Los Algodoneros de Guasave

A pesar de lo prometido por el gobernador Mario López Valdez respecto a que los Algodoneros se quedan en Guasave, siento que, antes de celebrarlo, hay que esperar el posicionamiento de la directiva de la Liga Mexicana del Pacífico sobre el particular.
La tarde-noche del jueves pasado, en efecto, el jefe del Ejecutivo Estatal anunció, ante miles de aficionados reunidos en el estadio “Francisco Carranza Limón” de Guasave, que esa ciudad se mantendría como sede del circuito invernal y que así se conservaría la etiqueta de Sinaloa como el único estado en contar con cuatro plazas con beisbol profesional de primerísimo nivel.
Esto, abundó, tras una reunión de trabajo con el propietario del club, Jaime Castro, en la que también intervino el presidente municipal, Ramón Barajas; el director general del Instituto Sinaloense del Deporte, Armando Leyson Castro y empresarios de la municipalidad.
De acuerdo a lo anunciado por MaLoVa, ya es definitivo: los Algodoneros se quedan en Guasave.
Pero ¿colorín colorado…?
La cosa, siento, no es tan sencilla.
Veamos:
Exactamente hace una semana, la Liga Mexicana del Pacífico publicó en su página-web los acuerdos tomados en su primera junta de trabajo – ya con la mira puesta en la temporada número 55 – y el principal de ellos establecía la mudanza de los Algodoneros a la ciudad de Tijuana, ante la imposibilidad económica de mantener el beisbol profesional en Guasave.
Textualmente, la nota dice lo siguiente:
“El ingeniero Castro Parra estableció que si bien Guasave cuenta con una gran y leal afición al beisbol y de siempre se ha tenido el apoyo para mantener un equipo de la LMP en la plaza, las condiciones del entorno económico, el tamaño de su mercado, el no contar con socios que inviertan en el club y la dificultad para comercializar de una forma más efectiva, aunado a bajas entradas lo han llevado a tener pérdidas considerables. Todo lo anterior impide el debido fortalecimiento de la franquicia y ello se observó como las condicionantes ante las cuales se propuso el traslado a la ciudad de Tijuana”.
Y subraya:
“Luego de una intensa deliberación, la Asamblea de Presidentes aprobó la solicitud para que se efectúe el cambio de plaza y ya en Tijuana empiece a operar a partir de la próxima temporada 2012-2013”.
Así de concluyente.
El anuncio, sin embargo, generó una serie de reacciones en la ciudad de Guasave, donde se exigió al gobernador Mario Lopez Valdez y al alcalde Ramón Barajas que obraran en consecuencia para evitar la emigración del equipo algodonero a Tijuana, bajo el argumento de que el team era algo así como patrimonio de la comunidad y que significaba, de paso, un verdadero orgullo para los guasavenses, máxime después de su papel en las dos últimas temporadas, en las que han llegado, incluso, a la gran final.
Y fue en respuesta a esta demanda, que se produjo la intervención de los dos personajes antes citados, quienes se comprometieron con el dueño de la franquicia, Jaime Castro, a otorgarle los apoyos necesarios para conservar al club en la ciudad y fue en base a estas promesas que Castro aceptó a cambiar su decisión.
A esto siguió el triunfal anuncio de nuestro gobernador y luego las manifestaciones de júbilo de los aficionados guasavenses; pero ¿ahí quedó todo?
Lo dudo.
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Bien.
Déjeme decirle, en principio, que a mitad de la semana una fuente cercana a la Liga Mexicana del Pacífico nos confió que lo único oficial era lo publicado en la página web, sobre la base de que se trata, como lo consigna el boletín, un acuerdo de la Asamblea de Presidentes.
Comentó que, hasta ese día, la presidencia de la LMP no tenía información alguna sobre un cambio de parecer y que, en todo caso, tendría que convocarse a una reunión extraordinaria de presidentes para analizar la situación y ser ellos, como autoridad suprema, quienes dieran respuesta a la solicitud de Castro Parra, avalada por el gobernador López Valdez.
Incluso, este fin de semana, la Liga celebra una reunión de gerentes en la ciudad de Los Mochis, a la que ya no se convocó a gente de Guasave y si, en cambio, a personas de Tijuana, que trabajarán en la organización del nuevo club.
Antes de celebrar, repito, habría que esperar la posición de la Liga.
Y permítame precisar que no será nada fácil, así lo plantee el mismo gobernador Lopez Valdez, quien tiene muy buena relación con la gente del beisbol invernal por la simple y sencilla razón de que él fue, mucho tiempo, alto directivo de Cañeros de los Mochis; incluso, presidente, durante varias temporadas.
