PALCO PREMIER

= Debut de Urías, por debajo de la expectativa

= Amezcua y su cuadrangular de enero de 2002
= Ultimo día para el descuento del 25 por ciento

Jorge Luis Telles Salazar

El debut de Julio Cesar Urías en las Ligas Mayores generó, entre la fanaticada mexicana, una expectación similar a la que se creó en torno a Fernando Valenzuela en la primavera del ya lejano 1981; pero la presentación del sinaloense, hay que admitirlo, se quedó por debajo de lo esperado, si bien se aceptan todo tipo de justificaciones al respecto.
Hasta donde sabemos – podemos estar equivocados – Urías apareció en Grandes Ligas con dos años de edad menos que el famoso “Toro de Echohualquila” y esto, de suyo, ya es un buen atenuante en la explicación a su trabajo de solo dos entradas y dos tercios de inning y aunque no fue del todo malo, miente todo aquel que diga que no esperaba algo más del joven originario de la comunidad de La Higuerita, aquí en el municipio de Culiacán.
Julio Cesar, considerado como el prospecto número uno de los Dodgers de los Angeles (y dentro de los primeros cinco en toda la MLB) admitió cinco hits – dos de ellos dobles – que se tradujeron en tres tempraneras carreras para los Mets de Nueva York -, recetó tres ponches y regaló cuatro bases por bolas, con un ampáyer principal exigente en grado sumo.
Abandonó el partido en la tercera entrada y lo dejó perdido; pero ya tuvo su primer golpe de suerte, cuando en la novena ronda los Dodgers hicieron cuatro carreras para empatar el juego y así lo salvaron de una derrota de estadística en su debut en Grandes Ligas.
Y bueno, si usted no vio el encuentro – que nos trajo SPN-Tres – se lo platicamos al detalle:
En el centro de las miradas de miles de aficionados mexicanos, Urías se enfrentó a su primer adversario en las Mayores: Curtis Granderson, a quién ponchó para el primer out; pero Asdrubal Cabrera lo zarandeó con doblete al jardín izquierdo. Julio se recuperó, con chocolate a David Wright y pareció salir del atolladero, sin embargo, el señor ampáyer le achicó la zona y pasó a primera, por bolas malas, al cubano Yoenis Céspedes. El culichi, entonces, fue presa del nerviosismo y Neil Walker lo castigó con “tubey” que empujó la primera anotación del encuentro. Juan Lagares continuó con sencillo al centro, para remolcar dos más y todavía hubo otro single de Kevin Plawecki. Quienes seguíamos el encuentro respiramos con alivio, cuando Eric Campbell conectó elevado al prado central.
Con el 3-0 en contra, Julio tuvo su mejor episodio, el segundo: ponche a Jacob de Grom; base por bolas a Curtis Granderson; globo a la estepa derecha de Asdrubal Cabrera y elevado al centro de David Wright.
Luego de este inning, tuvimos la impresión de que lo de la primera entrada fue un mal momento, producto del nerviosismo natural de un joven de 19 años de edad y del pánico escénico, cosa que corroboramos cuando saco sin problemas los dos primeras outs del tercer capítulo, con globo al centro de Céspedes y rola a su propio guante de Walker. Lamentablemente volvió a aparecer la inexperiencia del chamaco al tolerar hit de Lagares y ceder pasaportes consecutivos a Plawecki y Campbell – con pitcheos en los límites del area del “estraick” para llenar las bases y propiciar la entrada del manager angelino. Dave Roberts consideró que era suficiente para Urías y lo envió al vestidor, al tiempo que el relevo colgaba el cero.
Buena, a nuestro juicio, la decisión de Mister Roberts. Aprendiz de sicólogo, como todos los managers, llegó a la conclusión de que ya eran suficientes las emociones para Julio y lo rescató del predicamento. Lejos de reclamárselo, Urías se lo debe haber agradecido.
Y bien.
Estamos entonces: por debajo de lo esperado y nada que ver con el excepcional debut de Fernando Valenzuela en 1981; pero esto que pasó el sábado por la tarde, allá en Nueva York, no le quita nada al muchacho de Culiacán y menos su etiqueta de gran prospecto de los Dodgers de los Angeles.
De momento, lo regresaron a triple “A”, a la poderosa Liga de la Costa del Pacífico, donde tiene un porcentaje de 1. 88 en carreras limpias admitidas, con Libituan, su equipo. Será llamado pronto, de nueva cuenta y entonces le contaremos una historia diferente.
Julio Cesar Urías, usted sabe, forma parte del roster de los setenta de los Tomateros de Culiacán. Y como tal lo seguiremos muy de cerca.
Pendientes.
= AMEZCUA Y SU HR CONTRA RIVERA =
Mientras.
Adán Amezcua, jugador que tiene el record de más temporadas con Tomateros de Culiacán – de hecho fue su único club en la historia de la Liga Mexicana del Pacífico – dejó el beisbol profesional hace un par de años y ahora incursiona en la política. Ahora, es el secretario de Deportes del Comité Directivo Estatal del PRI y está integrado, de tiempo completo, a la campaña de Jesús Valdez Palazuelos, el candidato del mismo partido a la presidencia municipal de Culiacán.
De hecho, Amezcua todavía podría participar en alguna de las ligas alternas a la Mexicana del Pacífico y la Mexicana de Verano; pero ya decidió buscar otro camino.
Y ahí va, a paso seguro.
Justo días atrás, comentamos con él algunos pasajes de su exitosa carrera deportiva y llegó, por necesidad, uno de sus momentos estelares, quizás el mejor: su jonrón en enero de 2002, contra Oscar Rivera – en el sexto partido de la serie final Culiacán-Mazatlán – que representó la victoria y el octavo campeonato para Tomateros.
= Papá ¡esa bola no cae todavía! – nos dijo, con justificada emoción.
Y si. Fue, a la altura de la segunda entrada, un largo tablazo que se estrelló en lo alto de los espectaculares por el jardín izquierdo. Vinieron tres carreras al plato y fue suficiente. Rivera bajó cortinas; pero el daño estaba hecho.
= Estaba tirando muchas curvas y dominaba el juego; pero una de esas se le quedó en el centro y ¡pa´ la calle papá!
Así de fácil.
= ULTIMO DIA =
Y bien.
Este martes 31 es el último día para que usted, amigo aficionado, aproveche la promoción del club de beisbol Tomateros de Culiacán, consistente en un 25 por ciento de descuento en la adquisición de butacas de clase VIP, numeradas y jardín. Los precios, en ese orden, son de 7 mil, 6 mil y mil 100 pesos.
El pago, además, lo puede usted hacer con tarjeta de crédito (participante), a seis meses sin intereses.
Más fácil no puede estar entonces.
Y para junio 30 es la fecha tope en la que usted deberá confirmar sus apartados para la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico. De no hacerlo, se pondrá a disposición de una demanda creciente de parte de la fanaticada guinda.
Algo más: usted, tenedor de butaca, tendrá prioridad a la hora de adquirir localidades para la Serie del Caribe Culiacán 2017.
Enterados.
= EL COLOFON =
Y hasta aquí por hoy.
Palco Premiere, recuérdelo, es una columna para su publicación en la pagina del club Culiacán www.tomateros.com y para el sitio de internet www.jorgeluistelles.com. Tambien està a su disposición en la síntesis informativa diaria del doctor Héctor Muñoz.
En nuestro sitio, también las columnas especializadas de Fernando Ballesteros, Alberto Camacho Sarabia y Antonio Velázquez Zárate.
Y nos fuimos ya.
Con nuestros deseos de siempre: que Dios los bendiga.
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