LA AMBICIÓN SIN FRENO
LAS COSAS QUE PASAN
Por: Jorge Walterio Medina
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La construcción de una planta de fertilizantes en los humedales de Ohuira en Topolobampo, llama hoy la atención de la opinión pública por el cúmulo de irregularidades que se derivan de la concreción del proyecto.
Hablamos de violaciones a normas elementales de impacto ambiental, y hablamos fundamentalmente de un negocio de políticos empresarios, de empresarios políticos.
Reveladoras las investigaciones periodísticas de Noroeste, porque describen la participación de personajes como Francisco Labastida Ochoa y de Rubén Félix Hays.
A Labastida lo señala como la cabeza del proyecto y a Félix Hays como el empresario que vendió el terreno en un precio 125 veces mayor al que le otorgan los avalúos comerciales.
Desde luego que a nadie sorprendió que el gobernador Mario López Valdez se haya pronunciado públicamente a favor de la construcción de la planta de fertilizantes, a pesar de que el terreno destinado para ella constituye un conjunto de humedales protegidos por las normas de conservación ambiental.
La identidad política y empresarial del señor López con Labastida y Félix Hays es manifiesta.
Innegable que lo que está ocurriendo en Sinaloa se repite a lo largo y ancho del país.
El político metido a empresario y el empresario metido a político, constituyen un fenómeno lamentablemente cada día más común.
Es la ambición desmedida por el poder.
Miguel Alemán había abierto el camino cuando desde el gobierno federal que presidió, creo una nueva clase rica en México a partir de las concesiones del estado.
Hablamos de obra pública, de proyectos turísticos y de concesiones en lo que hoy son los principales medios de comunicación del país.
Pensemos que la violencia social que hoy vemos en estados como Chiapas, Oaxaca y recientemente en Chihuahua, entre otras entidades, constituye una respuesta a la ambición desmedida por el poder y de paso a la enorme y creciente corrupción que impera.
Triste y condenable la actitud del gobierno de Enrique Peña Nieto a la labor periodística de Noroeste, cuando en respuesta a la denuncia sobre las irregularidades que se cometen en la construcción de la planta de fertilizantes en Sinaloa, reaccionó embargando vehículos y otras propiedades del periódico Noroeste en Mazatlán.
Son los signos de los tiempos.
La represión y asesinatos en Oaxaca y el embargo al periódico Noroeste en Sinaloa, describen a Peña Nieto como un gobernante intolerante.
Así están las cosas…