Jorge Luis Telles Salazar
Metido de lleno en la pelea por los primeros sitios del standig (en esta segunda vuelta de la actual campaña de la Liga Mexicana del Pacífico), Tomateros de Culiacán inicia, este viernes, la que podría ser la fase más complicada en lo que le resta al rol regular del circuito en su versión 2013-2014.
Por esto:
Apenas concluya el último encuentro de la serie frente a los Cañeros de los Mochis, el equipo guinda viajará hasta la ciudad de Méxicali, ya en la frontera con los Estados Unidos, para una confrontación de tres – viernes, sábado y domingo – a la que seguirá una más, en Guasave, a partir del martes venidero.
Esta será la última vez, dentro de la presente temporada, en la que Tomateros jugará seis partidos al hilo fuera de su parque. Ya lo que viene, y hasta el final, serán tres en casa y tres en gira, hasta terminar el calendario oficial.
El viernes 13, para su información, recibirán aquí a Naranjeros de Hermosillo.
Y bueno, cierto es que los guindas presentan mejores números en patio ajeno, que en el suyo propio; pero, siempre que los juegos se desarrollan en escenario ajeno, suelen presentar un mayor grado de dificultad.
Tomateros, sin embargo, ha mejorado mucho en la última semana, tras los ajustes realizados en su roster y esto se ha reflejado en su ubicación en la tabla de posiciones.
Deberán regresar a casa, el viernes 13, con un balance positivo.
Ojalá.
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Y bien.
Ya le habíamos advertido a ustedes, amigos aficionados, las características del standing, al arranque de la jornada que termina este jueves y los resultados obtenidos en la acción de martes y miércoles lo confirma: una auténtica pelea de perros, ahora con un empate entre cinco en el subliderato de la tabla. Los propios Tomateros de Culiacán, Algodoneros de Guasave, Aguilas de Mexicali, Naranjeros de Hermosillo y Yaquis de Obregón.
Los cinco, con idéntico record de 6-5 y a uno de distancia de los ahora punteros Mayos de Navojoa. Cualquiera de ellos puede convertirse en nuevo líder, en función de los resultados que se presenten en los partidos a disputarse la noche de este jueves.
Pero, ojo:
Así como pueden saltar a la cima, también pueden caer hasta el séptimo casillero, en manos de los Cañeros de los Mochis, de los que los separan dos juegos. Y si mucho me apura, hasta el mismo sótano, donde se rezagan los Venados de Mazatlán, que parecen condenados, por ahora, a una irremediable eliminación.
Muchas cosas, entonces, pudieran pasar en los próximos días. Así las cosas, habrá que estar atentos.
Bién avispados.
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A propósito.
Tomateros de Culiacán, como lo hemos sostenido a partir de su actuación en el giro inicial, prácticamente tiene segura su calificación a la postemporada. Su garantía es de nueve puntos: los seis ya ganados y los tres que, como mínimo, le corresponderían en el lapso complementario.
Insistimos: solo una hecatombe impediría el visado del pasaporte de los guindas a las llamadas “fiestas de enero”.
Ahora hay otro reto, sin embargo: avanzar a los “pley offs”, sí; pero hacerlo como uno de los tres mejores para tener derecho a abrir en casa la fase de la “repesca” y seguir por este camino a la semifinal, en el probable caso de una nueva calificación.
Hasta la fecha, el ritmo es bueno. Cayeron los guindas en un bache, al perder dos series en casa; pero ya se han recuperado y ahí la llevan, de nueva cuenta.
No os preocupéis mucho, entonces.
En cambio, quienes si están muy mortificados son los seguidores de Venados de Mazatlán. Los rojos del puerto, con solo 3 puntos y medio, arrancaron la segunda vuelta con la obligación de mejorar de manera visible y esto no lo han logrado hasta la fecha. Solo han ganado tres de sus primeros once cotejos y ahí están, solitos, en la obscuridad del sótano.
Yaquis de Obregón, por su parte, comienza a evolucionar y ahora está en la pelea por los primeros puestos, luego de que solo conquisto tres en el giro inicial. La tribu debe estar siempre dentro de los mejores cuatro de esta segunda vuelta para poder hacer la hazaña y colarse al “pley off”. Se trata de los campeones; ¡qué digo de los campeones! ¡de los tricampeones! Situación que los empujará, por orgullo hacia esa fase de la competencia. Han mejorado es obvio; pero no están lejos del peligro.
Y lo que son las cosas: con este repunte de los Yaquis, quienes ingresan a zona de peligro son los Algodoneros de Guasave y los Cañeros de los Mochis. Los celestes, con cuatro puntos; los esmeraldas, con cuatro y medio. Si los Yaquis se les escapan, uno de ellos jugará al filo de la navaja en lo que resta de la campaña.
“Esto se pone bueno”, frase inmortalizada por el célebre cronista de beisbol, Mister Buck Canell.
Y si…
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A manera de colofón.
Si la inclusión de Jorge Cantú le inyectó un mayor respeto al orden al bat de los Tomateros de Culiacán, este nivel se va todavía más arriba, con la presencia de Karim García, elemento desechado por Yaquis de Obregón, que se vino en calidad de préstamo al equipo de casa.
Karim ya debutó y aunque se vio un tanto cuanto fuera de forma, está claro que en cuanto adquiera su mejor condición será una real amenaza para el pitcheo enemigo.
Obvio: el hijo de Pancho García ya no es aquel peloterazo de hace dos o tres años; pero a este muchacho de Ciudad Obregón todavía le queda cuerda y facultades para un nuevo aire. Es uno de los peloteros, usted no nos dejará mentir, que más ganas le ponen sobre el campo de juego.
Y eso es bueno. Muy bueno.
En estos días, amigos nuestros, surgirán nuevas informaciones de la oficina del club Tomateros de Culiacán.
Esté pendiente.
Y bueno. Nos vamos ya.
Dios los bendiga.