PALCO PREMIER

 

Jorge Luis Telles Salazar

 

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El viernes 28 de junio iniciarán, de manera oficial, los trabajos de construcción del nuevo estadio de beisbol profesional para Culiacán. Ya no le llamamos “Angel Flores” porque, aunque de por vida sea conocido así, otro será su nombre.

La noticia la dio a conocer el gobernador del Estado, Mario López Valdez, casualmente en la sede de la empresa Casa Ley, cuyos principales accionistas son los dueños de la franquicia del club Tomateros de Culiacán y también los concesionarios de lo que todavía hoy se conoce como estadio “Angel Flores”.

Pero fue algo casual, en efecto.

En realidad MaLoVa asistió a las instalaciones del corporativo Ley a encabezar un acto denominado “un kilo de ayuda”, iniciado por esta cadena de tiendas de autoservicio como apoyo a niños desprotegidos y en condiciones de pobreza. Alguien, de entre los periodistas, soltó la pregunta y el gobernador dio una respuesta puntual:

= Qué bueno que lo preguntan. El 28 de este mes. Están invitados.

¿Será?

=0=

Y bien.

Tenemos derecho a la duda en cuanto a la veracidad de la fecha puesto que ya se ha cantado muchas veces y el arranque de la obra brilla por su ausencia, cinco meses después de que concluyó la pasada temporada de la Liga Mexicana del Pacífico (bueno, al menos aquí en Culiacán) y con cuatro meses por delante para el inicio de la siguiente.

Originalmente, cuando se dio a conocer el proyecto – ¡proyectazo! – que le ganó el arquitecto Jacobo Sevilla Suárez al también arquitecto Gil Leyva Morales , se anticipó que los trabajos de construcción iniciarían a fines de enero, con el ánimo de concluirlos en los primeros días de octubre, de tal suerte que ya tendríamos estadio nuevo para la próxima campaña del circuito invernal.

Eso, se dijo, porque ya están definidas con claridad las fuentes financieras, así como la ingeniería correspondiente, de tal modo que ya se cuentan, incluso, con los primeros recursos para el inicio de la obra.

El tiempo pasó, sin embargo y nada.

Llegamos a pensar, incluso, que se trató de uno más de los cuentos con los que los gobiernos nos marean un año si y al otro también a los aficionados al beisbol que tenemos verdaderos deseos de contar con  un estadio digno, moderno y funcional, máxime que Hermosillo ya nos dejó bien abajo en este renglón.

No obstante, todo parece indicar que ahora las cosas si van en serio. Que el gobernador López Valdez, en coordinación con el alcalde de la ciudad Aarón Rivas y el empresario Juan Manuel Ley López, ya tiene en su mano las herramientas necesarias y que todo es cuestión de que llegue la fecha para que comience la construcción del nuevo parque de pelota, que será ícono y orgullo de Culiacán.

Ojalá.

=0=

En la misma frecuencia…

Les contamos que la inversión estimada será del orden de los 350 millones de pesos, que se ejercerán a partir del 28 de junio y hasta septiembre del año entrante, cuando el parque quede concluido para su inauguración en octubre, el día de arranque  de una nueva edición de la Liga Mexicana del Pacífico.

Que el estadio, eso usted lo sabe, se construirá justo donde se ubica el actual. La decisión se tomó, luego de analizar otras alternativas en distintos puntos de la ciudad. Todos ellos, muy alejados de territorio urbano.

Que los trabajos no entorpecerán el desarrollo de la temporada que comenzará el 12 de octubre del año en curso, porque estos comenzarán en la zona de estacionamiento y no será sino hasta fines de enero del 2014, cuando inicie la demolición de la estructura actual, cuya base se mantiene desde finales de la década de los cuarentas del siglo pasado.

Que la capacidad del inmueble será cercana a los 20 mil aficionados.

Que será un estadio con todos los avances tecnológicos que se observan en los Estados Unidos y que incluirá, además de un amplio estacionamiento, un moderno centro comercial.

Y también que el proyecto integral, a desarrollarse inmediatamente después, contempla la remodelación total de la colonia Almada, cuyas calles y avenidas tendrán el estilo, el modelo y el alumbrado de las del centro histórico de la ciudad.

¿Qué os parece?

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Ya para terminar.

El nombre del estadio es otro tema.

Seguramente, insistimos, la gente lo seguirá conociendo como el  “Angel Flores” – en la ciudad de México, al estadio Azteca lo rebautizaron como Guillermo Cañedo; pero para todos siempre fue el Azteca y retomó su nombre original -; pero será otro su nombre. En definitiva.

Podría ser el estadio “Sinaloa”; el “Tomateros”; el de algún personaje importante de Culiacán o el de alguna firma comercial, cosa muy de moda en los últimos días.

Esto, sin embargo, no apremia por ahora.

Lo que urge es que lo dicho por el gobernador nos sea una promesa más y que cumpla con el ofrecimiento hecho en territorio Ley.

Digo.

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A manera de colofón:

Usted, amigo aficionado, aún está a tiempo de aprovechar la oferta del club Tomateros para la adquisición de su butaca. Si la adquiere antes del 30 de junio tendrá derecho a un fabuloso descuento del 25 por ciento sobre el total. La promoción también considera a la zona de Palcos Elite, con seis asientos cada uno.

Si usted decide hacer su compra hasta el 31 de julio, la bonificación se reducirá a un 15 por ciento y a solo un 10 si lo hace antes del 31 de agosto.

El club acepta, para su comodidad, todo tipo de tarjetas de crédito.

Las facilidades para que usted se haga de su butaca son verdaderamente sensacionales. Si no adquiere la suya es porque no quiere. Así de sencillo.

Y por hoy…hasta aquí.

Ya nos fuimos.

Que Dios los bendiga.