Zona Mixta

Por: Alberto Camacho Sarabia.

Round 1

 

No hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla, este sábado 13 de mayo, Dorados de Sinaloa enfrentará a Lobos BUAP en el duelo de ida de la Gran Final de Ascenso, esa que entrega el ansiado boleto a la Liga MX y saca del purgatorio a los equipos que militan en el circuito de plata de nuestro fútbol, y les entrega el derecho de codearse con los equipos de “élite” en nuestro país.

Han sido dos semanas de trabajo sumamente extenuante para la escuadra dirigida por Gabriel Caballero, supuestamente, y en palabras de los propios jugadores, se han corregido aquellos detalles que se dejaron de hacer en la liguilla contra Bravos de Ciudad Juárez, por lo tanto, debemos suponer que ante el equipo licántropo no habrá margen de error.

Lobos BUAP llega a este par de compromisos como un equipo sumamente enrachado, alcanzaron a meterse en zona de liguilla en las últimas jornadas del torneo regular, y la gasolina les alcanzó para llegar hasta la final de ascenso, sin embargo, es un equipo que no suele llegar a estas instancias de torneo, por lo que su relativa “inexperiencia” les puede pasar factura.

Pese a ello, no debe existir razón para confiarse ante la escuadra poblana, el peor error que puede cometer Sinaloa es tener en mente la idea de que será una llave tranquila rumbo a la Primera División, estos partidos, sea quien sea se juegan a vida o muerte, matar o morir, y por esa razón, Dorados debe salir a comerse a su rival desde el minuto 1 del duelo de ida.

Los peces saben cómo jugarle a Lobos en su estadio, en la historia reciente, Sinaloa ha sacado buenos dividendos del estadio universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, es un campo que se le da, vaya, así que podemos esperar el mejor resultado en el duelo de ida.

Conociendo los argumentos que tiene el pez, aunado a que no hay cabida para la especulación en esta llave donde lo único que importa es anotar más goles del rival, podemos afirmar que Dorados consigue una buena cosecha del partido de ida; un empate o una victoria abonan en exceso a un final feliz en el duelo de vuelta a celebrarse el 20 de mayo aquí en Culiacán.

Incluso, una desventaja de un solo gol es perfectamente remontable en el Banorte para la vuelta, es decir, existen muchos escenarios favorables para el “Gran Pez”; empero, del plato a la boca, se cae la sopa.

Pendientes.

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Pasando al fútbol de primer nivel en el mundo, ya conocemos los equipos finalistas para las finales de los dos torneos de clubes más competitivos a nivel internacional: la UEFA Champions League y la UEFA Europa League, esta última mejor conocida como la “Champions Naranja”.

En el caso de la Champions, el Real Madrid, quienes tuvieron una semifinal sumamente tranquila ante un mediocre y asustado Atlético de Madrid, se medirán con la Juventus de Turín, equipo que ha sido infranqueable durante todo el torneo copero, y que ahora, por primera vez en 21 años, luce como serio contendiente para llevarse la “orejona”.

Un partido con dos equipos de suma tradición en Europa, los más ganadores de sus respectivos países y con un poderío económico más que envidiable, una final que a cualquier seguidor del fútbol europeo le gustaría ver.

Por otro lado, para la Europa League, el Ajax, el gigante de Ámsterdam, de quien incluso hace unos años escribimos una reseña, se medirá con otro gigante del fútbol mundial, el Manchester United.

En otrora, una final entre Ajax y Manchester United sería digna de Champions League, sin embargo, en el caso del gigante de Ámsterdam, “los hijos de los dioses” se han convertido en un semillero de talentos a nivel nacional y se han enfocado más en explotar su cantera que en figurar en los primeros planos de Europa.

Por otro lado, los “red devils” han caído en una época gris de su rica historia tras la salida de Sir Alex Ferguson, el último rey de Mánchester; desde su salida, el banquillo del United ha sido un carrusel, dado que no ha existido entrenador alguno que tenga la capacidad de llenar el gran hueco dejado por el manejador inglés, y pese a que llegan y llegan futbolistas de primera línea, el Mánchester sigue sin despegar.

Aún así, luce como una final sumamente atractiva y que vale la pena ver, al igual que el Madrid y la Juve, tanto el Ajax como el Mánchester United son los equipos más ganadores de sus respectivas naciones.

Veremos.

