Nuevos Liderazgos

NUEVOS LIDERAZGOS

Jorge Aragón Campos

            Un detalle al que muy pocos le dieron importancia, fue la campaña publicitaria que, por segundo año, orquestaron los productores michoacanos de aguacate para bombardear la transmisión del Super Bowl.

Confieso que yo no estaba enterado, de la estrategia que tan buenos resultados les está arrojando a los productores michoacanos, y es que toda mi atención ha estado centrada en los lamentos de nuestros productores de maíz, que no dejan de estirar la mano clamando porque les pague el que en realidad es ya su único cliente: el gobierno.

Cinco millones de dólares, pagaron los michoacanos para estar presentes en el mayor evento televisivo del mundo, por encima incluso de la ceremonia del Oscar; según las cifras dadas a conocer, ese día, el del Super Bowl, los gringos consumen casi cuarenta mil kilos de aguacate principalmente en forma de guacamole, es decir que junto a las chelas, la Coca Cola y los Doritos, el guacamole ya está tomando carta de naturalidad en el arsenal botanero de nuestros vecinos. No es poca cosa.

La pregunta obligada es ¿alguien ha visto algo similar en la agricultura sinaloense de exportación? Sé bien que la respuesta es: no.

Sinaloa se ha vuelto la tierra de la nostalgia, donde vivimos añorando un pasado próspero y virtuoso que algún día volverá, volverá por quién sabe qué extrañas razones, porque para hacer que se cumpla la profecía no estamos haciendo nada, salvo lo mismo que nos llevó a la actual situación depauperada.

A Sinaloa le urgen nuevos liderazgos, gente que haga las cosas distintas y que por lo mismo obtenga resultados distintos; de los pocos protagonistas actuales, dos que veo en esa tesitura son Héctor M. Cuén Ojeda y Manuel Clouthier, el primero, no necesito decírselos, inició en la UAS una política diferente a lo que se había hecho en el alma mater desde los sesentas y los resultados ahí están, se puede estar a favor o en contra, pero la UAS es hoy distinta y lo es en el sentido de la mejoría, porque a mí me van a perdonar pero en los últimos tres periodos rectorales yo no la he visto empeorar, de hecho considero que ha mejorado, más si tomamos en cuenta el rumbo que llevaba. Y por supuesto está el reciente fenómeno del PAS, donde, de nuevo, la principal crítica que se le puede hacer es la de cumplir con la tarea. Héctor M. Cuén Ojeda es de esos personajes que si no hubiera nacido lo habríamos tenido que inventar: la narrativa que ha construido es una apología del esfuerzo, es la renovación de aquella esperanza que tuvo nuestra generación, y que nos aseguraba que con trabajo duro se puede salir de jodido. Del otro les platico en la siguiente.