, Jesús Aguilar Padilla, también es aficionado al beisbol; pero durante sus seis años de mandato no mostró el menor interés por respaldar un proyecto como del que hablamos en nuestra columna de hoy. Jugar los domingos, en los llanos, era su deleite.

La cosa es que si no es ahora, con MaLoVa, no vemos cuando sería el momento propicio para soñar con un nuevo parque de beisbol en Culiacán.

Insistimos: no será fácil; pero tampoco es imposible.

Si se logra el apoyo del gobierno federal, el Estado podría buscar los mecanismos necesarios para aportar la parte que le corresponde, al igual que el concesionario, que es una especie de mago en ingeniería financiera.

Lo que si no tiene vuelta de hoja es que, cuando menos para la próxima temporada, esto ya no será. A cinco meses de que se cante el “pley bol”, ya no hay tiempo para ello.

Y para la 2013-2014, a lo mejor.

En realidad nos conformaríamos plenamente con tener un nuevo estadio para febrero de 2017, fecha en la que Culiacán organizará una nueva edición de la Serie del Caribe, cuya sede le corresponde por derecho propio. Para entonces, cierto, Mario López Valdez ya no gobernará Sinaloa; pero, de cualquier modo, podría pasar a la historia como el impulsor de esta obra que tanto deseamos los aficionados a la pelota en la capital sinaloense.

Soñar no cuesta nada. ¿O sí?

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Algo de historia:

El 10 de noviembre de 2011, el estadio “Angel Flores” cumplió 61 años de vida y de ser la casa de los Tomateros de Culiacán en diferentes ciclos del beisbol invernal del país: la Liga de la Costa, la Liga del Noroeste y después la Mexicana del Pacífico, conocida primero como la liga de Sonora y después Sonora-Sinaloa.

La construcción estuvo a cargo del ingeniero Constantino Haza, a partir de un proyecto elaborado por un arquitecto mazatleco, de nombre Gabriel Sanchez Hidalgo, a petición del gobernador Rodolfo T. Loaiza.

Proyecto que durmió el sueño de los justos por falta de recursos, hasta que promotores privados lo hicieron realidad.

De entonces a la fecha, el “Angel Flores” ha sido objeto de muchas remodelaciones; la más importante de todas, la que impulsó el gobernador Renato Vega Alvarado, quien canalizó, durante los seis años de su administración, importantes recursos a la modernización del coso beisbolero.

Y fue esto de tal magnitud que, por algunos años, el “Angel Flores” llegó a ser considerado algo así como la catedral del beisbol en México.

Esto ya quedó atrás.

La última inversión a favor de este parque se suscitó durante el 2000, de cara a la realización de la Serie del Caribe que se efectuó aquí en febrero del 2001; pero fue mínima, comparada con la del sexenio anterior. Para entonces, Juan S. Millán gobernaba Sinaloa y Renato Vega Alvarado ya era presidente de la Liga Mexicana del Pacífico y organizador principal, por ende,del torneo caribeño.

De entonces, a la fecha, sin embargo, no se ha canalizado un solo recurso a favor del “Angel Flores”, salvo los estrictamente necesarios para su conservación.

Bajo esta tesitura, el estadio de Culiacán se ha quedado rezagado en comparación con otras plazas muy beisboleras, como la de Mexicali, que tiene un nuevo parque, o la de Hermosillo, donde se construye otro inmueble, que será inaugurado precisamente con la serie del Caribe del 2013, a llevarse a cabo en la capital de Sonora.

De hecho, no solo el estadio de Culiacán está en franco rezago, también el de Mazatlán, el de Guasave y Los Mochis.

¿Qué no son obras prioritarias para el desarrollo de una ciudad?

Bueno, depende.

La práctica del beisbol en esta zona del país es de tal magnitud que un importante porcentaje de los peloteros más destacados de  México son originarios precisamente de esta región. Y el beisbol profesional juega un papel relevante en la vida de las ciudades antes mencionadas, especialmente en la fase invernal, que por muchas razones es la mejor época del año para Sinaloa.

