DOS A LA SEMANA
Jorge Eduardo Aragón Campos
El cuento chino de que “AMLO adelantó el proceso sucesorio” no lo creen ni los de MoReNa (de hecho son los más incrédulos), de hecho en lugar de adelantarlo lo está frenando… en MoReNa. Desde la elección presidencial del año dos mil, todos los triunfadores han iniciado su campaña por lo menos dos años antes de la elección: lo hizo Fox y Calderón le repitió la dosis, luego Peña arrancó desde que estaba como gobernador del Estado de México… de igual manera, desde el año dos mil todos los ganadores han tenido como distintivo una ruptura temprana con el presidente en turno, el caso más conspicuo es Calderón, que se negó a someterse a la decisión de Fox a favor de Santiago Creel y le renunció para irse al partido a pelear ahí por la nominación.
En términos de mercadotecnia política, Manuel Clouthier hizo algo más que poner una pica en Flandes; lo de menos será la andanada de descalificaciones que, en el mejor de los casos, le va a llover; lo que en verdad cuenta, es que si la política es algo demasiado importante como para dejarla en manos de los políticos (una indudable verdad que a la vez es ya una ineludible necesidad), Manuel ha puesto en evidencia que, al contrario de como insisten en hacérnoslo creer, esa actividad no es monopolio exclusivo para los miembros de una mal llamada clase “política” que no supera la condición de burocracia partidaria.
Con su anuncio, Clouthier se metió a la carrera rumbo al 2024 y pudo hacerlo porque con todo y todo, si de algo no podemos acusarlo es precisamente de eso, de pertenecer a la clase política mexicana, cuando ese ha sido uno de los primeros señalamientos en su contra: ser un outsider levantisco, malhablado… que hasta donde recuerdo nunca se ha desempeñado como funcionario público, a la vez que como representante popular tuvo como mayor distintivo de sus participaciones en tribuna, el usarlas para deslindarse de las incongruencias en que incurrían quienes lo postularon.
Contrario a quienes aseguran es cartucho quemado, lo primero que aporta Clouthier a su partido es oxígeno del bueno en el momento bueno: el PRI ya puso su carta en la mesa con Beatriz Paredes, MC igual hizo con Colosio Jr. y de MoReNa ni para qué hablar. No es poca cosa que el PAN abra para los votantes una opción con el menos priista de los aspirantes a la grande, puede ser su segunda gran oportunidad tal y como le ocurrió al PRI con Peña Nieto; yo pienso que para Clouthier y para la derecha la oportunidad consiste en jugar las contras, que es lo que no hicieron MC y Colosio Jr, donde la estrategia ha sido la de mantener al muchacho en el bajo perfil. Del PRI y Alito ni para qué hablar.

Es pronto como para afirmar que Clouthier rompe la narrativa que domina el escenario de la sucesión presidencial, pero no habrá que esperar mucho para saberlo: tiene verdaderas posibilidades para convertirse en el antagonista real a AMLO, tantas que no le llevaría mucho tiempo lograrlo.


