(A estas alturas de la vida, a tres años de llegar a los 60 y a pocas semanas de celebrar mi aniversario número 40 en el ejercicio ininterrumpido del periodismo en un buen número de sus expresiones, sería de elemental justicia – digo – comenzar a gozar de los beneficios de una merecida jubilación – digo -; pero las cosas no son tan fáciles en la actualidad. La vida confirma y ratifica una experiencia ineludible: este camino es de batallas diarias, que no dan punto de reposo. Todos los días alguien declara una batalla que hay que librar y además ganar para poder salir adelante. No hay lugar para el descanso. Caemos; pero no nos doblamos. Nos levantamos y continuamos. Así es esto. Ya en medio de los aires de la Semana Mayor, escribo en Domingo de Ramos, desde Culiacán, la capital del gran estado de Sinaloa…En otro terreno, la “madre de todas las batallas es la programada para el domingo primero de julio venidero, en todos los rincones del país).
=0=
Alentados por el efecto Enrique Peña Nieto, los candidatos del PRI a senadores y diputados federales por Sinaloa arrancaron campaña desde el primer segundo del viernes 30 de marzo, con la intención de trabajar arduamente durante los 90 días de esta última etapa electoral y con la seguridad de triunfo en los comicios del primer domingo de julio venidero.
Apenas 60 minutos antes – por la diferencia de horarios – Enrique Peña Nieto había iniciado su cruzada política en las inmediaciones del legendario Hospicio Cabañas en la ciudad de Guadalajara, la capital de un estado gobernado por el PAN, en proceso de regresar al tricolor, más por la frivolidad y debilidades de Emilio González que por la fortaleza de sus candidatos. Ahí abrió Peña, con un trabajo basado en cinco ejes temáticos y con la firma, ante notario público, de sus primeros tres compromisos, tal y como lo hizo cuando llegó a la jefatura del Poder Ejecutivo en el Estado de México.
También al mismo tiempo, comenzó su largo recorrido por el país la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, con un encuentro con sus más cercanos estrategas en su cuarto de guerra y con un discreto mensaje ante también un discreto número de simpatizantes que se apersonaron en las afueras de su casa de campaña en la ciudad de México. Horas después, abrió fuego el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, con una mañanera conferencia de prensa y Gabriel Quadry se fue a bucear en el puerto de Veracruz, para ratificar que la preservación del medio ambiente será la más emblemática de sus banderas en este camino al “Super Domingo” de México, el cada vez más cercano domingo primero de julio de 2012.
Así, México está ya en etapa de campaña.
Un proceso en el que, a la vez que los tres niveles de gobierno tendrán que cuidar de la difusión oficial de obras y logros – al menos es lo que la ley dice – los candidatos a todos los puestos que estarán en juego el día ya citado, tendrán la oportunidad de difundir sus mensajes a la sociedad a través de todos los medios de comunicación habitualmente conocidos y los que están por inventarse en estos días, con la obvia finalidad de conquistar los votos necesarios para aspirar al triunfo en la “madre de todas las batallas”.
Pendientes.
=0=
Y bueno.
Es indiscutible que, al arranque de las campañas, Enrique Peña Nieto encabeza todas las encuestas, aún aquellas diseñadas especialmente para manipular a la opinión pública, en favor de sus adversarios. Han fallado hasta los ensayos más sofisticados en este sentido. Con todo y hasta los cruces más absurdos, el priistas está al frente en una banda que va desde los 9 hasta los 16 puntos porcentuales de ventaja sobre su más cercano perseguidor.
Y es esta sólida delantera del mexiquense la que fortalece el optimismo de los candidatos del mismo partido al resto de los puestos de elección popular, respecto a sus escenarios de victoria en los próximos comicios federales. Una atmósfera de triunfo se respira, en efecto, en el Revolucionario Institucional.
Con base en esto y en la personalidad y trayectoria de los candidatos postulados, en el caso particular de Sinaloa, el Revolucionario Institucional tiene grandes posibilidades de ganar las dos senadurías en juego y entre cinco y seis diputaciones federales – de ocho posibles – sin perder de vista la alta competencia electoral en todos los distritos, ni mucho menos la viabilidad de cambios en las intenciones de voto de los ciudadanos en la medida que avancen las campañas y que se acerque la fecha de la gran decisión.