Salvo su mejor opinión, amigo lector.

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(Columna exclusiva para www.tomateros.com; palcopremier.blogspot.mx; www.alinstantenoticias.com y www.contraversion.com.mx)

PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

Un total de seis integrantes del roster de Tomateros de Culiacán, de la Liga Mexicana del Pacífico, estarán presentes en el Juego de Estrellas del beisbol de verano, que tendrá lugar el 20 de los corrientes en el gran estadio de la ciudad de Monterrey.

¿Nombres?

Los peloteros de cuadro, Refugio Cervantes, Maxwell León y Sergio Gastelum, así como los lanzadores Daniel Rodríguez, Andrés Iván Meza y Amauri Sanit. De estos seis, cuatro verán acción con la selección del Norte y solo dos, Gastelum y Sanit, con la del Sur.

En la Liga Mexicana, la selección de los peloteros para el Juego de Estrellas es resultado de una votación a la que la directiva del circuito convoca a todos los aficionados a este deporte en todas sus plazas; pero la nominación es consecuencia lógica de la actuación de los beisbolistas en lo que va de la campaña.

En el caso de los guindas, en invierno, déjeme decirle que el más votado fue el popular “Cuco Cervantes”, con 7 mil 894 menciones, secundado por el hijo del ya inmortal Maximino León, con 5 mil 337.

En total, el más votado fue Karim García, con 14 mil 543 y esto marcó un nuevo record para la LMB. Superó, con mucho, a Iker Franco, que el año pasado totalizó 7 mil 793.

Karim, por cierto, estará en la selección del Norte, junto con Refugio Cervantes, Maxwell León, Andrés García y Héctor Daniel Rodríguez. Se presume que, por su calidad, todos verán acción en el partido del 20 de mayo.

A manera de información adicional, le contamos que la fiesta iniciará desde el día 18. El 19 tendrá lugar la competencia de jonrones y el 20 el “All Starts”.

Por allá nos veremos.

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Por cierto.

El no haber alcanzado la votación suficiente para asistir al Juego de Estrellas, no mermó el entusiasmo de Ricardo Serrano, de Pericos de Puebla, quien tuvo una semana redonda al disparar 10 imparables en 24 viajes a la caja de bateo; entre ellos, la friolera de 6 extrabases: 4 jonrones y par de dobletes, mismos que sirvieron para empujar 12 carreras a la registradora. Su porcentaje, en este lapso, fue de .416.

Pero si Serrano se lució ¡qué decir del chamaco Cesar Tapia! Quién levantó cosecha de 9 hits en 20 turnos legales, para un porcentaje de .450. Además, anotó 4 carreras y produjo 5, para cerrar una semana de ensueño.

Y una recomendación: hay que seguirle la huella a este muchacho, Tapia, porque el próximo invierno le va a disputar la titularidad de la receptoría a Román Alí Solís. Ya desde la última temporada había planes para Tapia; pero se congestionó el tráfico con el propio Solís, Jonathan Aceves y Adán Amezcua y tuvo que ser opcionado a la Liga Veracruzana.

Ahora sí las cosas están para este joven, cuyos números en el verano están por encima de los .300. De ahí la sugerencia: hay que seguirle la pista.

Y entre los que si alinearán en el Juego de Estrellas, hay que destacar algo que ya se hizo costumbre: la actuación de Refugio Cervantes, quien en el curso de la última semana, también bateó 9 indiscutibles en 20 oportunidades legales. Solo uno de esos hits fue cuadrangular; pero el hombre sigue con el madero encendido.

Cory Aldridge, pelotero norteamericano protegido por Tomateros, promedia .384 y sus números van en franco ascenso.

En cuanto al pitcheo, debemos ponderar la actuación del zurdo Héctor Daniel Rodríguez, que sigue ponchando gente a diestra y siniestra para probar el por qué fue el campeón de la especialidad en la última campaña de la LMP. El “Danni” ya puso su marca personal en tres victorias y par de derrotas.

