LA SEÑORA ANGÉLICA
Jorge Aragón Campos jaragonc@gmail.com
La única elección sinaloense, donde hubo oportunidad de romper con el bipartidismo característico de nuestra entidad, fue cuando contendieron por la gubernatura Millán, Goicoechea y Rocha, logrando este último la más alta votación en toda la historia del PRD: 18.5%. En aquel entonces, tanto PRI como PAN vivían sus mejores momentos, muy contrario a lo que ocurre hoy con el albiazul.
Hoy, el PANAL en Sinaloa tiene una buena oportunidad y de hecho ya es la tercera fuerza, el asunto es a qué distancia quedará del segundo… o del primero. Los números le sonríen a Cuén Ojeda, pues si tomamos en cuenta lo obtenido por Rocha Moya y las condiciones en que lo hizo, no es descartable que por el senado, y por algunos distritos, tengamos una elección a tres tercios.
Hasta los más firmes detractores del exrector, reconocen que su campaña es la mejor y la que más se nota, y prevén una votación histórica por lo copiosa… y ahora voy a mi asunto.
Cuén Ojeda acaba de sacar su arma de los domingos: su esposa, la señora Angélica Díaz. La prensa registra ya la presencia de la señora en trabajos de campaña, específicamente el evento del Día del Niño, y es de esperar que sigamos viendo el desarrollo de un nuevo flanco de trabajo proselitista, muy orientado hacia grupos de población cuyo número no es nada despreciable. Una característica de doña Angélica, y que ya muchos le conocen, es que es peor que su marido: madruga tanto o más que él, se desvela tanto o más que él, es incansable e hiperactiva, y su labor en el DIF municipal se distinguió por su intensidad y por dirigirse a los grupos más vulnerables. Pocas mujeres han logrado destacarse de verdad al frente del DIF municipal o estatal, destacando en esto doña Juany Carrillo, esposa de Renato Vega, y si doña Angélica apenas le hace sombra, es porque sólo estuvo un año y en la esfera municipal, pero el trabajo y el reconocimiento ahí están, y ahora la señora se ha sumado a la campaña de su marido, lo cual no es precisamente una excelente noticia para Cuén, pues como él mismo lo comentara (en broma) durante la inauguración de un edificio del DIF, y refiriéndose a la forma de trabajar de su cónyuge: “a mi mujer yo no le aguanto el paso, ni fuera de la casa ni dentro de ella”. Y sí: lo harán apretar el ritmo. Todavía más.