En esta circunstancia, Aarón Irizar López y Daniel Amador Gaxiola son grandes favoritos para visar su pasaporte al Senado de la República. Se trata de dos políticos priistas formados en las trincheras, en la cultura del esfuerzo y de amplia trayectoria al interior del Revolucionario Institucional. En el caso de Amador, cuenta con el plus de ser el líder moral del magisterio del sistema estatal, cuyos integrantes son los principales impulsores de sus aspiraciones. El PRI nunca ha perdido una elección senatorial en Sinaloa y ahora no será la excepción, a menos que algo verdaderamente impactante suceda en los meses que se avecinan.
Sin embargo, a diferencia de procesos anteriores, ahora el gran adversario del PRI no será el PAN, ni tampoco los partidos de izquierda. El oponente principal del tricolor lo será el más joven de todos los institutos políticos, Nueva Alianza, con la postulación de dos candidatos de alta rentabilidad electoral. Usted ya los conoce: Héctor Melesio Cuen Ojeda y Fernando González Sánchez. Cuen Ojeda, ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y hasta hace algunas semanas, presidente municipal de Culiacán. González Sánchez, gente muy cercana a Elba Esther Gordillo Morales y subsecretario de Educación de la SEP, durante casi toda la administración presidencial de Felipe Calderón.
Curiosamente, hasta hace pocos días, Héctor Melesio era firme aliado del Revolucionario Institucional, partido ancla de la coalición que lo llevó a la alcaldía de esta ciudad capital y González Sánchez era la carta del PRI en su negociación política con el PANAL. Las cosas, empero, cambiaron de la noche a la mañana y de aliados pasaron a convertirse en adversarios. Pero no en adversarios cualquiera, sino en antagonistas dispuestos a dar la pelea, palmo a palmo, de cara a los comicios que se avecinan.
En las otras fórmulas, esa gran luchadora social que es la licenciada Mercedes Murillo Monge, encabeza la del Movimiento Progresista, formado por el PRD, el PT y el Movimiento Ciudadano. En segunda posición va Juan Ramón Félix López. En la del PAN, figuran Salvador López Brito y Adolfo Rojo Montoya, personalidades muy emblemáticas del albiazul en los últimos años, en tanto que el Verde Ecologista Mexicano postuló a Martha Aguilar Payán y Francisco Lagarda Talamante.
Todas ellas personalidades respetables, con talento y capacidad; pero, difícilmente alguno de ellos alcanzará el Senado de la República. La apuesta grande es para los candidatos del PRI. Y en la de primera minoría – la que se asigna al partido ganador del segundo lugar en la elección – podría colarse Héctor Melesio Cuen Ojeda, caso único de seguridad en sí mismo, dinamismo y espíritu triunfador.
Salvo, mejor opinión, amigo lector.
=0=
Ahora que.
En cuanto a la lucha por las diputaciones federales en Sinaloa, imposible caminar en una reflexión centrada si no se toma en cuenta un aspecto inobjetable: el apoyo del gobernador Mario López Valdez a favor de quienes aspiran a tener su lugar en la cámara baja del Congreso de la Unión. MaLoVa, usted sabe, llegó al gobierno impulsado por una coalición de partidos políticos, a la que se sumó un grupo grande de priistas inconformes con la decisión en beneficio de Jesús Vizcarra Calderón.
Y en congruencia con esa alianza, es evidente que López Valdez repartirá su cariño entre los diferentes partidos políticos en la actual contienda electoral.
¿Ejemplos?
MaLoVa respaldará, con todo, al priista Román Alfredo Padilla Fierro, para el primer distrito electoral, aún en contra de Edgar Félix Bustillos, en quien tuvo un gran simpatizante. Sin embargo, la razón para apoyar al “Gary” tiene un peso mucho mayor: es la carta de su aliado político principal, el señor Juan Millán. En el segundo distrito, sus simpatías están con el candidato de Nueva Alianza, Rubén Benjamín Félix Hays, aunque quizás no con tanta fuerza puesto que Fèlix Hays de todos modos será diputado federal al encabezar la lista correspondiente a la primera circunscripción plurinominal. En el cuarto, el corazón de MaLoVa latirá por Ricardo Armenta Beltrán – millanista y malovista – Y en el octavo, ni duda cabe: toda la fuerza con Martin Alonso Heredia, ex priista, postulado ahora por Acción Nacional. En el círculo de los más redomados malovistas.
López Valdez se ha comprometido ante candidatos de diferentes partidos que lo han visitado en su despacho de Palacio de Gobierno, a respetar el proceso y a pugnar por una elección limpia, libre y participativa. Y podría serlo en cuatro o cinco distritos; pero en los anteriormente señalados tiene razón cuando asegura que no meterá las manos: se entrometerá de cuerpo entero.
Y bien.
