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A LA MITAD DEL CAMINO

LAS CUENTAS DE PEÑA NIETO

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Por Jorge Walterio MEDINA

Ayotzinapa, el horror del crimen de 46 estudiantes normalistas, constituye la herida que nunca dejará de sangrar en este país y que marcará por siempre al gobierno de Enrique Peña Nieto, cuya gestión llegó a la mitad del camino atrapada por una grave crisis, donde no va solo.

La aprobación de las reformas estructurales, entre otros factores,  generaron  intensa pugna entre los grupos que se disputan el poder económico y político en México, que atrapó desde luego al Presidente Peña, haciendo añicos su imagen,  pero que también  destrozó la credibilidad de los partidos políticos.

Semanas antes de la elección federal intermedia de junio pasado, en este espacio escribimos que si el hartazgo popular que veíamos en las redes sociales era real, al PRI le esperaban los resultados más desastrosos de su historia política.

No ocurrió nada extraordinario y al PRI, el partido de Peña Nieto, le bastó una alianza con el Partido Verde para mantenerse como la primera fuerza en la cámara baja del Congreso de la Unión.

Digamos que la crisis mediática no bajó hasta el elector común y precisemos que la oposición al PRI y a Peña no pudo ni supo abanderar el hartazgo social.

Desde luego que la aprobación de las reformas representó también una factura que le fue cobrada al PAN y al PRD.

Pero qué fue lo que motivó en realidad que la oposición aprobará las reformas.

¿Panistas y perredistas creyeron en la viabilidad de las reformas estructurales como garantes del desarrollo nacional, o se aplicó de nuevo aquella máxima del general Álvaro Obregón que afirma que “nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”, como lo piensan muchos mexicanos?

Inicia la segunda mitad del gobierno de Peña Nieto y en esta etapa difícilmente veremos nuevas alianzas del PRI con el PAN, PRD y menos con MORENA.

Hablamos del arranque de la disputa por la Presidencia de México a renovarse en la elección federal del 2018 y los ajustes en los partidos empezaron hace algunas semanas con el relevo de las dirigencias en el PAN, el PRI y el PRD, donde están a la mitad del proceso.

Para nada casual que Ricardo Anaya, el nuevo dirigente del PAN, haya destacado su proclama de nada con el PRI.

Camino parecido  el del PRD.

Contra muchos de los pronósticos el Presidente Peña decidió entregar la dirigencia del PRI a Manlio Fabio Beltrones, quien, aunque no pertenece a su grupo político, le será de utilidad en los procesos de 2016 y 2017, si es real eso de una enorme capacidad y oficio político que se le atribuye.

La crisis del peso, la baja en los precios del petróleo y otros factores de los mercados mundiales, representan un hándicap en contra del PRI y de Peña Nieto, en el arranque de la sucesión presidencial

De igual forma les afectarán los escándalos de la Casa Blanca y otros parecidos, aunque la Secretaría de la Función Pública haya exonerado al Presidente Peña, a su esposa Angélica Rivera y a Luis Videgaray, el titular de la Secretaría de Haciendo y Crédito Público.

Escribimos esta colaboración horas antes de que Pela Nieto envíe su tradicional mensaje al Pueblo de México, a propósito del tercer informe.

Las cifras del mandatario serán alentadoras, pero poco creíbles para el mexicano común.

¿Bajan realmente  los índices delictivos, crecen los empleos, disminuye la inflación y crecen las inversiones en este país?

Están son las interrogantes del mexicano común, enfrentadas siempre con la escasa credibilidad de la  estadística oficial.

A la mitad del camino entonces, el gobierno de Enrique Peña Nieto sigue quedando mucho a deber al pueblo de México, al ubicarse muy lejos de cumplir con las expectativas que generó como candidato.

Así están las cosas…