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Nos despedimos, le deseamos un buen fin de semana, nos leemos el lunes con lo sucedido en Puebla.

Hasta la próxima.

Zona Mixta

Por: Alberto Camacho Sarabia

El fiasco de los Pay Per View.

De unos años para acá, las funciones de boxeo que generan tanta expectativa como lo son los “Pago Por Evento” han resultado en unos fiascos monumentales, y ejemplos tenemos tres: la pelea Saúl “Canelo” Álvarez contra Floyd Mayweather Jr., una completa farsa que resultó en una hora desperdiciada esperando un boxeo impactante; el famoso pleito entre el propio Mayweather contra Manny Pacquiao, de nuevo, una pelea que generó mucha expectativa y que al final aburrió a propios y extraños, totalmente carente de golpes y con una rechifla por parte del respetable; y ahora, la pelea que nos está dando tela de donde cortar para escribir estas líneas: Saúl “Canelo” Álvarez contra Julio César Chávez Jr.

La pelea desde su anuncio generó suma expectativa, por un lado, tenemos al “Canelo”, un peleador que ha tenido una buena carrera, sin embargo, ha peleado con boxeadores en declive y no ha demostrado la gran cosa cuando se le han presentado retos importantes; y por el otro, tenemos al “hijo de la leyenda”, a Julio César Chávez Carrasco, un boxeador que ha demostrado tener ciertas aptitudes para el boxeo, pero su indisciplina y su constante deseo de fracasar en el mundo del pugilismo no le ha permitido tener una carrera con nombre propio.

Se habló en exceso sobre la pelea en todos los medios de comunicación deportiva posibles, asimismo, el “Junior” también le metió cizaña haciendo declaraciones retadoras, además de asegurar que se estaba preparando como nunca antes para pelear contra “Canelo”, de hecho, se acercó a “Nacho” Beristáin, uno de los decanos del boxeo profesional quien aceptó entrenarlo pese a tener en consideración su indisciplina y su carente deseo de pelear, se lo llevó al Centro Ceremonial Otomí, el cual está a 3,200 metros sobre el nivel del mar, lo hizo comer y “disciplinarse” como nunca antes… en fin, Chávez Carrasco le hizo creer al mundo que esta era su primera pelea en serio.

Por su parte, Saúl Álvarez se limitó a entrenar en silencio, nunca hizo declaraciones retadoras, mucho menos trató de increpar a su contrincante, él solo hacía ejercicio, comía, entrenaba duramente, y se retiraba a descansar, así sin más.

Llegó el día de la pelea, toda la gente que ha seguido en cierta manera la carrera del hijo del boxeador más grande de la historia en México sabía que esta era la última oportunidad para que lo tomaran en serio como un pugilista de élite en nuestro país; Chávez Jr. jamás ha hecho méritos propios por ser reconocido como un boxeador, de hecho, su carrera siempre ha sido a la sombra de su padre, por ello es que derrotar al Canelo implicaba un despegue en su carrera.

Sin embargo, todo el vómito verbal que tuvo Chávez en estos meses quedó en eso: palabras; una pelea donde no demostró absolutamente nada y en la cual también dio lástima, ya que nunca soltó un golpe que medio hiciera retroceder a su rival, se le veía asustado y daba la impresión de que no comprendía lo que sucedía en el ring; por su parte, “Canelo” Álvarez jamás se empleó a fondo en el pleito, todos sus golpes entraban en la humanidad del “Hijo de la leyenda”, y era tal la apatía del rival, que Álvarez incluso se daba el lujo de bajar la guardia y esperar alguna insurrección del Junior, misma que jamás llegó.

La Arena exigió un espectáculo que jamás llegó y terminaron abucheando a los peleadores, sin embargo, el ganador es el menos culpable, “Canelo” boxeó con la intensidad necesaria para llevarse el pleito por una aplastante decisión unánime, y ahora, tiene en puerta al kazajo Gennady Golovkin, el considerado como el “mejor boxeador libra por libra” en la actualidad.

Dejando de lado al “Canelo”, la verdad es que Julio César Chávez aplastó y arrastró el legado del apellido que ostenta; es inaudito que alguien como Chávez Carrasco, quien se hace llamar “boxeador” demuestre tanta apatía y desgano por pelear, en lugar de seguir engrandeciendo el apellido Chávez, únicamente se ha dedicado a desprestigiarlo y a ser un vividor de las glorias pasadas del patriarca de la familia, es inadmisible que un boxeador como él siempre busque pretextos a sus derrotas, culpando a terceros antes de admitir que él es el problema, es una mentalidad sumamente mediocre.

