Sin Etiqueta

APATÍA Y CAMPAÑAS

LAS COSAS QUE PASAN

Por: Jorge Walterio Medina

medinawalterio@terra.com.mx

medinawalterio@outlook.com

La caída de la imagen del Presidente Enrique Peña Nieto debe estar preocupando al Partido Revolucionario Institucional, porque el sondeo elaborado por Reforma,  donde siete de cada diez mexicanos reprueba la gestión del mandatario, se da en medio de una coyuntura que incluye elecciones en trece estados, y en doce de ellos habrá relevo de gobernador.

Sinaloa, desde luego entre ellos.

A poco más de diez días del inicio de las campañas, en Sinaloa el proceso se mantiene en una tranquilidad que ya inquieta, al grado que organismos como COPARMEX atribuye la apatía social a la demagogia que rodea las campañas.

Efectivamente, la coyuntura electoral no levanta.

Digamos que el discurso de los candidatos  sigue siendo light, carente de contenido y hasta presumiblemente cómplice con el grave deterioro social que afecta a la entidad.

La pregunta de quién es oposición al gobierno en Sinaloa se hace más recurrente en estos momentos de la coyuntura electoral, cuando nadie, ni siquiera el propio gobierno, define su sentido de pertenencia a un partido o corriente política.

Mario López Valdez, el que había llegado a la alcaldía de Ahome y al  Senado de la República postulado por el PRI, cambió de camiseta y su llegada al gobierno estatal se dio con la candidatura del PAN y el PRD.

Mucha ha transcurrido desde el 2010 a la fecha en la entidad y ahora el señor López, quizá  por asuntos de sobrevivencia política, tiene a su cargo la tarea de hacer ganar al aspirante priísta Quirino Ordaz, y ello es motivo de denuncia recurrente,  entre otros, por el abanderado ‘independiente’ Francisco Frías Castro.

Innegable el esfuerzo que opositores al PRI como Héctor Melesio Cuen, Martín Heredia y el propio Frías Castro están haciendo en los inicios de sus campañas, pero, por lo que se ve, tendrán que echar el extra y pasar a cuestionar el estado de cosas que afectan a Sinaloa.

El tema de la violencia y el desempleo, el abandono al campo y la pesca, entre otros, están ahí en espera de ser explotados adecuadamente por la oposición en Sinaloa.

Qué decir de la incertidumbre que en materia de finanzas espera a los próximos gobernantes en los distintos niveles, cuando el desaseo en el manejo del dinero es evidente, ya en la administración estatal, ya en los ayuntamientos.

Resta mucho tiempo aún a las campañas y entonces pareciera que llegó la hora de subir el volumen de la denuncia y de la propuesta.

No hacerlo abonará a que la apatía social siga creciendo y entonces  el abstencionismo el cinco de junio sería mayúsculo.

Pensemos que los candidatos a las alcaldías y a las diputaciones locales deben también aportar su grano de arena.

Cuestionable la medianía de las campañas de muchos de los aspirantes a legisladores locales y a alcaldes, porque ni siquiera han logrado establecer un contacto aceptable con los medios de comunicación.

Vaya, ni boletines envían.

Por la modernidad que vivimos pensamos que en este proceso las redes sociales jugarían un papel importante, pero ni siquiera ahí hay un trabajo digno de verse.

Con excepciones, claro, las redes sociales están siendo sub utilizadas.

Están en puerta los debates entre quienes aspiran al cargo de gobernador y los organizados por el Instituto Estatal Electoral serán el 25 de abril y el doce de mayo.

Uno más podría ser organizado por la Universidad Autónoma de Sinaloa, Radiorama y otros medios de comunicación, con el aval de las autoridades electorales.

Parlamento Ciudadano hará seguramente también eventos de esta naturaleza.

Ojalá sirvan para subir el nivel de las campañas.

Pensemos entonces en el rediseño de las campañas, en aras de incrementar el protagonismo de candidatos y electores.

El riesgo de no hacerlo, reitero,  nos llevaría de nuevo a un lastimoso abstencionismo.

Así están las cosas…