Pacto por México

Gracias  a las reformas, impulsadas desde lo más profundo del tan llevado y traído Pacto por México – el mismo que junto con el presidente Enrique Peña Nieto firmaron los líderes nacionales de las tres grandes fuerzas políticas de este país el 02 de diciembre de 2012 – los senadores de la República, que entrarán en funciones el primero de septiembre de 2018, tendrán la posibilidad de permanecer hasta doce años en el cargo, de manera consecutiva. O sea: estarán en condiciones de reelegirse por un periodo más, adicionalmente a aquel por el cual resultaron electos por la ciudadanía de este país.

De este beneficio no están exentos los diputados federales que, a su vez, tomarán posesión el primero de septiembre de 2015, ya casi a la mitad de la administración presidencial del mexiquense. Ellos, asómbrese, podrán reelegirse hasta por tres periodos más al hilo, por lo cual podrían sumar hasta doce años en la posición. En principio solo se consideraba una reelección para ellos; pero, obvio, no quisieron ser menos que esa casta selecta que son los senadores y lucharon de manera “heroica” – ahora que sí: digna de mejor causa – para disfrutar de tan anhelado privilegio. Finalmente recibieron el apoyo de la cámara alta porque, a la postre, muchos de sus actuales integrantes descenderán a la baja, terminado su periodo presente. Es el modus vivendi de un importantísimo número de políticos mexicanos. Una historia de nunca acabar: de senadores a diputados y de diputados a senadores, siempre y cuando no se presenta una opción mejor. Las “vacas sagradas”, señores, son vitales para la estabilidad nacional.

Hablamos, que quede claro, de reelecciones consecutivas, absolutamente contrarias, por supuesto, a los apostolados de Francisco I. Madero, porque las reelecciones en sí siempre han existido en el México postrevolucionario (con la excepción de presidente de la República y gobernadores de los Estados), aunque con un periodo de por medio. ¿Queríamos reforma política? ¡Ya la tenemos! Con beneficios muy dudosos, por cierto, para los ciudadanos comunes y corrientes que habitamos en el solar patrio.

Y bueno, ese factor, ciertamente, no operará a favor de los diputados federales y los senadores actuales; pero, solo por el momento, como consecuencia de la interpretación universal de que las leyes carecen de efectos retroactivos. Más temprano que tarde, sin embargo, no pocos de ellos buscarán boleto para ese tren que transitará durante doce años por los caminos políticos de esta nación, si es que, para entonces, todavía existe como tal.

Estos puntos que de hecho ya son leyes al tener la aprobación de la mayoría calificada de los congresos estatales, tienen otra vertiente interesante.

Veamos:

A final de cuentas, quienes intenten el beneficio de la reelección tendrán que superar, para ello, dos grandes filtros. El primero, el de su propio partido, que tendrá que postularlo para un nuevo periodo, por encima de las inquietudes naturales de sus mismos correligionarios. Y el segundo, el de las urnas, porque, en la última de las instancias, será el ciudadano el que, con su voto, decidirá si quiere al mismo “iluminado” o si desea caras nuevas en el Poder Legislativo Federal.

Bueno, desde este punto de vista, ni es esto una tragedia, ni las cosas están tan peor. Al término del día será el elector quien tenga la última palabra.

Digo…

= INAPLAZABLE LA ADECUACION DE LA LEY ESTATAL =

Y bien.

Si ya la sexagésima primera legislatura del Congreso de Sinaloa se sumó a otros más para darle curso a la reforma política federal, el paso inmediato, ineludible, inaplazable, es la adecuación de la Ley Estatal Electoral; sin embargo, son tantas las enmiendas y modificaciones que tienen que hacerse que ya lo mejor es diseñar una nueva ley. Así…de plano.

Abundamos aquí, en efecto, sobre la reelección consecutiva de senadores de la República y diputados federales; pero la verdad de las cosas es que fue una reforma de calado tal que no solo modifica muchos aspectos sino que agrega nuevos modelos al sistema político mexicano.

Ejemplos:

= Candidaturas ciudadanas o independientes, como se entienda mejor.

= Creación del Instituto Nacional de Elecciones.

= Oficialización del gobierno de coalición.

Y también:

= Nueva fecha para la toma de posesión del presidente de la República.

En su abrumadora mayoría, estos puntos deberán ser tomados en cuenta en la discusión, elaboración y redacción de una nueva ley electoral para Sinaloa; pero, como por ahora, nos metimos con el tema de la reelección, déjenos agotarlo para agendar los otros para trabajos posteriores.

Así las cosas, precisemos entonces que aquí en Sinaloa, como en todos los estados del país que adecúen su ley electoral a la nueva reforma política, presidentes municipales, regidores, síndicos procuradores y diputados locales tendrán derecho a una reelección consecutiva. Si: todos los que resulten electos esta clase de puestos en los comicios de julio de 2016 – en los que también se elegirá gobernador del Estado – podrán ejercer el cargo hasta por seis años consecutivos, siempre y cuando se den las circunstancias ya subrayadas: que sus respectivos partidos los postulen y que ganen las elecciones, naturalmente.

Aquí, en nuestra entidad, hay muchos ejemplos de reelección de diputados locales y menos, mucho menos, de presidentes municipales, por periodos alternados. Son los casos, por decir algo, de Alejandro Higuera, en Mazatlán; Esteban Valenzuela, en Ahome; José Manuel Valenzuela, en Angostura y ahora Amado Loaiza, en Mazatlán. Ahora, puntualizamos, podrán hacerlo consecutivamente y ganarán una lucha librada desde hace mucho tiempo, bajo el argumento de que tres años son insuficientes para atender y resolver los problemas de la municipalidad.

Promover, en efecto, una nueva ley electoral es ya una prioridad para los señores diputados. Que hay tiempo por delante, argumentarán algunos, en función de que los comicios se efectuarán hasta julio del 2016 y puede que tengan razón. Sin embargo, así han razonado en ocasiones anteriores y la ley actual ya se hizo vieja, anacrónica, inoperante y obsoleta.

Ya es el momento.

Pienso.

= OPORTUNA COMISION PARA JAP =

La misión que apenas ayer le encargó Emilio Martínez y Martínez a Jesús Aguilar Padilla, previa consulta con el presidente Enrique Peña Nieto, llega en un momento inmejorable para el ex gobernador.

Lo citamos en nuestra última Agenda Política:

El subsecretario de agricultura representará a Martínez y Martínez y al propio gobierno de México, en el Foro Global sobre Alimentación y Agricultura que se desarrolla estos días en la ciudad de Berlín, Alemania, con la participación de representantes y especialistas en el ramo, de no menos de 50 países del mundo, productores de alimentos.

La comisión no es menor porque se trata de un posicionamiento oficial respecto a las estrategias globales para hacerle frente a la caída en la producción alimentaria, derivada de factores como cambio climático, degradación de recursos naturales y cambio climático.

Esta misión no pudo haber llegado en mejor momento: apenas en la semana, las redes sociales habían divulgado una versión sobre una supuesta renuncia de Aguilar a su cargo en la Federación.

Así de fácil.

= COLOFON =

Con esto concluye nuestro trabajo de la semana. A disfrutar del descanso en compañía familiar y a cargar baterías para la siguiente.

Dios los bendiga.