LA IGNOMINIA
Jorge Aragón Campos
Cuando el primer ministro inglés, Chamberlain, se topó con la negativa de Hitler a desocupar Polonia, hecho que lo obligaba a declararle la guerra después de haberle permitido engullir impunemente, territorios no afiliados a la alianza anglo francesa, Churchill le reclamó: llegó usted hasta la ignominia con tal de no enfrentar una guerra, ya tiene su ignominia, ahora tendrá la guerra. Hagan de cuenta Peña Nieto. Aclaro: Peña Nieto sería Chamberlain. No se me vayan a confundir.
Lo que pintaba como un triunfo redondo (la acción gubernamental frente al huracán “patricia”), el presidente lo echó a perder con su tonta declaración sobre los poderes de la fe. Pero hay un hecho más grave, que obliga a parafrasear a Churchill para decirle: usted es tan adicto a la ignominia, que no la suelta ni cuando está en guerra.
Hablando en plata, el verdadero gran acierto del gobierno frente al huracán, fue que funcionó como un equipo eficaz y eficiente, capaz de obtener el máximo de utilidad con la máxima satisfacción de todas las partes: se actuó previsoramente, se actuó bien, se tuvo suerte (el ciclón no dañó mucho), y como cereza del pastel, el aparato de comunicación e imagen gubernamental se apropió de la emergencia desde el principio hasta el final. Eso es lo que se espera de la institución más poderosa y adinerada de un país. El problema es cuando esa institución tiene adentro un enemigo que la supera, y mayor problema aun cuando ese gobierno no se da cuenta… ¡otra vez!
Mientras en las redes sociales comenzaba a discutirse si el huracán era o no una cortina de humo (en las redes nació el sospechumismo), de forma simultanea las ediciones electrónicas de los diarios nacionales, los medios digitales y una campaña de memes, advirtieron sobre un incremento a la gasolina vía un nuevo impuesto aprobado por los diputados. Lo curioso fue que todos los mensajes coincidían en resaltar una información falsa, y la comprobación de la veracidad se obtenía con leer ¡la propia información! El boletín de la Cámara de diputados así como la minuta del día, no arrojaban elementos para anticipar una noticia, es decir que la parte tóxica solo podía lograrse con planeación, logística, recursos y una capacidad para la guerra política que pocos actores tienen…a nivel mundial.
“patricia” no se ha degradado todavía, pasó de huracán a rumor y sus efectos aun afectan el territorio nacional, pero en Los Pinos ya se sintieron ganadores y, con renovados bríos, retoman su racha de errores. Pero hay algo nuevo, algo que se despertó.