DOS A LA SEMANA

 

VAMOS PENSANDOLA BIEN

Jorge Aragón Campos

Yo no dudo que la medida de prohibir espectáculos circenses con animales se hizo con la mejor de las intenciones. Sin embargo, estoy seguro también que nunca se pensó que las cosas llegarían hasta donde han llegado hoy. Con toda la tinta que ha corrido desde que comenzó el asunto, la sociedad culichi se ha ido decantando en la toma de posiciones y veo con preocupación la posibilidad de enfrentamientos.

Los cirqueros se han visto obligados a radicalizarse, pues finalmente son seres humanos, mexicanos para mayores señas, que cuentan con un medio legítimo para ganarse la vida y, sin dudas, la decisión de la autoridad los afecta justo en eso. Me informan que este viernes, por la mañana, en el Congreso del Estado, realizaron una manifestación donde por cierto no iban solos, por el contrario, los acompañaban numerosos ciudadanos de esta capital pues, sí, está resultando que a muchos nos parece bien el circo con animales y no nos da ninguna vergüenza decirlo.

De seguir las cosas por el mismo camino, el ayuntamiento se verá obligado a reprimir con la fuerza pública a los cirqueros y, en un descuido, a ciudadanos que están convirtiendo en suya la protesta de esos artistas.

La verdad es que la prohibición fue algo decidido a bote pronto, la falta de reflexión en torno al tema es ya evidente y por ello no habría nada de malo en regresar a donde todo esto empezó, para dar tiempo a una discusión seria y responsable, con argumentos y no nada más buenos deseos, que sirva para tomar la mejor decisión. Esa es mi primera propuesta.

La segunda giraría en torno a procrastinar las decisiones de gobierno que impliquen afectar a personas (procrastinar es tomarse tiempo y revisar las cosas con detalle antes de decidir ), lo sugiero casi como filosofía de trabajo para la actual administración municipal, pues soy un convencido de que las decisiones de gobierno deben tomarse sobre la base de beneficiar siempre a la ciudadanía, por lo que siempre que alguien vaya a salir afectado (ocurre con asombrosa frecuencia) mejor pensarla dos veces primero.

Digo yo.