EL CENTRALISMO Y LA
DECISIÓN DEL 2016
LAS COSAS QUE PASAN
Por Jorge Walterio MEDINA
Cada vez se vislumbra de manera más amplia que la decisión de la candidatura del PRI para Sinaloa en el 2016, vendrá del centro del país con una intervención directa del Presidente Enrique Peña Nieto.
Jesús Vizcarra y David López estarían entonces encabezando la larga lista de pretensos que desde el tricolor buscan suceder a Mario López Valdez.
Que la política es de circunstancias nos recuerdan y desde luego que no es posible descartar todavía a nadie. En la lucha entonces las aspiraciones de Sergio Torres, Gerardo Vargas, Aarón Irízar, Daniel Amador, Diva Hadamira Gastélum, Heriberto Galindo, entre otros priístas.
Se nos asegura que la definición de la candidatura del PRI se dará en el marco de una amplia negoción y de la búsqueda de muchos consensos, lo cual evitaría la radicalización de una confrontación que, a la manera de un choque de trenes, perjudique al tricolor como ocurrió en el 2010.
Aún así no descartamos la posibilidad de pugna y división entre los priístas.
Lo que difícilmente veremos es que ‘la sangre llegue al río’.
Las circunstancias del 2010 se vislumbran distintas a las que habrá en el 2016 y una de ellas, quizá la más importante, tiene que ver con que la Presidencia de México está ahora en manos de un priísta y no de un panista como ocurría hace seis años.
Ya hemos escuchado la pregunta de si los cacicazgos locales se enfrentarían al proyecto político del Presidente Enrique Peña Nieto. La respuesta la sabremos en los próximos meses, aunque será difícil ver una ‘rebelión` de la magnitud del 2010.
La fuerza del centralismo podría incluso mandar mensajes en las próximas semanas.
Héctor Melesio Cuen Ojeda acaba de reiterar su intención de buscar el gobierno de Sinaloa el año entrante, y aquí digamos que, con candidatura o sin ella, el presidente del Partido Sinaloense será uno de los principales protagonistas de la coyuntura electoral del año entrante.
En Acción Nacional la crisis interna que enfrentan no limita la especulación respecto de su abanderado a la sucesión de Mario López Valdez, Ahí los nombres de Armando Leyson Castro, Martín Heredia, Heriberto Félix, Manuel Clouthier y Roberto cruz, entre otros.
Y el qué va a pasar con la izquierda sinaloense constituye una pregunta que apenas se respondería con la búsqueda de alianzas con otras fuerzas políticas.
Aunque todavía con un perfil muy bajo, a Sinaloa están regresando personajes del mundo político que salieron de la entidad a propósito de los resultados del 2010.
La lista crecerá en las próximas semanas y entonces veremos reacciones públicas fuertes que irán bajando de nivel conforme se acerque el 2016.
Por lo pronto la atención de la opinión pública local está centrada en temas como la aprobación de una nueva legislación electoral para Sinaloa donde se registra apenas la armonización con la legislación federal vigente.
El asunto de la redistritación de los 24 distritos locales también está ahora en el centro de la opinión pública.
Aquí estamos frente a la aplicación de un criterio poblacional que dará más diputaciones a los grandes centros de población, disminuyendo la representación de la zona rural de la entidad.
Digamos que una primera lectura que arroja la redistritación nos lleva a pensar en la pulverización del llamado voto verde, el sufragio campesino que le dio muchas victorias electorales al Partido Revolucionario Institucional.
Pensemos de paso que la redistritación servirá a partidos como el PAS y Acción Nacional con fuerte presencia urbana, pero también a los abanderados independientes que podrían multiplicarse en la elección local del 2016, sobre todo ante el hartazgo y decepción social que generan los partidos políticos.
Ya lo veremos.
Y bueno, en Sinaloa ya estamos frente a otros destapes, en este caso de personajes políticos que buscarán presidencias municipales. En Culiacán, por ejemplo, ya ‘abrió el fuego’ el priísta Jesús Valdés Palazuelos y en Mazatlán su correligionario Fernando Pucheta.
En Culiacán también las aspiraciones de Aarón Rivas Loaiza.
No han abierto públicamente sus aspiraciones para diversos cargos de elección popular, diputaciones y regidurías fundamentalmente, pero seguramente veremos en las próximas semanas los nombres de priístas como Adelayda Ayón, actualmente en el servicio público federal, y de Francisco ‘Paco’ Vega, líder de la CNOP en Culiacán, los dos con amplia trayectoria partidista.
Pensemos que desde el cabildo culiacanense Margarita Urías, Antonio Castañeda, Paola Gárate y Leticia Serrano, por nombrar algunos, podrían ser noticia también en las próximas semanas y en el caso de ‘Tony’ Castañeda podría crecer de nivel si el abanderado al gobierno estatal resulta ser su amigo y padrino político Jesús Vizcarra Calderón.
Mucho material para la especulación cuando esto apenas comienza.
Así están las cosas…