Y por ahí andan también dos promesas de Tomateros: Federico Castañeda, de Diablos Rojos, y José Meraz, de Minatitlán. Van a llegar bastante bien a octubre y seguramente tendrán un lugar en el roster del plantel.

Insistimos: a seguirles el paso.

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Y bien.

Si esto es en la Liga Mexicana de Verano, en las Menores de los Estados Unidos, el que mantiene su ritmo es Luis Alfonso Cruz y día a día exige su llamado al equipo grande de los Dodgers de los Angeles.

En esta semana, el “Cochito” conectó 7 hits en 23 turnos, con Alburquerque,  en la Liga de la Costa del Pacífico, de clase triple “A”.

Luis Alfonso, lo hemos dicho siempre y lo sostenemos, tiene la clase suficiente para recibir una nueva oportunidad en el mejor beisbol del mundo y eso lo entiende la organización de los Dodgers – ahora en manos del “Mágico Johnson” – quien observa muy de cerca el desempeño del “Cochito”.

A este respecto, podríamos tener, pronto, buenas noticias.

Ojalá.

Y ya que andamos por rumbos de las Menores, Jeff Frazier y Ben Guez, causaron alta con Toledo, la sucursal de triple “A” de los Tigres de Detroit. Frazier se reincorporó a ese equipo, luego de una experiencia poco grata con los Broncos de Reynosa, con el cual, quien sabe por qué razones, no pudo batear, a pesar de que fue un tiro en la Mexicana del Pacífico.

Guez, que también lució en buen plan con Tomateros, casi al final de la campaña, regresó de una lesión y su plan es jugar con regularidad.

El status de ambos es el de protegidos, con el equipo guinda. Al menos de aquí a septiembre.

Por lo que hace a los lanzadores, el gran detalle está a cargo de Jesse Chavez, quien regresó a su condición de pitcher inicialista, con Las Vegas, la principal sucursal de los Azulejos de Toronto. Chavez, que aquí fue utilizado como preparador, lleva tres victorias al hilo, con estupendos números en lo general.

Marco Camarena y Manny Bañuelos también marchan bastante bien. Marco pertenece a los Mets de Nueva York y Bañuelos a los Yanquis, franquicias que en su nombre llevan la gloria.

Grávese bien estos nombres: Marco Camarena y Manny Bañuelos.

Por algo lo dice el columnista.

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Y usted: ¿ya compró su butaca para la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico?

Hágalo ahora.

O llame ya.

Gozará de un magnífico descuento y tendrá la oportunidad de elegir el mejor lugar del estadio “Angel Flores” para disfrutar de este incomparable espectáculo que es el beisbol de nuestro circuito invernal.

Ya nos vamos.

Dios los bendiga.

PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

Luis Alfonso Cruz se mantiene como el guinda más sobresaliente en las ligas menores de los Estados Unidos, en las que militan, por cierto, un total de 13 miembros del roster de Tomateros de Culiacán en la Liga Mexicana del Pacífico.

“Cochito Cruz”, que juega para Alburquerque, clase triple “A”, de los Dodgers de los Angeles, cerró la semana pasada con un excelente .317, producto de 26 imparables en 82 turnos legales. En realidad es menor a lo que Luis Alfonso puede hacer puesto que se trata de un magnífico bateador, tal y como lo demostró aquí a lo largo de la última edición del beisbol invernal de nuestro país.

Cruz tiene un reto: mejorar esos números, cosa que puede hacer y permanecer todo el verano en los Estados Unidos, en el entendido de que el año pasado fue opcionado a la Liga Mexicana de Verano. Si el “Cochito” se sostiene, tendrá altas posibilidades de ser llamado al equipo grande. De lo contrario tendrá que resignarse a seguir su carrera en la república mexicana.

Prematuro para un juicio de esta naturaleza, según parece; pero así son las cosas.

