REUNIÓN CON JOVENES DEPORTISTAS DESTACADOS

Culiacán, Sin. Al presidir la reunión con jóvenes deportistas destacados el Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa Dr. Juan Eulogio Guerra Liera los exhorto a continuar  trabajando con disciplina en todos los aspectos no solo en el deportivo.

El Rector de la UAS Dr. Guerra Liera, felicito y reconoció el trabajo que el equipo de Béisbol el cual representara a México en la Universiada Mundial a celebrarse en Taipéi, en China, así mismo entrego reconocimientos a los equipos de Futbol rápido en las ramas femenil y varonil quienes fueron ganadores de campeonatos nacionales, también el rector Dr. Guerra Liera reconoció el trabajo de la Banda de Guerra de la Universidad Autónoma de Sinaloa la cual obtuvo el Primer Lugar nacional en el concurso de bandas de guerra.

“Esta es una gran oportunidad para el deporte, el deporte que se practica en las Universidades, con un alto poder competitivo y también con un aspecto formativo y un deportista de alto rendimiento tiene que empezar por más habilidad que tenga desarrollar como una competencia, el bateo, el pateo en el futbol, en el nado  o en cualquier otra disciplina y ahí lo que es una habilidad se convierte en una competencia o se pierde, hoy les hago el llamado a la reflexión que entiendan que el mejor camino está por venir y que solo tienen que dirigirse de la manera adecuada, no descuidar sus estudios y decirles que la Universidad Autónoma de Sinaloa estará apoyando fuertemente el deporte Universitario.” Aseveró el Rector Guerra Liera.

 

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DOS A LA SEMANA

ASÍ NO PODEMOS GANAR

Jorge Aragón Campos                                      jaragonc@gmail.com

 

Próximo a cumplir la friolera de sesenta y un años, hoy puedo presumir que ya soy capaz de adivinar el futuro, una habilidad extraordinaria que muy pocos logran desarrollar.

Mi mujer contrató un plan de telefonía celular en TELCEL, para ello debió cumplir con una serie de requisitos, donde nomás le faltó ceder la patria potestad de nuestras hijas; además de firmar (abajo y en cada margen de cada hoja) el respectivo contrato, escrito en nanotipografía (la letra es tan pequeña, que los 120, 000 golpes de que consta  pueden imprimirse en el electrón de un átomo de hidrógeno), dio por buenas todas las bondades y maravillas que, le aseguraron los “ejecutivos” de TELCEL, disfrutaría con su genial plan.

Lo confieso, algunas afirmaciones mías en el párrafo anterior son falsas, porque a ella no le entregaron copia del contrato, pero me quedó sabroso no me lo van a negar, todo sea en aras de la estética. Te van a chingar, fue lo único que le dije.

Por angas o por mangas, después de un buen tiempo mi vieja decidió cancelar el contrato. No se le hubiera ocurrido nunca. Las vueltas, los trámites, las entrevistas, los documentos, llamadas, etc. que debió reunir y entregar en interminables visitas al centro TELCEL de Fórum, llevaron más tiempo que el que uso el plan y miren que lo contrató en una época cuando los lamparines eran los más avanzados. Pero se salió con la suya, o al menos eso creyó ella porque, me consta, me llegó hace poco más de un mes con una sonrisa de oreja a oreja, diciéndome “ahora sí ya quedó cancelado mi plan”; qué bueno, te felicitó, ¿por supuesto te dieron un documento de cancelación verdad? –dije-; no, no es así, ellos te dan un número de cancelación, mira aquí lo anoté y cualquier problema con este número reclamo y listo –me respondió-. Ahora sí ya te chingaron, volví a decir.

La semana pasada le llegó un cobro por 3,200.00 pesos, conminándola a pagar o la metían al buró de crédito, cosa que ya hicieron porque cuando fue a reclamarles le dijeron que el dichoso número no lo reconocían, así que bien podía hacerlo rollito y el resto ustedes ya se lo saben. No me atreví a sugerirle fuera a PROFECO porque temí me pusiera veneno en la comida.

El punto de todo esto, no es nada más mi deslumbrante capacidad para el vaticinio, es el hecho de que nunca vamos a poder ganar una frente a la iniciativa privada y frente al sector público, frente a la delincuencia y frente a nuestra clase política, porque siempre que hacemos un trato ventajoso para ellos nos aplican todo el rigor de la ley, pero cuando es en sentido contrario la única seguridad que obtenemos es su palabra.

Por último, ustedes de seguro han de estar impacientes por que les de la receta para convertirse en profetas de medio pelo pero he de confesarles algo, la verdad no sé si con la edad me he vuelto adivino o nada más se me quito un poco lo pendejo. Ahí sí, me someto al juicio de ustedes.