Pues con todo y eso, se espera una batalla muy cerrada en el primer distrito, entre el artista, comediante y cantante, Román Alfredo Padilla Fierro y el “Gary” Félix Bustillos, que serán los protagonistas de la contienda. Para los otros tres, las posibilidades son inexistentes: Josè de Jesús Pacheco Ruiz, de las izquierdas, finalizará en el tercer puesto; Diana Concepción Uriarte Pérez, del PANAL, en el cuarto y Ariel Gutiérrez Espero, del PVEM, en el quinto.
En el segundo, características similares entre María Victoria Vega Gastelum, del PRI y Félix Hays, del PANAL, con posibilidades para la primera ante la posibilidad de que éste no hunda el acelerador hasta el fondo. Gerardo Peña Avilés, del PAN, será tercero; Luisa Reyna Armenta Ruiz, de las izquierdas, cuarto y quinto, Paul Absalón Espinoza Magaña, del PVEM.
En el tercero, cerrada competencia entre el priista Alfonso Inzunza Montoya y el panista Cruz Eduardo Angulo Castro, que comenzó campaña a todo tren. El tercer lugar hay que reservarlo para Serapio Vargas Ramirez, del PANAL; el cuarto, para Juana López Iribe, del Movimiento Progresista y el quinto para Iram Levy León Rodríguez, del Verde Ecologista Mexicano.
En el cuarto, Ricardo Armenta Beltrán, postulado por el movimiento de izquierda y favorecido por la circunstancia ya señalada – el apoyo de Juan Millán y del gobernador en turno -, le dará tórrida pelea a Blas Ramón Lubio Lara, del PRI, sin embargo Rubio debe ganar por contar con la estructura de su partido que se volcará a su favor. Silvia Myriam Chávez López, del PANAL, tiene condiciones para colarse al tercer sitio, en tanto que ni Guadalupe Barrios López, del PAN, ni Alfredo Ernesto Cervantes, del PVEM, tienen mucho que hacer en esta pelea.
El quinto ofrece un detalle interesante: el candidato del PRI, Jesús Valdez es, de entre los ocho por Sinaloa, el más cercano a Enrique Peña Nieto y contará, sin duda, con un gran apoyo en todos los sentidos. Debe ganar, por encima del panista Carlos Castaños Valenzuela, empujado por el secretario de Desarrollo Social del gobierno federal, Heriberto Félix Guerra, quien le apuesta todo a Castaños. El empresario Mario Imaz, de las izquierdas, se quedará con el tercer sitio; la guapota Paola Moncayo Leyva, del PANAL, con el cuarto y Carlos Alvarado Arámburo, del PVEM, con el quinto.
El sexto distrito es una región muy trabajada, de mucho tiempo atrás, por Paquis Corrales, la candidata del PRI. Evidentemente tendrá problemas; pero se alzará con la victoria de manera clara. El segundo sitio será para el panista Martin Pérez Torres; el tercero, para Rafael Quesney Sánchez, de las izquierdas; el cuarto para Alejandro Rocha García,del PANAL y el quinto para Perla Lizeth Díaz Ventura, del PVEM.
Por lo que hace el séptimo, Sergio Torres Fèlix, del PRI, encontrará en las colonias populares de Culiacán, la reserva suficiente para triunfar sin sobresaltos mayores. Esas colonias populares representan el 60 por ciento del electorado de ese distrito, donde Sergio es toda una figura. La pelea por el segundo sitio estará muy pareja entre Jaime Quiñónez Muñoz, del PANAL; Domingo Félix Torres, de la izquierda y Guillermina López Escobar, del PAN. Aparte el quinto para Cinthia Guadalupe Luna Ramos, del PVEM.
Y en el octavo, difícil el panorama para la candidata priista Irma Tirado, quien de última hora, por la clausula de equidad de género, desplazó a Fernando Pucheta. Tirado Sandoval, mujer de alto carisma y simpatía, le dará pelea a Martin Alonso Heredia,del PAN; pero éste es el gran favorito, por las razones arriba citadas. Dino Durán, del Movimiento Progresista, será tercero; cuarto, Anabel Pérez Luna, del PANAL y quinto, Eduardo Martín López, del PVEM.
Una aclaración, que no sale sobrando.
Es así como el columnista ve las cosas en este momento y se vale formular pronósticos como todos los podemos hacer en un momento dado. Las expectativas, sin embargo, pueden cambiar, y mucho, de aquí a la jornada electoral.
¿Estamos?
=0=
Por hoy hasta aquí.
Ya nos fuimos.
Dios los bendiga.