Que se olvide el Junior de volver a pelear en Las Vegas, es más, está cometiendo un error en continuar con su carrera boxística, estamos plenamente seguros que ningún boxeador de renombre en el mundo se animará a subirse al ring con semejante bulto, las peleas estelares se acabaron para el “hijo de la leyenda” junto con la poca credibilidad que se tenía en su capacidad para pelear.

En pocas palabras, ya retírate Chávez, la verdad es que fracasaste en el mundo del boxeo.

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Con este terminamos por hoy, el próximo viernes le traeremos el previo del primer asalto de la final de ascenso, inicia la batalla final por el boleto a primera división.

Hasta la próxima.

Zona Mixta

Por: Alberto Camacho Sarabia.

 Error calculado.

Dorados de Sinaloa no pudo consumar el golpe de autoridad en el Ascenso MX, con un fútbol sumamente especulativo y con varias decisiones tácticas que fueron duramente criticadas tanto por expertos en la materia como por simples aficionados al deporte de las patadas, “El Gran Pez” fue eliminado en las semifinales del Torneo de Clausura 2017 por los Bravos de Ciudad Juárez, quienes enfrentarán a Lobos BUAP en la final del presente campeonato.

 

Es así como Dorados tendrá 14 días para planear el tipo de juego que será desplegado en la final de Ascenso del circuito de plata del fútbol mexicano, esperando al ganador entre los fronterizos y el equipo licántropo de la Angelópolis; no es una llave sencilla, pero, a nuestro juicio, es uno de esos errores controlados que suceden en la planeación de un torneo de esta magnitud.

 

Analizándolo, el equipo de Sinaloa fue eliminado en una instancia en donde no están demasiado fatigados por las cargas de trabajo que conlleva jugar una liguilla hasta su fase final, ni tampoco perderán el ritmo de juego como habría sucedido en caso de ser eliminados por el Zacatepec en cuartos de final, donde el periodo de descanso hubiera sido de tres largas semanas.

 

En un caso sumamente frío, Dorados cumplió las expectativas que estaban planeadas para el Clausura 2017, sí, hubo una ilusión por ganar el bicampeonato producto de las exitosas jornadas que tuvieron a mediados de torneo, sin embargo, la consigna era llegar lo más lejos posible en la liguilla para no perder el ritmo de juego, por ende, una semifinal no es un resultado para nada malo.

 

Como dijimos, Dorados está en el punto exacto, logrará recuperarse en el aspecto físico y tendrá una ligera ventaja sobre el equipo que resulte campeón, además de que no habrá perdido el ritmo de juego, solamente será una semana en la que no tendrán partido, por ende, podríamos tomarlo como una “Fecha FIFA”.

 

Hablando del partido de vuelta ante Bravos, Gabriel Caballero hizo movimientos dudosos en el planteamiento táctico, dejando en la banca al joven sensación Jesús “Canelo” Angulo, quien lo venía haciendo de maravilla en estas últimas semanas; y para compensarlo, decidió alinear a Marco Argüelles como mediocampista pegado a la banda izquierda, cuando este último es un futbolista de contención, y el resultado fue que el carril izquierdo fue una autopista para un Ciudad Juárez, que con muy poco, terminó anotando en par de ocasiones para liquidar a un Dorados que buscó con enjundia el resultado, pero totalmente carente de ideas al ataque.

 

Varios jugadores se encontraban presionados por las cosas que no salían, casos son Gaspar Servio y Patricio Rubio, quienes discutieron en reiteradas ocasiones, así como también Vinicio Angulo, quien también se vio perdido y apático en la cancha; sin duda esta semana de descanso les vendrá bien para bajar las revoluciones y volver a centrarse.

 

La final por el Ascenso se estará jugando el próximo 13 de mayo, con sede por definirse entre Ciudad Juárez y Puebla, mientras que la vuelta, el partido definitivo, se jugará el sábado 20 de mayo en el Estadio Banorte.

 

Ya para concluir, para la final de Ascenso no cuenta el criterio de “gol de visitante”, en esta instancia, el único argumento para llegar a la Primera División es ganar en el marcador global, así de simple.

 

Se viene lo bueno.

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Ahora sí nos despedimos, le deseamos una buena semana.

 

Hasta la próxima.