Es que, sin desestimar la lucha de los aficionados guasavenses, ni mucho menos la preocupación de las autoridades, también debe entenderse lo siguiente:
Si la LMP ya lo publicó en su página web; ya lo comunicó a la Major League Baseball, a la Confederación del Caribe y al Alto Comisionado y ya formuló, incluso, su rol de juegos, con base en Tijuana ¿Dónde va a quedar la seriedad de nuestra liga, ya de por si frecuentemente cuestionada por la Liga Mexicana, que es la que apuntala las relaciones con el beisbol organizado?
Y ¿Dónde el sentir de los empresarios de Tijuana que aparentemente adquirieron la franquicia, así como el de los aficionados de aquella ciudad que se entusiasmaron ante la posibilidad de tener un equipo de este circuito?
No, señores, la cosa no es solo porque lo pida el señor gobernador de Sinaloa, que por muy gobernador que sea, no tiene juridicción en este organismo de carácter privado.
Así las cosas, la directiva de la Liga Mexicana del Pacífico, a través de su Asamblea de Presidentes, debe pronunciarse al respecto, en un asunto que tendrán que deliberar a fondo y lo que ocurrirá hasta la próxima semana.
Pendientes.
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En el mismo tenor.
La próxima junta ordinaria de la Liga Mexicana del Pacifico tendrá lugar hasta el 24 de abril en Ciudad Obregón, la casa de los actuales campeones; pero antes se desarrollarán los siguientes eventos:
= En Los Mochis, 8 y 9 de marzo: seminario anual de gerentes.
= En Hermosillo, 26 y 27 de marzo: seminario para responsables comerciales.
Y:
= En Tijuana (ojo), 11 y 12 de abril: taller de planeación estratégica para directivos.
Luego, la asamblea en Ciudad Obregón. Y bueno, como usted puede ver, apenas ha terminado la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico y ya los directivos tienen las pilas bien puestas para la siguiente.
Como debe de ser.

Reunión de Presidentes en Hermosillo

Los presidentes de los ocho clubes de la Liga Mexicana del Pacifico – acompañados por sus respectivos gerentes – se encuentran reunidos en la ciudad de Hermosillo, con la finalidad de conocer los resultados de la pasada temporada; trazar los objetivos para la siguiente y comenzar a trabajar con la mira puesta en el mes de octubre.

Hay un amplio orden del día a desahogar. Por eso es que trabajarán intensamente durante dos días: viernes y sábado.
Y además hay esto: la campaña que viene, además de emblemática – por ser ya la número 65 – tiene un significado muy especial, toda vez que culminará con la organización de la Serie del Caribe en la capital de Sonora, del 02 al 07 de febrero del año entrante.
Agenda variada, amplia, interesante.
De acuerdo con informaciones proporcionadas por la misma liga, a través de su página web, se pretende elaborar el calendario de actividades para los próximos meses, que consistirá en lo siguiente: fecha y lugar para la asamblea de presidentes; para el seminario de gerentes y para el seminario de gerentes administrativos.
Además, la directiva de la LMP – que encabeza Omar Canizalez – recibirá las primeras propuestas para la fecha de arranque de la nueva temporada, así como el correspondiente calendario de juegos.
Y en ese tenor, también se presentará un esquema general de lo que será la Serie del Caribe Hermosillo-2013.
Jornada de mucho trabajo, en efecto.
Y es que, independientemente de que será Hermosillo la sede de la Serie del Caribe, la responsabilidad de su organización es de la Liga Mexicana del Pacífico y el circuito lo integran ocho clubes que se reparten el trabajo, al margen del equipo que resulte campeón. Solo como anécdota, el último torneo caribeño en Hermosillo tuvo lugar en 1997 y el representante de nuestro beisbol fueron los Tomateros de Culiacán. Y cuando la serie se escenificó aquí en Culiacán, a quienes les aplaudimos y apoyamos fue a los Naranjeros de Hermosillo.
Así las cosas, viene una temporada muy especial. De ahí la amplia agenda de trabajo que se desahoga en la capital de Sonora y de cuyos resultados hablaremos en nuestra próxima columna.
¿De acuerdo?
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Por cierto.
Un total de ocho peloteros integrantes del roster de Tomateros de Culiacán se encuentran actualmente en diferentes ciudades de los Estados Unidos, en el campo de pràcticas de clubes de las Ligas Mayores, con las mejores intenciones de obtener un lugar en los llamados equipos grandes de las franquicias de la MBL.
