‘LA GUERRERA’
LAS COSAS QUE PASAN
Por: Jorge Walterio MEDINA
medinawalterio@hotmail.com
Guerrera nací y guerrera voy a morir expresó hace apenas unas semanas la maestra Elba Esther Gordillo Morales, aprovechando la interlocución de algunos medios de comunicación y tratando de mostrarse ante una opinión pública que no dejaba de percatarse de que el nuevo gobierno federal, el del priísta Enrique Peña Nieto, avanzaba en la reforma educativa desdeñando totalmente a la hasta hace una horas líder moral del SNTE.
Desde luego que la detención de Elba Esther Gordillo representó una sorpresa mayúscula, porque pocos imaginábamos que el Sistema había decidido decretar el final de uno de los cacicazgos más dañinos en la historia de México.
Nadie en este país había sido tan ostentoso en el abuso del poder como la maestra.
Imposible evitar que muchos analistas volteen su atención a lo que fueron los primeros meses del gobierno priísta de Carlos Salinas de Gortari, cuando se registró el llamado ‘Quinazo’ y cuando Carlos Jongitud Barrios perdía de golpe y porrazo su enorme poder en el sindicato de los trabajadores de la educación.
Tiempos de una esperanzadora ‘revolución moral’ que aparecía con el salinismo, y que se perdió apabullada por la inmoralidad que terminó marcando a uno de los peores infiernos de la historia de este país.
Visible también el que algunos ya ubiquen la detención de Elba Esther como la posibilidad del cumplimiento de acuerdos y objetivos entre las principales fuerzas políticas del país, porque entonces ya estaríamos ante la sana expresión popular de ‘larga vida al pacto por México’.
Y si nos mantenemos en el optimismo, que no nos cueste mucho entonces imaginar el final que habrán de tener también otros liderazgos sindicales como el de Carlos Romero Deschamps en PEMEX, el de Napoleón Gómez Urrutia entre los trabajadores mineros, y otros parecidos.
Desde luego que la opinión pública se mantendrá atenta al desenlace del caso de Elba Esther Gordillo, en espera, claro, de que el castigo sea ejemplar.
Atenta, ilusionada incluso, pero manteniendo el escepticismo propio de una sociedad que cada día cree menos en sus gobernantes.
Ya veremos frente a qué estamos.
EN LA COYUNTURA ELECTORAL
De nuevo el diputado federal Sergio Torres Félix volvió a acaparar los reflectores de la política local, al anunciar que solicitará licencia en marzo a la legislatura federal, para buscar la candidatura del PRI a la alcaldía de la capital sinaloense.
Torres sigue siendo uno de los priístas mejor posicionados en una carrera por la candidatura a la alcaldía, donde siguen vivas también las aspiraciones de los diputados locales Rosa Elena Millán y Cenovio Ruiz.
Hablamos de un PRI donde los barruntos de tormenta que amenazaban la presencia de Jesús Burgos Pinto en la dirigencia estatal del tricolor, parecen haber desaparecido.
Incluso hoy a Burgos Pinto se le ve como candidato a una diputación local por la vía plurinominal, lo que de materializarse sería sin duda el camino al liderazgo de la bancada priísta en la próxima legislatura local.
Esto último es lo que ha tratado de evitar el gobernador Mario López Valdez, quien visiblemente ha estado detrás de varios intentos por quitar al exalcalde de Guasave de la presidencia del CDE del PRI.
En el PRI sigue pendiente por cierto la designación del nuevo delegado general del CEN, cargo en el que apenas duró unas horas el jalisciense Arturo Zamora, al aceptar incorporarse como secretario general del nuevo gobierno de su estado.
En el PRI vivirán su asamblea nacional el próximo fin de semana y luego se dedicarán de lleno a atender los catorce procesos electorales locales que tendrán este año.
En Sinaloa tendremos uno de ellos.
En los partidos opositores también viven días tranquilos y es poca la información que trasciende respecto de eventuales candidaturas.
En el PAN se sabe de las aspiraciones de Eduardo Ortiz, por la candidatura a la alcaldía de Culiacán y de Heriberto Félix y de Francisco Solano que irían como candidatos pluris a la legislatura local.
Desde luego que han trascendido también las aspiraciones de los panistas Carlos Felton y Alejandro Higuera por alcanzar la alcaldía y diputación local por Mazatlán.
Donde se siguen viendo apabullados por la posibilidad de una alianza con la derecha es en los partidos de izquierda.
El Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, decidió no participar como organismo en las elecciones locales de Sinaloa este año, lo cual nos fue confirmado por Jaime Palacios, presidente del Consejo Estatal del organismo político.
La otra información que confirma el ambiente de desencuentros que priva en la izquierda sinaloense, la acaba de brindar el perredista José Luis López Duarte, quien opinó públicamente que el gobierno de Mario López Valdez sencillamente ha resultado un completo y verdadero fracaso.
Es en el Partido Sinaloense donde siguen trabajando de manera intensa rumbo a las elecciones de julio próximo.
‘El Partido Sinaloense (PAS) es un instituto político diferente, que nació para trabajar por el bienestar del pueblo los 365 días del año y no únicamente como los organismos tradicionales que sólo aparecen en épocas electorales, sostuvo Héctor Melesio Cuen Ojeda, al tomar la protesta a los integrantes de subcomités municipales en Guasave, luego de que horas antes también sostuvo una numerosa reunión con jóvenes de Sinaloa de Leyva.
El presidente y fundador de este partido político invitó a todos los ciudadanos de la entidad que quieran un Sinaloa mejor a que se integren al PAS. El PAS –destacó- está teniendo mucho contacto con la ciudadanía, nos estamos ganando su confianza con trabajo.
Con los actos de toma de protesta celebrados este día ya quedaron formalmente instalados los 257 subcomités municipales y ahora se procederá a protocolizar la integración de las más de 4 mil secciones electorales que cubrirán las casillas de Sinaloa’, informó.
Y en el marco de la asamblea nacional del PRI y a propuesta del diputado sinaloense, Francisco Vega Meza, se aprobó por unanimidad en la Mesa Nacional de Estrategias y Programas, llevar a la 21 Asamblea Nacional del PRI, un artículo que asegure la transparencia y la rendición de cuentas, en todos los órdenes de gobierno.
Se trata, dijo, de consolidar en beneficio de la sociedad, una verdadera política democrática para que los gobiernos, se puedan abrir a la información, tanto de programas, como estrategias y de acción, apegados a la legislación vigente en la materia y a los tratados internacionales suscritos por nuestro país.
Así están las cosas…