A los gringos no les agrada esperar mucho tiempo para recuperar la inversión en sus peloteros. Y menos si son mexicanos, con quienes son bastante exigentes.

Digo.

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Y bueno.

Es el caso de Jorge Vázquez, quien cansado de esperar su oportunidad en el equipo grande de los Yanquis de Nueva York, prefirió quedarse en México y continuar su carrera en nuestro país, con los Tigres de Quintana Roo en el verano y con los Tomateros de Culiacán en el invierno.

El “Chato”, en efecto, ya está con los felinos y ya comenzó a batear a su ritmo habitual: dos jonrones la semana pasada; uno de ellos, con las bases llenas.

Vázquez comenzó flojo, a causa de una lesión; pero ya está de regreso.

Y en plan grande, como se ve.

A nuestro juicio, Jorge Vázquez pudo haber esperado un año más, para brincar al mejor beisbol del mundo; pero el hombre se hartó, la verdad, de los directivos de los Yanquis de Nueva York. Con el Scranton, de clase triple “A”, tumbó las bardas de todas las plazas; empujó un demonial de carreras e impuso marca en jonrones para el club; pero ni así.

Muchas veces aquí lo señalamos: “¿Qué más tendrá que demostrar el “Chato” para que los Yanquis lo tomen en cuenta?”.

Nada pasó.

Hoy día, Jorge Vázquez está de vuelta en la Liga Mexicana; pero con la ilusión intacta de recibir una nueva oportunidad, posiblemente con otra organización que no sea la de loe exigentes Yanquis de Nueva York.

Ya le contaremos.

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Por cierto.

Quien sigue en los Yanquis es Ramiro Peña, aunque con el mismo Scranton, de clase triple “A”, que es algo así como la sucursal de lujo del plantel neoyorquino.

El año pasado, Ramiro subió una y otra vez. Mismas que bajó de Liga Mayor a triple “A”.

En realidad, los Yanquis lo conservan en sus filas porque es un pelotero comodín, apto para resolver contingencias. Lo mismo juega en el campo corto, que en segunda base, la antesala y hasta en los jardines. Que no es un buen toletero, eso lo saben; pero lo quieren para otra cosa. Y bueno, si se embasa y produce carreras, mucho que mejor.

Actualmente, el regio batea para .261 en 19 partidos. Ha conectado un palo de vuelta entera y empujado 7 anotaciones.

Justo, en su nivel.

Este año veremos una historia similar. En el momento menos pensado, los Yanquis tendrán alguna emergencia y llamarán a Ramiro para solventarla. Solucionado el problema, lo regresarán a triple “A”.

A nivel país, sin embargo, Peña es un peloteraso y un estelar.Si él lo decide podría brillar con luz propia en el verano. Como ya lo hizo en el invierno con Culiacán.

En sus manos estará, en su momento, esta decisión.

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A propósito.

Es en el renglón de pitcheo, donde Tomateros tiene a su mayor número de exponentes en las ligas menores de los Estados Unidos.

Y ahí van. Si, ahí van.

Oliver Pérez, por ejemplo, está con Tacoma, triple “A”, sucursal de los Marineros de Seatle: 2 victorias sin derrota, con 4. 63 de efectividad, hasta la semana pasada.

Carlos Hernández, con Midland (AA), de los Atléticos de Oakland: 2-0 y 2. 25.

Francisco Rodríguez, con Salt Lake City (AAA) de los Angelinos de California: 0-2 y 4. 97.

Carlos Torres, con Colorado Springs (AAA), de los Rockies de Colorado: 2-1 y 2. 88.

Y entre otros, Marcos Camarena, con el Savannah, clase “A”, de los Mets de Nueva York, con marca perfecta de 2-0 y un excelente 1. 83 en carreras limpias admitidas, tras 19 entradas lanzadas.

Ahí la llevan. En efecto.

Habrá que seguirlos de cerca. Muchos de ellos estarán de regreso en Culiacán, el próximo invierno.

Ya verá usted.