MIGUEL TAMAYO ESPINOZA DE LOS MONTEROS
Por: Jorge Walterio MEDINA
Acaba de morir don Miguel Tamayo Espinoza de los Monteros, personaje del mundo cultural y artístico de Sinaloa, figura emblemática de la Universidad Autónoma de Sinaloa, con quien tuvimos una relación afectiva derivada de sus lazos de amistad y compadrazgo con mis padres Jorge Medina León y Concepción Palazuelos de Medina.
La mañana del martes, mientras se transmitía en Radio UAS el programa “Los Columnistas” donde compartimos micrófonos con Miguel Alberto Ortiz Mata y Leonel Solís, la noticia del deceso de Miguel empezaba a aparecer en las redes sociales y la dimos a conocer a nuestro auditorio con la confirmación que nos hizo su amiga la maestra Eduviges Vega Padilla.
Miguel Tamayo había ingresado a laborar a la Universidad Autónoma de Sinaloa durante el rectorado del doctor Humberto Bátiz Ramos, época también en que nuestro abuelo materno Juan Bautista Palazuelos Sanz colaboró como Tesorero de la casa de estudios, dependencia donde mi madre también laboró durante cerca de veinte años.
Mucho que hablar de la trayectoria de Tamayo Espinoza de los Monteros, quien mantuvo ligas de colaboración y afecto con personajes de la talla de Emilio ‘Indio’ Fernández, Socorro Astol y Óscar Liera, entre muchos otros.
Contribuyó y mucho al desarrollo de la actividad artística y cultural de la UAS, aportando toda su capacidad y experiencia en el crecimiento del TATUAS, grupo teatral emblemático de la casa rosalina.
Pensemos en estos momentos de tristeza ante la partida de Miguel Tamayo, en Rodolfo Arriaga, Claudia Apodaca, Lázaro Fernando, Miguel Ángel Valencia, Martha Salazar, Sergio López, Ernesto Trejo, Germán Benítez, Inga Pawells, Héctor Monge, Héctor García, Joaquín Leyva, Sebastián Chiquete, Alberto Solián, Eduardo Arriaga, Arturo Díaz de Sandy, entre muchos otros actores de su mundo afectivo, que recibieron en su tiempo algún consejo y todo el apoyo posible de parte de Miguel.
Que decir de Rosa María Peraza, su amiga entrañable que se adelantó apenas unas semanas en el viaje a la eternidad.
Emotivo el homenaje de cuerpo presente que la Universidad Autónoma de Sinaloa, con su rector Juan Eulogio Guerra Liera a la cabeza, le brindó a Miguel Tamayo, en la Casa de la Cultura a la que el exrector Víctor Antonio Corrales Burgueño le impuso su nombre, en reconocimiento a su trayectoria.
Tanto en la funeraria como en la Casa de la Cultura atestiguamos la presencia solidaria de los ex rectores Corrales Burgueño, Héctor Melesio Cuen, Rubén Rocha Moya, David Moreno Lizárraga y Audómar Ahumada Quintero.
Vía telefónica desde la Ciudad de México, nuestro consanguíneo Jorge Medina Viedas nos reiteraba su reconocimiento a la trayectoria de Miguel Tamayo.
También saludamos en la funeraria al diputado Jesús Enrique Hernández Chávez y a su hijo Ricardo Hernández Guerrero.
Y acompañamos a nuestra madre Concepción Palazuelos de Medina a darle un emocionado último adiós a Miguel Tamayo.
Fue una despedida afectiva para el compadre y amigo que partió hacia la eternidad.
“No soy burgués, soy aristócrata”, solía aclarar de manera divertida y firme don Miguel Tamayo Espinoza de los Monteros, refrendando el orgullo por su origen.
Y fue muchas otras cosas más.
Fue el amigo que personalizó la entrega al desarrollo cultural y artístico de Sinaloa y particularmente de la Universidad que amó y a la que le dedicó los mejores años de su vida.
“hoy la Universidad Autónoma de Sinaloa y su quehacer cultural está de duelo. Se ha ido un ciudadano ejemplar y un universitario como pocos, un hombre íntegro y trabajador, que supo amar a esta casa de estudios sin conocer límites”, escuchamos decir en su mensaje al rector Guerra Liera.
“Don Miguel Tamayo fue un auténtico impulsor de la actividad cultural en la centenaria institución a la que le entregó más de 47 años de vida profesional, al término de los cuales se retiró laboralmente, pero nunca se jubiló universitariamente, hecho que se le reconoce y admira”, añadió el rector en un mensaje donde también reiteró su reconocimiento al distinguido universitario por todo lo que aportó a la UAS “y por lo que su legado seguirá aportando, pues cuando se actúa con inteligencia, dedicación y desprendimiento, la persona se va, pero sus acciones perduran para siempre”, recalcó Juan Eulogio Guerra.
Descanse en paz.
Así están las cosas…