Microscopio Social

2017: con recortes presupuestales muy delicados para Sinaloa

**Por Héctor Melesio Cuén Ojeda

El presidente Enrique Peña Nieto ha admitido que el año 2017 será muy difícil para México; y de hecho, su vaticinio se comprueba en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2017, el cual contiene muchos recortes financieros.

La declaración del presidente y la acción del recorte presupuestal demuestran que el país atraviesa por una crisis económica, misma que las propias autoridades federales no han querido reconocer. En nuestra opinión, esta crisis no se reduce a lo económico, sino que, por el contrario, se expresa de muchas maneras. Por ejemplo, en la inseguridad, que ha calado fuertemente a casi todas las entidades del país; en la pérdida de valores en la sociedad y que se manifiesta en una descomposición social; en la democracia, ya que existe una pérdida de confianza en el sistema democrático, específicamente hay un rechazo a los partidos políticos y a los gobiernos de los tres niveles.

De igual modo, es necesario entender que los recortes económicos a los diferentes programas sociales y proyectos de desarrollo traen como resultado inmediato el empeoramiento de las condiciones de vida de la población, lo cual se traduce en un incremento negativo en los indicadores de la pobreza y pobreza extrema, la vivienda, la educación, la alimentación, la salud, entre otros ámbitos. Estas son las lamentables consecuencias.

Como se recuerda, para 2016 se había proyectado un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 3.6%; sin embargo, los mejores pronósticos indican, ya transcurridos casi 10 meses del año, que este se comportará entre 2% y 2.6%. Con respecto al tipo de cambio con la moneda estadunidense, se había planeado sobre la base de 15.9 pesos por cada dólar; no obstante, en este momento se encuentra en 18.30. Otro elemento en contra es que para el presupuesto 2016 se elaboró sobre la base de cotizar el barril de petróleo en 50 dólares, pero el promedio alcanzado ha sido de 36 dólares por barril.

Sin duda alguna, los datos anteriores aunados a otros parámetros, como la caída en la explotación de petróleo, impactan en gran medida la economía del país y se reflejan en el PPEF 2017, por lo que, como siempre ocurre, los rubros más afectados serán aquellos que están estrechamente ligados con el nivel de vida de los mexicanos. Prueba de ello es que el sector educativo dejará de recibir 37,283 millones de pesos menos con respecto al 2016, lo que significa una disminución del 14.9 %; mientras que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), dependencia que  juega un papel de primer orden para el desarrollo y la innovación científica, tendrá una reducción presupuestal de 7,056 millones de pesos, lo que representa una disminución del 23.1 %.

Al afectar severamente a los ámbitos de la educación y la ciencia se demuestra que se continúa sin entender que dejar de invertir en estas políticas públicas es destinar al país al subdesarrollo y dejarlo en condiciones vulnerables. Esto es, no se ha comprendido que estos dos rubros son de suma importancia para revertir el contexto desfavorable en que actualmente se encuentra nuestro país en comparación con otras naciones que sí han invertido en estas áreas estratégicas.

Como si lo anterior no fuera suficiente, hay otras áreas de similar importancia que también se verán seriamente afectadas; me refiero a la agricultura, ganadería y pesca, cuyo presupuesto disminuirá en 22,669 millones de pesos, un 28.9 % menos que en 2016; por su parte, el sector salud presenta un recorte de 10,399 millones de pesos, lo que implica una baja del 10.5%, mientras que medio ambiente y recursos naturales dejará de percibir 19,721 millones de pesos.

En el caso de Sinaloa, al revisar los datos del PPEF 2017, nos damos cuenta de que hay una afectación en renglones clave, lo que es sumamente preocupante. Ya sabemos, por ejemplo, que las condiciones materiales y de infraestructura de diversos planteles educativos son precarias, razón por la que el gobierno federal le apostó al programa Certificados de Infraestructura Educativa Nacional (CIEN) para resolver este problema.

A través del CIEN, se informó, se lograrían captar alrededor de 50 mil millones de pesos tras la colocación de bonos en la Bolsa de Valores, comprometiendo para ello el 25% del Fondo de Aportación Múltiple (FAM) por los próximos 20 años. Asimismo, se expuso que esos 50 mil millones se aplicarían en una programación establecida para cada entidad en los años 2015, 2016, 2017 y 2018; en nuestro caso, se haría a través del Instituto Sinaloense de Infraestructura Física Educativa (ISIFE).

Ahora bien, en 2016, el ISIFE recibió 542.8 millones de pesos; sin embargo, para 2017 se le presupuestaron solamente 225.9 millones de pesos, es decir, 316.98 millones de pesos menos (el recorte fue de 59.7%). Con esta disminución, evidentemente las escuelas del nivel básico seguirán careciendo de los servicios elementales y continuarán con graves limitaciones en sus condiciones materiales.

Sin duda, hay más recortes presupuestales que terminarán por afectar la vida de los sinaloenses. Un ejemplo de ello ocurre en el renglón denominado Fondo para el Fortalecimiento de la Infraestructura Estatal y Municipal, pues en 2016 se invirtieron 359.8 millones de pesos, los cuales se distribuyeron en los 18 municipios; no obstante, para 2017 el PPEF registra para este concepto las letras n. a., lo que significa no aplica, o lo que es lo mismo: no habrá un solo centavo para este rubro.

Los ejemplos anteriores son solo una muestra de los diversos recortes que vienen para Sinaloa. Sin embargo, lo más delicado es que en el desglose del documento se observan decenas de proyectos específicos para los cuales no está programado ningún peso para su ejecución, desde pavimentación de calles, construcción o rehabilitación de tramos de carreteras, puentes vehiculares, canales de riego, obras en el área de la salud, educación, servicios, etcétera.

Ante lo delicado de esta situación, es pertinente que los sinaloenses asumamos la magnitud del problema que el estado tiene, el cual se aumentará más aún en 2017; por ello, es de capital importancia que todos aportemos ideas, esfuerzos y acciones para tratar de encontrarle una solución a ese panorama poco halagüeño que hoy se vislumbra.

Gracias y que pasen un excelente fin de semana.