De estos ocho, seis jugaron la pasada campaña de la LMP con el equipo guinda, así que usted ya los conoce a la perfección.
Anótelos:
Rodrigo López, con los Cachorros de Chicago, quienes entrenan en la Mesa, Arizona.
Román Alí Solís, de los Padres de San Diego, cuyo campo de prácticas se ubica en Peoria, Arizona.
Jorge Vázquez, Ramiro Peña y Manny Bañuelos, de los Yanquis de Nueva York, que se preparan en Tampa, Florida, para la próxima temporada de la Liga Americana.
Alfredo Aceves, de Medias Rojas de Chicago, que practican en Fort Myers, Florida.
Oliver Pérez, que está con Marineros de Seattle, en Peoria, Arizona.
Y Luis Alfonso Cruz, que busca un lugar en el primer equipo de los Dodgers de los Angeles.
Dentro de este grupo, quienes tienen mayores posibilidades de abrir temporada en Grandes Ligas, son Rodrigo López, gracias a su capacidad y veteranía y Alfredo Aceves, que gradualmente se ha ganado un sitio en el mejor beisbol del mundo. Dependerá obviamente de que “hagan el equipo”, como se dice en el argot beisbolero, que es tanto como demostrar que se tiene lo suficiente para dar el ancho en las Mayores.
Alí Solís demostró capacidad y talento el año pasado en doble y triple “A”; pero será difícil que lo asciendan este año. Quizás para la siguiente. Es el caso de “Manny” Bañuelos, uno de los novatos más prometedores en el roster de los Yanquis de Nueva York; pero a quien aún le falta un buen trecho para estar en el equipo grande.
¿Jorge Vázquez? Pudiera ser. Sigue con los Yanquis, a pesar de que se le niega sistemáticamente la oportunidad del brinco. A nuestro juicio ascenderá tarde que temprano y ya dependerá de él el tiempo que se quede con los Mulos. Ramiro Peña es otra historia. Tiene ya un importante número de innings en las Mayores y sumará más seguramente puesto que es el “utility” ideal, que también sabe darle a la bola en aquellos circuitos.
De Oliver Pérez tenemos muchas dudas, la verdad, no así del “Cochito” Cruz, quien si juega como lo hizo en la pasada temporada de la Liga Mexicana y durante el rol oficial de la Mexicana del Pacifico – al margen de su inexplicable caída en los “play offs” – deberá recibir la oportunidad esperada con los Dodgers de los Angeles.
Tal es el panorama, a nuestro juicio.
Lo que no tiene vuelta de hoja es que, de no ser en el equipo grande, se quedaràn por lo menos en triple “A”, en espera del llamado anhelado en el curso del verano o del próximo otoño. Hay talento, cierto; pero también una competencia feroz, tanto con los jugadores de los Estados Unidos, como de aquellos que llegan a ese país procedentes del Oriente, de Puerto Rico, Venezuela y República Dominicana.
Suerte para todos.
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Y bueno.
Ya que estamos con este tema, permítanos recordar los nombres de otros jugadores, de otras franquicias de la LMP, que buscarán también un lugar en las Grandes Ligas, allá en los Estados Unidos.
Van:
Marcos Carrillo, Alfredo Amezaga y Edgar Gonzàlez, de los Cachorros de Chicago; Jaime García y Fernando Salas, de los Cardenales de San Luis; Yovani Gallardo y Marco Estrada, de los Cerveceros de Milwaukee; Jorge de la Rosa, de los Rockies de Colorado; Sergio Romo, de los Gigantes de San Francisco; Sebastián Valle, de los Filis de Filadelfia; Juan Pablo Oramas, de los Padres de San Diego; Adrián González, de los Medias Rojas de Boston; Luis Ignacio Ayala, Dennis Reyes y Oscar Villareal, de los Orioles de Baltimore; Jorge Cantú, de los Angelinos de California; Edgar González, de los Atléticos de Oakland y Joakim Soria y Luis Alonso Mendoza, de los Reales de Kansas City.
Evidentemente, quienes tienen sitio seguro son Edgar Gonzalez, Jaime García, Fernando Salas, Jorge de la Rosa, Sergio Romo, Adrián González, Luis Ignacio Ayala, Oscar Villareal, Joakim Soria y Luis Alonso Mendoza.
Los demás: a fajarse como los buenos si quieren el puesto.
Ya veremos.
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Y hasta aquí por hoy.
Nos fuimos ya.
Dios los bendiga.