PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

Al cambio realizado hace un par de meses por la directiva de Tomateros de Culiacán con Venados de Mazatlán, se suma el recientemente conocido, con Aguilas de Mexicali, que deja dos cosas muy claras:

Una de ellas, la preocupación de la oficina de Tomateros por contar con un equipo inteligentemente  planificado, método que parte del reconocimiento de los puntos débiles del plantel para buscar los peloteros adecuados y estructurar un team al que no solo se le considere como competitivo, sino con el roster necesario para aspirar al campeonato.

Otra, la intención de renovar el equipo y traer jugadores que si bien no son ya caras nuevas para la Liga Mexicana del Pacífico, si lo son para Tomateros y para su afición. Son, además, peloteros de reconocida capacidad.

Y aquí se inscribe, precisamente, la estrategia de la franquicia local en las operaciones realizadas en estas últimas semanas con Mazatlán y Mexicali.

Le recordamos:

De Mazatlán se adquirió al pelotero de cuadro Ismael Salas, que juega tanto el campo corto como la segunda base, además de caracterizarse por su consistencia a la ofensiva. En este cambio, se fue a los rojos el pitcher culichi Francisco “El Panchón” Félix.

De Mexicali, a su vez, llegarán a Culiacán dos elementos con gran experiencia en las Ligas Mayores: Oscar Robles y Oscar Villareal.

Ambos, ya con sólida trayectoria en la Mexicana del Pacífico.

Robles es un tercera base nato, genuino, que también puede desempeñarse como short stop. En la Major League Base Ball tiene historia con Dodgers de los Angeles y Padres de San Diego. En la actualidad milita en la Mexicana de Verano, con Guerreros de Oaxaca, con quienes batea para .366 en el último reporte.

Villareal, a su vez, es un cerrador de lujo. En las Grandes Ligas defendió las franelas de Diamantes de Arizona, Bravos de Atlanta y Astros de Houston. Aquí, en la Mexicana del Pacífico, ha trabajado para los Aguilas de Mexicali, con un porcentaje de 0. 79 en carreras limpias admitidas, durante las últimas cuatro temporadas del circuito invernal.

En la contraparte, Tomateros se ha desprendido de cuatro jugadores: los veteranos Francisco Rodríguez y Humberto Cota; el novato, José Mario Meza y el intermediarista Ricardo Serrano.

Se trata, sin duda, de buenos elementos; pero, sin incluir a Meza – que es un muchacho al que se le aprecian muchas facultades – se trata de peloteros que nunca pudieron dar el rendimiento que de ellos esperaban. Bueno, Pancho Rodríguez y Cota, hay que decirlo, llegaron al club ya en el ocaso de su carrera; pero en lo que hace a Serrano, no puede decir que no se le dio la oportunidad. Si la tuvo; pero, no pudo aprovecharla, por desgracia.

Pancho Felix, igual, jamás pudo dar el estirón, que todos estuvimos esperando.

Sucede: nada extraño sería que, con nueva franela, repuntaran y que, al venir a Culiacán con su nuevo equipo, se luzcan en su desempeño. Las cosas, sin embargo, son así y se toman como vienen.

Con la salida de estos beisbolistas y el arribo de Salas, Robles y Villareal, ya se aprecia un equipo diferente, más lo que venga de aquí a octubre venidero.

En el caso de la tercera base y del cerrador, Tomateros ya tenía rato en la búsqueda de dos elementos de categoría, de renombre y dispuestos a cambiar de aires. Muchas veces se habló de la posibilidad de un cambio con Yaquis de Obregón, para traer a Agustín Murillo a la antesala de los guindas. La transacción, sin embargo, no prosperó porque los directivos no pudieron llegar a un acuerdo satisfactorio.

Ahora con Robles, consideramos, sinceramente, que le fue mejor a Tomateros. Sin subestimar a Murillo, Oscar Robles es también un gran tercera base, con un plus ineludible: su experiencia en las Ligas Mayores.

Además, Robles reportará desde el principio y con él en la tercera y Salas en segunda, Tomateros ya no dependerá tanto del Cochito Cruz y de Ramiro Peña, para contar con un buen infield desde el arranque de la campaña. Cochito, usted sabe, juega en el Oriente y Peña sigue con los Bravos de Atlanta. Lo más seguro es que los vemos por aquí hasta fines de noviembre, si bién nos va.

Por lo que hace a Villareal, también Tomateros tenía años en el rastreo de un lanzador mexicano que hiciera este papel, de buena manera, para poder cederle esta plaza a un pelotero importado de poder. Ya lo encontraron en Oscar Villareal y creo que las cuentas saldrán bien.

¿Quién gana y quien pierde?

Esto, señores, lo sabremos una vez en marcha la próxima campaña de la Liga Mexicana del Pacífico.

Y hasta aquí.

Ya nos fuimos.

Dios los bendiga.